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viernes, 31 de marzo de 2017

LA CRÓNICA DE LEODEGUNDO. EL CANTAR DE PINIOL (II) DE MEANA

La crónica de Leodegundo -volumen 5 - comic sobre Europa Medieval
Edicions UIB, 2017.
SD Distribuciones
368 páginas, 27 euros.

LA SANGRE DE LOS PRÍNCIPES DE LA TIERRA


Puntual a su cita, nos llega el último volumen de La Crónica de Leodegundo. Concluye así la publicación en castellano de una serie que hasta ahora solo había conocido una edición anterior en bable.


Esa versión no obedecía a un empeño nacionalista de su autor sino a razones meramente económicas. En Asturias, como en tantas otras regiones de España, la lengua local recibe subvenciones que le permiten competir con la lengua común y aparentemente imperial.

Ningún editor en el resto del país había mostrado interés por su obra así que gracias a esas subvenciones pudo Gaspar ir publicando su Crónica. Aunque su sueldo era magro, soñó con concluir primero su epopeya y buscar más tarde quien se la editara en mejores condiciones y sobre todo, apuntando a públicos más amplios.

Décadas después ese sueño se ha hecho realidad de la manera más inesperada. Una Universidad en la otra punta de España decide producir cinco Integrales que recogen los veinticinco álbumes que componen La Crónica de Leodegundo.

Están agrupados por Cantares, cada uno dedicado a un descendiente del primer Leodegundo, un imaginario miembro de la monarquía asturiana. A través de sus aventuras Meana nos cuenta un drama tremendo, que culmina en el último tomo con la aparente eliminación de todos los pelágidas.

Es innecesario recordar cómo mejora el trabajo desde el primer al último libro. Aconsejado por Chiqui de la Fuente, Meana abordó los primeros álbumes armado con una plumilla, herramienta con la que no se sentía cómodo. En el segundo ciclo cambió a los rotuladores a los que estaba acostumbrado y todo fue diferente. No sólo sus acabados expresan una progresiva confianza, también su narrativa, llena de recursos cinematográficos, y sus perspectivas, visiones espectaculares al alcance de muy pocos. Y es que el autor une a su natural facilidad para el dibujo de espacios complejos, un profundo conocimiento histórico y arqueológico, de manera tal que puede desplegar impresionantes reconstrucciones históricas sin despeinarse. Vean si no las viñetas romanas del episodio XXIV y tantas otras.

La crónica de Leodegundo -volumen 5 - comic sobre Europa Medieval prerrománico asturias
Este último tomo nos depara además una agradable sorpresa como es la aparición del color en un pasaje del episodio XXIII.

Es la forma que ha tenido el autor de subrayar la importancia de ese holocausto que pone fin a una dinastía.
También emplea otro recurso como son las apostillas. El libro viene cargado de anotaciones, todas ellas escritas por Meana de su puño y letra. No ha permitido que se sustituyeran por letra de máquina para mantener el carácter de Códice, de manuscrito, de la obra.

En esas disquisiciones insiste en uno de los temas centrales: la legitimidad. Cómo los enemigos políticos pelean no solo en el plano militar, digamos real, también en el ideológico, de la propaganda. Así que el vencedor se asegura de reescribir la historia para que se ajuste a sus designios.

Dentro de esos planes aparece uno de los edificios más populares del prerrománico asturiano, cuyo estatus religioso Meana discute. Al contrario supone que actuó más bien como marco y telón de fondo de una pavorosa representación. Palacio de Justicia lo llama él. Una justicia pervertida y en manos de un tirano, que se asegura de eliminar a aquellos que no le demuestran una fidelidad perruna. Si la secuencia es tremenda, yo les aconsejo que se armen de paciencia y estudien las notas, en ellas da sobradas explicaciones de cómo ha llegado a esas conclusiones, de las pistas que ha seguido, también de las dificultades que ha encontrado en su camino.

Toda la Crónica, ya lo he comentado en anteriores ocasiones, supone un gran fresco medieval. Al contrario que otras historias locales, el autor nunca se detuvo en su geografía más cercana. En este último tomo seguimos a los vikingos en una razzia por el sur, cabalgamos con los agarenos por Roma y nos desplazamos con los personajes de una punta a otra del mundo conocido.

