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viernes, 12 de noviembre de 2021

NEW YORK CANNIBALS de BOUCQ y CHARYN

New York Cannibals de Boucq y Charyn comic
Nuevo Nueve, Madrid, 2021.
152 páginas, 25 euros.


CANÍBALES, VAMPIROS Y OTROS MONSTRUOS
Boucq lleva años trabajando con el escritor Jerôme Charyn, desde los lejanos tiempos de “La Mujer del mago” y “Boca de Diablo”. Ahora vuelven a juntarse, recuperando al protagonista de “Little tulip”.


Aquellas dos primeras colaboraciones habían permitido a Boucq escapar del género del humor grotesco en el que parecía haberse atascado, abordando tramas más dramáticas pero sin abandonar su gusto por lo bizarro. Lo mejor de Charyn eran aquellos momentos en que la realidad y la fantasía se desdibujaban hasta confundirse. Cuando le salía bien era surrealista y estremecedor, pero eran operaciones de riesgo con el ridículo como mayor amenaza. Hay una larga tradición de autores en los que la tendencia hacia lo estrafalario, lo peculiar, pesa más en ocasiones que la estructura dramática, que acaba abandonada, permitiendo que el relato se convierta en un desfile de freaks. En ese sentido, La mujer del mago” era inferior a “Boca de diablo” donde el equilibrio entre un poderoso drama realista y lo delirante estaba más conseguido. Luego Boucq se pasó varias décadas ilustrando las fantasías de otro famoso iluminado, Jodorowsky, para quien la división entre el sueño y lo real no existe. Juntos levantaron “Cara de luna” primero y el western “Bouncer” después. Además, el dibujante seguía publicando sus propias invenciones cómicas sin descanso, mientras su arte se iba refinando y afianzando.

New York Cannibals de Boucq y Charyn comic
Hace poco sorprendió volviendo a reunirse con Charyn, retomando una colaboración interrumpida en los noventa del pasado siglo. Recuperaron algunos de los ambientes soviéticos ya transitados en su anterior trabajo, “Boca de diablo”. Como allí, viajábamos del infierno del gulag comunista a la ciudad de Nueva York, en una narración tensa y agria, que Boucq visualizaba con su destreza habitual. Aquí conviene hacer un inciso
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viernes, 11 de mayo de 2018

JANITOR de SENTE Y BOUCQ -30 DENARIOS de KORDEY

SICARIOS DE DIOS
Han coincidido en las librerías dos recopilatorios que, además de abordar asuntos similares, han sido dibujados por dos autores tan diferentes como habilidosos.

El Janitor de Sente y Boucq - Integral edita Ponent Mon -comic
EL JANITOR. INTEGRAL
Yves Sente y François Boucq
Ponent Mon, 2018
272 páginas, 45 euros

Creo que Boucq, dibujante de Janitor, ha tenido más suerte que Kordey, a cargo de Los 30 denarios. El primero trabaja sobre textos de Yves Sente, guionista de probada calidad. De Pécau, que ya había colaborado con Kordey en la interminable La historia oculta, lo mejor que puede decirse es que su nueva saga es bastante más asequible que la anterior, un insufrible tostón trufado de textos tan desmesurados como intragables. Como para compensar, considero que Janitor no es el mejor guión de Sente. Con todo, es entretenido, está muy bien construido y se lee de un tirón.

Las dos sagas nos hablan de conspiraciones y guerras secretas entre sectas. La religión deja de ser un asunto puramente espiritual para formar parte de los habituales juegos de poder. Y como son muchos los que pretenden disputar ese poder es necesario defenderse. En el caso de Janitor, Sente imagina un cuerpo de guardaespaldas, de agentes secretos al servicio de la fe católica. Y lo hace sin ironía alguna, lo cuenta con total seriedad y asumiendo su premisa con todas las consecuencias. El protagonista viste como un cura pero enseguida comprobamos que su comportamiento es muy mundano. Lo cual es lógico ya que debe ser capaz de llevar a cabo cualquier acción con tal de conseguir sus objetivos, proteger a la iglesia. Como comprenderán, si puede matar, acostarse con azafatas apenas tiene importancia. Sente no desaprovecha las oportunidades visuales que le ofrece su concepto, rodeando al héroe de cardenales y paseándolo por barrocos escenarios romanos.

