viernes, 27 de julio de 2012

Alex Toth. Las mejores historias de los años 50.

Alex Toth. Mejores historias de los 50. Diabolo Ediciones
Diabolo Ediciones. Madrid 2012.
432 páginas, 39,95 euros.


TOTH FUERA DE SERIE

Continúan llegando reediciones imprescindibles. Ahora le ha tocado el turno a Toth, un autor adorado por los amantes del dibujo realista y simplificado. Continuador de la gloriosa tradición de Sickles o Caniff, abrió nuevos caminos con sus contrastes extremos y aparente sencillez.

El volumen agrupa su trabajo para Standard Comics, un variopinto conjunto de historietas que abordan todos los géneros del bélico al romance pasando por el thriller o la ciencia-ficción. En él podemos apreciar el soberbio arte de Toth, sus bellas mujeres y apuestos protagonistas y su dominio de las masas negras. Aunque no siempre se entinta a sí mismo, cuenta con una buena cuadrilla de entintadores y la calidad media es muy alta. Lo mismo puede decirse de los guiones, entre los que sobresalen los románticos, escritos en gran parte por Kim Aamondt con quien el dibujante confesaba sentirse muy compenetrado.

Además se redondea el libro con una interesantísima entrevista con Toth, portadas, reproducciones de los originales de algunas de las historietas y unas notas perfectamente documentadas. En la entrevista el autor, que no era conocido por su discrección, no sólo repasa su trayectoria profesional explicando sus largos años en el mundo de la animación o sus herramientas de trabajo, con los rotuladores adquiriendo un inusitado protagonismo. También se despacha con comentarios sobre el mundo del arte declarando entre otras lindezas que Picasso era basura. ¿Qué quieren que les diga? Como hoy por hoy nadie discute ciertos dogmas, es refrescante ver a alguien que se expresa con absoluta libertad.
Viñeta de Alex Toth. Mejores historias de los 50. Diabolo Ediciones

Más habitual resulta la fascinación que demuestra por ciertos filmes clásicos y determinados actores que en su caso eran verdaderos fetiches, como Errol Flynn. También tiene palabras para Tyrone Power y su Zorro, una película que en su momento podía leerse como una metáfora de la dictadura franquista. De manera más directa alude al mismo asunto su historieta “The hands of Don José”, un brutal episodio que recuerda las corridas que se organizaban con presos políticos como reses. Especialmente conmovedora me parece la voluntad de Toth de crear obras positivas, que generen sueños nobles y aspiraciones elevadas en el corazón de los lectores. Recuerda las películas de aventuras de los años treinta argumentando que mientras pasaba la gran depresión todos los niños de su generación soñaban con mundos mejores gracias al cine y sus héroes.

En el terreno estrictamente narrativo hace una confesión interesante cuando cuenta que se acostumbró con rapidez a la rígida e inamovible retícula de la editorial Dell. No le preocupaba trabajar siempre con las seis viñetas iguales por página ya que esa neutralidad le permitía concentrarse en lo esencial: el encuadre en el interior de cada viñeta. Ya he dicho en otros artículos que existen claramente varias tendencias en el mundo del comic. Algunos creadores exploran la plancha como unidad, que puede animarse explotando las diferencias de tamaño y ubicación de las viñetas y agudizando su contraste. Otros como Toth apuestan por la neutralidad y desean que el lector disfrute del ritmo narrativo, viñeta a viñeta.

El planteamiento es correcto pero cuando un dibujante tan extremo y sofisticado, amante del minimalismo y la eliminación de todo lo innecesario, alguien que como él reduce los elementos a lo esencial, corre siempre el peligro de caer en la repetición y cierta falta de variedad. Lo admiro mucho como dibujante y creo que es un modelo a seguir y estudiar. Pero no lo tengo tan claro en cuanto a su narrativa. Le funcionan muy bien las historietas románticas (historietas “de cabezas parlantes”) pero no tanto las de guerra, por ejemplo, que resultan asfixiantes y difíciles de seguir. Con todo, el tomo es imprescindible y nos permite apreciar la excelente labor de uno de los grandes.
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viernes, 20 de julio de 2012

Speak low. Montesol

Speak Low de Montesol, edita Sins Entido
Sins entido, 2012.
150 páginas, 24 euros.

