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viernes, 19 de julio de 2019

LO QUE MÁS ME GUSTA SON LOS MONSTRUOS DE EMIL FERRIS

Lo que más me gusta son los monstruos de Emil Ferris novela grafica bic
Reservoir Books, Barcelona, 2019.
416 páginas, 33,15 euros

PESADILLAS INDIES
Cada cierto tiempo los más exquisitos críticos se ponen de acuerdo para recomendar lo que califican como “mejor cómic del año”. En esta ocasión tal honor ha recaído sobre la primera novela gráfica de Emil Ferris.


Su promoción ha contado con el apoyo de dos estrellonas “indies”, Spiegelman y Ware. Además, Ferris es de origen latino (tiene abuelos españoles) y es una mujer de más de cincuenta años que ha debutado en el medio con este extraño trabajo dibujado con boli Bic. Hay quien parece valorar mucho estos elementos.
Otros contenidos que encontramos en la obra le aportan (parece ser) un irresistible interés: protagonistas gays y marginados, denuncias al racismo, citas cultas a pintores, reivindicaciones raciales y feministas, denuncia del fascismo de Hitler y sus compinches, fogonazos sexuales y una atractiva sordidez que incluye fulanas y pederastia.

Como guinda del pastel se añade un héroe lleno de color, el hermano de la heroína, un hispano con tantas novias como tatuajes y una barbita total. Por supuesto deben sumar a todo ello la inusual puesta en escena y sus llamativos grafismos, que han llevado a algunos a comentar que la autora libera a la novela gráfica de sus limitaciones comerciales y corsés visuales.

Lo que más me gusta son los monstruos de Emil Ferris novela grafica bic
En realidad, lo único que hace Ferris es acumular una ilustración chula (recuerden ¡con su Bic!) tras otra, olvidando toda preocupación narrativa. También es muy libre con los textos, que se agrupan en líneas de desigual tamaño llegando a inclinarse en una dirección y otra.

En este artefacto la visualización, aparentemente muy importante, apenas cuenta. Grandes conjuntos de líneas se acumulan para desesperación del más paciente lector. Más que nada porque se supone que engordan una densidad dramática más pretendida que real. Todo es tan rompedor y guay, que apenas nos queda tiempo para preocuparnos por unos personajes increíbles y sin desarrollo.

La protagonista, una alter ego de la autora y con la que imagino que se identifican los seguidores de este libro, es una niña rara a la que le gustan las pelis de monstruos. Ella se ve a sí misma como una regordeta mujer-lobo. Eso (¡Oh, qué sorpresa!) es una metáfora de la alienación. El componente simbólico pasa a un primer plano desde la viñeta inicial y ya no nos despegamos de él en ningún momento. Solo se va hinchando como un globo recalentado. La queja pasa del dominio familiar al grupal y universal. La pobre niña sufre mucho y se rodea de perdedores y frikis como ella.

Marginados por su situación económica, su condición sexual, su origen racial o por su extrema sensibilidad. Para enlazar el constante juego de presentación de personajes y situaciones llamativas se recurre a un truco de guión cuya artificiosidad se enuncia desde su presentación. Hay un asesinato y la niña investiga el crimen. Pero en realidad todo da igual, la cuestión es ahondar en una suerte de realidad alternativa “indie” de la que la normalidad ha sido expulsada. Los monstruos se convierten en figuras protectoras en este cosmos anómalo, son los santos que nos protegen de la muerte y la soledad.

Si no se han sentido colmados con las últimas películas de Jarmusch, Almodovar o Coixet creo que harían bien leyendo esta novela gráfica. Por mi parte, corro a devolverla a la biblioteca, para que otros puedan disfrutar con esto. Digo “esto” porque no me atrevo a llamar cómic a este tostón insufrible, sin duda otra buena razón para cargarlo de premios. Si no se parece a un cómic convencional, seguro que es bueno. O no.


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viernes, 1 de febrero de 2019

SEMPÉ EN NUEVA YORK

Sempé en Nueva York Ilustración New Yorker portadas
Norma, 2018.
348 páginas, 37,95 euros

SEMPÉ, EL ENCANTADOR
Un volumen que agrupa todas las portadas que el ilustrador francés Sempé ha realizado para el New Yorker. El perfecto regalo de Reyes.


Por mucho que conociera otros trabajos de Sempé, por ejemplo los recopilatorios de su obra humorística, esos “Ellas” y “Ellos” que Norma publicó recientemente; por mucho que me sonaran algunas de sus cubiertas, que se incluían en los grandes volúmenes que reunían la obra gráfica del New Yorker, donde además de Sempé anidaban algunos de los más grandes ilustradores de la historia, gigantes como Irvin, Steinberg, Addams o Arno; a pesar de que ya conocía una buena parte de sus portadas, agradezco sinceramente la aparición de este libro.

