viernes, 20 de noviembre de 2020

MUERTE DE UN PROFESOR LIBERTAD DE PRENSA Y HUMOR

Libertad de prensa y humor
La actualidad nos devuelve al año 2005, cuando Käre Bluitgen, una autora de libros infantiles, no conseguía encontrar un ilustrador para su obra “El Corán y la vida del profeta”. Casos como el de Theo Van Gogh, asesinado el año anterior en plena calle por un islamista, y otros similares habían provocado el miedo. Esto llevó al periódico Jyllands-Posten a publicar doce caricaturas de Mahoma, para comprobar si aún existía algo parecido a la libertad de prensa.


Semanas después la fiscalía, presionada por once embajadas, investigó a los dibujantes y no los consideró culpables de delito alguno. Así que un grupo de imanes daneses recorrió Oriente Próximo explicando “el dolor y el tormento” que todo aquello les había causado. Luego vino el boicot a los productos daneses en Oriente Próximo; en 2006 ardieron las embajadas de Dinamarca y Noruega en Siria, también la embajada danesa en Líbano; más de cien personas murieron en las manifestaciones que se produjeron; un ministro indio ofreció más de un millón de libras por la cabeza de uno de los caricaturistas; los casos de intento de atentado justificados por las caricaturas se multiplicaron; algunos periódicos europeos (pocos) decidieron publicar los dibujos, en solidaridad con sus colegas daneses. En 2010 un energúmeno intentó matar al dibujante danés Kurt Westergaard, de 74 años. La policía intervino a tiempo, como ya hizo en 2008 y en 2009, frustrando otros intentos de asesinato. Los dibujantes que participaron en el proyecto necesitan escolta, han tenido que cambiar de casa y en cualquier momento un desequilibrado puede acabar con sus vidas. En enero de 2015 Charlie Hebdo, el semanario satírico francés, sufrió un tiroteo a manos de dos terroristas islámicos. Doce personas murieron en el atentado: varios dibujantes, dos policías, un corrector... En septiembre de 2020 la revista volvía a publicar los dibujos que provocaron el ataque, con una portada que indicaba "Todo esto por esto". Era un día antes del inicio del juicio a 14 personas acusadas de ayudar a los dos atacantes islamistas de 2015. El 25 de septiembre se produjo otro ataque frente al antiguo local de Charlie Hebdo, con dos heridos de gravedad.

A principios de octubre, durante una clase de instrucción moral y cívica (el equivalente a nuestra “educación para la ciudadanía”), Samuel Paty, profesor de geografía e historia de 47 años y padre de un niño, mostró algunas de las caricaturas de Mahoma para hablar de la libertad de expresión. Invitó a quien no quisiera verlas a salir del aula. La escuela recibió quejas después Leer más...

viernes, 13 de noviembre de 2020

JOHNNY COMET de FRAZETTA Y BALDWIN

Johnny comet de Frank Frazzeta y Earl Baldwin comic clásico coches

Manuel Caldas Editor.
Portugal, 2020.
68 páginas, 29 euros.


UN MACARRA CON ESTILO
Manuel Caldas sigue restaurando clásicos y publicándolos en volúmenes imprescindibles. Al maravilloso Tarzán de Manning le sigue ahora este fenomenal Johnny Comet.


No es la primera vez que se rescata material de Frank Frazetta. El autor, conocido sobre todo por sus populares contribuciones en el campo de la ilustración de fantasía, se inició profesionalmente como dibujante de comics. Ayudó a Al Capp en su serie Lil Abner, dibujó algunas portadas e historietas en EC y, entre otros personajes, participó en White Indian y Thunda. Para prensa estuvo ocupado a principios de los cincuenta con una serie que aborda dos pasiones muy americanas: chicas guapas y coches tuneados. 

Viñeta Frazzeta JOHNNY COMET Earl Baldwin edita Manuel Caldas
Tom Wolfe
recreaba ese mundo en un clásico ensayo que aquí se tradujo como El coqueto aerodinámico rocanrol color caramelo de ron. Son dos obsesiones alrededor de la belleza. Por un lado vehículos de formas seductoras que pueden transportarnos a vertiginosa velocidad, que casi nos hacen volar. Y que directamente se llevaron fuera de este mundo a creadores atraídos por esa fugacidad, actores como James Dean o dibujantes como Alex Raymond, ambos fallecidos en accidentes de carretera. Ese vértigo que facilitan las máquinas tiene un equivalente en mujeres representadas de la forma más seductora posible. Bien a través de una cuidada estética fotográfica en el cine o con el dulce hiperrealismo que emplean los mejores ilustradores de “good girl art”, de Vargas a Elvgreen, pasando por Earl Moran, George Petty o John La Gatta. En comic uno de los grandes en este terreno es Frazetta. Curiosamente, al final de su recorrido en Johnny Comet fue ayudado por otro colega, como él muy interesado en mujeres imponentes: Wally Wood. Pero este último nunca tuvo las habilidades gráficas de su amigo, como él mismo reconoció en alguna ocasión. Es difícil igualar a Frazetta cuando representa el movimiento, la sensualidad, el vigor o la tensión de la figura humana.

