domingo, 19 de enero de 2020

PRIMERAS IMÁGENES WOOD ANGOULEME

Primeras imágenes de la exposición dedicada a Wally Wood en Angulema.

10 años después de "Woodwork", la muestra organizada en Palma, volvemos a revisar el trabajo de este genial creador americano. Más info en la web de Festival BD Angoulemeen EXPOS

exposición de Wally Wood en Festival del cómic BD Angouleme 2020



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viernes, 17 de enero de 2020

POMO! COMICS de VÍCTOR & ED

Pomo! Comics Humor en tiras de Victor y Ed Bang ediciones
Bang Ediciones, España, 2019.
360 páginas, 15 euros

LASAÑAS EN LOS OJOS
Con prólogo de Liniers y elogio en la contraportada a cargo de Flavita Banana, es casi imposible resistirse a esta obra fabricada a cuatro manos por dos humoristas nacidos en Buenos Aires.


Lo primero que llama la atención es el aire rematadamente moderno de sus grafismos, que saltan con naturalidad de un estilo a otro, alternando los planos de color saturado con el protagonismo de la línea, el collage o lo que se les ocurra. Todo tiene un aire como de dibujo de vanguardia de principios del siglo pasado, ese cubismo simpático de “La Codorniz” mezclado con las mil variaciones bastardas facilitadas por el caótico descontrol de Internet. En lo visual el volumen es muy satisfactorio y entretenido, nunca se sabe qué sorpresa aguarda en la página siguiente, aunque en algunos casos los protagonistas de los gags se repiten lo que provoca también el uso de estilos parecidos. Pero en general la variedad está garantizada y sin merma de calidad. El hecho de que sean dos dibujantes quienes confeccionan estas tiras explica en parte esa diversidad, pero no del todo, tal es la amalgama de formas que despliegan.


Luego está lo que realmente define un producto como éste: los contenidos. Los chistes ¿son divertidos o no? La respuesta es afirmativa, sin duda. Por supuesto, cuando se ponen en escena más de cien ocurrencias es casi imposible no equivocarse. Algunas están más cerca de la parida o de la proclama política que de la verdadera comedia. Pero en general el nivel es alto y el humor absurdo y efectivo. Pomo! Comicstiene gracia y no poca.

Como ya he comentado, en ocasiones se repiten una serie de personajes o situaciones, como la de las chicas que se van al baño y dejan a sus novios “para que hablen”. O la del cazador perdido en la selva que pasea con su presa al hombro, o la de los snobs, el náufrago, los monos y algunas otras. Para mi gusto en esa categoría la peor es la de “demasiado adorable”, pero seguro que a muchos les vuelve loco esa historia.

Pomo! Comics Humor en tiras de Victor y Ed Bang ediciones
En su mayor parte se trata de situaciones únicas, ocurrencias que pueden llegar a ser descacharrantes. Como la del imposible chiste en el bosque. O la muy divertida del pastor rodeado de llamas. A veces se acercan al delirio poético a la manera de Liniers, pero no es lo común. En esa línea podría citarse la triste historia del escritor fantasma. Confieso que en algunos casos me cuesta entender dónde está la gracia, pero seguro que la culpa es mía.

Algunos gags son sofisticados y sutiles, como el del interruptor de gatos. Otros son directos y tronchantes como el del tío al que en la oficina llaman “el gordo” o el de Eugenio el impresentable. Incluso algunas de las bromas políticas están bien planteadas, como aquella que explica las elecciones en clave Star Wars o cuando habla de las luchas de las mujeres.

En fin, el libro asegura un buen rato de lectura agradable con cachondeo garantizado. Nadie puede resistirse a las historias del disléxico o a gags como “Soñares”, “Box Office”, “El genio” o “Jeremías, El autocorrector”. Se reirán, sin duda, y eso es bueno.

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viernes, 3 de enero de 2020

MI AMIGO LUIS DE CARLOS GIMÉNEZ

Mi amigo Luis comic de Carlos Giménez Reservoir Books
Reservoir Books. Barcelona, 2019
80 páginas, 17,80 euros.