Por un lado porque está muy bien editado, las obras se presentan en un tamaño adecuado y en un orden cronológico que nos permite disfrutar de las diversas etapas del autor. Como objeto, es una modesta obra de arte en sí mismo.

Pero es que además viene cargado de extras, todos ellos apreciables. Algunos de los dibujos en B/N que Sempé realizó para el interior de la publicación, apuntes con paisajes de Nueva York realizados durante sus estancias en la ciudad, fotos personales con el dibujante paseando o acompañado de colegas como su amigo Koren, el de los bichos peludos. Y sobre todo por la larga entrevista. En ella Sempé da cuenta de su larga relación con el New Yorker, primero como rendido admirador, segundo como dibujante en ciernes que soñaba con poder trabajar con ellos algún día, tercero como novato con todas las dudas y miedos posibles y, finalmente, como colaborador veterano que sigue devanándose los sesos para encontrar alguna idea “digna del New Yorker”.

La entrevista está llena de anécdotas inolvidables. Yo me quedo con la definición de qué es lo que convierte a un dibujo en algo digno de ser portada del New Yorker. Cuando aparece como tal… es que era digno. Esto, que suena muy absurdo, es aceptado sin discusión por Sempé. Él admite que a veces se le ocurren dibujos que podrían ser portadas. Pero no está seguro hasta que se los publican. Si se los publican. Comenta cómo fue su relación con el director de la revista, al que admiraba sin disimulo. Como declara “él sabía más que yo lo que convenía”. Sorprende la humildad de algunas declaraciones. Hablamos de un dibujante que está en la cima de la profesión pero que peleó durante años para hacerse un hueco entre los gigantes que le precedieron.

Sempé en Nueva York Ilustración New Yorker portadas En ese sentido Steinberg no sale muy bien parado, como sospechábamos, mientras Charles Addams queda en muy buen lugar, lo que me alegra profundamente.

En fin, Sempé habla de todos los aspectos de su oficio, desde las correcciones hasta la técnica empleada en cada caso y todo es interesante y encantador.

Y tiene mucha miga. Por ejemplo, sale el asunto de lo grande frente a lo pequeño, una de las claves de su estilo, grandes edificios o aviones al lado de hombres minúsculos. Sin embargo, aunque admite que sintió esa diferencia de escala en Nueva York, declara que nunca le acobardó, nunca se sintió aplastado por la ciudad. Afirma que se sentía más cómodo allí que en París, donde sí notaba cómo la “grandeza” le oprimía. En relación con esto insiste en cómo en Nueva York todo el mundo se busca la vida, pelea por sobrevivir y no lo oculta, mientras que en Europa esa lucha se esconde tras un velo de complejos de clase.

Sumen a esas reflexiones la presencia magnética de sus obras. A sus conocidos personajes cabe sumar aquí evocaciones más pictóricas, no en vano las portadas para el New Yorker se empeñan en evitar un tema concreto. Así que el asunto acaba residiendo en la textura del lápiz o en la potencia del color. Todas las influencias de Sempé afloran, agrupadas y reinterpretadas por su propio estilo, al tiempo evocador y humorístico. Notamos ecos de Dufy y Matisse, autores tan aparentemente ligeros como Sempé, pero que comparten con él esa sensación de acogedora eternidad.

Queremos vivir esas vidas de acuarela, pasear con esos pequeños personajes, habitar sus entrañables casas…

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viernes, 22 de enero de 2016

CÓMIC RECETAS: BERASATEGUI, ROBIN FOOD y JAVIRROYO

Martín Berasategui y David de Jorge Comic recetas Jarroyo 7 estrellas michelin y Robin Food
Aventuras, desventuras y recetas de un 7 estrellas Michelin y del cocinero que pilota ese programa de TV que se llama “Robin Food”
Debate, 2015.
384 páginas, 21,90 euros.

¡SEMOS LOS MEJORES!

El año pasado la mallorquina Marga Vinyes presentaba una novela gráfica en la que mezclaba la semblanza biográfica de una cocinera con sus recetas. La fórmula no ha tardado en ser imitada.


No intento acusar a nadie de plagio. Seguro que ya existían productos anteriores similares. Además, el tono de Viñas era casi íntimo, muy local y no exento de cierta melancolía. Aquí es todo lo contrario: expansivo, sin contención alguna, casi cósmico e hiperbólico. No podía ser de otra manera teniendo en cuenta a sus protagonistas. Se trata de dos cocineros vascos: David de Jorge, esa simpática mesa camilla con barba que presenta un programa de cocina, y Martín Berasategui, una institución cargada de estrellas Michelin.