El Janitor de Sente y Boucq - Integral edita Ponent Mon -comic
Uno de los grandes atractivos de la saga se encuentra en sus escenarios. Las conjuras siempre son internacionales, así que se nos pasea de Malta a Nueva York pasando por paisajes alpinos y junglas sudamericanas. Este es un dato menor que se convierte en una gran noticia ya que el increíble Boucq está a cargo de los lápices. Y en plena forma. Cada plancha es una demostración de buen hacer y talento narrativo. Hace años se publicó el primer tomo y supongo que fue un fracaso de ventas porque nadie se atrevió a sacar los siguientes. Ahora nos llegan cinco de golpe y lo cierto es que la calidad de la saga es muy alta, compensando el elevado precio del volumen. A esa trama inicial de agentes secretos de Dios Sente va añadiendo subtramas que desvelan el pasado del protagonista, además de relacionarlo con una peligrosa organización nazi. No faltan las alusiones a otros grupos clandestinos y ciertas pinceladas románticas para redondear un producto muy digno y perfectamente ejecutado. Si el dibujo de Boucq destaca por su expresividad y capacidad para comunicar, Sente no se queda atrás. Siempre mantiene el equilibrio entre la complejidad de sus tramas y una claridad expositiva que le honra.


Los 30 denarios de Pecau y Kordey- comic edita ECC
LOS 30 DENARIOS. INTEGRAL
Jean Pierre Pecau e Igor Kordey
ECCComics, 2018
312 páginas, 30 euros

En Los 30 denarios Pécau mantiene algunos de los rasgos de su anterior obra, La historia secreta. Como allí, unos elementos misteriosos tiene poder suficiente para dominar el mundo y lo hacen de forma subrepticia y sin que la humanidad se dé cuenta de las luchas por el poder que tienen lugar entre oscuras organizaciones secretas.

Aquí se parte de la idea de que los treinta denarios de plata que recibió Judas eran en realidad un conjunto de monedas con poderes que se han venido repartiendo algunos individuos desde la noche de los tiempos.

Pero esos talentos apenas son más que una excusa narrativa en un relato en el que lo que cuenta es la preocupación del protagonista por su hija, muy enferma y a la que una de esas monedas puede curar.

A partir de esa premisa asistimos a las hazañas que ese héroe va a realizar para mantener a su niña con vida. Descubrimos con él los entresijos de un universo paralelo en el que unos luchan por conseguir las monedas, otros las roban y otros intentan reunir el mayor número posible de ellas. También aprendemos cuales son las características de cada talento y lo que ocurre cuando caen en las manos equivocadas.

Los 30 denarios de Pecau y Kordey- comic edita ECC
Hay mucha acción, fantasía, flash-backs, personajes llenos de color y en general se deja leer muy bien, a excepción del último capítulo en el que el guionista vuelve a las manías de su saga anterior y consigue que todo se complique innecesariamente. Pero hasta ese quinto volumen todo va como la seda.

Aquí el que marca la diferencia es Igor Kordey, dibujante extraordinario y que pongo a la altura de los clásicos. Ahora mismo es el único sucesor serio de Corben. Ilumina como él y exhibe, cuando el relato lo precisa, su mismo gusto por la sensualidad y las señoras rotundas. Aquí tiene al jugoso personaje de la regente List para lucirse y no desaprovecha la ocasión. Pero es que además su narrativa es magistral. Cada conversación, cada escena de acción, cada persecución es aprovechada para jugar con los encuadres, con la situación de los personajes o el punto de vista.