ALTO, GUAPO... ¡Y MALO!
¿Qué mejor manera de empezar 2020 que leyendo un tebeo de Carlos Giménez? El autor vuelve a territorios conocidos para ofrecernos nuevas y emocionantes historias.



Sobresale la que cuenta con un argumento de Josep Mª Beà y que da título al álbum, “Mi amigo Luis”. En todos los episodios el autor vuelve sobre personajes que ya había presentado en anteriores álbumes, aportándoles nuevos matices. Como la novia de la juventud que recupera en “Crepúsculo”. Si en la primera versión se nos contaba el arco completo de la protagonista, de su gloriosa juventud a su terrible decadencia, en esta ocasión se le da una nueva vuelta de tuerca, mostrando que aun se puede caer más bajo. Esa mujer vapuleada por la vida confiesa que su mejor etapa fue cuando se dedicó a la prostitución en Portugal. El dibujante lleva años transmitiendo la desesperación del que está al final de un camino ya demasiado largo. Así que sus personajes más desgarradores acaban siendo los más creíbles. Ese encuentro entre la mujer acabada de hoy y su novio del pasado, que la recuerda como en la foto que se intercambian, con la lozanía de su espléndida juventud, resulta tan emotivo como desolador.




Mucho más ligeros son los otros dos capítulos, dedicados a las andanzas del joven dibujante. Giménez ha dedicado muchas páginas a sus compañeros artistas, “Los profesionales”. En general son un conjunto de anécdotas entretenidas y que describen muy bien cual era el ambiente y las costumbres cuando se inició en el oficio. Estas se ajustan a la norma, están bien contadas y poco más.

Pero la primera es algo diferente. Como el propio autor comenta en la introducción él acostumbra a desarrollar historietas que sus amigos le cuentan. En el caso de Beà, también dibujante, no solo le explica el relato con todo lujo de detalles, también le aporta documentación y le facilita bastante la tarea. Con ese material Giménez se lanza a lo que mejor sabe hacer: duplicar la mirada de un niño. Lo demostró con brillantez en “Paracuellos”, también en “Barrio”. Ahora quizás se toma más tiempo que entonces y su narrativa es en general más pausada, pero aun mantiene la magia con la que siempre nos conmueve. Se describe la relación entre un niño y un mozo de almacén, un tipo alto y fuerte al que el chaval adora. Estamos casi ante el reverso de aquel otro episodio que incluyó en uno de los últimos volúmenes de “Paracuellos” y que tuve ocasión de comentar en las Navidades de 2017. Allí aparecía un jardinero que se portaba bien con unos niños acostumbrados a ser maltratados por sus mayores. Aquí a esa amistad entre niño y adulto se le da un giro tenebroso. El asunto tiene miga tratándose de Giménez, uno de los autores más comprometidos de este país. Sus diferentes obras siempre reflejan su ideología y su preocupación por los débiles, por los que trabajan y son explotados, por los que padecen humillaciones que no se merecen. Si alguien ha idealizado a la clase trabajadora ese es Giménez. Pero además lo ha hecho desde dentro. Ahora muchos autores parecen hijos de papá que vienen a perdonarnos la vida y a redimir las culpas de sus progenitores ayudando a los necesitados, o eso nos dicen. Nunca fue así en el caso de Giménez, él nunca jugó a ser pobre. Nos contó las miserias de su infancia y su ascenso social, pero cuando hablaba de la construcción de una chabola en una noche lo hacía desde dentro, desde la verdad. Sus héroes eran perdedores con dignidad y orgullo. Por eso sorprende más lo que ocurre en “Mi amigo Luis”. Cuando la amistad entre el niño y ese “primo de Zumosol” alto y rubio, ese trabajador capaz y honrado queda establecida, se dispone la siguiente pieza del drama: en el almacén donde trabaja empiezan a producirse robos. Él colabora en su resolución. O eso parece.

Ya he contado demasiado. Solo Giménez se atreve a día de hoy a firmar unas páginas como las que cierran esta historia. Ya mayor el niño de ayer vuelve a encontrarse con su viejo amigo el gigante rubio. El cruce de emociones que se describe a continuación será calificado por muchos como sensiblero y hasta empalagoso. Yo creo simplemente que el autor vuelve a demostrarnos que no teme expresar sentimientos y que sigue siendo el más grande.