Sorprende la estructura del libro. Primero se nos cuenta la vida de David, desde su infancia. Mientras se repasan sus estudios y “estages” con prestigiosos cocineros franceses, se explican diversas recetas, algunas tan básicas como la de la tortilla de patatas. Los apuntes biográficos son prácticamente monocromos y el color se reserva para las instrucciones culinarias, aunque no puede decirse que los dibujos de Javirroyo inviten a atiborrarse de comida. Más bien al contrario, se echa en falta algo más de precisión en la descripción de las viandas. Entiendo que no puede sacarse adelante un volumen de estas dimensiones con un dibujo más cuidado, pero si se trata de alimentos prefiero el detallismo de Taniguchi al ya-me-vale de Javirroyo. En todo caso, las operaciones son claras y el relato interesante. Hacia la mitad del volumen se explica la relación de David con Martín y el foco se desplaza hacia el segundo.

Así que la segunda parte duplica el esquema de la primera, con una biografía de Berasategui, salteada con innumerables recetas. La cosa se pone seria y muchas instrucciones no son para principiantes. Tampoco para los amantes de la cocina rápida. Largas y complejas preparaciones se suceden mientras se nos cuentan los esfuerzos del cocinero hasta alcanzar la cima de su profesión.

Martín Berasategui y David de Jorge Comic recetas Jarroyo 7 estrellas michelin y Robin Food
Por el camino se nos insiste machaconamente en la filosofía vital que aparentemente une a David y a Martín, ese amor por las cosas buenas, ese disfrutar el momento, esa búsqueda del placer y esa amistad eterna entre colegas. Nos admira cómo se divierten con su profesión y lo bien que se lo pasan, todo el tiempo. Nos repiten que no se consiguen esos premios sin unas buenas raíces y un gran equipo en el que los jefes curran como uno más. Los amantes de la buena cocina pueden disfrutar de este libro sin complejos. Y creo que hasta yo me animaré a probar algunas de las recetas más sencillas (ahora que he averiguado qué es una sauté). Los apuntes biográficos son curiosos y nos permiten echar un vistazo a algunas costumbres populares en el país vasco, en los tiempos de Urtain y compañía. Javirroyo mantiene un tono ligero y consigue que el volumen se digiera con facilidad. Pero permítanme que señale un componente que a mi se me ha atragantado.

Me refiero al grandonismo generalizado que recorre toda la obra. Una cosa es presumir de lo bien que se hacen las cosas y de lo mucho que se trabaja y otra diferente es que se empiece afirmando que los mejores peces del mundo se pescan en el Cantábrico y las mejores vacas son las de San Sebastián y también las mejores hortalizas y frutas, y se acabe demostrando la superioridad casi cósmica de la cocina vasca. En algún momento tanta supremacía racial acaba agotando la paciencia del lector más complaciente. Sin duda lo que me mueve a escribir estas líneas es la envidia, pero incluso admitiendo tanta grandeza, ¡no hace falta repetirlo tanto! En fin, con su pan se lo coman.
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viernes, 12 de junio de 2015

PLAUEN: UNA TIRA DE PRENSA CLÁSICA

Padre e hijo, cincuenta divertidas trastadas y aventuras dibujadas por E.O. Plauen,edita Olañeta novedades tebeo blog José J. de Olañeta, Editor. Palma, 2015.
194 páginas. 11 euros.

PADRE, QUE NO AMIGO


Siguiendo con la política de recuperación de clásicos inéditos, se edita el trabajo "Padre e hijo" del humorista alemán E. O. Plauen. Sus tiras de prensa estaban protagonizadas por un progenitor y su travieso infante.


En este caso, conocer la biografía del autor es relevante. Se puede juzgar la obra olvidando las desgracias que padeció su creador, pero lo cierto es que las circunstancias en que facturó sus dibujos fueron tan dramáticas, que tiñen de una irremediable nostalgia la lectura de un material que podría parecer neutro y hasta conservador.

Plauen trabajó como caricaturista e ilustrador. En 1929 había realizado un largo viaje, de París a Moscú. Su paso por la joven Unión Soviética enfrió mucho sus entusiasmos pro-comunistas. Desde el periódico Vorwärst dibujó chistes contra un peligro más cercano: los nazis.

Se casó en 1930 y al año siguiente nació su hijo. Cuando Hitler conquistó el poder las cosas se pusieron feas para Plauen, que perdió el derecho a publicar en periódicos alemanes. Gracias a una argucia legal consiguió finalmente que le permitieran dibujar, bajo seudónimo, la tira de prensa “Padre e hijo”. Se encargó de ella entre 1934 y 1937 y luego le presionaron para que dibujara otras ilustraciones en el semanario nazi Das Reich. Finalmente fue detenido por sus posicionamientos anti-nazis. Tras ser torturado, se suicidó en la celda donde aguardaba su sentencia, en 1944.