Se percibe cómo le da vueltas al esquema de página, siempre buscando la variedad y atraer la atención del lector. Como además puede con cualquier perspectiva y sus juegos de luces son maravillosos, la diversión está garantizada. Obviamente, hay que ponerle una gran pega a esta edición: su formato. El tamañito este casi manga en que se ha publicado no le hace ningún bien a la obra. Basta comparar con el excelente aspecto de Janitor, en el formato de álbum europeo que le corresponde. Los 30 denarios resulta pequeño, no nos permite disfrutar del dibujo y cuesta leer algunos textos. A pesar de ello Kordey sobrevive porque su trabajo es muy grande. Fíjense en las expresiones de sus personajes, en la rotundidad de sus sombras, en cómo rebota la luz en las zonas oscuras de las caras… No se lo pierdan.



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viernes, 17 de junio de 2016

LITTLE TULIP, KOLYMÁ de BOUCQ Y CHARYN

Little Tulip de Boucq y Charyn, edita Norma
Norma Editorial, 2016.
88 páginas, 22 euros.

REGRESO A KOLYMÁ


A finales del siglo pasado, Jerome Charyn y François Boucq revolucionaron el mundo del comic con dos memorables álbumes, La mujer del mago (1986) y Boca de Diablo (1990). Veinticinco años después, vuelven a unir sus fuerzas.


Como entonces, fusionan en su obra elementos oníricos y una cruda realidad que no evita la cita a pasajes históricos que parecen obsesionarles. Como en Boca de Diablo, la acción nos lleva de la extinta Unión Soviética a Nueva York, de un presente plagado de enigmas a una infancia marcada por la violencia y la crueldad. Los autores han madurado y todo parece mejor, más sólido y rotundo que en sus anteriores entregas. También es cierto que han perdido en parte su capacidad de sorprendernos. Lo que en sus primeros álbumes impactaba por delirante o crudo, a día de hoy ha sido tan repetido y superado que difícilmente podría volver a causar el mismo efecto. Pero desde un clasicismo anómalo, tanto el dibujo de Boucq como el guión de Charyn consiguen fascinar al lector y transportarlo a unas tierras salvajes y aterradoras, el territorio de Kolymá.

Ya Ryszard Kapuscinski nos había hablado de ese gulag en su monumental Imperio. De su narración se deducía que era comparable a los campos de Treblinka o Auschwitz. Un infierno en la tierra adonde se enviaba a los enemigos del régimen para hacerlos desaparecer. En un momento en que algunos todavía aplauden la encarcelación de presos políticos y sueñan con trasladarnos a futuros paraísos comunistas, conviene recordar en qué consistieron estos en el pasado. Apenas nos suena Kolymá y es tan sólo un lugar más de una larga lista, el infernal archipiélago que con ironía y precisión describió Solzhenitsyn.

Little Tulip de Boucq y Charyn, edita Norma
Allí viajamos de la mano del siempre convulso Boucq, que nos sumerge en un mundo de venganzas, peleas y tatuajes. Del amor apenas quedan pequeños rescoldos, algo que todo superviviente de los campos confirma. Las emociones eran mucho más primarias y siempre conectadas al instinto básico de supervivencia. Con todo el protagonista entra en el campo de la mano de su padre y de su madre y hace lo que puede para reencontrarse con ellos. De alguna forma lo consigue, pero con dramáticas consecuencias.

El dibujo no desfallece en ningún momento y Boucq demuestra habilidad en escenarios, personajes y secuencias de acción. Tiene innumerables páginas que podrían emplearse como ejemplos de narrativa, donde resuelve pasajes realmente complejos. Como las dos planchas en las que el desesperado joven intenta asesinar al líder de la banda rival, un verdadero prodigio de expresividad y puesta en escena. O todas las páginas con la persecución nocturna por los tejados de Nueva York. El color acompaña y ambienta el relato a la perfección.