NACIMIENTOS Y MUERTES

Si hace semanas comentaba el retorno de Ramón de España ahora es el turno de su compañero Montesol. Ambos firmaron dos curiosas novelas gráficas en los ochenta, antes incluso de que el término fuese inventado.

Pero Montesol hizo mucho más que ilustrar los guiones de otros. También creó sus propias historias, agrupadas en la desternillante serie “Vidas ejemplares” que todavía hoy constituye un perfecto reflejo de nuestro accidentado viaje hacia la modernidad. Si Ramón de España tendía a la solemnidad y el drama, sin evitar constantes pinceladas de humor, Montesol era abiertamente cómico y sus episodios resultaban frescos y divertidos, además de muy realistas. Les aconsejo su relectura. Inolvidable aquella viñeta de otra de sus series en la que Pascual Maragall, a la sazón alcalde de Barcelona y en pleno subidón olímpico, hacía su entrada en un salón lleno de diseñadores, arquitectos y otras garrapatas de la cosa pública. Brillante el desenfreno de todos los presentes que se lanzaban como impelidos por un resorte hacia el alcalde, mientras intentaban hacerse notar y de paso conseguir algún chollo.

Montesol fue uno de los mejores sino el mejor cronista de ese momento. Luego abandonó las viñetas para dedicarse en exclusiva a la pintura y ahora, más de veinte años después, vuelve para sorprendernos con Speak Low. El tono es muy diferente, olvida la farsa para entregarse a un drama casi sin concesiones. Ignoro cual es la relación de lo que se nos cuenta con la realidad. Pero todo parece verdadero y resulta conmovedor en no pocos pasajes. Nos creemos la muerte del hijo y entendemos la tormentosa relación con el padre. Una relación que por cierto explica en gran medida la virulencia con la que se comportan muchos antifranquistas actuales. Siempre me ha llamado la tención el hecho de que gran parte de nuestros dirigentes de izquierdas sean hijos de capos franquistas. Nunca había visto expresado con tanta claridad el conflicto edípico subyacente, la vergüenza y hasta el odio hacia el padre cuyo comportamiento se desea enmendar acudiendo a conductas compensatorias que tienden a la exageración. O quizás es más sencillo: que todo cambia para seguir siendo lo mismo.

Viñeta de Speak Low de Montesol
En fin, la culpa heredada del padre aflora en un relato en el que prima el dolor y las grandes preguntas y que Montesol trufa con recuerdos personales, algunos tan emotivos y cercanos como los que se refieren a sus vacaciones en la vecina Francia. Hoy en día ya casi nadie lo recuerda pero hubo un momento en que los galos nos servían como referente cultural, se imitaban sus películas y forma de escribir y comportarse. Francia representaba el placer y la libertad, ideales que hoy se confía alcanzar copiando a los nativos del Bronx. Creo que en gran medida los franceses, sobre todo su élite intelectual, se ganaron a pulso ese distanciamiento pero incluso un apóstata de lo francés como yo puede emocionarse ante las sentidas ensoñaciones de Montesol. Además, elige bien sus modelos, de Tati a Dufy, una imagen del país vecino que todos podemos admirar. Y por supuesto mucho Tintín, que era belga.

Montesol vuelve con su estilo de siempre, quizás algo más veloz y expresivo si cabe. No hay tiempo para el arrepentimiento o la corrección y el protagonismo se lo lleva un pincel enérgico que circula frenético hasta quedarse seco. Es un gran trabajo de dibujo donde todo detalle queda eliminado, reduciendo el trazo a lo esencial. El mayor problema se deriva de una estructura argumental quizás ambiciosa en exceso. Es como si el autor quisiera ajustar cuentas con demasiados frentes, lo que provoca cierta dispersión. Barcelona, Madrid, Francia… el paseo y los rodeos que da la historia acaban pesando mucho desinflando la trama inicial protagonizada por la ausencia del hijo.

En fin, no es una vuelta tan atropellada como la de Ramón de España, pero tampoco es redonda. Contiene pasajes muy intensos y como ya he dicho realmente conmovedores, al lado de secuencias quizás menos creíbles. Esperamos nuevas obras de Montesol porque en todo caso ha demostrado que sigue en forma.
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viernes, 13 de julio de 2012

Comedia sentimental pornográfica. J. Beaulieu

"Comedia sentimental pornográfica" de Beaulieu
Sins Entido. 2012.
288 páginas, 25 euros.