Lo que Plauen nos cuenta en estas tiras que parecen hechas de espaldas a una realidad angustiosa y aterradora, son momentos de felicidad absoluta. Momentos compartidos entre un padre muy tranquilo y un niño tan inquieto como cabría esperar. A pesar de su ambiente idílico y su humor blanco y bienintencionado, algunas travesuras son realmente brutas, así que abundan los gags que culminan con generosas somantas de palos que ayudan a educar al atolondrado infante. En otros casos es el propio chiste el que se construye sobre la idea de la “corrección”. Lo digo porque si ustedes son de los que apoyan estas iniciativas europeas para desarmar a los padres de sus escasas armas en el espinoso terreno de la educación infantil, mejor no se acerquen a este volumen.

Padre e hijo, por E.O. Plauen, novedades tebeo blog Plauen no tiene problemas al respecto. Ante la ausencia total de la madre, en este universo perfectamente masculino lo único que queda es una viril intimidad fabricada a base de cariño infinito y bromas pesadas, de risas y gags ton rotundos como el de la foto con el niño en la cabeza.

Uno de los mejores pasajes, y que mejor ejemplifica esa relación bruta y afectuosa que une al padre y al hijo, es aquel en que el niño pierde la pelota por una alcantarilla. El padre va a por ella y, cuando parece que asoma el balón, el niño le pega una patada. ¡Pero resulta que era el melón de su papá! Éste se enfada y parece dispuesto a zurrar al pequeño salvaje, hasta que se pone a llorar. Entonces el padre, enternecido, se lo lleva en cuello mientras el niño le besa cerca del chichón. En fin, todos los padres sabemos que los niños pueden ser intolerablemente irritantes, pero al mismo tiempo es imposible dejar de quererlos, con un amor absoluto e incondicional. Olvídense de Zipi y Zape, Max y Mortiz o Calvin y Hobbes. Para entender lo que realmente pasa entre padres e hijos, nada como esta pequeña joya de Plauen que cuenta, además, con un dibujo rabiosamente moderno.
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viernes, 14 de noviembre de 2014

NOVELA GRÁFICA: EL FUNERAL DE JOHN MORTONSON de TATÚM

El funeral de John Mortonson de Tatúm, edita Edicions de Ponent, comic nostrum 2014 Premio Ciutat de Palma
Edicions de Ponent. 2014.

LO BUENO SI BREVE...


Una de las razones por las que me molestan las novelas gráficas es su longitud. Un pestiño corto es llevadero pero cuando se prolonga más allá de las doscientas páginas se hace insoportable.


No ocurre así en el caso que nos ocupa, el tercer premio Ciudad de Palma de Comic que, como sabrán, se ha presentado antes del segundo. Durante el pasado Comic Nostrum se anunció la próxima publicación de este último, dicen que para antes de que acabe el año. Parece ser que ciertas desavenencias entre guionista y dibujante han propiciado tanto retraso. Tatúm, que firma el conjunto de adaptaciones con las que ganó esa tercera edición del premio, no tenía esos problemas. Su guionista está muerto, una desaparición que Fuentes noveló en su pesadísima Gringo Viejo y que luego saltó al cine en una película algo mejor pero tampoco especialmente memorable. Eso sí, Gregory Peck, como siempre, cumplía haciendo de Ambrose Bierce. Y es que este volumen agrupa un conjunto de relatos breves del clásico novelista americano, adaptados al comic con fuerza y humor por Tatúm. Este dibujante argentino forma parte del paisaje comiquero de las islas desde los ochenta, cuando comenzó a colaborar con varios periódicos locales y algunas revistas nacionales. Yo siempre cito la historieta de la gorda que apareció en Cairo pero sus revisiones salvajes de Phantom también eran memorables. Luego se dedicó a otros menesteres mejor remunerados hasta que la crisis lo ha devuelto a las viñetas.

El funeral de John Mortonson de Tatúm, edita Edicions de Ponent - comic Mallorca Festival Comic Nostrum
Tatúm mantiene algunos rasgos de los ochenta, sobre todo en el dibujo, una fiereza y una espontaneidad que nos indican que en él prima siempre lo narrativo frente a lo decorativo. Sus personajes tienen los dientes apretados y la mirada fija y su trazo es tan seguro como torpe su estructura de dibujo. Tatúm no sabe dibujar ni falta que le hace. Tiene cosas que contar y urgencia de hacerlo así que no se anda con florituras. El color aporta unidad y coherencia a un álbum tan veloz como eficaz. Su arte se ajusta muy bien a los textos que le sirven de base. Tan sólo en un caso siento que otro estilo habría convenido más. Curiosamente, es el que da título al libro. Todos los cuentos comparten una característica: son de miedo pero también de humor. Y el del funeral es quizás el único básicamente de horror, sin mayores bromas. Así que la farsa la ponen los coros de Tatúm, con sus reacciones histéricas y sus movimientos acompasados. Pero la médula de la historia y su final son de puro terror. Y así como todos los episodios nos hacen volver a los setenta, a las revistas de miedo de Warren, éste además nos los imaginamos dibujado por Wrighston, Heath, Severin o Corben, con algo más de realismo y chicha terrorífica.