El autor se empleó en muchas ocasiones como modelo para los héroes que salían en sus imágenes. En fotos suyas de joven percibimos de inmediato un cierto aire salvaje, indomable, el mismo componente primitivo que él supo transmitir con tanta firmeza en sus obras. Era un natural, no hay el artificio, la engorrosa sofisticación que aparece en tantos ilustradores de fantasía. En Frazetta todo es directo y
Leer más...

viernes, 6 de noviembre de 2020

DESTELLOS DE WANG Y LAS BRUJAS DE BAGIEU

COMICS ¿PARA NIÑOS?

Aunque en general no les prestamos atención, en la sección de comic infantil pueden encontrarse verdaderas joyas. Allá van algunas sugerencias.



Hilda y el rey de la montaña de Luke Pearson

Luke Pearson
Hilda 
Bárbara Fiore. 2020
80 páginas. 18 €

Lo primero una vieja conocida, “Hilda” de Luke Pearson. Sigue en plena forma y recientemente se presentaba el volumen “Hilda y el rey de la montaña” que cerraba el ciclo iniciado con el anterior, “Hilda y el bosque de piedra”. Habíamos dejado a la protagonista convertida en un pétreo trol pero en la nueva entrega la madre acude al rescate y todo termina bien. 

La atrevida paginación, el fascinante color y la fantasía desbordante siguen siendo algunos de sus rasgos principales. Si a ello suman la excelente y cuidada edición entenderán que la considere una serie imprescindible. 







Las Brujas de Roald Dahl y Penelope Bagieu
Pénélope Bagieu.
Las brujas
Alfaguara. Barcelona, 2020. 
300 páginas, 26,95 euros.


Una autora que apenas necesita presentación es Pénélope Bagieu. Recientemente citaba su “California Dreamin’”, una novela gráfica sobre la cantante Mama Cass, y todos hemos disfrutado con sus biografías de mujeres interesantes, “Valerosas”, que ya han sido trasladadas al mundo de la animación en Francia.

En una clave más infantil ha dibujado una adaptación de Roald Dahl, “Las brujas”. Conociendo al autor de la obra original ya podrán suponer que el relato presenta algunos atrevimientos que muchos pedagogos desaconsejarían. La Bagieu parece sintonizar a la perfección con Dahl, con sus abuelas fumadoras, sus situaciones de terror absoluto y sus constantes transgresiones del orden establecido. Pueden leerle este álbum a sus hijos, pero también disfrutar con su lectura sin complejos y a solas. La narración es trepidante y entretenida y el final apropiadamente salvaje. Un gran divertimento.



Destellos de Jen Wang edita SapristiJen Wang.
Leer más...

viernes, 30 de octubre de 2020

DOLMEN - CHAYKIN - PRÍNCIPE VALIENTE

La editorial mallorquina Dolmen sigue lanzando al mercado propuestas interesantes. Mantienen su política de reedición de clásicos imprescindibles pero también se arriesgan con apuestas muy actuales.


Hey Kids Comics Howard Chaykin edita Dolmen
Hey Kids! Comics!
Dolmen Editorial. Palma, 2020.
158 páginas, 24,90 euros.

CLARIDAD O CONFUSIÓN
Entre estas últimas se cuentan sus traducciones de Howard Chaykin, una estrella novedosa y provocadora en los noventa, difuminada y casi sin brillo en los últimos años. Se insiste en sus cualidades, sobre todo por lo que tienen de ataque directo a los valores del imperio americano. 

En “Hey Kids!” mantiene y refuerza su tendencia a la subversión y a revisar la versión “oficial”. Dirige los dardos hacia su propio oficio, con una confusa Historia del Comic en la que mezcla una miríada de personajes, épocas diversas y localizaciones que se entremezclan hasta despistar al lector más espabilado. Los expertos aseguran que es un gran narrador. Siento decir que solo a veces. En general, patina a lo grande. Como autor, juega con los límites del medio y los fuerza más allá de lo habitual. Eso es muy loable, pero no tanto lo que consigue con esas piruetas narrativas.