La Crónica nos permite asomarnos a los primeros tiempos de la Reconquista y sentir la frustración de los desplazados por el Islam. También comprobar las flaquezas y la villanía que abundaban a un lado y otro de una frontera siempre movediza.

En el texto final, cuando el autor enumera los logros que esperaba alcanzar con su obra, concluye afirmando: “…de corazón renunciaría gustoso a todo ello si a cambio hubiera conseguido un canto de fraternidad inquebrantable entre los pueblos de la Península Ibérica y de sus islas, un canto capaz de superar el odio y la cizaña que las egoístas élites políticas y locales siembran entre hermanos. Acaso el recuerdo aquí reverdecido de que la desunión y la insolidaridad atrajeron en el pasado sobre esta familia mal avenida las mayores desgracias lleve a la reflexión". Que así sea.

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viernes, 29 de abril de 2016

LA CRÓNICA DE LEODEGUNDO VOL. 4 de MEANA

La crónica de Leodegundo Volumen 4 El Cantar de Piniol (814-844 D.C.)
Edicions UIB, 2015.
344 páginas, 28,50 euros.

ECOS DEL APOCALIPSIS


Fiel a su cita anual, la UIB ha lanzado un nuevo volumen de La Crónica de Leodegundo, el ambicioso cómic histórico que mejor ha retratado nuestra realidad medieval.


El cuarto tomo agrupa seis álbumes, como ya hacía el primero. Se alcanzan así los veinte capítulos de una serie de la que ya sólo nos restan por conocer sus cinco últimos episodios. Los lectores de la saga constatarán las continuas mejoras en el dibujo de Gaspar Meana, con algunos paisajes impresionantes y sus tremendas panorámicas donde anidan ejércitos, fabulosas ruinas o cielos cargados de dioses incapaces de dejar a los hombres en paz. Sus rayados recuerdan la saturación de los ilustradores clásicos y su talento artístico brilla de forma especial en la representación de telas y otras texturas, como nubes, piedras o vegetación. Es, en fin, un extraordinario narrador y tan sólo por el aspecto de las planchas ya sería recomendable la adquisición de esta obra.

Pero hay mucho más, empezando por la variedad de los álbumes que componen el tomo. Como en anteriores entregas, el autor disfruta trasladando a sus protagonistas de una parte a otra del mundo. Además, en este caso, cada episodio no sólo implica un vertiginoso desplazamiento geográfico, también un cambio de tono, protagonistas y tema, aunque por supuesto cada uno de ellos ayuda a componer ese inmenso tapiz que constituye La Crónica. Se nos habla de la muerte del rey Alfonso II y de los peligros que le acecharon. Y que, a la postre, concluirían con la eliminación de todos sus seguidores y la usurpación de su poder. Para explicar esos hechos Meana da un largo rodeo.

La crónica de Leodegundo Volumen 4 El Cantar de Piniol (814-844 D.C.) Edicions UIB
Dedica el primer álbum a describir algunas de las amenazas a las que se enfrentaba el monarca y las razones por las que eligió a su heredero.
En el segundo viajamos a Córdoba para asistir a una rebelión que acaba con la expulsión de todos los infieles de la ciudad.
El tercero es especialmente aventurero y narra un episodio de nuestra historia no muy conocido. Seguimos a esos refugiados en su huida por el Mediterráneo, mar que se dedican a asolar cuando descubren su talento para la piratería.
El cuarto capítulo es de transición, un emotivo y nostálgico pasaje en Francia, donde viejos conocidos de juventud se reencuentran, mientras varios aspirantes a la corona de los francos se pelean, con algunas secuencias especialmente patéticas, como la del rey desnudo.
Se recupera un tono más político y épico en el quinto, con Alfonso percibiendo cómo las costuras de su reino se hacen pedazos sin que apenas pueda hacer nada para impedirlo.

Por el camino se suceden un conjunto de peripecias más cotidianas, que aportan una dimensión humana y emocional a un relato que, aunque sigue el curso de acontecimientos históricos “mayores”, nunca pierde de vista a sus ocupantes, esas hormigas humanas que con frecuencia se ven golpeadas por los caprichos de los escasos privilegiados que mueven esas grandes corrientes históricas. Hay muchos momentos destacables, como el cómico asunto de las monjas embarazadas, o el reencuentro de Piniol con la viuda de su hermano en Córdoba, o la relación a distancia entre Alfonso y la princesa franca, ahora en su vejez, y tantos otros.

