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viernes, 20 de febrero de 2015

LAS DAMAS DE LA PESTE de J. COSNAVA y R. del RICÓN

"Las damas de la peste" de Javier Cosnava y Rubén del Rincón, edita Dibbuks- comic guerra civil españa premio ciutat de palma
Dib•Buks. 2014
100 páginas, 16 euros.

CINE ESPAÑOL EN VIÑETAS


Finalmente se publica el segundo Premio Ciudad de Palma de Comic. La obra ha llegado con un enorme retraso y no creo que esa espera haya merecido la pena.


La participación como dibujante de Rubén del Rincón asegura una indudable calidad gráfica. Es un narrador vigoroso y atrevido, que no esquiva los puntos de vista más complejos y que exhibe un trazo veloz y descarado. Caracteriza bien a los personajes y sus escenas de acción son trepidantes, por ejemplo las primeras secuencias en las barricadas o la batalla aérea contra los stukas nazis.

El bitono está bien usado y sus negros se cargan de un adecuado dramatismo. La estructura del guión también es ambiciosa. La historia se cuenta a través de tres miradas, que coinciden en algunos momentos y en otros hacen avanzar el relato en nuevas direcciones. Se supone que cuando esos puntos de vista se solapan nos permiten apreciar matices o hechos que desde la otra posición no se podían advertir, enriqueciendo nuestro conocimiento de lo sucedido.

Las protagonistas son tres mujeres, tres chicas al inicio de la obra, que acaban envejeciendo y reencontrándose al cabo de los años. Sus nombres coinciden con las tres virtudes teologales: Fe, Esperanza y Caridad. Fe, después de un prólogo donde se imagina a Camus en la revolución de Asturias del 34, ocupa el primer capítulo, sin duda el más trepidante y mejor contado. Luego se pasa a Caridad, una suerte de fuerza de la naturaleza que se encama con hombres y mujeres y salta barricadas sin compresas… con sangrantes consecuencias. Luego les explica a sus alumnas que deberían celebrar su primera menstruación. La última parte se dedica a Esperanza, una lesbiana aviadora enamorada de Caridad. El epílogo nos devuelve a las tres amigas, que se reúnen en pleno Mayo del 68.

"Las damas de la peste" de Javier Cosnava y Rubén del Rincón, edita Dibbuks - comic guerra civil España
La tardanza que ha acompañado a la publicación de este libro parece obedecer a una doble causa. Por un lado retrasos en el abono del premio por parte del Ayuntamiento de Palma y, por otra, discrepancias en la elaboración del argumento. Así que sus aciertos y errores no son únicamente atribuibles al guionista, Javier Cosnava. Si el dibujante arregló o arruinó el original, no puedo saberlo, tan sólo juzgar unos resultados que considero muy irregulares. El álbum arranca con cierta fuerza, aunque las ensoñaciones camusianas son excesivamente literarias.

Cierto es que el escritor firmó una obra colectiva sobre la rebelión asturiana pero desde luego el tono general de esta novela gráfica es lo más anti-Camús que se pueda imaginar. No en vano él criticó públicamente los excesos y crímenes del comunismo y aquí se ofrece una visión absolutamente mitificada de la revolución.

Las heroínas son como Los Ángeles de Charlie en progre. Empiezan en el Octubre del 34, siguen en la Guerra Civil, participan en la IIGM y finalmente se unen a los estudiantes en el Mayo del 68. Frente a ellas siempre el mismo enemigo: los fachas, el capitalismo, los reaccionarios, etc. Por supuesto, sin el menor asomo de autocrítica. Que los mineros se alzaron contra un gobierno legítimo se olvida o simplemente se soslaya afirmando que eran “los fascistas de Gil Robles”; se salta por encima del pacto nazi-soviético, definiendo a Francia como “un país de derechas”; y, por supuesto, se mitifica el Mayo del 68 apelando a la unión de obreros y estudiantes, unión que no recuerdo se produjera nunca. En cambio de los coqueteos de los universitarios con el maoísmo no se dice nada. Lo que es aún peor, se justifica todo ese discurso con escenas tan melodramáticas y efectistas como la del camión con los niños que se despeña dejando un reguero de criaturas voladoras.

Hay matices, por supuesto. Convertir a la lesbiana en amante de una oficial nazi tiene cierta gracia. Pero esa y otras anécdotas se diluyen en el conjunto de una narración empapada en ideología y que apenas presta atención a la humanidad de sus protagonistas. Compruebo con sorpresa que cuando el cine español casi había conseguido desprenderse de su obsesión guerra civilista el comic parece dispuesto a tomar el relevo. Pues que se preparen a perder los pocos lectores que todavía les quedan.
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viernes, 13 de febrero de 2015

CHARLIE-ANGOULÈME

Festival de la Bande Desinée Angoulème Francia
El Festival de Angoulème alcanzaba este año su edición nº 42, que rindió un merecido homenaje a los dibujantes de la revista Charlie Hebdo asesinados pocas semanas antes.

Acudir a la pequeña villa francesa siempre es una experiencia excitante y abrumadora. Impacta comprobar la sorprendente cantidad de material que se edita en el país vecino. Frente al cada vez más menguado mercado local, muy dependiente de las importaciones y traducciones, maravilla la vitalidad de las casas editoras francesas. 


Festival de la Bande Desinée Angoulème Francia- Comics y exposicionesPor cierto, si hace años apenas nos sonaban sus productos, últimamente han sido tantos los que han cruzado la frontera, que casi todo en las estanterías resultaba familiar. Hice el viaje acompañando a varios alumnos, que contaban con una ayuda del gobierno balear. Es muy de agradecer que se apoyen este tipo de actividades, plantando las semillas para futuros desarrollos profesionales. Lógicamente los muchachos alucinaron ante la inmensidad y variedad de las propuestas gráficas que allí se exhibían. Entre los autores se hablaba de una crisis que parece eterna y alguna editorial se negó a asistir porque desplazarse desde París es incómodo y caro. Pero luego regresarán al año siguiente.

Volví a encontrarme con Daniel Torres, que publicaba en Francia tras unos cuantos años de ausencia su novela gráfica Burbujas, aparecida por aquí en 2008. Aunque sigue trabajando para el mercado americano, comentaba que las cosas “ya no son como eran”. También me tropecé con Mitton, el vigoroso dibujante de tebeos históricos, cuyo trabajo siempre me había recordado al de Buscema. Según parece, otros compartían esta misma opinión. En los setenta Stan Lee intentó ficharlo para la Marvel pero el bohemio autor prefirió quedarse en casa, donde comía y (sobre todo) bebía mejor. Un tipo encantador.

Angoulème es ante todo una gran feria donde importan y mucho los aspectos comerciales. Los autores buscan trabajo o intentan vender los derechos de sus obras a otros países. Las editoriales montan gigantescos stands donde exhiben sus músculos, presumiendo de sus fondos y anunciando las novedades. Al contrario que otros festivales donde las actividades se concentran en un paquidérmico espacio, aquí prima la dispersión. Para verlo todo se debe recorrer la ciudad, pasear por sus calles descubriendo pequeñas exposiciones o admirando los escaparates, cargados de alusiones al comic. Se venden tebeos, nuevos y viejos, pero también merchandising de lo más variado. En Francia y Bélgica no se ha perdido la costumbre de imprimir láminas de los autores más populares y hay piezas realmente hermosas. Por supuesto, también venden originales: planchas de Contrato con Dios de Eisner, de historietas para Warren de Corben, de las pesadillas de McCay, muchos Fabrys realmente baratos al lado de páginas de The Walking Dead demasiado caras.

