viernes, 21 de septiembre de 2018

APLEC MELICOTÓ. MADE IN MALLORCA

Aplec Melicotó, made in Mallorca
Vich, Campillo y Torrado
Melicotó. Palma, 2018.
15 euros.

DE AQUÍ
Los chicos de Melicotó aparcan temporalmente las camisetas para editar un libro, un recopilatorio con algunas de sus mejores imágenes.



Facturan camisetas pero también delantales, toallas, imanes, tarjetas, tazas y cualquier otro soporte que pueda contener sus declaraciones visuales. Podríamos considerarlos productores de souvenirs, pero los chicos de Melicotó se preocupan por producir sus objetos lo más cerca posible y el público al que se dirigen no está formado por turistas.

Su diana la conforman los de aquí, los nativos que aún pueden desentrañar los arcanos contenidos en sus ilustraciones. Así que cabría denominar sus productos como recuerdos de interior. Un interior más simbólico que real, en la medida en que va desapareciendo por el desplazamiento de lo rural ante lo urbano. También por el exterminio del mallorquín al que todos los defensores de la normalización se han prestado. Sacrifiquemos la lengua de nuestras abuelas en el ara de la norma sagrada, según la denominó mi amigo Horrach (el otro "Valtonic" del que nadie quiere acordarse). Obviamente los de Melicotó simplemente se entregan a la buena onda de recuperar expresiones que muchos recuerdan, aunque sea vagamente.

Aplec Melicotó, made in Mallorca - camisetas delantales toallas
Viví de cerca el desarrollo de una de las semillas de esta iniciativa, el proyecto fin de carrera de Jaume Vich. Debía culminar sus estudios de Ilustración con un trabajo que le sirviera como tarjeta de presentación para futuros empleos. En su “Mallorca MutanteVich imaginaba payesas con tres ojos y marcianos comiendo ensaimadas.

Ese origen un poco friki se nota todavía en algunas de sus propuestas, con guiños a los superhéroes y a los variados mundos nerd. Cuando la propuesta de Melicotó madura se sustituye lo pulp por lo popular en el sentido más auténtico y amplio de la palabra.

Los tres socios se han pateado no pocas plazas y mercados y han encontrado su hueco en la red y en la vida real. Desde su tienda de Los Geranios intentan sobrevivir sin tener que ir de pueblo en pueblo. Y, si la suerte acompaña, ayudar a dinamizar una zona comercial en larga y lamentable decadencia.

Aprendieron algo en la calle: que los chicos no compran. Cuando intentaban líneas más “masculinas” no les funcionaban. Porque las que compraban eran ellas. Así que su trabajo adoptó progresivamente un carácter más rosa, aparecieron algunos unicornios y se multiplicaron los abrazos y los gestos cariñosos. Y poco a poco consolidaron un espacio que algunos se esfuerzan por imitar. Pero no es fácil ya que su calidad gráfica es muy alta. Los dibujos son sencillos, modernos, directos y con gracia, el empleo del color excelente, sus caligrafías maravillosas. Creo que son un referente y ante cada uno de sus carteles me pregunto por qué no les encargan más. Ayuntamientos, instituciones: nadie puede ofrecer hoy en día una imagen mejor ni más amable de Mallorca que estos chicos. Llevan muchos años demostrándolo y su recopilatorio es una buena prueba de ello. Repásenlo y disfruten.

Leer más...

viernes, 14 de septiembre de 2018

JOE SHUSTER - HISTORIA A LA SOMBRA DE SUPERMAN


Joe Shuster - la  historia a la sombra de Superman de Julian Voloj y Thomas CampJulian Voloj y Thomas Campi
Dib•Buks. Madrid, 2018.
192 páginas, 25 euros.

EN EL PRINCIPIO...
Una novela gráfica tan interesante como deprimente sobre los padres de Superman: el guionista Jerry Siegel y el dibujante Joe Shuster.