Pero como ya digo es el único caso. El resto funcionan como la seda ya que, como indica Pere Joan en el excelente prólogo, el “maridaje” entre el estilo de Tatúm y la ironía de Bierce es perfecto. El humor negro del primer relato o de la titulada “Padre e hijo” es ingenioso y brutal. Y aunque me gusta en general la brevedad de todas las historias, “Parker Adderson filósofo”, la más larga, está muy bien contada y mantiene el ritmo hasta su adecuado final. Es un trabajo muy recomendable.

Carte Blanche - Comic en Es Baluard Mallorca arte
Si este nuevo Ciudad de Palma está a la altura del primero, lo mismo puede decirse de las renovadas jornadas Comic Nostrum, que mantienen la calidad apuntada desde que iniciaran su renovación hace dos años. El salto al Baluard les ha sentado muy bien y las intervenciones en las distintas salas fueron justamente comentadas. Por tamaño y simpatía yo me quedaría con la de Seguí, que la dirección del museo debería plantearse mantener, ya que mejora y mucho la pieza original. También quiero citar la de Alex Fito, de un minimalismo tan narrativo como eficaz. Y lo de Ata, una broma a costa de Picasso que realmente tenía mucha gracia. Se prestó una especial atención a diversas creadoras locales, como Catalina Rigo, que se puso al frente de los bocetos urbanos, Marta Alonso Berná que presentó su perrito de mierda o Marga Vinyes con su adaptación de Maria de Coanegra. Aunque el verdadero factor femenino, que diferencia a este Salón de la mayoría, es que su director ejecutivo no es Seguí, que como dibujante y premio nacional da la cara ante los medios. La que realmente organiza, distribuye, ordena y manda y además muy bien es su mujer Sonia Delgado. Ha puesto a todo el Cluster a trabajar y lo ha hecho con decisión y firmeza. No le gusta perder el tiempo con tonterías y eso se agradece y se nota en los resultados. Espero que siga al frente del evento unos cuantos años más.
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viernes, 7 de noviembre de 2014

HOMENAJE A STAN SAKAI Y SU FAMOSO SAMURAI USAGI YOJIMBO

El proyecto Sakai - Planeta DeAgostini - libro homenaje al samurai Usagi Yojimbo
El proyecto Sakai
Planeta DeAgostini, 2014.
160 páginas, 25 euros.

UN PAR DE HÉROES


Recientemente se ha publicado la versión en español del libro-homenaje a Stan Sakai y su famoso personaje Usagi Yojimbo, el conejo samurai.


El libro es de obligada compra para todo aficionado al comic. No sólo porque lo supongo lector de Sakai, uno de los creadores más interesantes de las últimas décadas, también por las razones humanitarias que originan este proyecto.

Hace años que invitamos a Sakai al Salón de Gijón y es raro que él se mueva sin su mujer, Sharon. Así que en las dos ocasiones en que estuvo con nosotros en Asturias, tuvimos el placer de disfrutar de la compañía de ambos. Los Sakai son tan encantadores como discretos, siempre pendientes uno del otro y, en el caso de Stan, procurando que todos los aficionados disfrutaran de su presencia. Era generoso con sus dibujos y dedicatorias y estaba claramente enamorado de la mujer con la que llevaba toda la vida casado, son una de esas parejas que devolverían a los más cínicos la fe en el matrimonio.

El caso es que hace años que la desgracia se ceba con los Sakai. Como explica con naturalidad Mark Evanier en la introducción, Sharon padece un cáncer contra el que lucha en una batalla que Stan ha ido explicando a través de las redes sociales. Y no ha sido la única fatalidad de la familia. Aunque el dibujante tenía un seguro médico, los gastos de hospitalización de su mujer son enormes. Y ahí es donde entra en juego la profesión. Stan tiene tantos amigos como gente conoce, ya que su presencia es un verdadero bálsamo, transmite serenidad y buen rollo.
Así que un ejército de profesionales comenzaron a enviarle dibujos que homenajeaban a su héroe samurai, que además cumplía tres décadas en activo. La intención era subastarlos para obtener fondos, pero luego convencieron al editor de Sakai, Mike Richardson, el jefe de Dark Horse, para que los publicara en un libro cuyos beneficios permitieran a Sharon vivir un poco mejor. Y así fue. Ahora ha sido editado en español y quiero creer que una parte de su precio llegará hasta los Sakai y eso será bueno.

El proyecto Sakai - Ilustración de Dave Gibbons - edita Planeta DeAgostini - libro homenaje al samurai Usagi Yojimbo
Por supuesto, puede disfrutarse del volumen sin necesidad de entenderlo como la obra de caridad que es, simplemente apreciando las variadas y muy atractivas interpretaciones que artistas de los más alejados lugares del mundo han hecho de Usagi.