Las exposiciones merecen un comentario más detallado. Es casi imposible recorrerlas todas, aunque obviamente no todas tienen el mismo interés. Pero este año fue especialmente afortunado en cuanto a la selección de muestras. Por cierto, puedo citar el presupuesto de una de ellas: 100.000 euros. Comparen y lloren.
Festival de la Bande Desinée Angoulème; Exhibition Calvin & Hobbes de Bill Watterson
Foto de comixtrip.fr
Empiezo por la dedicada al ganador del gran premio del año pasado, Bill Watterson, creador de Calvin y Hobbes. Era una expo ejemplar, aunque ya adelanto que no soy fan de ese niñato desagradable al que siempre he pensado que le faltaba media torta. Casi tan irritante como él son sus padres, unos memos incapaces de poner coto a los desmanes de la pequeña bestia rubia. Pero lo cierto es que su grafismo es impecable y los originales, que llegaron a Francia desde Ohio, donde descansan en el museo Billy Ireland Cartoon Library & Museum rodeados por piezas de Caniff o Eisner, eran excelentes y contemplarlos fue un verdadero placer.

Para marcar el nivel la exposición se abría con una pared donde se mostraban las influencias de Watterson: originales de Raymond, Herriman, Steadman o Kelly, entre otros. Luego había tiras con los mejores momentos de la saga, un excelente documental y un conjunto de objetos con los que trabajaba el autor, acompañados de comentarios como “si ahora suponen que detallaré qué tipo de plumilla uso les diré que cualquiera que entre en el mango” o “esta es una asombrosa herramienta que los rotulistas emplean para escribir las letras de los bocadillos y que yo he usado cero veces”. En el mismo edificio otra muestra se dedicaba al arte del guionista Fabien Nury. Mi entusiasmo por este autor se ha enfriado bastante tras leer en uno de los paneles donde se citaban sus influencias (entiendo que enumeradas por él mismo), su selección de westerns favoritos. ¡Que no incluían ninguno de Ford ni de Hawks! No olvidaré fácilmente tamaña afrenta.

El manga estaba perfectamente representado por una increíble exposición dedicada a Taniguchi, el más europeo de los dibujantes nipones. Este año el gran premio del Festival se lo llevó un compatriota suyo: Otomo, creador de esa pesadez llamada Akira. En la muestra de Taniguchi sobresalía la selección de acuarelas para su libro sobre Venecia editado por Vuitton. Un trabajo delicado, que va mucho más allá de la reproducción mimética de las fotos que le sirven de base. En el contexto del relato, el color y el detalle con que están realizadas encuentran su sentido y consiguen emocionarnos.


Cruzando el río se llegaba al nuevo Museo del cómic, que ofrecía varias posibilidades a sus visitantes. Destaco la expo dedicada a Los Mumin, la obra maestra de la bohemia creadora Tove Tansson, que Coco Books publicó por aquí el año pasado. Una joyita, tan ingeniosa como original y que no deberían perderse. Contaba con una ambientación a la altura de los juguetones mundos de esta peculiar artista. Al lado, tras pasar varios controles policiales, aguardaba la monumental expo Charlie.


No puede olvidarse la exposición de Kirby, que nos acercaba a los poderosos universos imaginados por el dibujante de Los Cuatro Fantásticos, Thor, El Cuarto Mundo o Los Eternos, que hace poco se reeditaban en un espectacular tomo en España. O la divertida y sorprendente muestra dedicada a Kinky y Cosy y tantas otras.


Festival de la Bande Desinée Angoulème; Je suis Charlie exhibition

CHARLIE. AÑO UNO.


En Angoulème abundaban los rótulos con la leyenda Je suis Charlie y en los quioscos muchas revistas lo incluían en sus portadas. Se vendían recopilatorios de los colaboradores de Charlie y el famoso ejemplar publicado después del atentado. El Museo improvisó una muestra que repasaba la historia de la revista, a partir de los abundantes fondos del centro, que impresionaba por su calidad y volumen.


En el principio estuvo Hara-Kiri, fundada en 1960 y con una estética similar a la de Hermano Lobo. Entre sus colaboradores destacan Cavanna, Topor (conocido por su ilustración con el puño golpeando la cara de Nixon), Reiser (uno de los más publicados en España) o Willem, que declaró que muchos de los que habían acudido a los funerales de sus compañeros le daban ganas de vomitar. La revista fue censurada tras burlarse de la muerte de De Gaulle pero volvió a salir con un nombre que homenajeaba al general. Aguantó hasta 1981, renaciendo en 1992 de la mano de Cabu, Val y Gébé.

Sorprende la osadía de algunas de sus portadas y chistes en los sesenta, imitadas aquí más tarde en publicaciones similares como El Papus. La incorrección política es la norma, como nos recuerda el anuncio de Perrier, “lo mejor después de una violación”. En los setenta la revista se estiliza y modificó su aspecto decantándose por unas portadas pop de colores brillantes. Con ese formato saltó a Italia como Linus y aquí llegó como El Globo, que muchos aficionados recordarán. Más adelante vuelven las bromas salvajes, sobre todo las dedicadas al Papa y sus cardenales, a quienes se llega a representar haciendo el “trenecito”. Cuando se habla de ofensas al Islam convendría recordar que los chistes dedicados a Mahoma son casi monjiles al lado de los que la publicación lanzó contra el catolicismo, sin consecuencias hasta el momento.

Próximamente comentaré el libro-homenaje La BD est Charlie que se ha lanzado para apoyar a las familias de las víctimas de los atentados de París.
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viernes, 6 de febrero de 2015

HILDA Y EL PERRO NEGRO de L.PEARSON

Hilda y el perro negro de Luke Pearson, edita en España Barbara Fiore editora, duendes, comic infantil,
Barbara Fiore editora, 2014.
44 páginas, 16 euros

HILDA Y LOS DUENDES


Bárbara Fiore publica cuentos para niños firmados por autores tan interesantes como Shaun Tan o Pablo Amargo. Ha rescatado clásicos infantiles de Paul Rand y recientemente editaba los deliciosos desplegables de Leporello. También está traduciendo una serie de comics protagonizados por la pequeña Hilda.


Ya lleva cuatro volúmenes, todos cuidadosamente producidos, con un papel excelente, bonitas guardas, lomo entelado y barnices varios en las cubiertas. Como objetos gráficos son unos regalos perfectos y es un verdadero placer sencillamente hojearlos y dejarse llevar por los colores suaves y el aroma a fantasía clásica que desprende cada libro.

En los dos primeros, Hilda y el trol y Hilda y el gigante de medianoche, la heroína vive en el campo con su mamá hasta que un gigante antiguo les pisa la casa y deben mudarse a la ciudad. Hay ciertos cambios en el dibujo de un álbum al siguiente, como puede observarse comparando el aspecto de Hilda en las portadas. En los dos siguientes se trasladan a la ciudad pero las aventuras mágicas continúan en Hilda y la cabalgata del pájaro y Hilda y el perro negro.

La maquetación de las planchas es digámoslo así “retromoderna”. Por un lado remite a los clásicos Sundays de la edad de oro del cómic, pero desde un enfoque muy actual. Hay páginas saturadas de pequeñas viñetas al lado de otras con una splash o con varios dibujos sueltos, buscando una constante variedad. La gama de color evita toda estridencia y se mueve siempre en armonías entonadas y agradables, un poco desleídas y con predominio de los cálidos, entre los que salta el azul del pelo de Hilda.


Hilda y el perro negro de Luke Pearson, Barbara Fiore editora. comic infantil, aventuras
Hay que decirlo ya: leer este comic de Luke Pearson invita a arroparse con una manta mientras en el exterior llueve o nieva y sentimos la madera crepitar en la chimenea. Yo no tengo chimenea pero seguro que me entienden. Se evitan las estridencias pero la narrativa clásica se anima con un grafismo con toda la frescura de la modernidad.