La crónica de Leodegundo Volumen 4 El Cantar de Piniol (814-844 D.C.) Edicions UIB
El álbum donde se aplasta la rebelión lucense es especialmente intenso porque en él Gaspar plantea la que es una de las tesis centrales de su obra. También uno de los aspectos más difíciles de asumir por el lector inexperto, que observa con estupefacción cómo se acompañan numerosos pasajes con crípticas citas bíblicas cuya relación con las imágenes cuesta establecer. Pero finalmente las piezas van encajando hasta construir un discurso que sorprende por su actualidad. Cuando los aspirantes al trono de Alfonso intentan minar su poder, saben que no basta con derrotarlo en el plano militar, también deben mermar su prestigio y poner en cuestión su legitimidad.

Ese es un terreno escurridizo donde entra en juego la interpretación tergiversada del Apocalipsis del Beato de Liébana, que en La Crónica es considerado prácticamente un libelo. Como hoy en día, no se alcanza el poder si no se conquista antes una cierta superioridad moral, ya sea ésta real o, como suele ocurrir, ficticia. Alfonso se hace poco a poco consciente de los peligros que acechan su trono pero muere antes de poder hacer algo al respecto. Quema a unos cuantos rebeldes, pero con ello sólo consigue ganarse más enemigos, incapaces de asumir su justicia y dispuestos a venderse al mejor postor compartiendo las manipulaciones y mentiras más increíbles. Los hechos apenas cuentan ante la fuerza de determinados relatos que al final imponen su presencia en la realidad.

Según comprobamos en el último capítulo del volumen, sus sucesores pagarán muy caros sus descuidos. Se narra el principio del fin. Todo concluirá en el próximo volumen, que ya esperamos con impaciencia.
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viernes, 9 de enero de 2015

LA CRÓNICA DE LEODEGUNDO vol.3 de G. MEANA

Historia de España Bagdad Toledo  La crónica de Leodegundo -volumen 3- El cantar de Teudán (II) [800-814 d.C.]
Edicions UIB, 2014
252 páginas

EL FIN DE UNA ERA


El tercer volumen de la monumental obra de Gaspar Meana llega puntual por Navidad. Cuatro nuevos álbumes agrupados en un único libro que nos cuenta el final de Teudán.


Conocimos al personaje en el tomo anterior y aquí finaliza su historia. Los horteras dirán que he hecho un spoiler pero no arruino ninguna sorpresa si comento que la muerte en la cruz del héroe no supone el final de su camino. Como ha explicado Gaspar en diversas ocasiones su idea de la religión es amplia, él considera que aquello en lo que creemos forma parte de nuestra realidad. Así que su visión de la Historia no desdeña esos otros espacios mitológicos donde todo es posible y los muertos cuidan de los vivos como ocurre en el último álbum de este volumen, “El lugar de la paz”. Título irónico donde los haya ya que se nos narra el asedio y destrucción de Bagdad en el año 812, un relato épico y poderoso donde se presta especial atención a los tejemanejes de los poderosos pero el protagonismo recae en la chusma, en los olvidados que pelean por techo y comida.

Es el segundo gran drama que encontramos en este libro ya que el álbum anterior, “Carmen de Luna”, también narra la caída de otra ciudad, por procedimientos bien distintos. Me refiero a Toledo, donde Teudán es traicionado. Al contrario de Bagdad, urbe cuyos ocupantes se alzan en armas valientemente contra sus invasores, en la decadente villa hispánica el proceso es muy diferente. Ansiosos por mantener un difícil equilibrio con el invasor musulmán, aceptan pactos y componendas cada vez más humillantes. Hasta que, cuando quieren reaccionar, es demasiado tarde. El álbum es una obra maestra de la estrategia, la villanía, la cobardía y la política, suponiendo que todos esos términos no sean sinónimos. Meana explica de forma natural y casi inevitable cómo la soga se va cerrando en torno al cuello de los toledanos, sin que aparentemente puedan hacer nada por evitarlo.