Entrevista con Carlos Giménez
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jueves, 2 de enero de 2020

LOS AUTORES QUE NOS HAN DEJADO EN 2019

CADA DÍA PESA MÁS
Concluye 2019. Es el momento de soñar con nuevos proyectos y recordar a quienes ya no nos acompañan. Aunque algunos se resisten a abandonarnos.


José María Blanco RIP 2019 TBO
Es el caso de José María Blanco, el clásico dibujante del TBO. Hace pocos días recibía una carta con la felicitación que él enviaba cada año a sus conocidos. Al dorso una sucinta explicación de su viuda aclaraba que su marido, fallecido en mayo, ya tenía dibujadas sus últimas tarjetas navideñas.

De manera conmovedoramente premonitoria uno de sus típicos personajillos carga con un rótulo con la enorme fecha “2020” mientras proclama que “Eso cada día pesa más”. Finalmente Blanco puede descansar en paz, tras décadas en las que compatibilizó su trabajo en un banco con su labor como dibujante humorístico.

Otra sentida pérdida de 2019 fue Purita Campos, la gran dama del cómic español. La conocí en Gijón donde le otorgamos un merecido “Premio Haxtur al Autor que amamos”. Después se produjo una recuperación de su obra que confío endulzara sus últimos años. Ella se mostraba muy agradecida por abandonar un retiro que no deseaba y poder reencontrarse con un público que la adoraba. Sus fans no eran como el resto de aficionados. En un momento en que las redes sociales estaban en pañales se habían organizado grupos de seguidores de su trabajo, dispuestos a seguirla a donde fuera necesario. Cualquiera que haya estado en una convención de cómic sabe que la higiene y las buenas maneras no son lo habitual, más bien al contrario. Los fans hacen lo que sea por la firma y el dibujito y lo de la ducha diaria no acaba de entrar en muchas cabezas. Los seguidores de Purita eran justo lo contrario. Supereducados, vestidos con cuidado, hacían preguntas inteligentes y pedían permiso para formar una cola. Era una bendición tenerlos por allí. Esos fans facilitaron un renacer de la autora, propiciando proyectos donde ella puedo volver a dibujar a sus personajes más populares, como Ester. El dibujo de Campos transmitía elegancia y belleza y, atendiendo al contexto en que se produjo, era decididamente moderno. A pesar de ser casi la única chica en un mundo de hombres, aclaraba que había estado muy a gusto en Bruguera, que nunca había tenido ningún problema con sus compañeros. Al contrario, siempre la habían tratado bien. Su relación con Paco Ortega, su marido y antes también su guionista, era conmovedora. Cuando los conocí él estaba medio ciego y dependía de ella para todo. Por muy ocupada que estuviera Purita con sus firmas o atendiendo a la prensa, se aseguraba de que Paco no necesitara nada. Él sonreía y la complicidad entre ambos era evidente y entrañable, constituían una pareja encantadora.

A estas muertes se sumó la de Mordillo, habitual residente en Palmanova y uno de los referentes del humor gráfico mundial. Él se lamentaba de no encontrar una sede permanente donde alojar su obra, un museo donde sus lectores pudieran contemplar sus originales. Citaba a Tomi Ungerer, otro conocido dibujante de humor, que sí había conseguido tal reconocimiento. Al final, los dos han muerto en 2019. Sin abandonar el terreno del humor, también nos ha dejado Gahan Wilson, un colaborador de Playboy, no muy conocido por aquí. Más popular era Philip Tome, uno de los creadores del divertido “Pequeño Spirou”.

En su momento ya mencioné la muerte de Kazuo Koike, posiblemente uno de los mejores guionistas de todos los tiempos, un auténtico gigante del cómic. En 2019 perdimos a Ernie Colon, colaborador de Warren y que dibujó una académica versión de la caída de las Torres Gemelas, Batton Lash, uno de esos autores americanos apenas traducidos, Howard Cruise, dibujante centrado en la temática gay, Denis Sire, autor francés de trazo clásico y delicado, a quien quizás recuerden los lectores de Metal Hurlant, Everett Raymond Kinstler, dibujante de comics en los inicios de su carrera y luego más conocido por sus retratos de presidentes y otras celebridades, moría en mayo con más de noventa años.