Si toda la parte penal es arrebatadora y veraz, no puede decirse lo mismo de la acción en “el presente” (en realidad en 1970). El héroe es un tatuador muy misterioso de indudable carisma. Pero la forma en que la mínima trama policíaca lo enlaza con su pasado es forzada y poco convincente. Y el final con la masacre y el fantasma dirigiendo a la joven protagonista, precipitado y decepcionante. El guión es muy interesante, su único problema es que la intensidad de los pasajes siberianos no se alcanza en la parte que transcurre en Nueva York, todo parece más rutinario y deslucido. Pero la media es altísima y el álbum perfectamente recomendable.

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viernes, 9 de octubre de 2015

DRAWINGCIRCUS: COMIC NOSTRUM 2015

Manifiesto del macho dominante - Jerónimo Puchero #5 de François Boucq
Manifiesto del macho dominante.
Norma Editorial. Barcelona, 2014.
88 páginas, 18,50 euros.

Este año los miembros del Cluster de Comic de las Baleares han decidido maridar su medio de expresión con el circo. El resultado no es apto para todos los públicos.


Pere Joan, el padre de una idea aceptada con entusiasmo por los comiqueros locales, insistió desde el inicio en que había que despegar el concepto “circo” de sus connotaciones familiares, aproximándolo al cabaret, al teatro experimental y a las manifestaciones más canallas y alejadas de los tiernos infantes. Así que mi primer consejo es, si piensan ir acompañados por sus hijos, antes de que traspasen las puertas de la carpa instalada en Sa Feixina asegúrense de que el espectáculo será adecuado para ellos.

El sábado 10 o el domingo 11 sí que se han programado actividades dirigidas a los críos, las tardes son algo más salvajes. No esperen tampoco grandes transgresiones, pero sí shows picantes y una voluntad general de ofrecer espectáculos inteligentes y adultos. En medio se incluirán algunas breves charlas con los autores invitados. Si desean verlos hablar y dibujar con más calma resulta aconsejable acudir a las masterclass de las mañanas. El aforo más amplio de la carpa del Circ Bover permite una asistencia mayor que la de años anteriores.

Comic Nostrum 2015: Drawing Circus
En fin, de lo que se trata es de romper con los modelos tradicionales de Salones del Comic y explorar nuevas fórmulas. Sonia, directora del evento, parecía muy preocupada ante la posibilidad de que no todos los números fueran perfectos o de, en pocas palabras, hacer el ridículo. Al fin y al cabo hablamos de dibujantes que han construido micro-espectáculos y se enfrentan a la pista del circo y a un público en directo en muchos casos por primera vez. Las posibilidades de que todo salga mal son muchas.

O ninguna, en mi opinión. Esos pequeños shows saldrán mejor o peor pero al menos habrán demostrado las ganas del colectivo de reinventarse, de no acomodarse en fórmulas con las que no es posible competir con los grandes núcleos, al menos mientras los presupuestos que se manejan sean tan limitados como aquí. Así que, si no se puede traer a tantos autores como en La Coruña o Madrid, ni montar las expos de Barcelona, lo mejor es salirse por la tangente ideando algo como la chifladura circense que les ha atacado este año. No faltan las estrellas invitadas: Boucq, Cruchaudet o Acuña entre otros, ni muestras de tanto interés como la de Transits, inaugurada la semana pasada, o la de Boucq que se abría ayer. Pero lo importante es el salto sin red que el Cluster ha dado este año, su apuesta por lo diferente, lo freak, la diversión y el desbarre que el circo asegura. En este caso no importan los resultados, el espectáculo ya ha comenzado y nada puede pararlo.