COSAS DE CHICAS

No dudo que incluir la palabra “pornográfica” en el título habrá mejorado las ventas de este comic. No se dejen engañar: esta obra tiene poco de comedia, menos de sentimental y sus secuencias más fuertes quedarían incluidas en cualquier página de Internet en la sección “para chicas”.

Su autor es un canadiense que no dibuja mal. Tiene un trazo ligero y simpático que mejora cuando nos permite apreciarlo bien. A Jimmy Beaulieu parecen gustarle los cambios de registro, tanto gráficos como argumentales. Así que nos regala constantes saltos de acabado en los que pasamos del rotulador al lápiz, la acuarela, el lápiz de color y diversas mezclas de todo lo anterior. No es que esta variedad sea en sí desagradable, pero resulta gratuita, no se relaciona con lo narrado y como capricho acaba adquiriendo una importancia indeseable.

Pero ya digo: el dibujo es lo mejor. Sus cuerpos son bonitos, como su color o la forma en que compone la página. Otra cuestión es lo que cuenta. Esta Comedia tiene mucho de delirio. Como tantos otros narradores con ansias innovadoras antes que él, Beaulieu abandona los caminos trillados para entregarse a un frenesí de historias entrelazadas que fácilmente se deslizan de lo real a lo onírico. El sexo parece uno de los elementos que unen esos relatos pero no es el único ni el más importante. Varias de sus protagonistas son lesbianas cuyas relaciones se explican con gran detenimiento y aparente placer por parte del autor. Todo ello va embadurnado con un conjunto de guiños intelectuales, citas a novelas imaginarias, fantasmagorías teatrales, relaciones imposibles, cruces de parejas y de sexos y otros lugares comunes de la modernidad.
Comedia sentimental pornográfica de Beaulieu

Yo la verdad es que intento ir más allá de mis prejuicios pero reconozco que con los canadienses me cuesta bastante. Cada vez que leo un tebeo hecho allí (ya sé que no debo olvidar a Brown), veo una de sus películas o me asomo a alguno de sus intelectuales, se me hincha la vena y acabo convertido en un personaje de South Park. Y ya saben lo que cantaban sobre sus vecinos del norte. Si a ello sumamos los continuos referéndums organizados por parte de la población francófona, que pierden con un entusiasmo enternecedor, todo ello forma un conjunto que no despierta precisamente mis simpatías. Y que este tebeo viene a confirmar. Es un quiero y no puedo, una fantástica pedantería trufada de escenas subidas de tono incluidas para atraer a posibles lectores y escandalizar a los panolis que todavía estén dispuestos a caer en estas trampas. Mi consejo es: olvídense de este volumen donde se habla más que se folla y vuelvan a Internet. Les saldrá más barato y se lo pasarán mejor.

"Minidramas" de Kiraz, El Patito editorial
Creo que encontrarán un erotismo más auténtico en el recopilatorio de Kiraz que recientemente ha publicado El Patito Editorial. Todos lo recordábamos de las revistas del corazón donde apareció durante años. Ahora descubrimos que es un armenio nacido en el Cairo pero parisino de adopción. Sus chicas han paseado por múltiples revistas del Vogue a Glamour pasando por Playboy. Pertenece a una larga estirpe de humoristas que han convertido a la mujer en el centro de su arte, pero presentada de una manera especial, rodeada de bellos colores y vestida con mimo y estilo. Sus imágenes reflejaban a la perfección el mundo de lujo y voluptuosidad con el que convivían.

Su humor es ligero y frívolo y sorprende el aire prefeminista de sus gags. Sus chicas ganan la eterna guerra de sexos utilizando a los hombres como peleles. Los chicos son reducidos a un limitado conjunto de estereotipos, del jefe al amante pasando por el amigo para usar y tirar y unas pocas categorías más. Todos son marionetas en las manos de unas hembras más listas, decididas, desinhibidas y por supuesto atractivas que ellos. Sorprende el agradable color de Kiraz, aunque sus muñecas son tan ñoñas como recordábamos. En la intro se le presenta como “de los más plagiados del mundo”. Ya saben que son legión quienes odian a Jordi Labanda y les gusta insinuar sus parecidos con Kiraz. Pero opino que también se aleja de él en muchos aspectos así que no comparto esa teoría del plagio.
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viernes, 6 de julio de 2012

SIMIOCRACIA / ÉXITO PARA PERDEDORES

"Simiocracia" de Aleix Saló, edita Debolsillo desde el blog de Florentino Flórez
Simiocracia de Aleix Saló
Debolsillo. Random House Mondadori.
2012. 9,95 euros.