El relato se inicia con un Shuster sin hogar obligado a dormir en un parque. Cuando un policía le invita a comer él le explica cómo creó a Superman. El resto es un largo flash-back sobre dos chicos judíos que imaginaron uno de los personajes más populares del mundo del cómic.

Supone también un afortunado repaso a los orígenes de un medio cuyo cénit Shuster y Siegel ayudaron a alcanzar. O quizás fue al revés y ellos precipitaron el principio del fin, pero esa es otra discusión.

El caso es que esta no es una novela gráfica más, llena de datos tan sesudos como fácilmente olvidables. Cualquier aficionado a esa edad dorada de los superhéroes tendrá motivos de sobra para disfrutar con este trabajo. Por él discurren artistas y editores que conocemos, se suceden los personajes que aparecen en las enciclopedias y encuentran su lugar los secundarios que todos citamos pero cuyo contexto en muchos casos se nos escapa.

Joe Shuster - la  historia a la sombra de Superman de Julian Voloj y Thomas CampSe explican muy bien los lazos entre los primeros editores y la delincuencia organizada. Y lo fácil que resultaba pasar de imprimir pornografía o similar a tebeos para chavales. O usar las mismas furgonetas que distribuían los comics para traficar con licor. Era un mundo despiadado en el que cada cual buscaba su propio beneficio. Por eso los contratos que los artistas firmaban hoy nos resultan descabellados y abusivos. Eran otros tiempos…

La novela se centra en cómo esas viejas costumbres afectaron a dos jóvenes que, de repente, lograron un boom de ventas. Aquel personaje que llevaban años intentando vender finalmente se convirtió en un éxito cuando saltó a los quioscos. Así que de repente todos se lanzaron sobre él, hasta acabar en manos de otros dibujantes y guionistas de la casa. La frustración que esto provocó en el irascible Siegel fue monumental, hasta prácticamente acabar con su carrera y su salud. Mientras, Shuster padecía una de las peores enfermedades para un dibujante: una progresiva ceguera.

Vapuleados por la editorial, la situación no cambió hasta finales de los setenta cuando la peli sobre Superman con Christopher Reeve estaba a punto de estrenarse. Siegel escribió una carta pública reclamando sus derechos perdidos y el dinero que se embolsaba la empresa y no él. Neal Adams, entonces un joven dibujante en la cresta de la ola, salió en su defensa encabezando una campaña de apoyo. Finalmente Siegel y Shuster aparecieron en los créditos del film como “creadores” y se alcanzó un acuerdo económico.

Añadan a esto un dibujo delicado y una sensible aproximación a los sentimientos y relaciones de los protagonistas. El resultado es un trabajo por encima de la media y que no defraudará a los interesados en la historia del cómic.

Leer más...

viernes, 7 de septiembre de 2018

LOS CABALLEROS DE HELIÓPOLIS DE JODOROWSKY y JEREMY

VIEJOS MAESTROS

A punto de cumplir los noventa, Jodorowsky demuestra que sigue en plena forma. Con el dibujante Jérémy presenta su última saga, una delirante aventura histórica protagonizada por un hijo de Luis XVI.


Como con el guionista chileno nada es sencillo, el héroe es un hermafrodita que milita en una secta, esos Caballeros de Heliópolis que dan título a la obra. El relato trenza con habilidad la pura acción, los misterios que acechan en las sombras y esa visión cruel de una realidad en la que amor, deseo y muerte juegan una eterna partida no apta para timoratos.

Los héroes de Jodorowsky siempre se enfrentan a lo peor y habitualmente consiguen salir victoriosos, aunque diferentes. Esa metafísica de la transformación es la clave principal para enfrentarse a sus textos, un largo camino que asegura los desafíos y los consiguientes cambios. Para los protagonistas pero también para los lectores. Aquí no cuenta con alguno de los gigantes con los que colaboró en el pasado, como Moebius, cuyo Incal se reedita de manera ritual. O Bess, de quien recientemente se publicaba el Integral de Juan Solo, su aventura mexicana. Aquí Jérémy cumple con creces. El color es un tanto saturado y oscuro pero la narrativa es eficaz y el tomo se lee sin problemas. Impresionante la secuencia en que Marat le arranca el corazón a quien considera sucesor del rey pero que no es más que un pobre bastardo sin cerebro.