El macho dominante


Dentro de la programación quiero destacar la presencia de Boucq, uno de los grandes autores del comic europeo, un maestro que álbum a álbum ha generado eso que se llama “un mundo propio”. En ocasiones solo y otras acompañado. Desde el principio de su carrera llamó la atención su dibujo siempre al borde de la caricatura, realista sí, pero al tiempo grotesco, distorsionado, sus tipos con espaldas como armarios, la fealdad de sus mujeres, sus espléndidas perspectivas, su capacidad para convertir lo habitual en extraordinario y su tremendo y surrealista sentido del humor. Esas características se mantenían incluso cuando, colaborando con otros guionistas, adoptaba tonos más serios. Tanto en La mujer del mago como en Boca de diablo, escritas por Charyn, podía sentirse cómo Boucq refrenaba sus tendencias más disparatadas para ajustarse a los dramas que contaba. Sin embargo, algo de la irrefrenable expresividad que define su trazo permanecía en la superficie, aportando unos acabados inimitables y muy adecuados a las sórdidas historias. En ambas brillaba su habilidad para la representación de amplios espacios, perspectivas naturales o arquitectónicas, casi imposibles para otros autores y que él resolvía con naturalidad.

François Boucq expo en Palma de Mallorca 2015 Comic Nostrum CAC Ses Voltes
A ese lado más serio él sumaba su obra personal, de un humor irónico e intransferible, con cierta influencia de la revista Mad. Episodios breves entre los que destacaba la inimitable secuencia del beso, ¡ningún lector que la haya visto podrá olvidarla jamás!. De aquellas anécdotas también surgió un héroe incierto, el gran Jerónimo Puchero, un apacible burgués, padre de familia y aparentemente tranquilo que escondía sin embargo una fiera en su interior. Con el tiempo sus aventuras ocuparían álbumes completos.

Luego llegó Jodorowsky, con quien trabajó en la enloquecida Cara de Luna, una bizarra metáfora ambientada en una dictadura a la que se enfrentaban diversas facciones, con los típicos episodios de crueldad que le gusta incluir al chileno. Boucq refinó aún más su ya excelente dibujo para su siguiente colaboración con él, Bouncer, un western lleno de venganzas y personajes irrepetibles que se extendió por seis álbumes. Mientras el guión se recreaba en los pasajes de violencia y destrucción, el dibujante añadía nuevos tramados a su ya barroco grafismo, maravillando a sus lectores con sus panorámicas del oeste más salvaje. No contento con esto, inició nuevas series.

En el registro humorístico, lo intentó con Rock Mastard, una fallida parodia de Indiana Jones. Tampoco resultó muy convincente su participación en Janitor, donde volvía a su vertiente más seria y contenida. Más calidad tuvo otro intento en la misma dirección, un episodio de la saga XIII Mystery: Coronel Amos. Un buen guión le permitió lucirse con una entretenida aventura de agentes dobles y en la que los muchachos de la CIA intentaban descubrir a un agente del Mossad infiltrado al más alto nivel. ¿Adivinan quién era? Boucq volvía a dar toda una lección de dibujo aunque también permitía apreciar los límites de un artista prodigioso al que aparentemente no se le resiste nada. Es grande en el dibujo de espacios, de la figura humana y animal y todo lo que hace comunica bien, va cargado de expresividad. Pero sus personajes tienden a no tomarse a sí mismos demasiado en serio. Su tendencia humorística, sus juegos metalingüísticos en los que los protagonistas son conscientes de actuar en un comic, parecen contagiar a sus historias serias, de forma que las actuaciones, cuando se trata de verdadero drama, siempre chirrían un poco. Cuando la cosa se pone grandilocuente no hay problema, pero nunca es del todo convincente en las distancias cortas. Lo suyo siempre es “más grande que la vida”.

Pecata minuta, defectillos sin importancia en el conjunto de una obra extraordinaria, fruto del esfuerzo de uno de los grandes. Un último apunte para un episodio de una de sus últimas obras publicada en España, ese Manifiesto del macho dominante protagonizado nuevamente por Puchero. Aunque es evidente el cariño que siente por ese personaje, que comienza siendo una parodia del buen burgués y sus repetitivas costumbres, con el paso de los años se ha acentuado una sensación, la de que Boucq realmente envidia a su héroe, como si las bromas apenas ocultasen una rendida admiración por las costumbres de ese buen salvaje urbano. Si no me creen relean el capítulo dedicado a la monogamia, con Puchero rechazando las ofertas de todo tipo de hembras, humanas y animales, anoréxicas y voluptuosas. Es enternecedor y tronchante. Mañana Boucq y Cruchaudet “actuarán” en Sa Faixina, a los pies de ya-saben-qué-monumento. No se lo pueden perder.
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jueves, 11 de marzo de 2010

Bouncer 7. Corazón Desgarrado.