Historia de España Bagdad La crónica de Leodegundo -volumen 3- El cantar de Teudán (II) [800-814 d.C.]
Los dos primeros relatos del volumen son casi de preparación para lo que vendrá después. Teudán sigue donde lo habíamos dejado en la primera parte, bien instalado en Bagdad. Pero su naturaleza atormentada le hace abandonar la aparente seguridad de su casa oriental y regresar al agreste norte de España, donde su rey ha sido detenido, tonsurado y encarcelado. “Jacob en Betel”, el segundo álbum, narra la historia de la liberación de Alfonso II y su identificación con la figura bíblica de Jacob.

Este tomo contiene una jugosa y amplia entrevista con Meana, donde podemos descubrir algunas de las claves de su obra. La más compleja, sin duda, es el asunto de la legitimidad. Los textos históricos siempre nos llegan distorsionados y esas desviaciones tienen que ver con la política, con la voluntad de fundar o restablecer la legitimidad de los actuales gobernantes. El argumento es aplicable en la actualidad y más en los tiempos de Leodegundo. Meana explica la traición de la casa real goda y su pérdida de derechos tras pactar con los invasores del sur. Y cómo esa traición ha sido desdibujada por las crónicas posteriores hasta hacerla casi desaparecer. En su interpretación, al ser tonsurado el rey perdería la posibilidad de gobernar, de acuerdo a las leyes godas. Pero Alfonso II adopta una nueva legitimidad, inspirada en las costumbres ancestrales de las tribus astures y también en su identificación con la figura de Jacob. De nuevo lo real y lo soñado, las acciones y las creencias, se entrelazan modificándose mutuamente.

Sumen a todo esto el rigor histórico habitual en la saga, complementado con anexos que nos permiten situarnos en todo momento en la complejidad de los hechos narrados. Y el dibujo preciso y cinematográfico de Meana, amante de las viñetas panorámicas y las transiciones suaves pero eficaces. Creo que se ha comentado poco su espléndida narrativa. Abrumados por el prolijo conjunto de elementos que despliega ante nuestros asombrados ojos, perdemos de vista la aparente sencillez y extremada destreza de su puesta en escena. No hablo sólo de sus increíbles arquitecturas o de sus épicas escenas de batalla, también de sus zooms, de sus animadas conversaciones y constantes diálogos. Ya lo dije cuando se publicaron los dos primeros tomos y lo repito en éste. Se trata de una obra mayor, una de las mejores muestras del comic español en toda su historia y no deberían de perdérsela.
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viernes, 11 de abril de 2014

LA CRÓNICA DE LEODEGUNDO. VOL.2 de G. MEANA

La crónica de Leodegundo - Volumen 2 - el cantar de Teudán (I) [772-800 D.C.] de Gaspar Meana, Edicions UIB, SD Ediciones
Edicions UIB,
SD distribuciones 2014.

248 páginas. 28,50 euros.

CONEJOS Y ELEFANTES


En la producción balear de tebeos tienden a confluir la iniciativa pública y privada, lo que ayuda a entender que se publiquen muchas historietas con un sentido eminentemente educativo y divulgativo.


La reducción en los últimos años de las ayudas institucionales debido a los ajustes, explica también algunas ausencias. La más sonada, la de la revista Esquitx, donde tantos autores dieron sus primeros pasos. También parece haberse esfumado el segundo Premio Ciudad de Palma de Comic. Y no me refiero al que este año ganó Tatúm (a quien felicito desde aquí), sino al del año anterior, Navarro y Del Rincón. ¿No debía haberse editado su novela gráfica? Parece que los pagos que tendrían que haber garantizado esa producción no se ajustaron a los plazos. Empezamos a acostumbrarnos a los retrasos. En diciembre se publicaba el catálogo dedicado a Russ Heath, preparado un año antes para venderse mientras la exposición Flesh & Steel permanecía abierta en el Solleric. Finalmente se edita en una tirada limitada que al menos adelanta por poco a su versión americana, a cargo de IDW. Mientras, la muestra dedicada a Seguí no acaba de llegar.