Aleix Saló ha sabido aprovechar las nuevas tecnologías de la comunicación para darse a conocer y facilitar la difusión de su obra. Sin duda recordarán alguno de sus vídeos: primero fue Españistán y ahora llega su Simiocracia.


Se han extendido con ese frenético impulso viral que mueve los fenómenos más populares del ciberespacio. La red les sirve como trampolín desde el que saltar a universos más reales. Ahora convierte esas divertidas animaciones en un volumen donde reflexiona sobre la actual crisis. El modelo no es nuevo, recordemos las aportaciones de Rius o los panfletos de Giménez e Ivá para El Papus. El comic permite contar de forma clara y visual procesos muy complicados de explicar con otros medios.

Saló bromea con temas serios sin perder el rigor ni desenfocar la realidad. Muchas de sus afirmaciones son correctas aunque creo que desbarra en ocasiones, pero el balance es bastante interesante y recomendable. Empieza con un ejemplo tomado del pasado, la crisis del 29 en los USA. Luego viene la parte más débil, una reflexión sobre los medios de comunicación y cómo afectan a nuestra visión de la realidad. En cuanto abandonamos esa sección todo mejora. Se agradece su reconocimiento de que hablamos de asuntos complejos y no de algo que pueda resolverse con cuatro lugares comunes. Explica perfectamente todo el tema del endeudamiento y no se olvida de los verdaderos culpables y cómplices interesados. Hay tortazos para Zapatero, el Banco de España y la clase política en general.

Luego vuelve a patinar con lo del “efecto Guggenheim”, simplificando en exceso un problema complejo. Recupera el hilo comparando a los dirigentes con monos, animales que deben responder a las necesidades de su familia, tribu o clan. El remate final está bien escrito y su descripción de cómo nos alcanza la crisis mundial es impecable aunque elige un héroe equivocado. Si Georges Soros afirma algo, tiendo a suponer lo contrario. Pero le sirve para volver al argumento inicial y terminar con una predicción apocalíptica: si los USA salieron de esa primera gran crisis gracias al esfuerzo bélico de la IIGM, ¿hacia qué conflicto nos dirigimos ahora?

Saló evita muchos de los atajos habituales, busca una explicación racional de lo que ocurre y, sobre todo, una salida de la crisis. Aunque muchos estaríamos de acuerdo con el diagnóstico, sin duda discreparíamos respecto a las causas y las soluciones, que él apenas apunta. El crédito indiscriminado es malo, su anulación también. Admitimos que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades pero no las consecuencias de ese axioma: a partir de ahora deberemos vivir peor. Se habla de austeridad pero se discute quién debe reducir su salario.


"Éxito para perdedores" de David Cantolla y Juan Díaz-Faes, edita Astiberri
Éxito para perdedores
de David Cantolla y Juan Díaz-Faes

Astiberri. Bilbao, 2012. 
280 páginas, 22 euros

En el extremo opuesto se sitúa Éxito para perdedores, una novela gráfica cuyo principal reclamo es el guionista David Cantolla, uno de los padres de Pocoyó


Aunque sus desventuras buscando financiación para la popular serie son conocidas su historia no trata de eso centrándose en un momento anterior, cuando dirigía una compañía punto com que se fue al garete con la primera crisis de Internet. Emplea una estructura temporal curiosa, con constantes saltos hacia atrás que explican su fracaso empresarial empezando por el momento en que se queda sin un duro. Todo comienza con una metáfora poco sutil: ante un naufragio ¿qué cabe hacer? Están quienes esperan que alguien acuda en su ayuda y los que se ponen a nadar con la esperanza de encontrar una salida para una situación que parece no tenerla.