Otro veterano que pervive en nuestras librerías es Van Hamme. Cumple ochenta el año que viene y se dedica solo a Largo Winch. Pero podemos disfrutar con algunas reediciones, como la de los Maestros Cerveceros que acaba de publicar Dolmen.

Agrupa en un único volumen con un formato digno todos los álbumes de una gran saga. A ver si así nos olvidamos de la deprimente y diminuta edición anterior.

De paso mencionar que la actual política de reediciones de Dolmen está llenando las estanterías de productos interesantes: ojo al Pumby que acaban de sacar, a su Flash Gordon, Phantom o al Príncipe Valiente.


Berardi cumple setenta en 2019. Y su Ken Parker sigue en marcha. Ya lo he dicho con anterioridad y lo repito: esta reedición es una gran noticia.

Hay un abismo entre las historias que dibuja Milazzo y las que caen en manos de otros artistas. Pero da igual, los guiones son para no perdérselos. Confiemos en que se complete la edición con todos los episodios de la serie.

Puestos a citar reediciones, no debe olvidarse el último trabajo de Jijé en Tanguy y Laverdure. Hay una parte que no dibuja él, qué se le va a hacer. Ha sido una tremenda alegría asistir a la recuperación de este grandísimo autor para el mercado español.
Muerto en 1980, han tenido que pasar más de treinta años para que a alguien se le ocurriera publicar su obra. Pero finalmente ha ocurrido y con ediciones de gran calidad. Así que ¡albricias!







Leer más...

jueves, 30 de agosto de 2018

TEBEOS PARA LEER EN VERANO 2018

Todos los años se publican tebeos que por diferentes motivos no alcanzan esta sección. La inminente llegada del verano es un buen momento para citar algunas obras que no deberían de dejar escapar.



Comics verano 2018 Batman Elmer Fudd de tom King y Lee Weeks
Batman. Elmer Fudd
De Tom King y Lee Weeks.
Edita ECC

Tras su exitoso paso por La Visión, King firma este improbable crossover entre Batman y Bugs Bunnie. Aunque yo no acabo de apreciar esas virtudes que todos ven en este guionista, aquí le acompaña el único grafista capaz de llevar a buen puerto este empeño. Lee Weeks es como un cruce entre John Buscema y Joe Kubert y uno de los mejores dibujantes de la actualidad. A ver cuándo le toca un buen escritor. Por ahora tendrán que conformarse con esto.
**Mirad cómo lo entrevista Seth Meyers al final del artículo

Tierras lejanas comic verano 2018 de Leo e Icar - ciencia ficción
Tierras Lejanas” 
De Leo e Icar.
Edita ECC

Leo al guión es una garantía pero lamentablemente no firma los dibujos. Icar no tiene su calidad pero es un ilustrador muy solvente así que el producto es más que interesante. Volvemos a los mundos a los que nos tiene acostumbrados el brasileño: geografías hostiles pobladas por aliens sorprendentes y humanos siempre en conflicto y siempre con reacciones inesperadas. Con toda la sensualidad y belleza cruel que caracteriza otros trabajos de Leo. No se lo pierdan.

The Fix de Nick spencer y Steve Lieber  edita Norma  comics 2018
The Fix
De Nick Spencer y Steve Lieber.
Edita Norma 

Si se quieren reír un rato prueben con esta serie. Es una salvajada con mafiosos, polis muy corruptos y estrellas de cine. Hablan mucho y el humor en gran medida se descarga en los diálogos. Pero aun así tiene tales atrevimientos que no dudo soltarán alguna carcajada de vez en cuando, ante ocurrencias como el personaje del gángster vegetariano y similares. Humor muy bruto y muy negro, están avisados.