Rosselló-Pordel, les ales trencades de Planas, Vaquer y Garau. Edita Dolmen
La ralentización de las actividades relacionadas con el cómic del Ayuntamiento de Palma otorga un mayor protagonismo a otras instituciones. Destaca el Institut de Estudis Balearics. Pagó la exposición Herois, que se pudo ver en el pasado Salón de Barcelona y que todavía pasea por las islas, acompañada de un vistoso catálogo. Llevan tiempo colaborando con Dolmen, la editorial de comic más activa de las islas. Más allá de sus productos zombis, están detrás de prácticamente cualquier publicación comiquera, en muchos casos acompañando a uno o varios organismos públicos. Como en Rosselló-Porcel, les ales trencades, un bonito libro dedicado al poeta, escrito por A. M. Planas y dibujado por Vaquer y PepMi Garau. Textos breves acompañados de ilustraciones en bitono, aunque Rafa no se resiste a introducir bocadillos y algunas viñetas que aligeran la lectura. Mezcla sus humorísticos personajes perfilados a lápiz con nostálgicas aguadas jugando con una estética de fotografía antigua muy eficaz.

Balears, abans i ara. Vol. 4 de Quim Bou edita Dolmen
 En una línea muy diferente la serie Balears, abans i ara alcanza el cuarto volumen, dedicado a la dominación romana. Quim Bou se esfuerza por reconstruir el vestuario, la arquitectura y hasta el olor de la época. En ambos casos hablamos de productos donde la divulgación de los hechos históricos pesa más que el drama. Historietas pensadas como herramientas educativas, para favorecer el acercamiento a diversos aspectos de la cultura local. En ese sentido son impecables, aunque es posible que para un lector habitual de comics resulten un tanto planas, con mucha gimnasia y poca magnesia.

Según leemos en prensa, el IEB mantiene su compromiso con el medio y algunos de sus técnicos viajarán a festivales como Anguleme o San Diego. Espero que pronto podamos leer los informes con los contactos o las ventas de proyectos mallorquines conseguidas en esas convenciones. También pagan la adaptación de la novela de Cristóbal Serra, Viaje a Cotiledonia, que ya ha empezado a dibujar Pere Joan.

EL LARGO VIAJE DE TEUDÁN


El servicio de publicaciones de la UIB avala la obra más interesante editada en las islas. El primer volumen de La Crónica de Leodegundo se convertía el año pasado en un insospechado éxito en la Feria del Libro de Madrid, en el terreno de las publicaciones universitarias, donde sólo era superado por un libro dedicado al Bosón de Higgs. Ahora aparece el segundo volumen, con una calidad aún superior a la de la primera entrega. Si en el último capítulo de Balears, abans i ara la captura de un conejo sirve como excusa para un largo paseo por la villa de Pollentia, el héroe de Meana abandona su Asturias natal y se dirige hasta Bagdad donde espera encontrar un mítico animal, una bestia a la que llaman elefante. Esta metafórica diferencia de dimensiones define bien la distancia que separa La Crónica de otros tebeos históricos locales, incluso de aquellos realizados con tanta dignidad como la citada obra de Quim Bou.

Meana se preocupa por el detalle de sus reconstrucciones como el que más y basta leer los apéndices del segundo tomo para comprobarlo. Pero eso no anula lo que realmente le preocupa: la peripecia vital de sus personajes, la elaboración de historias que instauran una nueva realidad. Su visión es totalizadora y envolvente, arrastrándonos al interior de los hechos históricos. La Crónica no se lee, se habita.

La crónica de Leodegundo de Gaspar Meana UIB Edicions, SD Distribucion
Es imposible abordar el segundo tomo si no se refresca antes lo sucedido en el primero. Hagan como yo y relean ese primer volumen donde se nos contaban las andanzas de Liuva, noble godo que acompañó a Pelayo y a Rodrigo en la batalla de julio de 711. Liuva es hecho prisionero mientras lo que queda de su familia escapa con Pelayo al agreste reino de Asturias. En lo que es el primero de un espectacular conjunto de saltos espacio-temporales, pasamos de una maravillosa vista de los Picos de Europa a una lujuriosa escena de cacería cerca de Damasco. Todo ello acompañado de la precisa y poética prosa del autor, que se desborda en unos textos de apoyo elegantes y muy bien escritos. Liuva participa en el sitio de Constantinopla y vemos cómo las batallas entre mortales tienen un correlato en el mundo de los genios y demonios. Para Meana las creencias de la gente conforman otro tipo de realidad que también debe estar contenida en todo relato histórico. Liuva acaba como esclavo en Constantinopla y aprende algunos de los misterios del hermetismo ofita. Finalmente consigue retornar a Asturias con los suyos. Se desmitifica la batalla de Covadonga y la muerte de Fáfila se presenta como un episodio más de una intensa contienda entre los viejos dioses y el nuevo credo cristiano. Luego viene el convulso reinado de Alfonso I, que conlleva un nuevo alejamiento de Liuva. En el maravilloso episodio “Malik de la ciudad inconclusa” asistimos entre otros muchos sucesos al virtual exterminio de la dinastía Omeya. De vuelta a Hispania, Liuva apoya a su hijo Leodegundo como aspirante al trono del reino de Asturias, con trágicas consecuencias debido a la brutalidad y falta de escrúpulos de sus antagonistas.