Su relato tiene dos indudables puntos fuertes. Primero su descripción de un determinado momento tecnológico, empresarial y financiero, ese florecimiento de las empresas relacionadas con Internet, cuyas funciones eran en muchos casos dudosas pero en cuyo valor todo el mundo creía. Su crecimiento y sobrevaloración y finalmente su caída, una farsa en tres actos con pasajes cómicos y trágicos. Todavía hoy asistimos a fenómenos similares. Facebook vale mucho pero ¿por qué?
Viñeta de "Éxito para perdedores" de David Cantolla y Díaz-Faes

En paralelo los autores deslizan un panegírico de la figura del empresario (¿quién ha sido el imbécil que se ha inventado eso de “emprendedores”?). Cantolla defiende su papel como creadores de riqueza y difusores del conocimiento. Gente con ganas de hacer cosas que ayudan a otros tan creativos como ellos. En este sentido el libro es tremendamente estimulante y hasta pedagógico si me apuran. No es un producto redondo; parte de su odisea financiera, con esos banqueros que primero les animan a endeudarse y luego los dejan en la ruina (¿les suena?), resulta demasiado prolongada y tortuosa; y parte de sus desvaríos zen también. Pero es un tebeo interesante y lleno de inventiva, con situaciones divertidas y sobre todo cargado de energía. Y que nos recuerda un viejo axioma: no basta con repartir la miseria, hay que crear riqueza. Denle una oportunidad, quizás les sirva.
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viernes, 29 de junio de 2012

TEX. Los lobos rojos. M. Boselli y A. Font

Aleta / Bonelli Comics
336 páginas, 19 euros

ENTRE PERROS Y LOBOS

Hace semanas comentaba la brillante entrega de Tex firmada por Segura y Ortiz. Ahora la presencia del dibujante español Alfonso Font sirve de excusa para que se publique una nueva aventura del anciano vaquero.

Es la segunda ocasión en que nos asomamos al trabajo de Mauro Boselli y Font, ya que su primera colaboración había sido traducida en 2004 por Planeta DeAgostini. Tras aquel primer encuentro, originariamente de finales de los noventa, dibujante y guionista firmaron un racimo de historietas como la que ahora nos presenta Aleta, publicada en Italia en 2004. Si en “Los asesinos” era el dibujo de Font el que reclamaba nuestra atención por su calidad, en “Los lobos rojos” ambos autores parecen en estado gracia y el resultado es un tebeo muy grande y que ningún aficionado debería perderse. Ya que el mismo guionista firma otras aventuras de Tex tanto con Font como con Ortiz, confío en que alguien se anime a traducirlas.

Los lobos rojos” es una historieta arrolladora, apabullante. El lector se ve arrastrado por el ritmo del relato, por el carisma de los personajes y por las constantes situaciones dramáticas que nos llevan de una tormenta emocional a la siguiente, entre pasajes con la frenética acción que caracteriza a Tex. Ya lo he dicho en anteriores ocasiones, a mi no es un personaje que me caiga especialmente simpático. La mayoría de sus historias me resultan repetitivas y deprimentes y cuando se pone en plan poli duro a repartir guantazos para conseguir una confesión o simplemente demostrar que es el chulo más duro de la pradera, me provoca un rechazo absoluto. Soporto con entusiasmo los interrogatorios del Jack Bauer de la serie 24 porque se dan en el contexto de esa ficción televisiva, que los explica y justifica. Pero no ocurre así en el caso de Tex. O no siempre, ya que Boselli consigue que hasta cuando el ranger se comporta como un matón nos guste, tal es su habilidad al describir a sus oponentes, unos mastuerzos a los que deseamos todo mal.

Empezando por el dibujo decir que es soberbio. Font hace años que ha demostrado su calidad, pero en Tex se sale. A la fuerza que ya demostró en su entrega anterior suma aquí una variedad de texturas poco habituales. Mantiene ciertos rallados sucios típicos de los setenta, con negros rascados y pincel seco, pero los alterna con constantes tramados que se vuelven muy abundantes en los planos generales. Todo el tebeo está plagado de ellos, grandes planos descriptivos en los que el dibujante se recrea en los fondos, sin olvidar los numerosos grupos de personajes que se pasean con seguridad por las viñetas. Font nos transporta a un oeste muy realista, sus caballos son salvajes y desenfrenados, sus indios están llenos de vida, sus sombras dirigen nuestra mirada y hacen que la luz brille más introduciendo variedad en las planchas. En una historia tan cargada de personajes como esta es importante que el dibujo los diferencia y personalice y Font lo consigue con aparente facilidad. Es un trabajo de madurez que vuela muy alto.