Longarón RIP 2019 Comic
El español Jorge Longarón, como el anterior, se inició en los comics y terminó en la pintura, en su caso el paisaje. Era un dibujante poderoso que, como muchos otros compañeros de generación, se vio obligado a emigrar. Su trazo expresivo y su estilo realista le permitieron entrar en el exclusivo mercado de las tiras de prensa norteamericanas. Durante años dibujó la serie “Friday Foster”, con guiones de Jim Lawrence. La revista Mad, tras medio siglo de andadura, parece cerrar sus puertas de forma casi definitiva. Se habla de mantener una política de reediciones y números especiales. Su influencia ha sido muy grande así que pienso dedicar un futuro artículo a su larga e interesante trayectoria.

Exposition Angouleme Wallace Wood comic
En enero el festival de Angulema señala el inicio del curso comiquero. Si en 2019 tuve el honor de participar en la expo Corben, en esta ocasión reeditamos la muestra dedicada a Wood "Les Mondes de Wallace Wood" que ya pudo verse en el Solleric hace una década.

Hemos preparado un nuevo catálogo para la ocasión y ya estamos planificando el siguiente proyecto.

Aunque personalmente la aventura más emocionante que me espera en este 2020 a punto de empezar es la implantación de un nuevo Ciclo Superior dedicado al Cómic. Si su hijo tiene aptitudes para el dibujo y le interesa la narrativa gráfica, puede inscribirse en la primera promoción de este ciclo que la Escuela Superior de Arte y Diseño de las Islas Baleares pondrá en marcha el próximo curso 2020-2021. ¡Les esperamos!
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viernes, 20 de diciembre de 2019

EL ÚLTIMO FARAÓN BLAKE MORTIMER de SCHUITEN, VAN DORMAEL

Blake y Mortimer EL ÚLTIMO FARAÓN" de Schuiten, Van Dormael, Gunzig, Durieux
Schuiten, Van Dormael, Gunzig, Durieux
Norma editorial, Barcelona, 2019
92 páginas, 22 euros



DENTRO DE LA PIRÁMIDE
Vuelven Blake y Mortimer, esta vez de la mano de uno de los dibujantes europeos más imaginativos, François Schuiten. El resultado es asombroso y deslumbrante.


La franquicia creada por Edgar P. Jacobs está disfrutando de una nueva existencia realmente llamativa.

Reconozco que nunca me interesó mucho la versión original. Jacobs sepultaba la magia que podían contener sus historias bajo toneladas de texto y una narrativa desganada. Pero desde que su editorial decidió que otros creadores continuaran las aventuras de sus personajes la cosa no ha hecho más que mejorar.

Destacan las entregas de Senté al guión y de Juillard al dibujo. Ahora le ha tocado el turno a Schuiten, un viejo conocido de los lectores, a quien descubrimos hace años en las páginas de la revista Totem y luego hemos seguido en sus diferentes publicaciones. Siempre había un abismo entre sus arrebatadoras propuestas gráficas y sus menguados argumentos. Si su carcasa visual es delicada, detalladísima y con ese encanto art nouveau que impregna todas sus creaciones, sus historias apenas constituían un encadenado de situaciones donde primaba el escenario sobre los personajes. Así que al final Schuiten se hojea más que se lee.



En esta ocasión no es que el guión sea una obra trascendental pero su falta de pretensiones y su sencillez consiguen que el ritmo no decaiga en ningún momento y se convierte en un buen vehículo para una gráfica deslumbrante.

comic Blake y Mortimer EL ÚLTIMO FARAÓN" de Schuiten, Van Dormael, Gunzig, Durieux Bruselas
El dibujante se hace acompañar de un cineasta, Van Dormael, y un escritor, Gunzig, y entre todos fabrican un gran entretenimiento lleno de momentos espectaculares. Todo el álbum es un gran homenaje a Bruselas y más concretamente a uno de sus edificios más icónicos, el Palacio de Justicia.