Luke Cage de Sanna y Walker, edita Panini Marvel - comic verano 2018
Luke Cage: ¡Enjaulado!
De Guillermo Sanna y David F. Walker.
Edita Panini

Guillermo Sanna, dibujante mallorquín que lleva varios años trabajando para Marvel, firma esta espléndida miniserie con Cage como protagonista. El argumento es muy lineal pero él consigue que parezca mejor con un dibujo que mejora en cada entrega. Lo disfrutarán.





Imperio Integral I de Igor Kordey y Pecau edita ECC
Imperio. Integral I”. 
De Pecau y Kordey.
Edita ECC

ECC continúa publicando estos mini-integrales que a mí ya me han costado unas cataratas. La verdad es que es casi un delito tener que apreciar el maravilloso dibujo de Kordey en este infame formato que lleva el tamaño de los textos al límite de la legibilidad. La buena noticia es que Pecau firma una aventura entretenida, una fantasía histórica con Napoleón dominando el mundo y una mezcla disparatada de secundarios entre quienes encontramos a Frankenstein y Drácula. Interesante pero ¡demasiado pequeño!



Los muertos vivientes Negan de Kirkman y Adlard
Los Muertos vivientes: Negan
De Kirkman y Adlard.
Edita Planeta Comic

Supongo que el éxito del villano Negan en la serie de televisión ha propiciado la aparición de este especial. Yo no me voy a quejar. Kirkman sigue en plena forma y nos cuenta la vida del villano más recordado de los últimos años. Como decía Ditko de Jonah Jameson, “era el personaje al que todo el mundo amaba odiar”. Kirkman no justifica a su infernal creación pero sí le da un contexto y explica su comportamiento en una historia que avanza a golpe de elipsis fuertes y de ritmo trepidante. Imprescindible.

Black holes de borja gonzález
The black Holes”.
 De Borja González.
Edita Reservoir Books

Grandes dosis de Mignola para una historia que casi podría encuadrarse en el universo de Hellboy. Dos tiempos en paralelo, el pasado y el presente. Dos hermanas que viven en un entorno victoriano y opresivo y dos amigas que forman parte de una desastrosa banda punk. Se suceden las reacciones excéntricas mientras nos dirigimos hacia el inevitable y catastrófico final. Buenas intenciones y sana ambición en una obra un tanto enredada y de desarrollo irregular. Bonitos dibujos.




Leer más...

martes, 21 de agosto de 2018

EL ÚLTIMO DITKO R.I.P

The hero comics - Ditko y Snyder

El pasado 29 de junio fallecía en su apartamento de Nueva York Steve Ditko, conocido creador de Dr. Strange, Spider-Man, Question, Mr. A o Shade the Changing Man, entre otros.


Cuando los policías entraron en su piso se dieron cuenta de que su muerte, a causa de un ataque al corazón, había tenido lugar algunos días antes.

Él había elegido vivir solo y así murió, aunque sus seguidores y amigos son legión y han llenado las redes con declaraciones que recuerdan su tremendo impacto en la cultura popular.

Todas las necrológicas escritas tras su defunción insisten en sus personajes más conocidos, en sus polémicas con las grandes compañías y en las peculiaridades de su carácter. Permítanme que describa aquí a un Ditko menos comentado.

Empiezo por algo cercano, como fue su expo en el Palau Solleric de Palma el pasado año. Él consideraba que una vez que se cobraba por el trabajo eso era suficiente. Había escrito sobre el complicado asunto de su propiedad, afirmando que la editorial tenía derecho a una parte, también el colorista, el guionista y todo aquel que hubiera participado en el proceso de elaboración de un comic.