Jodorowsky y Boucq Norma Editorial.
Barcelona, 2010.
64 páginas. 16 euros







EL MANCO DEL OESTE

Cuando Bouncer alcanza su séptimo volumen, se anuncia el final de la serie. Ha sido una buena excusa para releerla y comprobar que Jodorowsky sigue en buena forma. También Boucq, por supuesto. Pero es que a estas alturas doy por supuesto que todo el mundo conoce la calidad de este peculiar dibujante francés. Es un talento natural, que emplea de forma prodigiosa el espacio y el color, aunque aquí se centra en sus barrocos rayados y el color informático queda en parte en manos de Florent Bossard. Boucq ha desarrollado su propia serie de humor bizarro, Jerónimo Puchero, pero lleva tiempo colaborando con el guionista chileno. Primero en Cara de Luna y ahora en estas aventuras del Oeste.

Bouncer parece tener su origen en el amor de Jodorowsky por las novelas de Silver Kane, que atesora con pasión de coleccionista. De hecho, le hace un homenaje explícito, dando el nombre del escritor a uno de los personajes. La serie se sigue con mucha agilidad, pasan tantas cosas y tan rápido que los álbumes se devoran con facilidad. Pero al revisarlos notamos que esa frescura se consigue con una complicada mezcla de difícil administración. Primero, una brutalidad muy descarnada. Violaciones, tipos con un hacha en la cabeza, mutilaciones, niños como chacales, sangre a raudales... Jodorowsky no se pone límites y sus personajes presumen de una alegre ferocidad. Que además suele ir sazonada con un inapropiado humor. Éste puede ser visual o verbal, como cuando Bouncer se carga a tres asesinos mejicanos, padre, hijo y nieto, a quienes acompaña un mono. El que queda vivo dice, con su último suspiro: “Mi hijo, mi padre, el mono... yo... la vida no vale... nada”.


Éste es quizás uno de los aspectos que llaman más la atención en la colección. Se abordan dramas terribles, venganzas sanguinarias, asuntos de vida o muerte, pero todo se cuenta con un indisimulado cachondeo. Como cada vez que la enamorada china del protagonista habla, con frases tan poéticas como tronchantes. Cuando descubre que la han casado con un eunuco dice: “¡Su flauta no tiene cascabeles!”. A la que su marido replica que “en orfelinato, cortarme lichis”.
Aparte de todo eso, encontramos la exagerada visión del mundo que suele ofrecernos Jodorowsky, aquí muy bien servida por el dibujo de Boucq, a quien también le agradan los extremos y una belleza siempre convulsa.

El protagonista es hijo de una puta y un indio que busca venganza por la muerte de su tribu. Además es manco y tiene un perro al que le falta una pata, regenta un burdel que cuenta con un camarero enano que se enamora de una india. Los nativos americanos son presentados como guardianes de la sabiduría, comedores de setas que les abren las puertas de la verdadera percepción y otros delirios niueich, en la parte más débil del relato. La fuerte, como siempre, la ocupan los malos. Lo de Jodorowsky son las bajas pasiones, los pecadores, los asesinos irredentos y Bouncer nos brinda una buena colección de ellos.

En fin, una serie muy entretenida con un dibujante excepcional. Historias salvajes que muestran lo peor del ser humano pero también lo mejor, las flores que repentinamente florecen en los más inmundos lodazales. Ese tipo de inesperados milagros que son tan del agrado de Jodrowsky y que siempre nos hacen disfrutar. Leer más...