A las pocas páginas es casi imposible seguir el relato. Habla de una etapa que conocemos bien. Sabemos cómo era el ambiente cuando los veteranos volvían del frente, lo que pasó con la EC, la crisis de los cincuenta, la ocultación de las autoras y de los dibujantes afroamericanos, el boom de los superhéroes en los sesenta, la explosión de ventas de los noventa, etc. 

Podemos identificar a algunos de los personajes principales, Stan Lee y Jack Kirby (con su inconfundible puro) y también a ese autor que roba los originales de los demás, una “costumbre” que muchos atribuyen a Gil Kane. Pero, supongo que para evitarse demandas, Chaykin no usa su nombre real. No solo eso, si en los tres citados podemos distinguir al original tras la máscara, en el resto la cosa se complica ya que aleatoriamente mezcla características de varios dibujantes para componer los suyos. Así que ese proceso de “reconocimiento e identificación” que, en otras circunstancias podría haber sido hasta gratificante, aquí deviene un ejercicio fútil y sin sentido. Por otro lado podría haber desarrollado más sus arquetipos, el artista judío, el gay, el lo que sea… Pero no lo hace. Pone en marcha a su abundante troupe y nos muestra cómo reaccionan ante diferentes circunstancias. Pero los saltos temporales y espaciales son tan constantes y abrumadores que mantener la atención puesta en lo que pasa es una tarea casi sobrehumana.

No todo es despreciable. Creo que acierta al describir esa sensación de estafa de unos autores que vieron cómo los personajes que crearon llenaban los bolsillos de editores y ejecutivos sin escrúpulos ni talento. Esa alienación que viven al ser invitados en gigantescos salones donde jóvenes aficionados veneran a sus criaturas y lo ignoran todo sobre ellos resulta conmovedora. Pero eso se explica en un contexto lioso e incomprensible. Así que, resumiendo, a mí me interesa muchísimo lo que cuenta Chaykin. Pero no cómo lo cuenta. Es un galimatías.

 
 
Prince Valiant de Mark Schultz y Yeates, edita Dolmen
Schultz y Yeates.
Príncipe Valiente 2019
Dolmen Editorial. Palma, 2020. 
56 páginas, 14 euros.


Dolmen ha lanzado otro producto también actual pero mucho más agradable. Me refiero
Leer más...

viernes, 23 de octubre de 2020

CREDO. ROSE WILDER LANE FEMINISTA LIBERTARIA de PETER BAGGE

Credo Rose Wilder Lane feminista libertaria de Beter Bagge edita La Cupula

La Cúpula. Barcelona, 2019.
124 páginas, 17 euros.



MUJERES LIBRES
Desde que abandonara “Odio”, la serie con la que se hizo popular en los noventa, Peter Bagge se ha dedicado a narrar las vidas de algunas mujeres realmente interesantes.


Y no demasiado conocidas. O, al menos, no son las mismas que aparecen repetidamente en esos libros para niñas empoderadas que colonizan las librerías infantiles. Cierto es que algunas de esas biografías están bien. Sobre todo las de la brillante Pénélope Bagieu, que recientemente presentó California Dreamin”. Da la sensación de que preparaba una de sus breves historietas para “Valerosas” sobre Mama Cash, una de las cantantes de The Mamas & the Papas. Y que se enamoró del material y lo dejó crecer hasta que se convirtió en una novela gráfica. Su dibujo mantiene la fuerza habitual y, como siempre, narra con fluidez y desparpajo. Si acaso, toda la parte de psicodelia y adicciones varias resulta un poco cansina, pero en general es muy recomendable.

Volviendo a Bagge, es justo reconocer sus esfuerzos documentando personajes controvertidos y que requieren de una laboriosa investigación. En algunos casos ese trabajo se concreta en obras tan redondas como su cómic sobre Margaret Sanger. En cambio sus aproximaciones a Zora Neale Hurston o a Rose Wilder Lane son más irregulares, pero no perderán el tiempo si las leen. Al contrario, están llenas de información sorprendente y amena. Lo que ocurre es que en ocasiones es tal la cantidad de personajes y hechos que se incluyen que la narración se resiente.