Lo mismo puede decirse de la historia. Podríamos pensar que a estas alturas todo relato del oeste ha sido ya contado pero Boselli nos demuestra que no es así. Explora un territorio poco común, como es el del racismo entre las diferentes tribus indias. Como es sabido, se denominaban a sí mismos “seres humanos”, pero esa humanidad no comprendía al conjunto de los nativos americanos, sino a cada tribu en exclusiva. No hubo un discurso indio unificado hasta mucho más tarde. El guionista plantea una rivalidad tremendamente universal: dos guerreros de tribus opuestas se desafían y perdonan la vida una y otra vez. Mientras se nos cuentan esas dos vidas paralelas la historia sigue su curso y las diferentes comunidades deben decidir cual será su comportamiento frente a esos blancos que han llegado para quedarse. Los matices de esa complicada relación son infinitos. Pero pocas veces como aquí recuerdo haber visto secuencias tan salvajes como la de ese grupo de pawnees que, con tal de pelear, se alista al ejército enfrentándose a compañeros de raza que no respetan los tratados. Ese momento en que se quitan sus chaquetas azules desvelando su verdadera naturaleza es salvaje y sobrecogedor. El tebeo cuenta con un montón de pasajes como éste y un final tremendamente satisfactorio. Bueno hasta decir basta.
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viernes, 22 de junio de 2012

BRADBURY Y LOS CÓMICS

Weird Fantasy - Ray Bradbury - Biblioteca grandes del cómic -Clásicos de la ciencia ficción

Ray Bradbury fallecía el pasado 5 de junio, con 92 años de edad. Su relación con los comics fue tan prolongada como intensa. Especialmente interesantes son algunas de las adaptaciones que la mítica editorial EC realizó de sus relatos.


En su infancia había disfrutado siguiendo en los periódicos las alucinantes aventuras de Buck Rogers o las no menos fantasiosas andanzas del Tarzán de Foster, sobre todo el ciclo en que aparecía una civilización egipcia olvidada por la humanidad. Así lo comentó en una entrevista que aquí se publicó en el nº 3 de Relatos Salvajes (1974). En ella explicaba también su temprana relación con otros conocidos aficionados a la ciencia ficción, como Forrest J. Ackerman o Ray Harryhausen, a quien muchos años más tarde acompañaría cuando recibió un Oscar honorífico por su extraordinaria trayectoria cinematográfica.

Más cercano en el tiempo es “Encuentro nocturno”, una maravillosaadaptación que Daniel Torres realizó de uno de sus relatos marcianos y que se puede contar sin exagerar entre las mejores versiones de Bradbury en viñetas. Torres capturó como pocos el ambiente nostálgico, la poética de la pérdida que inundaba las páginas del escritor. Aunque asociamos la ciencia-ficción con el futuro que viene, en su caso ese porvenir es sólo una excusa para reflexionar sobre lo que hemos dejado atrás. El dibujante español no fue el único que se atrevió con Bradbury, otros como Gibbons firmaron también excelentes adaptaciones.

Clásicos de la ciencia ficción en cómic - BradburySus historias saltaron al comic casi desde el principio de su carrera. Encontramos la lista completa de historietas publicadas en la EC inspiradas en sus relatos en Tales of terror!: 27 maravillosas obras firmadas por algunos de los mejores artistas de la editorial como Davis, Crandall, Severin, Williamson, Krigstein o Wood. Curiosamente, las tres primeras versiones se hicieron sin permiso del autor, que fue rápidamente advertido por sus fans y se puso en contacto con la editorial. Les envió una divertida carta donde les advertía de que todavía no había recibido su cheque. Gaines, el astuto director, le contestó inmediatamente llegando a un acuerdo económico que normalizó la situación.

Toda esta historia ha sido contada con detalle por el también recientemente fallecido Jerry Weist y pueden leerla en el catálogo que dedicamos a Wood, Woodwork, con motivo de su exposición en el Solleric. En un interesante artículo Weist precisa algunas fechas que nos permiten apreciar la velocidad a la que se sucedieron los hechos. En 1948 Bradbury había vendido “Mars is heaven”, uno de los relatos que componen sus célebres Crónicas marcianas, a la revista Planet Stories. En 1950 “There will come soft rains”, otro episodio marciano, apareció en el número de mayo de Colliers. Como señala Weist, “una revista muy alejada tanto en su tirada como en su número de lectores de publicaciones como Planet Stories”. En 1952 es cuando la EC empieza a adaptar esos relatos, al principio sin permiso y luego de forma autorizada y regular.