Empezando por el malloquín Pau, que como yo tuvo el honor de conocer a Stan en Gijón. Se cuenta entre el reducido grupo de españoles que participan, como Guarnido o Bernet. La selección incluye hasta un dibujo de Matt Groening, el conocido creador de los Simpsons. Al final, son los autores más populares los que firman las versiones más interesantes, las más sencillas y gráficas. Pienso en Michael Golden, Charlie Adlard, Arthur Adams, Craig Thompson, Tim Sale, Chris Samnee, Adam Hughes, Walter Simonson, William Stout, Paul Gulacy, Dave Gibbons, Mike Mignola y un muy divertido Darwyn Cooke. Aunque es de justicia citar las bonitas ilustraciones de Tom Mandrake, Mohamed Ariff, Nick Brandshaw, The Mico, Alex Maleev, Julien Nido, Rafael Albuquerque, Troy Little o Darko Macan, que factura una historieta deliciosa y que expresa lo que muchos sentimos sobre Stan y su obra. También encontrarán dibujos de Corben, Neal Adams o Jack Davis entre otros muchos. No se lo pierdan.
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viernes, 13 de diciembre de 2013

K.O. EN TEL AVIV de A. HANUKA

K.O. en TEL AVIV  de Asaf Hanuka, edita Ponent Mon desde el blog de Florentino Flórez
Ponent Mon, 2013.
100 páginas, 24 euros

¡FELIZ HANUKA! 


Una agradable sorpresa firmada por un dibujante judío cuyo estilo nos recuerda, entre otros, al talentoso Kevin Nowlan.


El volumen agrupa las historietas autoconclusivas y autobiográficas que lleva años publicando Asaf Hanuka en su blog y en un periódico de Tel Aviv. Lo de “autobiográfico” es relativo ya que, aunque Hanuka nos pasea por su vida cotidiana, conocemos a parte de su familia, su mujer y su hijo, su trabajo y otros aspectos de su actividad, todo esto se entremezcla con emergencias oníricas, con exageraciones y lecturas surrealistas de la realidad hasta convertir lo habitual en algo completamente distinto y anómalo.

También cabe recordar que en ocasiones sustituye la narrativa de comic, la página fraccionada en viñetas, por una ilustración o imagen única donde demuestra su capacidad para el dibujo. Como ya he dicho, su estilo realista puede recordar en ciertos elementos a la obra de Nowlan, pero luego adereza esa base clásica con distorsiones constantes y unos acabados frescos y de aspecto moderno en su trazo rápido y su color digital. En su superficie el álbum no decepciona, es un gran despliegue visual y constantemente encontramos imágenes donde el talento artístico de Hanuka queda patente.

Quizás los contenidos son algo más irregulares, aunque adelanto que el balance final es positivo. En su conjunto es un volumen interesante y un buen regalo de cara a las cercanas fiestas navideñas.
viñeta de K.O. en TEL AVIV  de Asaf Hanuka, edita Ponent Mon desde el blog de Florentino Flórez
Yendo al detalle podría decirse que se toma tiempo en despegar. Entendemos su intención, esa voluntad de mezclar el realismo con otras aproximaciones más disparatadas, que van de lo infantil a lo paródico, pero le cuesta dar con un tono propio. Personalmente empieza a convencerme con algunas de las planchas donde interactúa con su hijo. Por ejemplo, la del parque con el papá convertido en protector halcón o la del crío llorando a la puerta del colegio. Son momentos emotivos en los que abandona su habitual cinismo para transmitir verdadera ternura. Es cierto que nunca deja completamente de lado una ironía muy afilada, lo que por otro lado le permite no caer en la blandenguería. Pero sí que se pone sentimental y hasta emotivo cuando toca. Por supuesto, además de su vida familiar se nos muestra el día a día en una ciudad como Tel-Aviv, con sus conflictos y sus amenazas constantes. Planchas como la titulada “Noticias de última hora” transmiten de manera efectiva esa proximidad al horror que puede destruir en cualquier momento nuestras ordenadas vidas.