Ditko Unleashed - catalogue Palma Casal Solleric
Y pensaba que muchos coleccionistas no tenían en cuenta esos derechos. Ditko conservaba todas las planchas que había dibujado al margen de las grandes compañías y ahora lo que muchos aficionados se preguntan es quién se hará cargo de ellas. Esas páginas que tan celosamente guardó ¿verán la luz algún día? Ahora mismo es un misterio. Por eso para la expo en el Solleric tan solo pudimos contar con aquellas planchas que se habían escapado de sus manos, historietas de Spider-Man que en algún momento saltaron al mercado y que hoy se venden por precios millonarios. También algunas de sus páginas entintadas por otros dibujantes, su material para Warren… Quienes acudieron a la muestra recordarán piezas tan icónicas como la secuencia del alzamiento de Spider-Man.

Blake Bell había ofrecido en “Strange and Stranger. The worlds of Steve Ditko” la versión que se ha impuesto sobre el dibujante en los últimos años. Se le presenta como un reaccionario chiflado que había tenido un momento de gloria inicial y que más tarde había perdido su creatividad y el favor del público. Versión que desde luego no comparto y así lo expresé en “Ditko Unleashed”, el libro-catálogo que publicamos con motivo de la expo de Palma.

Aprovecho para mencionar un error que Snyder me señaló después de recibirlo: el famoso autorretrato de Ditko como máscara de hierro y con el cigarrillo en los labios ¡no es un autorretrato! Fallo mío.

La semana pasada llegaba lo último que Snyder y Ditko han producido: “The Hero Comics nº 26, uno de esos fanzines blancos de formato pequeño que llevaban años editando juntos. En esas humildes publicaciones Ditko tanto dibujaba como escribía, reflexionando sobre lo divino y lo humano. En este último ejemplar se reeditaban algunas historietas ya conocidas: Killjoy, The Mask, Mr. Quiver, The Hero… Más interés tenía la parte escrita, un largo artículo sobre Blue Beetle donde invitaba a prescindir de las verdades subjetivas, del principio de autoridad, de las interpretaciones.

Apela a los hechos, a la necesidad de apoyar las informaciones con pruebas. Explica su experiencia con Blue Beetle y lo que había sido hasta llegar a él, con apariciones en prensa y radio incluidas. Al final se centra en lo que ocurrió cuando DC compró la línea de héroes de acción de Charlton. El editor de DC, Giordano, afirmó que no había pensado en Ditko porque no estaba de acuerdo con sus ideas. En su ensayo el dibujante niega la mayor. Aporta como prueba los esquemas y líneas argumentales que preparó con Snyder para el relanzamiento del personaje. Como Ditko concluye: “Hay algo más preciso que la memoria o los testimonios, como son las evidencias”. Siempre defendió la atención a los hechos, la racionalidad, la objetividad. Y muchos se burlaron de él por eso.

Mocker de Ditko
Para aquellos que deseen adentrarse en el Ditko menos conocido yo les recomendaría The Mocker (1990), una de sus producciones independientes con Snyder. Este thriller constituye una de sus últimas obras maestras en cuanto a conceptos y narrativa. Dibujada en un alucinante blanco y negro y con una densísima estructura de página, es un prodigio de ritmo lleno de grandes ideas.

Otra de sus mejores series es Static. Llegó a ser usada como ejemplo de su abuso de los textos pero les aconsejo que le den una oportunidad. En el terreno de las grandes compañías hay varias sagas que nunca han sido suficientemente valoradas.

Para DC, Shade the Changing Man (1977) y Starman (1980). En la primera Ditko se hizo cargo de todo, del guión a la tinta. Y se nota, es un derroche de imaginación a la altura de sus trabajos más conocidos. Starman, donde solo firmó los lápices, es un trabajo especialmente afortunado, más allá de su aparente simpleza. De su vuelta a Marvel en los ochenta destacaría ROM. Aunque entintado por otros nos muestra la labor de un Ditko en plena forma. Es obligado mencionar su abultada colaboración con Charlton. Tenía fama de ser la editorial que peor pagaba, pero cogían todo el material que Ditko les pasaba. Así que en sus momentos de mayor agobio económico Charlton le servía para pagar facturas con páginas que dibujaba a una velocidad pasmosa. Una buena parte de ese material de fantasía y terror es muy interesante, repásenlo, sobre todo algunas historietas de principios de los setenta con viñetas horizontales entrelazadas, un recurso que pocos emplearon como él.