Curiosamente estos días se está procediendo a la subasta de parte de la colección privada de Weist, un reconocido estudioso fundador del fanzine Squa Tront. Entre sus piezas se cuenta una de esas dos célebres adaptaciones realizadas por Wood. Me refiero a “Mars is heaven”. Este trabajo barroco, cargado de detalles y trufado de técnicas diversas, se cuenta entre las historietas más citadas y reproducidas de la historia del comic. Bradbury en su momento expresó por escrito su satisfacción ante estas obras, no sólo por su evidente calidad artística, también por su capacidad para transmitir las sensaciones que él había imaginado. Antes de su muerte se especulaba con que las ocho páginas de “Mars is heaven” podían fácilmente alcanzar los 50000 $. Ahora ya quién sabe. Les mantendré informados.
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viernes, 8 de junio de 2012

H. P. Lovecraft. Desde el más allá y otras historias. E. Kriek

Ediciones La Cúpula.
112 páginas, 17 euros.

EL INFIERNO Y MÁS ALLÁ
Los aficionados al terror en viñetas se encontrarán estos días con dos interesantes novedades en las librerías especializadas. Una viene firmada por el popular Richard Corben y la otra por un artista holandés, Erik Kriek, casi un perfecto desconocido en España.

Corben une sus fuerzas con Mignola para producir nuevos episodios de Hellboy  editados por Norma y los resultados son similares a los de anteriores entregas. A estas alturas ya es difícil que el personaje de los cuernos capados nos sorprenda. Tenemos más de lo mismo: ambientes con sabor, mezcla de escenarios con mucho color local, paseos por algunos lugares habituales del horror y ya está. Mignola sabe elegir las atmósferas y sus historias son más o menos entretenidas, pero no es un guionista. Es ingenioso y algunas de sus ocurrencias, como aquí esos luchadores mexicanos contra el mal, son llamativas y su última vuelta de tuerca al tópico de la casa encantada no carece de gracia. Pero no acaba de cruzar esa frontera que separa lo brillante de lo memorable.

Corben, por supuesto, no tiene esos problemas. Desde que volviera a los comics hace unos años sus fuerzas parecen renovarse con el paso del tiempo. Cada vez más nos recuerda al jovenzuelo rompedor que fue en sus inicios, al artista alternativo de los encuadres innovadores y las sombras imposibles, el rey del realismo distorsionado y volumétrico. Sus manchas y texturas son impactantes y nada hay en su trabajo que nos decepcione, al contrario es un placer recorrer sus páginas. En “La novia del infierno y otros relatos” no está mal acompañado. Se incluye una bonita historieta de Scout Hampton y un divertido relato dibujado por el fascinante Kevin Nowlan. También otro cuento corto ilustrado por el propio Mignola, que no está entre lo mejor del volumen. En general, más recomendable por el dibujo que por los argumentos.


Más equilibrados son los resultados que consigue Kriek con su aproximación a Lovecraft, un novelista que ha inspirado a no pocos creadores con un balance desigual. Entre mis adaptaciones favoritas cuento algunos de los episodios firmados por Wrighston en sus mejores tiempos en Warren, o algunas de las firmadas por Breccia en su irregular acercamiento al escritor. Kriek adopta un discurso gráfico muy americano, con profusión de sombras y un empleo de la iluminación muy expresivo. Su dibujo parece mejorar en la descripción de ambientes y en los planos generales y se vuelve algo más difuso en los primeros planos de los personajes, pero da igual. Consigue lo más difícil tratándose de Lovecraft como es recrear sus enfermizas atmósferas, esa sensación de opresión, de que algo muy desagradable va a ocurrir o ha pasado ya, y que el horror es un destino que no podremos evitar.

Con habilidad el autor holandés alterna relatos cortos y largos, ambos igual de efectivos. Con su dibujo preciso y detallista agobia al lector que está deseando escapar de sus saturados espacios. En ellos abunda la vida en descomposición o están a punto de desgajarse para desvelar otros aspectos, hasta ahora ocultos, de la realidad. Aspectos que pueden llegar a ser muy salvajes e inevitablemente peligrosos. Me fascina el ambiente que consigue en “Dogón”, con ese alucinante pasaje del marinero caminando sobre los peces muertos, o en “Desde el más allá”, donde se percibe la influencia del Eisner más expresionista en algunas sombras. Por supuesto, sus dos historias más largas, “El color que cayó del espacio” y “La sombra sobre Innsmouth” son sobrecogedoras, dos pequeñas, deslumbrantes y terroríficas joyas, la segunda con un final realmente maravilloso. Muy recomendable.
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viernes, 1 de junio de 2012

TEBEOS VARIOPINTOS EN EL FERIA DEL LIBRO

TEX. LOS CAZADORES DE FÓSILES
Segura y Ortiz
Aleta/Bonelli Comics
El guionista Antonio Segura fallecía este año y el dibujante Jose Ortiz era premiado por toda su trayectoria profesional en el pasado Salón del Comic de Barcelona. Esta historia de Tex nos permite disfrutar de dos autores realmente grandes que aquí nos ofrecen una trepidante y original aventura: indios, vaqueros ¡y paleontólogos! Muy recomendable.