También nos habla de su hermano gemelo, de las peleas y reconciliaciones con su mujer, cuenta anécdotas de su pasado y se mofa de todo y de todos. Esa mirada crítica es en general refrescante aunque a veces le lleva a afirmaciones quizás poco meditadas. Cuento “Un buen judío” entre sus páginas menos afortunada. Comenta cómo le cuesta compartir la pena por el holocausto, incluyendo un chiste sobre Ana Frank. Su disculpa es que cuando sus abuelos emigraron de Irak a Israel “los llevaron en vagones de carga a los campos de refugiados en Israel”. No niego los errores del estado judío pero ese dato debe ser valorado en su contexto. Como nos recuerda Johnson, entre 1948 y 1967 el gobierno israelí acogió a muchos refugiados judíos: 252.642 de Marruecos, 13.118 de Argelia, 46.255 de Túnez, 34.265 de Libia, 37.867 de Egipto, 4.000 del Líbano, 4.500 de Siria, 3.912 de Adén, 124.647 de Irak y 46.447 del Yemen. “Con un total de 567.654 personas, los refugiados judíos de los países árabes no formaban, por lo tanto, un grupo sustancialmente menor que los refugiados árabes expulsados de Israel”. La diferencia es que, como reconoce Hanuka que les pasó a sus abuelos, fueron rápidamente asimilados y reasentados, mientras que los refugiados árabes se mantuvieron en campamentos, con las consecuencias por todos conocidas.

Patinazos aparte, el autor firma varias planchas realmente brillantes, como la contenida “El coste de la vida”, la tierna “El mundo es un pañuelo” o la “Revisión de la vista”, un intenso chispazo biográfico, donde aúna con sutileza el drama y el humor. Repito: sin duda irregular y hasta irritante, pero también emocionante y recomendable.
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viernes, 12 de julio de 2013

NUEVE PREGUNTAS de VARIOS AUTORES

"9 PREGUNTAS" de autores varios, edita Dibbuks, desde el blog de Florentino Flórez
Dib•buks, 2013.
96 páginas, 16 euros. 


¡PREGUNTAS CON REHPUEHTAHHHHHH!


Curiosa obra colectiva que se origina en el hallazgo de un tebeo primitivo en una librería de ocasión de Palma.


Allí un aficionado se topa con un cuaderno de finales del siglo XIX propiedad de un capitán inglés, un tal Duncan. En ese volumen un grupo de dibujantes ofrece su particular respuesta a una serie de preguntas elaboradas por el promotor del proyecto. Son esas nueve cuestiones que titulan el libro actual y que comprenden clásicos como ¿qué es lo que más detestas? o ¿qué es lo que más sentirías perder? Lo curioso es que apenas hay textos, se contesta con imágenes. En la edición actual se incluye un facsímil del cuaderno original y allí vemos esos dibujos realizados con mayor o menor fortuna, dependiendo del talento gráfico de cada uno de los participantes. Se aprecia el clásico humor negro inglés. Hay un tipo que afirma que su profesión favorita es la de dentista, que la comodidad de la que podría desprenderse son los niños y que lo que más detesta son los bebés. O algo así. El problema cuando se ofrecen respuestas visuales es que no todos los dibujos son igual de claros. Algo que también pasa en la revisión de la propuesta de Duncan.

Viñeta de Tatum del libro "9 PREGUNTAS" de autores varios, edita Dibbuks, desde el blog TBEOYNOLOCREOComo ya sabrán un editor se ha animado a reunir en el mismo libro esa reproducción del cuaderno original y las respuestas de un nutrido grupo de dibujantes a las mismas preguntas en la actualidad. Se mezclan con alegría veteranos y novatos y el resultado es tan variado como irregular. Y lo que ocurre también es que cuando los autores no numeran sus afirmaciones las planchas se llenan de ambigüedad y nos quedamos pensando si eso que vemos es lo que más odian o lo que más les gusta. Los hay que se ponen tan crípticos que es complicado decidir qué significan ciertos dibujos. Hay otra curiosidad como es la estructura general de las planchas. Como en el proyecto original abundan las alternativas, con distribución de las viñetas en círculo y recorridos más bien confusos, algunos autores han decidido hacer lo mismo, lo que nos permite comprobar que el orden canónico de lectura, de izquierda a derecha y de arriba a abajo, sigue siendo el más claro. Si es que lo que se desea es ser claro, que ya comprendo que puede haber un momento para todo.

Esto es un divertimento sin demasiada trascendencia, un bonito regalo bien presentado y que contiene algunas páginas realmente inexplicables, como la de Fernando Vicente, otras bonitas como, sobre todo, la de Max, tan sencilla como encantadora, o la de Gallardo por supuesto, o entre las aspirantes la de Flavia Gargiulo. La de Keko me parece muy bien pensada pero lo cierto es que mi favorita personal y la razón por la que estoy escribiendo estas líneas es la de Tatum. Ya saben que no se prodiga mucho en esto de los tebeos pero es que cada vez que se pone yo me troncho. Sus viñetas están llenas de energía y, lo que es más importante, de humor. Lógicamente, ante un conjunto de preguntas tan trascendentales, la tentación es ponerse profundo. Tatum esquiva con entusiasmo esa posibilidad y nos brinda una plancha descacharrante, cada viñeta es más divertida que la anterior, con unos dibujos llenos de energía y humor. Su autorretrato es total y la escena de Bettie a la brasa, con los argentinos comentando, impagable. ¡Genial, maestro!