En esa mole delirante se desata un poder misterioso que afecta a toda la urbe hasta que las autoridades se ven obligadas a aislarlo.

Ese primer acto tiene un tono que casi nos recuerda al de la exitosa serie “Chernobil”, con esa amenaza invisible que nos alcanza y destruye sin que apenas nos demos cuenta. En el segundo acto se decide bombardear Bruselas pero los héroes temen que una deflagración nuclear provoque una reacción en cadena. Deciden volver a la ciudad para enfrentarse al misterio y, si es posible, contenerlo.



Tras muchas vicisitudes Mortimer vuelve al interior de ese edificio que contiene muchos más misterios de los imaginables. Algunos de los escenarios que Schuitten concibe y realiza con precisión son embriagadores, abrumadoramente fantásticos. Las andanzas por las transformadas calles de Bruselas son una maravilla, con los canales poblados por criaturas fabulosas y una nueva civilización creciendo entre las ruinas. Todo tiene un sabor clásico y al mismo tiempo resulta novedoso y fascinante. La forma en que enlazan el mundo egipcio de las aventuras tradicionales con la emigrante que lo representa en esta historia es inteligente, una actualización que no chirría.

Si la calidad del dibujante en la construcción de arquitecturas y escenografías se da por supuesta, debe destacarse la labor del colorista. Laurent Durieux es un ilustrador conocido por sus carteles para películas clásicas. Aquí da toda una lección de color. Creo que es uno de los comics mejor coloreados que he leído en mi vida. Atención a sus gamas de verdes, a sus rosas, a sus delicados violetas, a sus atmósferas nocturnas, a sus atardeceres… No se impone sino que acompaña con naturalidad al dibujante, realzando su trabajo y llenándolo de sentido. Es la obra de un virtuoso, su paleta es exquisita y espero que no sea esta la última vez que le veamos colaborando en un comic porque él solo consigue que el volumen alcance un nivel de calidad superior.

En conjunto un álbum excelente y totalmente recomendable.




Este vídeo no tiene que ver con "El último faraón", pero aparece Schuiten con Peeters:
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viernes, 13 de diciembre de 2019

HELTER SKELTER de OKAZAKI MANGA

Helter Skelter Kioko Okazaki manga comic Ponent Mon, Madrid, 2019
316 páginas, 22 euros

PEDAZO A PEDAZO
Un manga que aborda asuntos como la dictadura de la belleza y la lucha contra el cruel paso del tiempo. La autora plantea una actualización de Frankenstein, trasladado al mundo de la moda y el famoseo.

Al contrario que en el clásico de Mary Shelley, su protagonista es solo en parte el inconsciente juguete en manos de una dueña perversa. Porque en buena medida ella acepta su situación y el doloroso proceso de transformación por el que ha tenido que pasar para alcanzar sus objetivos. Se nos cuenta la historia de Ririko, una supermodelo a la que las jovencitas admiran, los hombres desean y todo el mundo envidia. Ella posa, desfila, acude a tertulias televisivas, actúa en series y películas y las masas parecen fascinadas por cada uno de sus gestos.

Esa supermujer en realidad tiene los pies de barro y como tal está siempre a punto de cuartearse o derretirse. Esta novela gráfica se plantea como una crítica feroz de la banalidad contemporánea, de una sociedad que adora las brillantes superficies y que destroza a aquellos que no se ajustan a su inalcanzable ideal de belleza. Las fantasías, los deseos nunca satisfechos, provocan las naturales neurosis en un racimo de personajes enfermos y desesperados, que viven en una constante imitación, una vida ajena, la de esa diosa cuyo destino es necesariamente trágico. Ella manipula a sus colaboradores, conduciéndolos hacia la degeneración y el crimen. Los seguimos por esa autopista al infierno, al tiempo que otros investigadores siguen el rastro de sangre y vísceras y Ririko misma es testigo de su proverbial caída. Aparecen manchas, arrugas, el pelo se cae… ¿Les suena?