Credo Rose Wilder Lane feminista libertaria de Beter Bagge edita La Cupula comic viñeta

En el caso de Rose Wilder Lane la sensación es agridulce. Por un lado abruma el caudal de referencias históricas, con hechos como la hambruna soviética o la masacre armenia despachados en pocas viñetas. Por otro, esa misma velocidad acaba desequilibrando una obra que transmite cierta sensación de urgencia. Bagge tiene mucho que contar pero no dispone del espacio suficiente. Los pasajes más cotidianos, con la protagonista discutiendo con su madre, sus novios o sus amigas, están entre lo mejor de un torrente vital que las viñetas apenas consiguen contener. Por cierto, la protagonista es la hija de Laura Ingells. Ese nombre evoca inmediatamente la serie que en los setenta rellenó no pocas tardes de domingo: “La casa de la pradera”. Un culebrón que primero fue novela para transformarse mucho más tarde en ficción televisiva. En el apartado de notas se incluye una foto del padre real de Laura y el de la tele, el peludo Michael Landon. Como suele decirse, cualquiera parecido con la realidad es mera coincidencia. Bagge explora muy bien la relación de la heroína con su madre, que le pasó sus novelas autobiográficas donde contaba su infancia en la durísima frontera americana. Rose corregía los manuscritos y Leer más...

viernes, 16 de octubre de 2020

EL CIERRE DE LA REVISTA MAD COMIC

MAD portada de la revista 1974 España comic humor
SE ACABARON LAS LOCURAS

La revista “Mad” comenzó a publicarse en 1952. El pasado año se anunciaba su cierre, más o menos. La versión en español se intentó en 1974, sin demasiado éxito.



El prolongado desenlace
En 1975 se interrumpió. Aunque el primer ejemplar lucía el conocido logo del original americano, luego cambió a “Locuras” anunciándose como “la versión celtibérica de Mad”. No funcionó, tan solo se editaron seis números. Como tampoco lo hicieron posteriores intentos de traducción muchos años más tarde. Sus últimas versiones presentaban un horrendo color digital y, aunque se mantenían algunos de los autores más populares, ya nada era lo mismo. Parecía una variante un poco refinada de “El Jueves”. 

En 1974 constituía un producto muy diferente a lo habitual en los quioscos, tanto por su apariencia como por sus contenidos. Posiblemente fue esa frescura, que caracterizó sus etapas más recordadas, lo que peor encajó por aquí. Acostumbrados a un humor extremadamente elusivo y simbólico, el de “La Codorniz” primero y “Hermano Lobo” después, cuando la dictadura empezó a aflojar no se deseaba la visión amable de “Mad” sino la crudeza del primer “Papus”. “Mad – Locuras” cayó por blandito, porque no encontró un público entre niños ni adultos. Para unos era quizás demasiado sofisticado, para los otros poco agresivo. 


MAD la revista en España "Locuras" comic humor gráfico
La revisión de aquellos gloriosos seis números es muy gratificante. En el primero nos daba la bienvenida una portada de, como se suele decir, rabiosa actualidad. Alfredito E. Neuman, la clásica mascota de rasgos orientales, sonreía mientras un apestoso humo verde le cubría media cara. En el texto se decía “¡Polución! ¿Dónde está? Yo no la veo”. En el interior nos esperaban todos los grandes autores que protagonizaron el “Mad” clásico. Con una sorprendente excepción, la de Mort Drucker. Si alguien ejemplifica con su trabajo lo que esperamos de la publicación era él, un genial caricaturista que firmó innumerables adaptaciones de películas y series. Retrataba los rostros más populares y jamás falló con el parecido de sus protagonistas. Nos dejó el pasado 9 de abril, casi centenario. 

En “Locuras” aparecieron primero algunos de sus sustitutos, autores tan capaces como Ángelo Torres o Jack Davis. Drucker llegó más tarde, firmando una fenomenal parodia de “El Padrino”. Le acompañaban el expresivo Don Martin, el increíble Wolverton, el estilizado Bob Clarke, el peculiar Dave Berg o Sergio Aragonés, ocupando los márgenes y varias páginas del interior. Y uno de mis favoritos, Al Jaffe, que firmaba el enorme gag de la mosca en los planos. 
MAD 2018 versión para España
En aquellos seis números se desplegó todo el arsenal de trucos de la revista. Por primera vez leíamos sátiras de series de televisión tan celebradas como “Kung-fu”. También resultaba novedosa la forma en que abordaban temas de actualidad, del arte a la publicidad pasando por las relaciones entre padres e hijos o entre parejas. Llamaba mucho la atención la variedad de estilos, de la pureza cómica de Paul Cocker Jr. al detallismo de Jaffe o el extraño realismo de Berg, pasando por la inclasificable línea del cubano Prohias. Algo muy sorprendente eran las contraportadas que se doblaban, un truco visual que consistía en esconder un dibujo a los lados de otro aparentemente “normal”. Cuando se plegaba sobre sí mismo se desvelaba la figura escondida, algo que inevitablemente molaba mucho.