Las influencias manga y los arrebatos indie son más evidentes en los dos primeros volúmenes y luego se diluyen en un estilo muy personal, ligero e integrador. Tanto en el terreno argumental como visual las referencias japonesas son constantes, sobre todo al maestro Miyazaki. Como ocurre en muchas de sus películas, la protagonista es una niña que se enfrenta a sucesos extraordinarios y pasea con naturalidad entre la realidad y universos alternativos llenos de magia y tipos raros. Al principio se nota más el tufillo alternativo-panteísta, con la naturaleza y sus fuerzas como nueva religión, pero luego el autor se olvida de esas veleidades y convierte la serie en una gran aventura fantástica. Además, su ritmo es perfecto y sus páginas se cargan con soluciones visuales ingeniosas.

El guión, al contrario que muchos tebeos “para niños”, evita las ñoñerías y los arrebatos pedagógicos, aunque por supuesto hay cosas que podemos aprender con Hilda, una niña tan compasiva como curiosa y atrevida. Como a no fiarnos de las apariencias y a no hacer lo que hacen todos los demás.

Quizás el primer álbum es el más flojo, donde se notan los tanteos del autor en busca del tono adecuado, pero el segundo ya es perfecto y encantador y luego la calidad ya no baja. Más allá del aire Totoro de las aventuras, resulta muy original, encuentra un camino propio y muy entretenido de leer. A los niños les gustará pero los padres también pueden disfrutarlo y no sólo por la evidente calidad de su grafismo. Está escrito con humor y ganas, es tierno y misterioso y nos recuerda que el comic infantil puede y debe reinventarse si queremos que el medio sobreviva al aluvión de tablets, móviles, aipads, güii-us y lo que se les ocurra, que asedian a nuestros hijos con alternativas en muchos casos de gran calidad y que les exigen muchos menos esfuerzos de los que conlleva leer un comic. ¡Leer! ¿A quién se le ocurre?

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viernes, 30 de enero de 2015

SERIE NEGRA: JULIA. EL OJO DEL SOL de BERARDI, MANTERO, ENIO, PICONI

Aleta, 2014
128 páginas, 13,95 euros

Pasito a pasito Giancarlo Berardi permite que su serie Julia vaya creciendo y desplegando su magia ante nosotros. Lo que comenzó como una correcta serie negra ha acabado convirtiéndose en algo mucho más interesante.


Berardi tiene en sí mismo a su principal competidor. Tras su “divorcio” con el prodigioso dibujante Ivo Milazzo se tomó unos años sabáticos para estudiar la carrera de criminología. Así adquirió los conocimientos necesarios para dotar de credibilidad su siguiente creación. El problema es que muchos todavía recordamos su saga anterior como una de las más grandes en la historia del comic europeo y mundial. Ken Parker, sobre todo cuando Milazzo se hacía cargo del dibujo, voló muy alto y nos dejó episodios inolvidables. Por cierto, ahora que abundan las recuperaciones y los Integrales, ya tarda una colección en condiciones de Parker, que aquí conocemos sólo fragmentariamente.

En fin, que Berardi tenía un listón muy alto que superar. Además, aunque asociamos Ken Parker con la pareja Berardi-Milazzo, lo cierto es que fueron varios los dibujantes que ilustraron los guiones, un sistema que se repite en Julia, de una manera aún más industrial. Y es que los italianos coinciden con Japón en su preferencia por el blanco y negro y las historias interminables. Así que es casi imposible que un único dibujante se haga cargo de la abultada cantidad de páginas que se producen cada mes.

Berardi se ha rodeado de un sólido conjunto de dibujantes realistas que pueden despachar con profesionalidad sus exigentes tramas. Los escenarios y las actuaciones de los personajes han de ajustarse con corrección a lo que indican los textos y, aunque los acabados puedan resultar casi vulgares y haya quien se sienta tentado a calificarlo de “trabajo artesanal”, yo aconsejo que no se cometa tal error. Ninguno de los actuales colaboradores de Berardi tiene la personalidad de Milazzo, eso es innegable. Pero son todos cuidadosos profesionales que realizan una labor más que respetable, sobre todo por su invisibilidad, su capacidad para ilustrar el guion, sin distracciones.

En cuanto a la inevitable comparación entre Julia y Ken Parker, la psicóloga-detective con cara de Audrey Hepburn resulta algo más fría que el vaquero amable con cara de Robert Redford. La emoción, que dominaba en Parker, aquí se ve sustituida por la precisión y la racionalización necesarias en todo trabajo de investigación. Pero cabe añadir que el autor ha ido rebajando esa distancia de un episodio al siguiente. A estas alturas, ya ha tenido tiempo de presentar un sólido conjunto de secundarios y de fortalecer sus personalidades. Como ocurría en Tintín, el reparto llega a ser más rico que el protagonista, hasta casi ocupar su lugar en la atención del lector. En Julia sobre todo nos interesa el inspector, cuya atracción por la psicóloga se hace progresivamente evidente pero que mantiene con ella una divertida y constante guerra de sexos. También resulta entrañable su ayudante, más que la criada y confidente de Julia, ese personaje construido a la manera de Whoopi Goldberg y que ha heredado de ella todos los manierismos y pocas de sus virtudes. Hay más personajes y cada vez se les concede un mayor espacio, lo cual es de agradecer.

En la última entrega (hasta el momento) se nos cuenta la historia de una secta, un conjunto de chiflados adoradores del sol y dedicados a suicidarse estrambóticamente. Berardi se toma su tiempo para construir un líder tan contradictorio como lleno de matices. El desarrollo de los hechos, que llevan a los detectives de un lugar a otro en su intento por detener una previsible masacre, está contado con un tempo perfecto, todo resulta interesante y creíble. Es un trabajo sólido y que desborda con mucho la banalidad periodística de los sucesos narrados. Conocemos miles de historias sobre el control mental y la manipulación que ejercen sobre sus acólitos sectas similares a ésta y sin embargo Berardi consigue que todo resulte novedoso y atractivo. Diría que principalmente por una razón: su dominio de las caracterizaciones, su profundo conocimiento de las pasiones humanas y su capacidad para transmitírnoslas de forma convincente. No se lo pierdan.
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viernes, 23 de enero de 2015

HISTORIAS DE BARRIO, CAMINOS de BELTRÁN Y SEGUÍ

Astiberri, 2014
160 páginas, 18 euros

CAMINOS Y CRUCES


En 2011 Seguí y Beltrán ganaban el primer Premio Ciudad de Palma de Cómic. En su momento se publicó en español y catalán. Ahora nos llega su segunda parte, Caminos.


Se repite el mismo reparto de tareas. Beltrán escribe y da color y Seguí se encarga del dibujo que, como en el primer libro, es excelente. Ya en su momento apunté que el dibujante vive una “plateada” madurez y este nuevo trabajo lo confirma. Además, cansado de que le digan que no sabe dibujar chicas guapas, aquí demuestra que con el esfuerzo vienen las recompensas y nos ofrece un sólido conjunto de bellezas.

El dato no es frívolo ya que resulta pertinente que el lector entienda la fascinación del protagonista por ciertas féminas a las que apenas llegará a conocer, como la que da nombre al episodio “La loca” o la perturbadora “Pamela”, una lolita con mucho peligro. Todo en el dibujo funciona a la perfección: la caracterización del variado reparto, la ambientación, las expresiones de los personajes, la narrativa… Seguí nos transporta a la Palma de los ochenta y de su mano somos testigos de los pequeños o grandes conflictos que viven sus antihéroes.