Mr. A fue el personaje a través del cual expresó sus ideas de una forma más directa. Luego lo suavizó cuando en Charlton le pidieron un héroe con el que completar la publicación dedicada a Blue Beetle y creó a Question. Es muy interesante comparar las aventuras de uno y otro y cómo ambos reaccionaban frente al mal.

The amazing spider-man Steve Ditko
Su paso por los comics de terror de Warren, con guiones del gran Archie Goodwin, fue memorable y recientemente se ha recuperado en un bonito volumen. Cualquiera de sus colaboraciones con su buen amigo Wally Wood es digna de revisión. Y sin duda Spider-Man y Dr. Strange continuarán siendo una gran influencia en los próximos años. En cuanto al gran dilema, quién creó Spider-Man, les sugiero, como haría Ditko, que se centren en los hechos. Lee encarga a Kirby, su dibujante favorito, que realice cinco planchas del personaje. Las páginas pasan a Ditko para que las entinte. En la versión de Ditko, advierte los parecidos con The Fly, otro héroe anterior de Kirby, y así se lo dice a Lee. Luego le piden a él que ofrezca su propia interpretación del héroe arácnido. Según Lee, “porque no le gustaba la de Kirby”. Entonces ¿por qué llegaron sus páginas a Ditko, por qué estuvo a punto de pasarlas a tinta? Nadie lo ha explicado. Y Lee nunca ha permitido que las cinco páginas de Kirby vieran la luz. Nadie sabe cómo eran, solo contamos con la descripción de Ditko. Las pruebas, los hechos, siempre tan obstinados…

Ha muerto uno de los grandes, un creador de mundos alternativos y un autor que realmente creía en el bien y en nuestra capacidad para ser mejores. No se traguen nada de lo que les hayan contado sobre él. Léanlo y verán.

Foto de Ditko joven
Ditko es el sonriente chico con gafas, (empezando por arriba el 3º desde la izquierda)

Leer más...

viernes, 20 de julio de 2018

CERRADO POR VACACIONES

Volvemos en septiembre comentando más novedades de cómic. Leer más...

viernes, 13 de julio de 2018

EL CASTIGADOR: PELOTÓN DE ENNIS Y PARLOV

El castigador: el pelotón de Garth Ennis y Goren Parlov de Marvel, edita Panini
Panini, 2018.
144 páginas, 15,95 euros.


¡TODOS A UNA!


Ennis ha vuelto a conseguirlo. Tras la sentida pérdida de Dillon, regresa del brazo de su actual dibujante estrella, Goran Parlov, un genio narrativo de dibujo sintético y expresivo. Juntos firman uno de los grandes tebeos del año. Otra vez.


Si está usted harto de novelas gráficas, lloriqueos adolescentes y otras chorradas pretendidamente modernas, vuelva siempre a Ennis, es un valor seguro. Obviamente es humano y a veces se equivoca.

Le fascinan los temas bélicos y es en ese género donde lo hemos visto patinar más estrepitosamente. Pero él insiste y al final acierta. Su último comic sobre Vietnam contiene momentos realmente memorables. ¿Es redondo? Creo que no. La batalla final es confusa y la antagonista, esa norvietnamita obsesionada con el héroe, resulta un tanto forzada, apenas una excusa que nos permite asomarnos al “otro lado”. Pero cuando el guión se centra en el núcleo de la historia, ese pelotón que da título a la obra, alcanza cimas gloriosas.