Helter Skelter Kioko Okazaki manga comic  edita Ponent Mon
Al tradicional miedo a la muerte la modernidad ha añadido algunos terrores más. Sobre todo el asco que produce la fealdad. Se puede ser tonto y pobre pero nunca feo. Y eso es algo que acompaña al proceso de envejecimiento. Así que todos los esfuerzos se dirigen hacia esas cremas, esas operaciones, esos pinchazos que mitiguen las señales y nos permitan seguir pareciendo jóvenes y lozanos unos minutos más. Los ingredientes son sin duda interesantes y atractivos. Pero la autora no sabe cómo manejarlos. Su particular “Dorian Gary” resulta desdibujado y reiterativo. Su narrativa no está a la altura. En muchas páginas apenas distinguimos a unos personajes de otros. Esto no es tan raro en el manga, muchos autores trabajan con unas destrezas mínimas de dibujo, con recursos muy estereotipados a los a veces consiguen sacar mucho partido. No es el caso. Confundo a la madame con la colaboradora y hasta con la hermana gorda. La mitad de los pensamientos no veo de dónde salen y el investigador acaba resultando muy pelmazo. En general todo es demasiado enfático, tremebundo, escandaloso, provocativo… Tanta tensión aniquila el ritmo de la historia. Cuesta concluir la lectura.

Se cierra el tomo con un “continuará” que parece anunciar un segundo volumen. Aunque una página más allá una nota nos informa del triste destino de Kyoko Okazaki, su creadora. Sufrió un accidente del que según parece sigue recuperándose. Pues nada: ¡que se mejore!

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viernes, 6 de diciembre de 2019

LA BALADA DEL NORTE. TOMO 3 DE ZAPICO

comic la balada del norte tomo 3 de Alfonso Zapico Guerra civil Revolucion 34Asturias
Astiberri, Bilbao, 2019
240 páginas, 18 euros

REVOLUCIÓN O REACCIÓN
En 2015 Alfonso Zapico presentaba el primer volumen de esta saga, que recomendé sin dudar. En 2017 apareció el segundo, y se suponía que la historia se completaría en un tercero. Ahora que se ha publicado, no me atrevo ya a asegurar que el cuarto será el definitivo, aunque así se afirme en el prólogo.


El autor mantiene su habitual pulso narrativo. Hace ya tiempo que dejó de ser una promesa para convertirse en el autor más importante de su generación. En mi lista de grandes narradores yo mantendría en primera posición a Carlos Giménez, que sigue en buena forma, seguido por Daniel Torres, que disfruta de una espléndida madurez y mejora con cada nueva entrega, y finalmente a Zapico, el representante de esa nueva ola que ha dejado atrás las limitaciones del álbum europeo. Él se lanza a la construcción de ambiciosas sagas, empleando el molde de la novela gráfica y rellenándolo con diálogos y situaciones que nos trasladan a los mejores momentos de la literatura y el cine.



He leído esta tercera entrega con más suspicacias que las dos primeras. Su anterior obra, “Los puentes de Moscú”, supuso en mi opinión un paso atrás, un trabajo cómplice con las posiciones más reaccionarias, una innecesaria justificación de la violencia política, en aras de una pretendida concordia que siempre se sostiene sobre el silencia de las víctimas. Esa mirada es la habitual en la interpretación de los hechos acaecidos antes de la Guerra Civil. La revuelta de Franco contra la República en el 36 es mala, ilegal, injustificable. La revuelta de los mineros (y de Companys en Cataluña, un asunto que Zapico deja fuera de su obra) contra esa misma República en el 34 no parece tan mala ni tan ilegal y es casi justificable. Esa ambivalencia (que no ambigüedad) moral siempre me ha parecido intolerable. Pero hay dirigentes empeñados en convencernos de que los actos solo son buenos o malos… dependiendo de quién los ejecute.

comic la balada del norte tomo 3 de Alfonso Zapico Guerra civil Revolucion 34Asturias
Zapico contó en su segundo tomo las brutalidades que los revolucionarios ejercieron sobre los burgueses ovetenses casi como si fueran un chiste. Es cierto que tuvo la inteligencia de incluir pasajes donde esa violencia no se camuflaba, como la magistral secuencia del paseíllo al cura. Pero en general su “Balada” es una gran justificación de la revuelta asturiana. Esta tercera parte se dedica a su fracaso y la consiguiente represión que se produjo. Represión que padecieron más los luchadores de a pié que los cabecillas, muchos de los cuales fueron amnistiados poco después.