A su lado está Beltrán, de cuya cabeza surgen estas historias. Como es público, son autobiográficas y en ellas el autor insiste en la idea de que hasta los destinos más predeterminados por las circunstancias pueden torcerse y reinventarse. No ha dudado en presentarse a sí mismo como un ejemplo de redención por la cultura. En un afortunado momento de su vida, los libros se cruzaron en su camino y le permitieron huir del barrio. Aunque, según él mismo ha declarado en entrevistas, “el barrio siempre va dentro de ti”. Nunca he creído mucho en lo de la música que amansa a las fieras. No hace falta recordar a los nazis amantes de la música clásica para comprender que las fronteras que mantienen nuestra civilización en pie frente a la barbarie son frágiles y que en ocasiones nuestros mandarines culturales han sido los primeros en chapotear en el barro.

Con todo, hay que creer que en este caso la fórmula amiga sofisticada sumada a libros interesantes sí funcionó para Beltrán y aquí está para contarlo.

Ya comenté con motivo del primer libro que se medía con algunos ilustres antecedentes como Barrio de Giménez o episodios de Contrato con Dios de Eisner. Todas ellas son historias de iniciación en las que sus jóvenes protagonistas reciben las primeras lecciones sobre la vida, la muerte, la violencia y el sexo. Si los aspectos sociales eran casi un telón de fondo en la primera entrega aquí se acentúa esa sensación y el énfasis se pone en las reacciones sentimentales, en el aprendizaje emocional. En ese sentido el héroe pasa de ser alguien sin apenas empatía a otra persona capaz de sentir… más o menos. Fiel a ese carácter de libro juvenil la puesta en escena evita la presentación directa de los asuntos más escabrosos y se muestra especialmente contenida en todas las escenas de violencia y sexo. En el segundo caso resulta efectivo ya que esa ausencia refuerza el carácter imaginario de las relaciones sexuales de los personajes. En muchos casos se trata de deseos, de anhelos no satisfechos, bien por inexperiencia o simplemente por lo inapropiado de las circunstancias. La fascinación que despierta Pamela en el héroe está perfectamente expresada, también la sofisticación que rodea a la mujer que le echa una mano o la ternura de las putas en el breve pero intenso cuento de Navidad.

En cambio la representación de la violencia es más fallida. Al evitar su visualización en “Matemáticas” en cierta medida se desdramatiza, pierde intensidad y se diluye en los textos. Todo se reduce a una fábula sobre el valor de cuatro contra muchos. En “Coma” también hay cierta desaparición de la brutalidad, cuando la madre golpea a su hijo. Sólo vemos cómo él recibe los golpes y eso no impacta, resulta teatral. Peor aún, al producirse el arrebato de furia tras un robo, la paliza no tiene tanta fuerza como si hubiera estallado sin razones aparentes, debido al carácter neurótico de la madre. Así, parece más una reacción desmesurada que un acto gratuito y absolutamente reprochable.

Como en el primer libro, sigo notando mucho la voz del narrador, que impone su visión acerca de unos hechos que en muchos casos entendemos perfectamente y hasta mejor sin sus explicaciones. Pero de nuevo Beltrán y Seguí han firmado un trabajo interesante y lleno de momentos emotivos, con personajes demasiado humanos y pasajes realmente intensos. Seguro que algún profesor se lo recomendará a sus alumnos para que estén al loro de lo que les espera antes de convertirse en adultos.
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viernes, 16 de enero de 2015

CLÁSICOS FRANCESES IMPRESCINDIBLES

¡VIVA LA FRANCIA!

Se acumulan en las librerías especializadas los integrales que aglutinan productos franceses. En algunos casos se trata de autores, como el ya comentado Mitton, que están en activo y cuyo trabajo permanecía inédito. Otros son clásicos imprescindibles.


Me refiero a talentos como Goscinny y Uderzo, de quienes se ha publicado un integral con todo su Juan Pistola. O Greg, cuyo Aquiles Talón por fin parece que podremos disfrutar enterito. O el Michel Tanguy de Charlier y Uderzo, que esperamos alcance también la etapa de Jijé. Y, por supuesto, las Cosas de la vida del gran Lauzier.

Juan Pistola, editado por Salvat, tiene sobre todo un interés arqueológico. De los creadores de Asterix ya habíamos paladeado su Umpa-pá, otra historieta que antecede al famoso galo.

Estábamos convencidos de que Uderzo había nacido dibujando como los ángeles. No es que en estos álbumes de piratas su grafismo resulte torpe pero sí que las expresiones de los personajes y el ritmo de los gags no alcanzan la perfección que posteriormente conseguirá. Como extra contamos con la presencia del guionista, el genial Goscinny, que se incluye como personaje, el miembro más pequeño de la tripulación. Todos los seguidores de Asterix deberían de echar un vistazo a este volumen, para entender cómo consigue Uderzo conciliar sus tendencias más realistas y caricaturescas y cuáles son los pasos que da antes de alcanzar la eficacia cómica que le caracterizará. Muy interesante.

Interesante resultan también las aventuras del cascarrabias Aquiles Talón. El dibujo se mantiene bueno aunque quizás no TAN bueno como permanecía en mi memoria. Lo recordaba de los tiempos en que se incluía en las revistas de Bruguera. Siguen frescos los chistes metalingüísticos, que además abundan, gags en que los personajes rompen la página o interpelan al lector. Por cierto, vuelve a aparecer Goscinny, que era el editor de Greg, como jefe ante el que se deben rendir cuentas. Y resulta más gracioso que en Juan Pistola.

Michel Tanguy fue considerado en su momento pura propaganda imperialista del gobierno galo. Según explicaba la crítica “seria”, se trataba de vender los Mirages y de demostrar la superioridad militar francesa para acojonar a las colonias. Curioso que los guiones corrieran a cargo del mismo tipo que luego puso a Blueberry al lado de los indios y enfrentado al ejército americano. Charlier era muy dado a perderse en sus propias historias y a pesar de la fama de sus westerns, creo que su mayor virtud siempre consistió en rodearse de extraordinarios dibujantes.

En el caso que nos ocupa volvemos a Uderzo, aquí en su vertiente realista, pero con toda la expresividad y rigor documental que le caracterizan. Le acompaña su hermano a las tintas y entre los dos facturan unos grafismos realmente fabulosos. Sólo por la calidad de su labor merece la pena adquirir este primer Integral. Pero, siendo justos con Charlier, esta aventura de Tanguy y Laverdure es más que interesante. Recupera un tema clásico, pero muy poco transitado en la actualidad: el valor en el combate. Como sabrán hemos pasado de los héroes a lo Errol Flynn que cabalgan alegremente hacia la muerte al mando de la brigada ligera a tratar a los desertores como modelo de conducta. Así que un relato que gira alrededor de un personaje paralizado por el miedo y que desea resolver esa situación resulta bastante exótico. Charlier desarrolla muy bien ese planteamiento inicial, lo llena de personajes más grandes que la vida y lo remata con un final tan épico como convincente.

Lo mejor para acabar. El integral con las Cosas de la vida de Lauzier no deparará ninguna sorpresa a quienes lo admiramos en las ediciones que sacó Grijalbo en los ochenta y noventa. Pero yo me lo pillaría sólo por las notas de la introducción y por tener una excusa para volver a leer este espléndido material. Hablamos de uno de los grandes, un tipo que osó reírse de payasos que nadie se atrevía a cuestionar. De la antipsiquiatría a las comunas pasando por la nueva izquierda y los viejos filósofos, Lauzier descarga su ironía con una eficacia letal. Para nuestra desgracia permanece absolutamente actual, ya que eso indica que apenas hemos aprendido nada en las últimas décadas y seguimos cometiendo los mismos estúpidos errores. Aunque él no es un predicador, sus personajes son ante todo profundamente humanos, por eso al reírnos de ellos también sabemos que nos reímos de nosotros mismos y eso resulta muy saludable. No lo duden: si no lo tienen ¡corran a comprarlo!
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viernes, 9 de enero de 2015

LA CRÓNICA DE LEODEGUNDO vol.3 de G. MEANA

Historia de España Bagdad Toledo  La crónica de Leodegundo -volumen 3- El cantar de Teudán (II) [800-814 d.C.]
Edicions UIB, 2014
252 páginas

EL FIN DE UNA ERA


El tercer volumen de la monumental obra de Gaspar Meana llega puntual por Navidad. Cuatro nuevos álbumes agrupados en un único libro que nos cuenta el final de Teudán.