MAD El día triste, asqueroso, nada divertido y realmente malo de Superman

Si esos primeros números fueron lo más, los sucesivos intentos de introducción de “Mad” en España nos mostraron cómo el modelo degeneraba y pocos de los nuevos autores alcanzaban la calidad de los antiguos. 
Los últimos productos publicados en relación con la revista son unos cuentos donde se narran las aventuras de héroes populares como Superman o Batman, en una clave infantil y no demasiado graciosa. Esa decadencia explica que la editorial haya decidido interrumpir la publicación mensual, dejando abierta la posibilidad de lanzar reediciones o algún número especial.

El conocido planteamiento

Curiosamente la etapa de “Mad” a la que se accede con más facilidad es la primera. Ello se debe a su vinculación con la mítica E.C. Junto con otros productos de aquella época dorada, se ha reeditado con regularidad. Pero cuando
Leer más...

viernes, 9 de octubre de 2020

CORTO MALTÉS. EL DÍA DE TAROWEAN de DÍAZ CANALES y PELLEJERO

CORTO MALTÉS. EL DÍA DE TAROWEAN de Díaz Canales y Rubén Pellejero - comic
Norma Editorial. Barcelona, 2019.
86 páginas, 14,95 euros.



EL ORIGEN DE CORTO MALTÉS
Díaz Canales y Pellejero continúan narrando las aventuras de Corto Maltés, un personaje a quien descubríamos en “La balada del mar salado” flotando en medio del océano y amarrado a unas tablas.

Su creador, el difunto Hugo Pratt, nunca explicó cómo había llegado allí. A partir de esa anécdota se construye esta tercera colaboración entre el guionista Díaz Canales y el dibujante Rubén Pellejero. Sus anteriores entregas han constituido un éxito tanto entre los lectores tradicionales como entre aficionados más jóvenes, que se convierten en seguidores de Corto tras descubrirlo en estas nuevas aventuras. No participo del entusiasmo generacional hacia un héroe que siempre me ha parecido demasiado listillo y distante. Con todo, puedo reconocer que esa frialdad y la contención narrativa de Pratt agraden a muchos, que parecen disfrutar con una saga llena de referencias literarias y de ritmo característico.

De nuevo destaca el trabajo de Pellejero. Podría considerarse que en su voluntad de permanecer fiel al original traiciona su propio estilo, ofreciendo un producto por debajo de sus capacidades. Su punto de vista es otro. Con otros rasgos Corto dejaría de ser reconocible. Lo mismo pasaría si no empleara algunos de los recursos narrativos clásicos de la serie, como esas panorámicas contemplativas con las que cierra casi todas las planchas. O ese tiempo de más que notamos en los conversaciones y los cruces de miradas. El dibujante no siente que le estén forzando a adoptar un estilo con el que no se identifica. Al contrario, afirma estar disfrutando con un trabajo que además de Leer más...

viernes, 2 de octubre de 2020

CASSANDRA DARKE DE POSY SIMMONDS COMIC NOVELA GRÁFICA

Cassandra Darke de Posy Simmonds comic novela grafica

Salamandra. España, 2020.
94 páginas, 21 euros.


UNA INESPERADA HEROÍNA
La dibujante británica Posy Simmonds tiene dos obras traducidas en España. “Cassandra Darke” es su tercera entrega y posiblemente la mejor. Y eso es mucho decir.


Posy lleva años colaborando en prensa, lo que explica sus extraños formatos. Como el alargado vertical de “Gemma Bovery” o las proporciones casi cuadradas de “Tamara Drewe”, que vuelve a usar en su nueva entrega (23 x 26 cm). Son los espacios que le permiten en el suplemento para el que trabaja. 

También ha heredado de la prensa una llamativa densidad tipográfica, una auténtica selva de letras. Cuando se entra en sus historias la relación entre imágenes y textos resulta equilibrada, a su delicado dibujo se suma una escritura aún más precisa. Nos arrastra llevándonos de una sorpresa a la siguiente mientras nos permite descubrir y disfrutar con sus vívidos protagonistas. 

En “Cassandra Darke” abandona a esa élite literaria y universitaria que protagonizaba sus libros anteriores y desplaza su mirada hacia el universo del arte. Su heroína es tan inapropiada como incorrecta, una vieja solitaria y mezquina, incapaz de hacerle un favor a nadie. Pronto la encontramos en la cárcel, acusada de un delito de estafa que ni se molesta en negar. Esa voluntad para sobreponerse con entereza y frialdad a todo revés del destino es el primer elemento que provoca cierta simpatía hacia un personaje decididamente incómodo. Luego la historia bascula hacia el género negro cuando
Leer más...