Se nos cuenta cómo Frank Castle, que luego se convertirá en El Castigador, se hace cargo de su primera unidad. Aunque es un comic de guerra y Ennis se asegura de ofrecer una visión equilibrada de ambos bandos y una adecuada dosis de acción y escaramuzas guerreras, el guión no pierde el foco sobre los soldados, las razones que convierten a unos muchachos desesperados en un verdadero grupo que se esfuerza por sobrevivir. Cómo se crean los lazos que unen a unos desconocidos y los entrelazan para siempre. Y, por supuesto, el papel que desempeña alguien que por azar está al mando y se ocupa de lo único importante: esquivar una muerte casi segura.

Hay muchos matices por el camino. Si en el lado de los norvietnamitas a través de la guerrillera se nos citan las matanzas de campesinos, también tenemos la confesión del coronel Letrong Giap, veterano luchador que ya se enfrentó a franceses y japoneses, antes de lidiar con los americanos y que admite, comentando lo de My Lay, que “yo he ordenado cosas peores”. Las relaciones entre él, la guerrillera y el subordinado son perfectas y preparan con sutileza el drama que se desata al final.

Viñeta El castigador: el pelotón de Garth Ennis y Goren Parlov de Marvel, edita PaniniHay dos secuencias que destacan sobre el resto y que constituyen toda una lección de perfecta escritura y narrativa visual. Porque por muy sugerente que sea el texto de Ennis necesitaba a alguien capaz de dibujarlo sin subrayados y ahí está Parlov cumpliendo ese papel a la perfección. La primera es la del bombardeo. Como quien no quiere la cosa, el teniente segundo Castle acompaña a sus hombres en una primera patrulla.

De manera casual habla con uno de ellos sobre los peligros que les acechan. Se informa de que apenas les prestan atención y de que nunca reciben el apoyo necesario. Así que cuando les toca inspeccionar una aldea, lo primero que hace es pedir un ataque aéreo. Varios francotiradores mueren y Castle empieza a ganarse la confianza de sus reclutas. El proceso es similar al que describía Eastwood en su incomprendida El sargento de hierro, la mejor película de profes que se ha filmado jamás. Pero allí se hacía hincapié en el aprendizaje de los soldados. Aquí es más bien el teniente el que está dispuesto a escuchar y aprender. Coinciden en esa progresiva relación que se construye entre el teniente y su grupo y que aquí se afianza en las batallas. Eastwood encarnaba a un tipo deslenguado y sentimental y en cambio el Castle que describe Ennis es el clásico héroe parco en palabras, que lidia en silencio con sus demonios aunque también encuentra momentos para la nostalgia.

Ennis nunca duda a la hora de mostrar la crueldad de toda guerra y aquí no hace una excepción. Pero Castle sigue decidido a proteger a sus hombres lo que le lleva al siguiente episodio memorable. Llueve mucho y las armas que tienen no les sirven, se encasquillan y eso los deja en desventaja. Así que deciden conseguir del modelo anterior, más básico pero más fiable. Utilizando la corrupción del ejército a su favor, intercambian los fusiles de los enemigos muertos por las viejas armas, más potentes que las actuales. Por el camino se hace una cita a la heroína que corre entre los reclutas y Ennis nos muestra cómo la ventaja que terminan consiguiendo tiene como consecuencia la muerte de un enemigo, casi adolescente.

Por supuesto toda la parte en la retaguardia es espectacular, con esa maravillosa splash del “polvo númelo uno”. Pero lo mejor es esa apenas esbozada amistad entre el teniente y sus hombres, que se filtra en diálogos breves y confesiones mínimas. Al final ya no se trata de éste o de aquel sino de la fuerza que se obtiene como grupo y que aumenta las opciones de supervivencia. No se pierdan el prólogo de Ennis, que también es excelente.



Leer más...

viernes, 6 de julio de 2018

LA JOVEN FRANCES de HARTLEY LIN

La joven Frances, obra de Hartley Lin - edita Astiberri
Astiberri, 2018.
146 páginas, 18 euros.