Conocimos al personaje en el tomo anterior y aquí finaliza su historia. Los horteras dirán que he hecho un spoiler pero no arruino ninguna sorpresa si comento que la muerte en la cruz del héroe no supone el final de su camino. Como ha explicado Gaspar en diversas ocasiones su idea de la religión es amplia, él considera que aquello en lo que creemos forma parte de nuestra realidad. Así que su visión de la Historia no desdeña esos otros espacios mitológicos donde todo es posible y los muertos cuidan de los vivos como ocurre en el último álbum de este volumen, “El lugar de la paz”. Título irónico donde los haya ya que se nos narra el asedio y destrucción de Bagdad en el año 812, un relato épico y poderoso donde se presta especial atención a los tejemanejes de los poderosos pero el protagonismo recae en la chusma, en los olvidados que pelean por techo y comida.

Es el segundo gran drama que encontramos en este libro ya que el álbum anterior, “Carmen de Luna”, también narra la caída de otra ciudad, por procedimientos bien distintos. Me refiero a Toledo, donde Teudán es traicionado. Al contrario de Bagdad, urbe cuyos ocupantes se alzan en armas valientemente contra sus invasores, en la decadente villa hispánica el proceso es muy diferente. Ansiosos por mantener un difícil equilibrio con el invasor musulmán, aceptan pactos y componendas cada vez más humillantes. Hasta que, cuando quieren reaccionar, es demasiado tarde. El álbum es una obra maestra de la estrategia, la villanía, la cobardía y la política, suponiendo que todos esos términos no sean sinónimos. Meana explica de forma natural y casi inevitable cómo la soga se va cerrando en torno al cuello de los toledanos, sin que aparentemente puedan hacer nada por evitarlo.

Historia de España Bagdad La crónica de Leodegundo -volumen 3- El cantar de Teudán (II) [800-814 d.C.]
Los dos primeros relatos del volumen son casi de preparación para lo que vendrá después. Teudán sigue donde lo habíamos dejado en la primera parte, bien instalado en Bagdad. Pero su naturaleza atormentada le hace abandonar la aparente seguridad de su casa oriental y regresar al agreste norte de España, donde su rey ha sido detenido, tonsurado y encarcelado. “Jacob en Betel”, el segundo álbum, narra la historia de la liberación de Alfonso II y su identificación con la figura bíblica de Jacob.

Este tomo contiene una jugosa y amplia entrevista con Meana, donde podemos descubrir algunas de las claves de su obra. La más compleja, sin duda, es el asunto de la legitimidad. Los textos históricos siempre nos llegan distorsionados y esas desviaciones tienen que ver con la política, con la voluntad de fundar o restablecer la legitimidad de los actuales gobernantes. El argumento es aplicable en la actualidad y más en los tiempos de Leodegundo. Meana explica la traición de la casa real goda y su pérdida de derechos tras pactar con los invasores del sur. Y cómo esa traición ha sido desdibujada por las crónicas posteriores hasta hacerla casi desaparecer. En su interpretación, al ser tonsurado el rey perdería la posibilidad de gobernar, de acuerdo a las leyes godas. Pero Alfonso II adopta una nueva legitimidad, inspirada en las costumbres ancestrales de las tribus astures y también en su identificación con la figura de Jacob. De nuevo lo real y lo soñado, las acciones y las creencias, se entrelazan modificándose mutuamente.

Sumen a todo esto el rigor histórico habitual en la saga, complementado con anexos que nos permiten situarnos en todo momento en la complejidad de los hechos narrados. Y el dibujo preciso y cinematográfico de Meana, amante de las viñetas panorámicas y las transiciones suaves pero eficaces. Creo que se ha comentado poco su espléndida narrativa. Abrumados por el prolijo conjunto de elementos que despliega ante nuestros asombrados ojos, perdemos de vista la aparente sencillez y extremada destreza de su puesta en escena. No hablo sólo de sus increíbles arquitecturas o de sus épicas escenas de batalla, también de sus zooms, de sus animadas conversaciones y constantes diálogos. Ya lo dije cuando se publicaron los dos primeros tomos y lo repito en éste. Se trata de una obra mayor, una de las mejores muestras del comic español en toda su historia y no deberían de perdérsela.
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viernes, 26 de diciembre de 2014

EL HOMBRE SEDIENTO de KOIKE & KOJIMA

EL HOMBRE SEDIENTO de Koike & Kojima, edita ECC ediciones comic manga caliente catador
ECC Ediciones, 2014.
264 páginas, 9,95 euros.

CALIÉNTAMELOS CON TUS PECHOS


Aunque no comento tantos como quisiera, mantengo un ojo puesto en los mangas ya que su narrativa sigue siendo tan vital como sorprendente. Ahora acaba de producirse otra agradable recuperación.


Sigo leyendo a los autores que sé que no me defraudarán, como Tezuka de quien continua publicándose el monumental Fénix y recientemente se editaba Alabaster, una personal interpretación del hombre invisible, interesante pero que no situaría entre sus mejores obras. O Kon, a quien han reeditado hace poco su maravilloso Regreso al mar, el primer manga que consiguió emocionarme y cuya escasa obra ahora se está recuperando. Hasta el momento no he vuelto a leerle nada tan bueno como su poética historia de la sirena. O Taniguchi, cuyo paseo por Venecia ya comenté en su día. También pruebo con otros creadores pero en muchos casos me desarma el sistema de producción nipón, que invita a los autores a facturar obras interminables, con argumentos que dan vueltas sobre la misma idea central hasta colmar mi paciencia. Todo muy bien contado, eso sí, pero estirado mucho más de lo tolerable.

Entre mi pequeño pero selecto grupo de maestros japoneses reservo un lugar muy especial para la pareja formada por el guionista Kazuo Koike y el dibujante Goseki Kojima, creadores, como ya sabrán, de Lobo solitario y su cachorro, un tebeo impresionante, emotivo y perfecto tanto argumental como gráficamente. Y que, además, se acaba. Pues bien, de estos dos creadores nos habían llegado otras series, en algunos casos tan interesantes como Asa el ejecutor pero ahora hacía una buena temporada que no teníamos noticias de ellos. No es de extrañar, ya que el dibujante murió en 2000 y Koike ronda los ochenta años. Sus tebeos alcanzaron su máxima popularidad en los años setenta, cuando consiguieron saltar a la tele convertidos en serie con personajes "reales". Aquí siempre nos han llegado con retraso pero no seré yo quien se queje.

EL HOMBRE SEDIENTO de Koike & Kojima, edita ECC ediciones comic manga erótico violencia
Ahora publican una nueva muestra de su creatividad, las aventuras de un catador real que no sólo se asegura de que no han envenenado a su señor sino que también frena a sus posibles asesinos y comprueba la calidad de sus mujeres. Esto último resulta especialmente llamativo aunque el componente erótico-festivo no es nuevo en el trabajo de Kojima y Koike. Al lado de generosas muestras de violencia, acostumbraban incluir secuencias subidas de tono que sin llegar a resultar tan explícitas como El imperio de los sentidos, sí que subían la temperatura de los relatos con una puesta en escena tan estudiada como turbadora.