ENTRETELAS
Rubén y Carlos del Rincón 
Ediciones la Cúpula
El dibujante Rubén del Rincón une fuerzas con su hermano para contarnos un fragmento de su infancia. La empresa de serigrafía donde trabaja su padre cierra y deciden montar una cooperativa. Para recordar el personaje del abogado, un estirado que sin embargo consigue que este pequeño sueño obrero se convierta en realidad. Entretenido y curioso.

LOS MELONES DE LA IRA
Bastien Vivès
Diábolo Ediciones
Vivès siempre ha pecado de cierta tendencia a la blandenguería, de cierto sentimentalismo babosón. Hasta ahora. Este trabajo liquida de un plumazo cualquier idea preconcebida que pudiéramos tener sobre él. Por supuesto, no es una obra mayor como Polina, más bien al contrario. Un atrevido divertimento dibujado con velocidad y frescura, una salvajada que cuenta con un sentido del humor bastante bestia. No se cree hasta que no se ha leído.




ME HABRÍA ENCANTADO SER ETNÓLOGA...
Margaux Motin
Dib•Buks
Nos la quieren vender como la Maitena francesa pero ni se le acerca. Un dibujito mono asociado a la procacidad habitual de los gabachos tiene como resultado un trabajo rutinario y cargante, que por supuesto es reseñado positivamente en todas las revistas femeninas. Para evitar.




MISTER WONDERFUL
Daniel Clowes
Reservoir Books
Pues eso: otro Clowes. Si ya conocen anteriores comics de este autor saben a qué atenerse. Si no, prepárese para vivir una variante de ¡Jo, qué noche! Un tipo vulgar acude a una cita con una desconocida y pronto todo se complica. Y luego se complica un poco más. Clowes demuestra su talento para darle importancia a los sucesos más irrelevantes. Pero a mi cada vez me cuesta más seguirle en su viaje a ninguna parte.

LA OLA PERFECTA
Ramón de España y Sagar
Editores de Tebeos
El guionista Ramón de España hacía siglos que había abandonado los comics para dedicarse a cosas más serias como escribir novelas o dirigir películas que nadie ha visto. Ahora vuelve al medio con su particular contribución al “proceso de paz”, acompañado por un dibujante expresivo pero no muy bueno con la puesta en escena. En no pocas secuencias cuesta saber quién dice qué. Tampoco importa mucho porque De España firma un aberrante relato sobre víctimas del terrorismo que se toman la justicia por su mano. Como bizarro homenaje al GAL de González resulta curioso pero me temo que no tiene nada que ver con la realidad. El tema del terrorismo continúa siendo de los más olvidados y pero tratados en el comic español. Será que nos gusta mirar hacia otro lado.

MINGOTE. Antología ABC
Mingote
Diario ABC
A las pocas semanas de fallecer el dibujante el diario donde colaboró durante décadas publicaba una antología con algunos de sus mejores chistes. Ignoro qué distribución va a tener pero si pueden háganse con un ejemplar. La única pega que puedo poner a un recopilatorio realmente imprescindible es que no se les ha ocurrido indicar las fechas de las viñetas. Agrupa trabajos de épocas muy diversas, incluyendo numeroso material de color.



CISCO KID
Reed y Salinas
Manuel Caldas
El argentino Salinas está considerado como uno de los grandes dibujantes realistas, en la línea de clásicos como Foster. Trabajó durante años para el mercado americano con el personaje del oeste Cisco Kid. Ahora nos llega otra reedición de estas tiras con la calidad que asociamos a su editor, el entusiasta Manuel Caldas. Todo resulta tan bonito y cuidado como aburrido. Admiro mucho el impresionante dibujo de Salinas pero apenas consigo terminarme las historias que ilustra.
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