Como he dicho al principio, la narración no ha perdido su vigor. Seguimos a todo el grupo de personajes que componen este relato colectivo. Algunos solo aparecen en algunas viñetas y otros son los protagonistas, sobre todo el líder obrero y su improbable yerno, ese Tristán decadente y triste como su nombre indica, que acompaña a su suegro en un largo trayecto que acabará cambiándolos y forjando una imposible relación. Especialmente poético resulta la secuencia del paseo hacia la montaña, visualmente muy bien compuesta y con excelentes diálogos.

Todo sigue siendo interesante y abrumador, se nos cuenta una tragedia colectiva cuyos ecos acabarían alumbrando un drama aun mayor. Y se hace desde el respeto y la precisión hacia esas pequeñas historias que normalmente se quedan en los márgenes. Aquí llaman la atención los apuntes carcelarios, las torturas, los abusos, las violaciones y la respuesta de cada individuo ante una violencia que se lleva toda razón por delante.

El volumen se cierra con un bonito texto de Javier Nart, que recuerda cómo todas las familias tuvieron parientes en uno y otro bando y el papel infame de ciertos dirigentes frente a “la honesta oposición” de otros. Una adecuada clausura para un trabajo monumental. Con suerte, volveremos a hablar de él dentro de dos años.






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viernes, 29 de noviembre de 2019

VIDA EN MARTE - JOHN CARTER BURROUGHS COMIC

John Carter de Marte de Edgar Rice Burroughs

En 2012 Andrew Stanton, director de Wall-E y Buscando a Nemo, firmó la adaptación cinematográfica de John Carter, la creación de Edgar Rice Burroughs cuya primera novela había aparecido exactamente un siglo antes.


Una princesa de Marte se serializó en la revista pulp All-Story Magazine y el paso del tiempo no ha afectado a su capacidad para fascinar a los lectores más dispares. En el terreno literario no extraña que Bradbury, Vance o Heinlein declarasen su amor por ella.

Wally Wood, uno de los padres de la moderna ciencia-ficción en el cómic, comentó que su lectura le había impactado de niño, en la década de los treinta. El evidente erotismo que recorre la serie marciana sin duda captó la atención del dibujante, aunque no era su único atractivo.

Décadas más tarde cayó bajo su influjo otro creador tremendamente personal, Corben. Su primer corto, que más tarde inspiraría su serie Den, remitía de manera directa a los conceptos de Burroughs. Sobre todo la idea del héroe que era trasladado a otra dimensión donde desafiaba innumerables peligros para salvar a su dama. En la versión de Corben, su desnudo protagonista saltaba no a otro planeta sino a una realidad donde era mejor, más poderoso y libre, y donde sus fantasías sexuales podían realizarse. En el original de Burroughs no había grandes diferencias entre el Carter de la Tierra y el de Marte. En Virginia el héroe era un cowboy, un aventurero. Al desplazarse a Marte se suponía que la atmósfera del planeta rojo le permitía dar grandes saltos y adquirir una fuerza que siempre sorprendía a sus incontables enemigos. Esas características, la capacidad para cubrir grandes distancias y la superfuerza, permiten hablar de su influencia sobre Superman. No debe olvidarse que, en sus primeras apariciones, el héroe de Kripton daba largos saltos en lugar de volar.

Manolo Prieto portada para Los Dioses de Marte
Numerosos ilustradores han dado vida a Carter, de Allen St. John a Frazetta pasando por Schoonover, Whelan, Jusko, Yeates, Crandall o, en España, Manolo Prieto, que dibujó varias sintéticas portadas para la serie, con su gracejo habitual.

Burroughs llegó a escribir once novelas sobre él, contando sus andanzas y las de sus familiares. En la última, formada por dos historias cortas, parecía dispuesto a iniciar una nueva saga ambientada en Júpiter. No conviene olvidar la habilidad del escritor para mantenerse fiel a conceptos que eran editorialmente rentables. De Tarzán, aparecido el mismo año que Carter, llegó a escribir 26 novelas. De su serie sobre Pellucidar, aquel maravilloso mundo interior, siete. Y cinco más de su saga venusiana.