Aquí vuelven a emplear el sexo como elemento sorpresa y en una de las primeras escenas, por ejemplo, vemos cómo el protagonista llega a un motel donde, para quitarse el frío de la calle, propone a su dueña que le caliente los pies frotándolos contra sus pechos. Ni ella ni el lector entienden tal comportamiento. Pero luego se descubre que el héroe es un personaje de ambigua sexualidad que provoca efectos perturbadores en todas las hembras que se le acercan. Con los hombres es simplemente letal. La cosa se convierte en una variante brutal del Castillo de Kafka, con el catador superando una y otra barrera y aparentemente sin conseguir llegar nunca a su destino. Cada episodio además, recibe el nombre de algún exótico plato que Mondo el catador se encarga de explicar en el transcurso de la acción. Todo muy raro y fascinante.
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viernes, 12 de diciembre de 2014

CLÁSICO RECUPERADO: DAN DARE, PILOTO DEL FUTURO de HAMPSON

Dan Dare Piloto del Futuro de Frank Hampson, edita 001 ediciones - cómic ciencia ficción, aliens,
001 Ediciones. 2014.
88 páginas, 19,50 euros.

¡EL FUTURO YA ESTÁ AQUÍ!


Un clásico de los 50 recuperado de forma inesperada. La edición en español de la saga inglesa de ciencia ficción Dan Dare es una de las mejores noticias del año.


Aunque ha conocido varias ediciones en los países anglosajones, nunca pensé que lo vería traducido. Se trata de uno de esos tebeos míticos que muchos autores actuales citan como una de sus grandes referencias. Lamentablemente, su visualización cambia mucho en cada nueva publicación. Piensen que la revista Eagle, donde la serie actuaba como portada, tenía un formato similar al de un periódico, así que cuando se presenta como álbum las planchas nos llegan a la mitad del tamaño original. En ese sentido la edición de Hawks Books de los noventa sigue siendo la mejor, ya que mantenía el tamaño inicial. La versión española, en cambio, adopta las características de una edición posterior, la de Titan Books. Es más pequeña y la reproducción del color no resulta tan precisa, muchas zonas parecen quemadas y el registro de tonos es mejorable a menudo. Hasta aquí las quejas.

El resto es puro disfrute. Recuerden que la serie es un raro, breve e intenso tesoro. Aparece en 1950 con la nueva revista Eagle y la firma Frank Hampson, un autor detallista y preciso que consigue realmente que viajemos con él y sus personajes a Venus, donde nos enfrentaremos a peligros sin fin, empezando por el Mekong, un irresistible villano verde y cabezón. Para mantener los niveles de calidad que él mismo se había impuesto Hampson puso en marcha un estudio donde varios dibujantes le ayudaban a culminar el trabajo. Cuando a finales de la década la revista cambió de manos a los nuevos dueños no les gustó el sistema del creador de Dare. Así que lo presionaron hasta conseguir su salida de la serie. Fue sustituido por otro Frank, Bellamy, pero esa es ya otra historia. Hampson apenas dibujó otros tebeos, excepto una vida de Cristo que realizó con su intensidad habitual titulada Road of Courage. Muchos años más tarde recibió un homenaje en  . Pero sus lectores no lo olvidaban.

Dan Dare Piloto del Futuro de Frank Hampson, edita 001 ediciones, comic ciencia ficción aliens
Hay que pensar en las fechas, un momento milagroso en el que estaban naciendo algunas historietas que marcarían la evolución de la ciencia-ficción casi hasta nuestros días. Y que señalarían el salto de los cohetes tipo proyectil, como el que todavía encontramos al inicio de Dare, a toda una nueva generación de artefactos más sofisticados y decididamente modernos. Wood daba sus primeros pasos en el género en Avon y luego en la EC, Dan Barry remozaba Flash Gordon tras hacerse cargo de la serie en 1951, Hergé publicaba Objetivo la Luna en 1953, Jordan presentaba a Jeff Hawke en 1955… En medio de esa corriente de creatividad, Dan Dare aparecía como un producto tan avanzado como espectacular.

Leído hoy sus trepidantes andanzas lo emparentan con el mejor Gordon, aunque sus fondos y cachivaches están mucho más cuidados y son más creíbles que los que rodean al primo americano. También marcan las distancias su color y el increíble detalle de los rayados y la precisa volumetría de Hampson. Hay un aspecto más que debo subrayar: su envidiable optimismo. Dare todavía cree en el hombre y su capacidad de mejorar y sobreponerse a las circunstancias. Su enemigo es un bicho entregado a la ciencia y sin capacidad para la compasión. Aunque cabe una lectura ideológica del argumento, ya que la iglesia estaba detrás de la publicación y nunca ocultó su voluntad de educar a los lectores más jóvenes y de transmitirles enseñanzas positivas, nada de todo eso salta a un primer plano. Lo que prima es la acción y la imaginación, que se desborda por selvas y situaciones, aliens y amenazas intergalácticas sin dar tregua al afortunado que se sumerja en la lectura de esta saga. Imprescindible.

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viernes, 5 de diciembre de 2014

CHISTES ACTUALIDAD DE FONTDEVILA "EN EL LADO BUENO DE LA VALLA"

Manel Fontdevila, En el lado bueno de la valla, España en 100 viñetas, edita Rocaeditorial
Rocaeditorial, 2014.
106 páginas, 9,90 euros.

¿CRISIS?¿QUÉ CRISIS?

Un nuevo recopilatorio de Fontdevila que agrupa chistes sobre temas de actualidad como el paro, el rescate bancario, la corrupción, la justicia, los emigrantes…


Recientemente el autor presentaba una exposición en el marco del pasado Comic Nostrum en Palma. También participó en una charla donde explicó los motivos de su salida de El Jueves y cómo se estaba reinventando con la puesta en marcha de una nueva publicación digital.

Lo cierto es que la vida de muchos dibujantes de humor desde la transición ha sido más bien azarosa. No hace falta remontarse a los tiempos de la bomba en El Papus, basta con pensar en los sueldos de quienes no tienen la suerte de colaborar con periódicos nacionales. E incluso estos últimos ven cómo en ocasiones un nuevo director considera que su trabajo ya no está en la onda y son despedidos sin contemplaciones, como contaba Romeu en su autobiografía. El Jueves, que era la publicación más sólida, hace ya años que está lejos de las tiradas que alcanzó en sus mejores momentos, cuando se leía en los cuarteles y los colegios mayores y antes de la aparición de Internet y otras distracciones digitales. La crisis del papel ha golpeado a los humoristas gráficos que sobreviven como pueden en la red. Y, como buenos payasos, deben entretener y conectar con su público.

Manel Fontdevila, En el lado bueno de la valla, España en 100 viñetas, edita Rocaeditorial, chistes, actualidad, humor
En tiempos de apuros económicos es lógico y hasta deseable que alguien observe las desgracias ajenas y extraiga de ellas material para sus bromas. Reírse siempre es reírse de alguien, como recordaba Johnson en su libro sobre el humor. Por eso conectaba la decadencia del género con el triunfo de lo políticamente correcto. Años atrás no era raro escuchar chistes sobre pobres sudafricanos, sufridas esposas o avaros catalanes. Ahora todos ellos son víctimas y como tales intocables. Así que lo que nos queda es un terreno muy reducido y escasamente estimulante. Somos unas aburridas mejores personas. Ya he comentado con anterioridad que algunos autores como El Roto consiguen hacer humor a base de consignas pero en pocos casos más la ideología casa bien con las bromas. Ni con el talento. He oído a más de un dibujante repetir eso de que han vuelto al estereotipo del banquero con chistera porque, aunque suene a viejo, es muy actual. Y afirmar que los eslóganes revolucionarios son lo que necesitamos para resolver los problemas en que nos ha metido la crisis.