P.D.: Juan Roig me comenta lo siguiente: "A Fernando (Vicente) no le invitaron a participar en lo de las preguntas, sino que le encargaron una ilustración para la portada del libro. Una vez entregada decidieron no utilizarla, y para no hacerle un feo, "inexplicablemente" metieron su dibujo para la portada en el interior, como si fuese una página de "respuestas". Así queda explicada la "inexplicable" decisión del editor."
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viernes, 4 de mayo de 2012

La Ciudad. F. Masereel

La ciudad de Frans Masereel edita Nordicalibros ilustraciones
Nordicalibros. Madrid 2012.
120 páginas, 15 euros.


RADIOGRAFÍA URBANA

Las editoriales se están animando a recuperar no sólo los clásicos más inmediatos y recurrentes sino también piezas un poco más raras de la prehistoria del medio. Es el caso de la reciente aparición de Max y Moritz o de La ciudad.


Con un poco de suerte acabaremos contando con alguna versión de las obras de Töpffer o cualquier otra rareza que se les ocurra. ¡Bienvenidas sean! Max y Moritz son los antepasados de los Katzenjammer Kids, de Zipi y Zape y de tantos otros hermanos revoltosos y niños terribles que pueblan las páginas de los tebeos. Tiene un dibujo delicioso y constituye una estimulante y necesaria recuperación.

En cuanto a la obra más conocida del dibujante belga Masereel, La ciudad, parece ser que contaba ya con una edición anterior (y reciente) en España, a cargo de la editorial Iralka. Como sea esta nueva versión es excelente y nos permite disfrutar de un trabajo muy comentado y que autores como Eisner consideran un claro antecedente de las modernas novelas gráficas. La obra no presenta una estructura narrativa convencional, no desarrolla una“historia”. Simplemente ofrece un conjunto de imágenes que tratan un tema, esa vida urbana que Masereel observa y describe interesándose por sus múltiples facetas. El artista nos lleva de lo general a lo particular con una voluntad totalizadora realmente sorprendente.

Su vida también fue un ir y venir, según explica Donald Drew Egbert en su fenomenal tratado “El arte y la izquierda en Europa”. Sus profesores de dibujo le aconsejaron que se dedicara a otra cosa, tal era su torpeza con los lápices. Esta es la típica anécdota que se cuenta para oprobio de los docentes, que no supieron apreciar las bondades del futuro genio. Pero lo cierto es que su grafismo adolece de cierta blandura que le lleva a resultar muy irregular. El mejor Masereel es vigoroso y expresivo, pero el peor es muy malo, con madonnas insufriblemente lánguidas. Huyó de Bélgica para no ser alistado y en Suiza coincidió con Lunacharsky y otros ilustres comunistas, iniciando una relación con el partido que nunca se rompería. Cuando Grosz volvió de la Rusia soviética no quería ni oír hablar de los comunistas. Masereel viajó allí varias veces y nunca tuvo ningún problema.

La ciudad de Frans Masereel edita Nordicalibros xilografía, reediciones, ilustración gato

Se instaló en Francia en 1922 donde fue “compañero de viaje” del partido, consiguiendo la dirección de una academia durante el gobierno del Frente Popular. Pero antes tuvo tiempo de realizar La Ciudad. Es uno de los grandes recuperadores de una técnica en desuso, el grabado en madera. Como se sabe, a los artistas del siglo XX parecen gustarles las técnicas más arcaicas. Si los Pop recuperaron el prestigio de la serigrafía, la generación de Masereel se volcó sobre la xilografía, quizás porque venía acompañada por un halo medieval que les gustaba. Era una técnica cruda y directa, sin sutilezas, y parecía adecuada para las imágenes urgentes que necesitaban producir.

Ciertamente Masereel y los expresionistas facturaron un conjunto de visiones que todavía hoy mantienen su actualidad. No en menor medida debido a que la ideología que las animaba conserva casi todo su prestigio. Las vimos otra vez con el 15-M y sin duda el 1º de Mayo nos las devolverá. Uno de los recopilatorios que reflexionaban sobre los movimientos callejeros indicaba que debíamos recuperar a los banqueros con chistera y aspecto de cerdos, porque siguen siendo así. Yo creo que la situación no es la misma que a comienzos del siglo XX, excepto si nos referimos a la interpretación de la realidad de ciertos universitarios.

Pero lo que es innegable es la fuerza e intensidad de algunas de las visiones de Masereel y el magnetismo de la obra en conjunto. Conocía algunas de sus viñetas sueltas, pero la sensación que provoca la revisión total de La Ciudad es muy diferente. Sus contrastes de blanco y negro son brutales y algunas de sus imágenes inolvidables. Se nos habla de desigualdad y dramas personales y colectivos, es un gran fresco sobre la modernidad, con sus bares, fábricas, lupanares y chabolas, un trabajo vibrante y conmovedor que permanecerá.
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