Su selvático Tarzán ha sido constantemente adaptado al cómic, pero así como el cine se ha encargado de popularizarlo, en el caso de Carter su fallida traslación ha conseguido que todos nos olvidemos de un personaje que también ha transitado (y mucho) las viñetas. El primero en hacerse cargo de él fue el hijo de su creador, John Coleman Burroughs, que lo dibujó para prensa entre 1941 y 1943. Más interés tiene su aparición en Dell, en 1953, de la mano de Jesse Marsh, el sintético dibujante que ya había triunfado con Tarzán. Dibujó varias adaptaciones muy canónicas de la serie y en ellas sobresalen unas muy atractivas protagonistas femeninas y unos disparatados fondos. Marsh aprovechó cualquier ocasión para colar formas geométricas y elementos arquitectónicos que remitían directamente a la abstracción que dominaba el mundo del arte en aquel momento. Los ambientes de Marsh parecen sacados de los lofts más lujosos del Manhattan de los cincuenta y resultan muy llamativos en unos tebeos declaradamente populares. No hace falta insistir en que la adaptación de Dell tiene el mismo encanto que cualquier otra obra firmada por Marsh.

Comic John Carter de Murphy Anderson
En 1972 fue la DC la que se hizo cargo del personaje. Apareció como complemento en la revista dedicada a Tarzán, donde reinaba Kubert. Luego lo desplazaron a Weird Worlds, junto con adaptaciones de Pellucidar, firmadas por Alan Weiss. Wolfman escribió los guiones y fueron varios los artistas que dibujaron a Carter, de Murphy Anderson a Gray Morrow, pasando por Sal Amendola. Son adaptaciones bastante respetuosas de las novelas, manteniendo el tono aventurero original y subrayando la sensualidad de Dejah Thoris. Creo que es la mejor aproximación al personaje hasta la fecha.

Comic John Carter of Mars - Warwols of Mars Edgar Rice Burroughs Los de Marvel lo intentaron años más tarde, entre 1977 y 1979. El éxito de Conan les llevó a probar fortuna con otros personajes desenterrados de las novelas pulp, como Doc Savage o Carter. Wolfman fue de nuevo el responsable de las historias. Pero, al contrario que en DC, aquí empleó el universo barsooniano como punto de partida y se tomó muchas libertades con el héroe. Le acompañaba otra figura importante, Gil Kane, aunque lamentablemente las tintas de Rudy Nebres empastaban sus lápices, restándoles fuerza. Kane aportó sus increíbles escorzos y su trepidante narrativa durante muchos números, y luego fue sustituido por otros dibujantes como Infantino o Simonson. Claremont continuó la serie al abandonarla Wolfman. En general se mantiene como un gran entretenimiento que nos permite disfrutar con los talentos de un sólido conjunto de creadores.

Dark Horse retomó el testigo con una miniserie en 1996 aunque lo que debemos agradecer a la editorial son los recopilatorios que ha ido publicando, agrupando las anteriores versiones de Dell, DC y Marvel. En los últimos años tanto Marvel como Dynamite han vuelto a tantear al héroe marciano, sin demasiado éxito. Es difícil, dado el fracaso de la película, que alguien vuelva a acercarse a Marte en los próximos años. Debo decir que, aunque se empastaba en el tramo final, la cinta de Stanton era una aproximación bastante razonable al universo de Barsoon. Personalmente el casting me parecía equivocado, con un Carter sin carisma y una Dejah Thoris tan políticamente correcta como decepcionante. La mezcla de elementos tomados de diversas novelas complicaba innecesariamente una trama que carecía de la frescura de los mejores argumentos de Burroughs.

En todo caso el virginiano que habitó el planeta rojo ya se ha hecho un hueco en el corazón de todos los aficionados al comic, gracias a sus sucesivas adaptaciones. Todas permanecen inéditas en español.

    

Sobre Edgar Rice Burroughs


La película
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