244 páginas, 15,10 euros
LA REINA RAINA
Los Premios Eisner llevan años reconociendo el talento de una joven autora. Ganó uno en 2011, otro en 2015 como creadora completa de guión y dibujo y un tercero en 2020. Su obra ha sido traducida casi en su totalidad al español y es muy recomendable.
¿Otro club de señoritas?
Aunque tiene otros trabajos anteriores, algunos tan exóticos como un episodio en X-Men, Raina Telgemeier captó la atención de los aficionados gracias a la serie de Ann M. Martin, “El Club de las canguro”. Trasladó al cómic cuatro de sus novelas y podría pensarse que, como no era la creadora de los argumentos originales, esas obras serían peores que sus posteriores novelas gráficas.
El primer tomo se centra en Kristy, la fundadora del club. Vemos cómo las chicas se relacionan con los diferentes niños que cuidan y se presenta a los personajes. Como temas de fondo encontramos una discusión entre amigas y la resistencia de Kristy a aceptar al nuevo novio de su madre.
Leer más...
Además, empleaban el modelo clásico de Enid Blyton, de los Cinco a los Siete secretos, con un grupo de amigas viviendo emocionantes aventuras. Pero no era así. El dibujo puede resultar más irregular en algunos pasajes pero es tal la sabiduría narrativa de la autora, que enseguida nos olvidamos de la parte gráfica para centrarnos en unas historias perfectamente contadas.
Destaca su capacidad para entrelazar diferentes líneas argumentales en una estructura clara y precisa. Telgemeier nunca se va por las ramas. Puede abordar diversos asuntos y de hecho siempre lo hace, pero sabemos que cada una de las subtramas se cerrará con limpieza, que la principal se acelerará hacia el final y que la conclusión de todos los hilos sueltos será satisfactoria. En los últimos años tan solo los mangas parecían buscar el público infantil, centrados los autores en alcanzar a los mitificados “lectores adultos”. Lo que finalmente ha ocurrido es que los tebeos para adultos no han sido tan buenos como se nos prometió y que por el camino hemos perdido a los niños lectores. Se han realizado algunos experimentos para recuperarlos, como el excelente “Superman contra el Klan”.
En el pasado Disney nos brindó a grandes narradores como Carl Barks o Don Rosa, dos dibujantes de patos capaces de contar maravillosas historias. Y ahora tenemos a la Telgemeier. Cuenta aventuras de chavales de primaria, pequeñas anécdotas sobre los bebés que cuidan y los compañeros que les interesan, los estudios o los padres que se divorcian. Banalidades que en manos de una narradora con talento se convierten en sucesos extraordinarios.
Repasando los Premios Eisner que ha obtenido comprobamos algo: uno se lo concedieron en la categoría de “publicación para niños (kids)” y el otro en “publicación para chicos (teens)”. Lo que delata la engañosa apariencia de sus obras. Con un dibujo lleno de influencias manga, pero también con cierto aire al Max más simplificado, al que suma un color agradable y atmosférico, todo indica que nos encontramos ante obras pensadas para agradar a los más pequeños, sin complejidades narrativas, levemente educativas y ante todo entretenidas, divertimentos sin pretensiones. Y lo son, seguro que los lectores jóvenes pueden conectar con el trabajo de Raina, entenderlo y apreciarlo. Pero es mucho más. Ningún adulto se va a sentir decepcionado leyéndola, al contrario, se sorprenderán por lo sofisticado de la propuesta.
El primer tomo se centra en Kristy, la fundadora del club. Vemos cómo las chicas se relacionan con los diferentes niños que cuidan y se presenta a los personajes. Como temas de fondo encontramos una discusión entre amigas y la resistencia de Kristy a aceptar al nuevo novio de su madre.
El segundo