El arranque del segundo volumen exige no pocos esfuerzos por parte del lector para no perderse en la maraña de personajes y las complejas intrigas, pactos y traiciones que los entrelazan. En compensación, el dibujo mejora mucho y las caracterizaciones son rotundas, ayudando a diferenciar a los protagonistas. La visualización de las batallas es antológica. Además, algunos de los enfrentamientos más épicos coinciden con el ascenso al poder de Alfonso II, momento en que el argumento se simplifica y resulta más fácil seguir la acción. Como siempre, Meana mezcla lo divino y lo humano y las matanzas en el suelo son tuteladas por una auténtica aviación de bestias semi-divinas que nos sobrecogen realzando el drama.

viñeta de Pérgamo de La crónica de Leodegundo de Gaspar Meana UIB Edicions, SD Distribucion
Este segundo tomo agrupa la mitad de los álbumes dedicados a Teudán, cuyas aventuras se completarán en el siguiente. Es uno de los nietos de Liuva, un joven deseoso de recorrer el mundo para tener vivencias tan intensas como las de su abuelo. El destino se burla de él cuando es destinado como embajador a la corte de Carlomagno. Allí su relación con una de las hijas del monarca le obliga a salir corriendo hacia oriente. Meana aprovecha una increíble parada en Pérgamo para demostrarnos lo mucho y bien que dibuja. Como colofón tenemos un descenso aéreo sobre Bagdad absolutamente estremecedor. La habilidad del autor con las viñetas panorámicas queda demostrada en una larga secuencia al final, una visita a Bagdad que constituye una de las mejores representaciones visuales del poder que recuerdo. Y Peter Ustinov aparece como secundario de lujo.

En fin, en anteriores ocasiones he criticado la rigidez de las figuras de Meana, o la complejidad de sus argumentos, que exigen una atención extrema por parte del lector. Pero cada vez que leo y releo su trabajo la importancia de esos asuntos disminuye. Porque descubro nuevos detalles, matices que enriquecen una obra de una ambición y elegancia sin parangón en la historia de la historieta española. No sólo por sus evidentes virtudes históricas, por su labor documental y de investigación, que son innegables y de un nivel muy superior a la media. Sobre todo por algo que he mencionado de pasada: La Crónica es un universo perfecto en sí mismo, una visión de nosotros mismos, de lo que como humanos somos capaces de hacer, un discurso sobre la ambición, la nostalgia, el amor y también el odio. Una obra total y de cuya edición la Universitat de les Illes Baleares puede sentirse extremadamente orgullosa. Corran la voz.
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viernes, 19 de abril de 2013

LA CRÓNICA DE LEODEGUNDO. VOL.1 de GASPAR MEANA

Reseña completa sobre el cómic histórico «La crónica de Leodegundo» volum,en I : el cantar de Liuva [711-722 D.C] de Gaspar Meana. Edita Edicions UIB
Edicions UIB. Palma, 2013. 
320 páginas. 28,50 euros. 

EL FIN DE LOS TIEMPOS


La Universidad de la las Illes Balears rescata la obra magna de Gaspar Meana, anteriormente publicada en bable, y nos la brinda en una excelente edición que ningún aficionado debería perderse.


LA CRÓNICA DE LA CRÓNICA
La historia de este comic es casi tan apasionante y ejemplar como las andanzas que en ella se cuentan. En 1989 Gaspar, que entonces tiene 29 años, se queda en paro tras haber realizado diversas tareas como ilustrador. Aprovechando el dinero que le queda pone en marcha una de las sagas más ambiciosas que se hayan realizado en este país. La crónica de Leodegundo cuenta la vida una familia a través de tres generaciones. El primero de esos “Cantares”, dedicado a Liuva, es el que ahora se publica y comprende seis álbumes. El segundo, el de Teudán, abarca ocho y el tercero, de Piniol, once. Lo que arroja la apabullante cifra de más de mil cien páginas, calculando un promedio de 44 páginas por álbum.