Fontdevila está en esa onda y pone toda su destreza gráfica, que no es poca, al servicio de la causa. Personalmente, aprecio mucho cuando construye verdaderos personajes a partir de los infames protagonistas de la actualidad. Sus caricaturas de los diversos políticos son excelentes y al aire agitanado que le da a Bárcenas es tronchante. La serie dedicada a la justicia es especialmente afortunada y el chiste del banquero con el juez frotándose contra su pierna cual perro en celo es una gran ocurrencia. Pero en general dibuja muchos gags en los que pesa más el discurso que su verdadera tarea: hacernos reír, entretenernos. Porque ese y no otro es su trabajo. Además, como nos recuerda una de sus páginas, parece muy consciente de que tanta indignación apenas se traduce en hechos. Un tipo muy cabreado propone “incendiar las redes sociales” y demostrar que ciertas ideas son intolerables. Su mujer le pregunta “¿demostrar a quién?” y él responde que “a ellos”. Ella opina que les va a dar lo mismo. Así que él cambia “a nosotros” y ella le replica “ya lo sabemos ¿no?”. A esto sigue una viñeta muda. En eso se ha convertido el humor: un intercambio de frases hechas, una liturgia que ni afecta a “los otros”, ni ayuda “a los nuestros”.

Al menos cuando Fontdevila se entrega a la crítica salvaje de la actualidad puede llegar a ser gracioso, peor es cuando se pone a dar lecciones sobre cómo superar la crisis, nos explica qué es y no es una democracia o predica las bondades de lo público. Si aún queda algún anarquista suelto, que repita conmigo: el estado no es la solución, ¡es el problema, idiotas!
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viernes, 28 de noviembre de 2014

COMIC HISTÓRICO: VAE VICTIS! de ROCCA y MILTON


Vae Victis! de Simon Rocca y Jean Yves Mitton, edita Yermo Ediciones, comic histórico conquista de las Galias
Yermo Ediciones, 2014. 
144 páginas, 34 euros.

UNA AVENTURA BRUTAL Y DESENFRENADA


Los aficionados al comic recordarán a Jean–Yves Mitton por su apasionante Quetzalcoatl. Ahora vuelve participando en otras dos series de carácter histórico.


Glenat España cerró y no pudimos disfrutar de la conclusión de su saga mexicana. Una pena porque estábamos enganchados a las aventuras de Cortés y la Malinche y tras seis tomos ya esperábamos comprobar cómo iba a cerrar el relato. Ahora quién sabe cuándo se rescatarán los derechos que permitan finalizar esa edición. En todo caso aquellos álbumes nos permitieron conocer a un creador poderoso que se escondía tras una superficie popular y aparentemente vulgar. Le gusta incluir buenas dosis de violencia y sexo para salpimentar sus historias y su dibujo es directo y poco dado a las florituras. Pero su narrativa nunca falla, las actuaciones de sus personajes son correctas y sus escenas de acción trepidantes. En el terreno argumental combina muy bien los grandes sucesos históricos con los pequeños dramas personales, con un ritmo endiablado y asegurándose siempre de que el lector no se va a aburrir con disertaciones pedantes ni datos innecesarios.

Vae Victis! de Simon Rocca y Jean Yves Mitton, edita Yermo Ediciones comic sobre la conquista de las Galias
Como otros compañeros de generación Mitton participa de un cierto revisionismo de los modelos clásicos. Ya no hay sentimentalismos ni en las relaciones amorosas ni en los conflictos. Así que nos saltamos los besitos y su lugar es ocupado por mamadas y enérgicos polvos. Y al enemigo no se le aturde con el mango de la espada si no que se le descuartiza directamente, o cosas peores. Pero así como ese realismo en el caso de guionistas como Cothias o Dufaux nos sitúa en una tierra de nadie moral, un espacio árido en el que “to er mundo e malo”, no ocurre lo mismo con Mitton. Sus villanos son salvajes y decadentes pero sus buenos no se degradan a su nivel. El naturalismo no le lleva al relativismo moral. Lo que nos permite seguir disfrutando con las victorias de los héroes, aunque estos ya no sean tan modositos como los de tebeos anteriores.

Además, Mitton es un creador prolífico, que ha colaborado como guionista, dibujante o ambos en incontables series, así que apenas empezamos a asomarnos a sus mundos creativos. Siempre dentro del área de la reconstrucción histórica, con las dificultades de documentación que ello conlleva. No se piensen que se limita a un momento o lugar concretos. Si Quetzalcoatl describía la América anterior a la Conquista, en Vae Victis!, serie de la que ya se han publicado tres integrales, sitúa su acción en plena Guerra de las Galias, con Julio Cesar como secundario de lujo. Aquí sólo dibuja y el guión corre a cargo de Simon Rocca, pero Mitton impone su presencia animando con su fiero dibujo un relato lleno de traiciones y matanzas.

Los supervivientes del Atlántico de Mitton, comic histórico en la época de Napoleón
Mucho más entretenidos resultan Los supervivientes del Atlántico, una saga que escribe y dibuja… en el primer Integral. En el segundo deja los lápices en manos de Felix Molinari, que no tiene tanta gracia como él pero mejora notablemente de un álbum al siguiente. Da igual: ésta es la serie de piratas definitiva, con Napoleón entrando y saliendo en la vida del protagonista, un cartógrafo que va a vivir más aventuras de las que desearía y la Revolución Francesa y el esclavismo como partes del escenario. Viene cargada de maravillosas batallas navales y despiadadas secuencias en las que tan pronto le cortan la mano al prota como lo tiran por borda acompañado por su padre y en pelotas, para que se los zampen los tiburones. A Mitton le gusta el trazo grueso y las canciones tabernarias, no las sutilezas ni el andarse por las ramas, así que su narración no es que avance, ¡es que vuela!

Insisto y concluyo, a pesar de su apariencia fácil y hasta vulgar, Mitton es uno de los grandes. Ha realizado una obra inmensa y desde aquí agradezco a la editorial que nos permita descubrirla, al menos en parte. Porque hay mucho más: vikingos, Atila, Ben-Hur… échenle un vistazo y les aseguro que no les defraudará.

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viernes, 21 de noviembre de 2014

BIOGRAFÍA DE VELÁZQUEZ: LAS MENINAS de GARCÍA & OLIVARES

Biografía de Velázquez cómic Las Meninas de Javier Olivares y Santiago García, edita Astiberri.
Astiberri. 2014.
188 páginas, 18 euros

MENINAS Y ESPEJOS


Javier Olivares y Santiago García firman una curiosa biografía de Velázquez en la que se mezclan diferentes momentos vitales del artista con las reacciones que provocó en artistas posteriores y unas cuantas cosas más.


Respecto al dibujo, cualquiera que conozca a Olivares sabe ya a qué atenerse. Lleva muchos años entrando y saliendo del mundo del cómic, que alterna con trabajos de ilustración sin duda mejor remunerados. Sus formas se inspiran en el cubismo y otras vanguardias y de ellos toma un trazo veloz y geométrico, que gusta de las cadencias rítmicas y los claroscuros. Oscila entre la ligereza de la animación a lo Hanna-Barbera y la crueldad del expresionismo más alemán. Resumiendo, Olivares es un dibujante cuidadoso y que apenas deja nada al azar, su estilo podrá gustar o no, pero no es despreciable.

En los pasajes más salvajes, por ejemplo en los encuentros de Velázquez con Ribera, donde predominan unas amenazadoras masas negras, se muestra especialmente afortunado. Quizás la gestualidad de los personajes tiende a resultar un tanto fría, distante, pero es lo peor que se me ocurre sobre un trabajo lleno de aciertos. Su dibujo, muy alejado del realismo de Velázquez, consigue un contraste interesante y que de alguna manera conviene al relato.