ABOGADAS Y ACTRICES
Esta es la historia de dos amigas. Una trabaja en un despacho de abogados y la otra como actriz. Ambas ven cómo sus carreras despegan llevándolas en direcciones diferentes.


Se presenta esta novela gráfica como la primera de su autor, un canadiense de rasgos asiáticos. Hartley Lin tiene un dibujo sintético y con un leve aire vintage, muy agradable y sin duda uno de los puntos fuertes del volumen. Todo es limpio y directo y el aire cartoon aporta una ligereza necesaria en un relato con una elevada densidad textual.

Convendría recordar lo arriesgado que resulta basar una historieta en los textos. Eso, que tiene mucho sentido en una serie televisiva o en un film, es mucho más delicado en un comic. Hay que escribir muy bien para evitar que el lector caiga en la tentación de saltarse los bocadillos y se ponga a seguir la historia a partir de los dibujos. Tiene que realmente merecer la pena leer lo escrito. Ennis habitualmente lo consigue. Lin más o menos.

Primer aviso: esto no es Ally McBeal, la cosa no va de amoríos entre abogados. Tampoco Friends, aunque uno de los polos alrededor del cual gravita la narración es la relación que une a las dos protagonistas, Frances y su amiga la actriz. Ordenada y cabal una, caótica y chispeante la otra. Con falta de confianza una, sobrada de amor propio la otra.

Cuando finalmente Vickie consigue un papel en una serie y se traslada a Los Angeles, ambas empiezan a darse cuenta de cómo se necesitan y se echan en falta. Por el camino aparece un ex de Vickie que lentamente se enreda con Frances. Pero esta parte, siendo importante, no es lo que tiene más interés. El segundo polo se refiere al trabajo. Frances tiene un empleo como ayudante en un bufete. Ni siquiera piensa en estudiar derecho, no se siente mal en su puesto pero todo el mundo le echa en cara su falta de ambición y la animan a participar en los juegos jerárquicos que son constantes en la empresa. Está rodeada por personas frustradas que sienten que han echado su vida a perder en una carrera de ratas que no pueden ganar. Así que ella misma, que padece de insomnio, empieza a plantearse si acierta en sus decisiones vitales. Esta es la parte más jugosa del comic.

La joven Frances, obra de Hartley Lin
Para llegar a ella hay que sortear algunas páginas de jerga, donde se habla de las horas que deben cumplirse y otros aspectos del mundo legal. Todo suena muy auténtico pero no ayuda mucho a que el lector se aclare. Cuando nos sobreponemos a esto y empezamos a situarnos en el complejo organigrama empresarial, descubrimos al peculiar jefe de Frances, al que Lin dibuja como si de La Cosa se tratara, un tipo enorme de costumbres extravagantes y temido por todos sus empleados. No hace falta comentar que los despidos son constantes, paralizando a unos empleados demasiado pendientes de agradar a sus jefes como para pensar por sí mismos.

Finalmente Frances encuentra su camino en toda esa maraña social y laboral pero por el camino se nos da una lección respecto a lo difíciles que son algunas decisiones, más allá del tópico “vida o trabajo”. Yo le agradezco a Hartley Lin que traslade al comic temas tan áridos como éste, construyendo un tebeo muy realista al que quizás se le pueda poner como pega un desarrollo un poco tortuoso. Pero su propuesta es adulta y seria, un trabajo a tener en cuenta. Y las conclusiones también son dignas de mención. Al final, quienes hacen bien su trabajo y no pierden el tiempo con juegos de poder son recompensados. Ya me imagino que esto no ocurrirá en todas las empresas pero es agradable comprobar que algunos directivos realmente saben lo que hacen y que son los empleados más cualificados quienes consiguen ascender, más allá del “banco de favores”.

Yo le daría una oportunidad.


Leer más...
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...