En cualquier país europeo “normal” Gaspar habría tenido un editor que le habría mimado y apoyado, distribuyendo su material y permitiéndole trabajar al habitual ritmo de un álbum por año. Está claro que aunque Meana sí se encarga de escribir sus historias, dibujarlas y documentarlas con extremo rigor, como veremos, no las colorea. Pero no por propia voluntad sino porque eso suponía encarecer un producto que nadie deseaba comprar. Efectivamente, a lo largo de las más de dos décadas en que él ha estado dedicado a culminar su obra, tan sólo ha conseguido interesar a un editor local, que lo publicaba prácticamente porque las subvenciones al bable rentabilizaban los libros casi desde antes de salir a la calle. Con lo que su distribución y difusión nunca fueron importantes. Por tanto Gaspar publicaba, sí, pero en una lengua minoritaria y con una difusión mínima, casi marginal.

Reseña completa sobre el cómic histórico «La crónica de Leodegundo» volum,en I : el cantar de Liuva [711-722 D.C] de Gaspar Meana. Edita Edicions UIBEse ha sido su destino mientras iba construyendo un álbum tras otro, sin apenas reconocimientos, más allá de la concesión de varios Premios Haxtur, que sin duda le llenaron de orgullo pero en absoluto mejoraron su situación económica. Porque lógicamente el paro se le acabó y tuvo que alternar la realización de la Crónica con la distracción que suponían otros encargos con los que ir sobreviviendo. No sólo eso, su voluntad de realizar el trabajo más realista posible le ha llevado a estar constantemente a la caza de nuevas referencias y fuentes documentales que le permitiesen enriquecer su historia. Hasta el punto de corregirse a sí mismo y corregir la “historia oficial”. Por un lado en el curso de su investigación se topó con datos que confirmaban que algunos elementos que había incluido estaban equivocados y así lo anotó en su momento. Pero, además, descubrió que un determinado personaje, considerado tradicionalmente como legendario, coincidía con uno de los reyes cuya vida él estaba narrando. Hasta concluir que eran el mismo, desdoblado y mitificado con el paso de los años.

Hablamos por tanto de un tebeo culto, riguroso, la labor de un orfebre con muchas cosas que contar y con la firme voluntad de no dejarse nada en el tintero. Así que el lector se enfrenta a planchas saturadas de información en las que es fácil perderse y que exigen toda nuestra atención. La Crónica ofrece un panorama completo del mundo bajo medieval, con constantes viajes de occidente a oriente, trayectos que nos llevan a través de tierras devastadas, religiones y culturas diversas, de pasiones más grandes que la vida. Es una obra muy rica en texturas y narrativamente densa.

Reseña completa sobre el cómic histórico «La crónica de Leodegundo» volum,en I : el cantar de Liuva [711-722 D.C] de Gaspar Meana. Edita Edicions UIBPor otro lado es un culebrón fascinante, un comic que cualquiera puede disfrutar, ya que antes que la Historia con mayúsculas, lo que le interesa a Gaspar son las historias, las vidas de esos personajes que pueden ser nobles y heroicos, pero también cobardes, viles, ambiciosos y llenos de debilidades. No hay grandes héroes aquí, más bien una visión muy realista y quizás algo deprimente de la condición humana. La ambición y el interés propio determinan la suerte de miles de personas que caen aplastadas por el capricho de reyezuelos o emperadores que tan pronto están en la cima del mundo como arrastrándose por el fango.

UNIVERSIDAD Y TEBEOS
Y ahora, cuando parecía que nadie se atrevería a publicar esta obra realmente maldita del comic español, el servicio de publicaciones de la UIB nos da una maravillosa sorpresa. Según comentaba Gaspar a él le parecía una increíble coincidencia. Hace años, mientras perfilaba los guiones de los primeros álbumes, viajó a las islas acompañado de unos amigos en lo que recuerda como “algunos de los mejores días de mi vida”. Después su relación sentimental con las islas se mantuvo en la distancia. Y ahora de forma casi milagrosa una institución tan arraigada en Mallorca como la Universidad se atreve a publicarle en unas condiciones que le permitirán acceder a un público masivo.