Si se asume el riesgo de hablar de un pintor barroco desde una terminología visual contemporánea, el guión también se zambulle en zonas peligrosas. Emplea un recurso que al final resulta efectivo, por querer aproximar al pintor a la actualidad. Se acumulan las diferentes visiones que sobre Velázquez mantuvieron artistas tan diversos como Buero Vallejo, Picasso o Dalí. Algunas son más afortunadas que otras y en mi caso toparme con Foucault casi al principio por poco me hace interrumpir la lectura. Repasé mi vieja edición de Las palabras y las cosas y, efectivamente, era tan indigesto como lo recordaba. Afortunadamente el guionista domina su tendencia al esnobismo y el texto acaba resultando muy interesante y, por momentos, apasionante.

Las Meninas de Javier Olivares y Santiago García. comic biografía Velázquez historia
En la bibliografía final se cita el clásico tratado de Jonathan Brown y su presencia se nota en la excusa que guía la narración, ese funcionario que repasa la vida del sevillano para certificar si es digno de los honores que reclama. Esa voluntad de prestigio social conecta con una segunda clave, la relación del artista con la pintura, con la profesión de pintor. Este, que es un problema antiguo en las artes visuales, siempre despreciadas en comparación con la literatura, está muy bien explicado aquí. La muy inteligente aproximación a la pintura del maestro que se nos ofrece está muy vinculada a este asunto. Por un lado se nos dice que lo que hace Velázquez no es pintar y por otro se insiste en su reflexión y en su lentitud, en lo medido de sus gestos, en sus disquisiciones sobre el acto de ver, de representar, de la pintura como reflejo o como narración…

En realidad tengo la sensación de que al final los autores caen en la misma trampa de Velázquez. Es tal su voluntad de demostrar que el comic puede ser un medio reflexivo y capaz de abordar los asuntos más sesudos, que quedan presos de sus propias contradicciones y construyen un tebeo muy inteligente pero también un tanto frío, en el que las ideas e incluso las formas tienden a la abstracción y a despegarse de un conjunto rico en conceptos y lleno de dibujos bonitos, pero con más cerebro que corazón. Las ya citadas escenas con Ribera son excelentes, se nos cuentan muchos datos interesantes sobre el pintor, sus relaciones amorosas en Italia están bien narradas, también su amistad con Rubens y sus disputas con el rey. No me extraña que haya quien lo mencione como firme candidato al Premio Nacional de Comic. Aunque creo que de recibirlo estaríamos ante un caso similar al de Zapico. En su caso pienso que contó que hablase de Joyce, un escritor sacralizado por la crítica. Aquí el comic se postraría ante un dios de la pintura.

Pero, repito, el tebeo tiene bastantes virtudes y es una excusa tan buena como cualquier otra para acercarse a Velázquez y su pintura y eso siempre es bueno. Al acabar, pueden releer el poema de Unamuno que es una de las grandes citas que echo en falta. Lo podían haber cambiado por lo de Foucault
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viernes, 14 de noviembre de 2014

NOVELA GRÁFICA: EL FUNERAL DE JOHN MORTONSON de TATÚM

El funeral de John Mortonson de Tatúm, edita Edicions de Ponent, comic nostrum 2014 Premio Ciutat de Palma
Edicions de Ponent. 2014.

LO BUENO SI BREVE...


Una de las razones por las que me molestan las novelas gráficas es su longitud. Un pestiño corto es llevadero pero cuando se prolonga más allá de las doscientas páginas se hace insoportable.


No ocurre así en el caso que nos ocupa, el tercer premio Ciudad de Palma de Comic que, como sabrán, se ha presentado antes del segundo. Durante el pasado Comic Nostrum se anunció la próxima publicación de este último, dicen que para antes de que acabe el año. Parece ser que ciertas desavenencias entre guionista y dibujante han propiciado tanto retraso. Tatúm, que firma el conjunto de adaptaciones con las que ganó esa tercera edición del premio, no tenía esos problemas. Su guionista está muerto, una desaparición que Fuentes noveló en su pesadísima Gringo Viejo y que luego saltó al cine en una película algo mejor pero tampoco especialmente memorable. Eso sí, Gregory Peck, como siempre, cumplía haciendo de Ambrose Bierce. Y es que este volumen agrupa un conjunto de relatos breves del clásico novelista americano, adaptados al comic con fuerza y humor por Tatúm. Este dibujante argentino forma parte del paisaje comiquero de las islas desde los ochenta, cuando comenzó a colaborar con varios periódicos locales y algunas revistas nacionales. Yo siempre cito la historieta de la gorda que apareció en Cairo pero sus revisiones salvajes de Phantom también eran memorables. Luego se dedicó a otros menesteres mejor remunerados hasta que la crisis lo ha devuelto a las viñetas.

El funeral de John Mortonson de Tatúm, edita Edicions de Ponent - comic Mallorca Festival Comic Nostrum
Tatúm mantiene algunos rasgos de los ochenta, sobre todo en el dibujo, una fiereza y una espontaneidad que nos indican que en él prima siempre lo narrativo frente a lo decorativo. Sus personajes tienen los dientes apretados y la mirada fija y su trazo es tan seguro como torpe su estructura de dibujo. Tatúm no sabe dibujar ni falta que le hace. Tiene cosas que contar y urgencia de hacerlo así que no se anda con florituras. El color aporta unidad y coherencia a un álbum tan veloz como eficaz. Su arte se ajusta muy bien a los textos que le sirven de base. Tan sólo en un caso siento que otro estilo habría convenido más. Curiosamente, es el que da título al libro. Todos los cuentos comparten una característica: son de miedo pero también de humor. Y el del funeral es quizás el único básicamente de horror, sin mayores bromas. Así que la farsa la ponen los coros de Tatúm, con sus reacciones histéricas y sus movimientos acompasados. Pero la médula de la historia y su final son de puro terror. Y así como todos los episodios nos hacen volver a los setenta, a las revistas de miedo de Warren, éste además nos los imaginamos dibujado por Wrighston, Heath, Severin o Corben, con algo más de realismo y chicha terrorífica.

Pero como ya digo es el único caso. El resto funcionan como la seda ya que, como indica Pere Joan en el excelente prólogo, el “maridaje” entre el estilo de Tatúm y la ironía de Bierce es perfecto. El humor negro del primer relato o de la titulada “Padre e hijo” es ingenioso y brutal. Y aunque me gusta en general la brevedad de todas las historias, “Parker Adderson filósofo”, la más larga, está muy bien contada y mantiene el ritmo hasta su adecuado final. Es un trabajo muy recomendable.

Carte Blanche - Comic en Es Baluard Mallorca arte
Si este nuevo Ciudad de Palma está a la altura del primero, lo mismo puede decirse de las renovadas jornadas Comic Nostrum, que mantienen la calidad apuntada desde que iniciaran su renovación hace dos años. El salto al Baluard les ha sentado muy bien y las intervenciones en las distintas salas fueron justamente comentadas. Por tamaño y simpatía yo me quedaría con la de Seguí, que la dirección del museo debería plantearse mantener, ya que mejora y mucho la pieza original. También quiero citar la de Alex Fito, de un minimalismo tan narrativo como eficaz. Y lo de Ata, una broma a costa de Picasso que realmente tenía mucha gracia. Se prestó una especial atención a diversas creadoras locales, como Catalina Rigo, que se puso al frente de los bocetos urbanos, Marta Alonso Berná que presentó su perrito de mierda o Marga Vinyes con su adaptación de Maria de Coanegra. Aunque el verdadero factor femenino, que diferencia a este Salón de la mayoría, es que su director ejecutivo no es Seguí, que como dibujante y premio nacional da la cara ante los medios. La que realmente organiza, distribuye, ordena y manda y además muy bien es su mujer Sonia Delgado. Ha puesto a todo el Cluster a trabajar y lo ha hecho con decisión y firmeza. No le gusta perder el tiempo con tonterías y eso se agradece y se nota en los resultados. Espero que siga al frente del evento unos cuantos años más.
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