Joan Muñoz Gomila, director de Edicions UIB, con las viñetas de 'La Crónica...' FOTO: JAUME MOREY
La operación no carece de riesgos para sus promotores. Por un lado la relación de la Universidad con el comic es casi inexistente. De vez en cuando alguien publica una tesis o se permite a algún aficionado que organice unas jornadas sobre el tema. Pero todavía no se considera al medio algo respetable ni culturalmente relevante. Ni mucho menos. ¿Tebeos? ¡Qué asco! Por otro lado está el espinoso asunto del idioma y todo lo relativo a “lo nostro”. Yo creo que ahora mismo es más fácil en cualquier región de España traducir a un congoleño que editar el trabajo de algún miserable de otra comunidad. ¿Y ese quién es? Somos más provincianos que nunca, pero ahora llamamos nación a nuestro pueblo.

El tercer obstáculo se relaciona con lo anterior. La explosión nacionalista favoreció la aparición de historias regionales que en la mayoría de los casos ocultaban los hechos históricos inconvenientes, olvidaban las visiones de conjunto y se centraban en la “construcción nacional”. Así que es fácil atribuir la misma cortedad de miras al trabajo de Gaspar. ¡Es la historia de los reyes asturianos! Y, si me apuran, hasta podría entenderse como una operación españolista, ya que se nos cuenta la historia de la península desde el momento en que el islam empieza a ocupar posiciones apoyándose en las ambiciones de algunos nobles locales.

Afortunadamente se han ignorado todos estos reparos y se ha apostado por un trabajo riguroso que ahora espera la respuesta del público. Serán los lectores quienes decidirán finalmente el destino de Leodegundo. La Universidad puede sentirse bien satisfecha de este volumen, no sólo por la detallada puesta en escena y su apabullante trabajo de reconstrucción histórica. También por su calidad estética y dramática.

Reseña completa sobre el cómic histórico «La crónica de Leodegundo» volum,en I : el cantar de Liuva [711-722 D.C] de Gaspar Meana. Edita Edicions UIBEN CONCLUSIÓN
Hay varios aspectos que pueden asustar a un posible lector de la obra. El principal es el movimiento de las figuras y la caracterización de los personajes. Gaspar es enorme en la descripción de edificios y conjuntos arquitectónicos y domina el dibujo de los grandes espacios y los movimientos de masas. Pero resulta más limitado en la articulación de sus figuras. Y a veces algunos personajes se parecen, lo que no ayuda a la narración.

También es cierto que los tres primeros álbumes parecen un poco cargados de tinta. Aconsejado por otros profesionales, Gaspar decidió realizarlos con plumilla, una herramienta con la que nunca se sintió a gusto. Luego volvió al rotring, con el que sí estaba familiarizado. Personalmente, aunque son más irregulares de acabado, la intensidad de esos primeros álbumes no podría decir que me moleste, más bien al contrario. Pero se perciben diferentes respecto a los otros. La caligrafía es otro de los aspectos que ha jugado en su contra. Gaspar tenía mucho que contar y en ocasiones se precipita. Así que quizás su letra podía estar algo más cuidada y contar con menos palabras partidas.

Por supuesto, está la ausencia de color. En un mundo perfecto La Crónica estaría editada en tapa dura y con color. Pero tenemos lo que tenemos y al menos alguien ha sabido reconocer su calidad. Porque le sobra. Con todas las pegas que le podamos poner, Leodegundo es una obra brutal, avasalladora, desbordante, que es imposible leer de un tirón, tal es su intensidad y rigor. Es un tebeo muy respetuoso con el lector, al que recompensa con conocimiento y una distracción inteligente. Se aprende mucho leyéndolo, no sólo datos sobre nuestro pasado, también sobre nuestra condición humana, nos reconocemos en esos personajes que pasean sus ansias y melancolías de un lado al otro del Mediterráneo, sin encontrar nunca un consuelo, alegría o paz definitivas. La Crónica es desoladora pero también terapéutica. Como nos recuerda su autor en el prólogo: “…entonces como hoy cada fin del mundo precede a un mundo nuevo, que no necesariamente ha de ser peor que el que sucumbe”.

¡Corran a comprárselo a la librería más cercana!
La cronica de Leodegundo. Vol.1: El cantar de Liuva [711-772 D.C.] (Còmic)
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