viernes, 18 de octubre de 2019

BABOON! DE PAU COMIC ANIMALES

BABOON de Pau, edita Escapula comics - comic sin palabras animales
Escápula Comics, Manacor, 2019.
120 páginas, 16 euros


BA-DA-BOOM!
El dibujante mallorquín Pau, que durante años ha publicado sus obras en Francia y otros países como Polonia o Inglaterra, da ahora un triple salto mortal: presenta una nueva obra, se convierte en editor y prepara otros lanzamientos, entre los que se cuenta el manual “Cómo dibujar coches dinámicos”.


Calificar “Baboon!” de “nueva obra” resulta irónico ya que su autor lleva más de una década rumiando este proyecto. En tiempos de “cómics Instagram”, en afortunada expresión de mi amigo Javier Cuervo, un tebeo popular como el de Pau corre el riesgo de ser ignorado o menospreciado.

La moda de la novela gráfica ha favorecido la aparición de comics narcisistas, terapéuticos, donde lo único que cuenta es la experiencia personal, el dolor o la diferencia, sin importar la imaginación ni la estructura dramática. Se ha dado la razón a los defensores de un realismo ramplón, enfrentado a toda fantasía, a toda forma de creatividad desprejuiciada. Pau construye un relato clásico que se inicia con la emotiva historia de la madre adoptiva, que remite directamente al “Libro de la selva”. Luego deriva hacia “Kárate Kid” o cualquier peli de Jackie Chan. Su fórmula narrativa le aproxima al famoso “Gon”, aquel dinosaurio pequeñito y encabronado que también carecía de bocadillos y que, como “Baboon!”, encontraba su expresividad a través de las imágenes, en un silencio solo roto aquí por unas onomatopeyas perfectas. “Gon”, era el primo que defendía a los pequeños del abusón. Aquí se trata de entrenamiento y superación. El bueno primero es derrotado pero con mucho tesón se sobrepone y vence. Que es un poco la historia del propio Pau. Lleva años luchando por publicar su obra en condiciones dignas y con un sueldo decente. Cosa imposible en nuestro país, razón por la cual se vio obligado a exportar su trabajo. Además se empeñó en desarrollar sus propias historias, sin más guionista que él mismo. Es esa pelea por alcanzar una autonomía artística, creativa y también económica la que le ha llevado a dar este último paso: convertirse en editor de sus obras, una manera de evitar intermediarios. Ahora está debatiéndose con distribuidores y libreros. Que Dios le ayude.

BABOON de Pau, edita Escapula comics - comic sin palabras animales
Baboon!” evita toda pretenciosidad y se concentra en una narrativa veloz, vigorosa y casi perfecta. Se trata de “golpizas y batacazos” sí, pero en algunos pasajes consigue ir mucho más allá. Sobre todo la
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viernes, 11 de octubre de 2019

LOS ESTADOS DIVIDIDOS DE HISTERIA DE CHAYKIN

Los estados divididos de Histeria de Howard Chaykin edita en España Dolmen
Dolmen, Palma, 2019.
160 páginas, 28,90 euros


DISTINTOS COLLARES DE PERRO
Howard Chaykin ataca de nuevo, en esta ocasión con una farsa política muy desmelenada donde vuelca sus obsesiones habituales: lencería, violencia, conspiraciones y travestis.


Escribió la obra pensando que Hillary Clinton iba a ganar. Por eso describe un futuro en el que hay una mujer al mando de unos Estados Unidos al borde del colapso. Siempre ha sido un agitador, lo suyo es la provocación, el forzar los límites. En épocas en que no era tan sencillo saltarse ciertas convenciones (y contenciones), demostró que podía hacerse.
Primero dentro del sistema, en series como “Dominic Fortune” donde iba deslizando pequeños atrevimientos sexuales. O en “Red Sonja”, definiendo el origen de la amazona a partir de su violación. Luego se volvió más explícito, según las normas se iban relajando. “American Flagg” primero y, “Black Kiss” después, demostraron que el escándalo podía resultar rentable. Pero el aplauso de la crítica no le aseguró lectores. Nunca fue un autor popular. Su narrativa adolece de falta de claridad y tiende a liarse con los textos. Sus personajes hablan mucho y todos a la vez.

Preguntado sobre su voluntad constante de ser el Pepito Grillo que denuncia los excesos del poder, su respuesta era muy sencilla: “alguien tenía que hacerlo”. Y le tocó a Howard. Así que cada vez que nos enfrentamos a un nuevo trabajo suyo, sabemos más o menos qué nos espera. El mejor Chaykin es un calentorro al que le gusta dibujar a Catwoman e imaginar a Batman enfundado en un traje sadomaso. Su visión nunca es inocente ni idílica, más bien al contrario. Siempre pendiente de nuestras más bajas pasiones, en lo político y en lo sexual. Con él lo que puede ir mal siempre va a peor.

Aquí se cumple la norma. Todas las normas. El protagonista es un chicano agente secreto que se equivocó provocando el asesinato del presidente. Con ese muerto encima, el comic se construye como un relato disparatado de redención. Para vengarse de los terroristas que descabezaron los USA monta un equipo que consigue que los “Doce del Patíbulo” parezcan hermanitas de la caridad.
Junta a cuatro psicópatas que de alguna enrevesada manera son su único medio para acceder a los conspiradores. Aquí es donde entra en juego lo peor y lo mejor del guión.

Los estados divididos de Histeria de Howard Chaykin comic viñeta
Lo peor es el desarrollo dramático de los hechos. Se trata de una conspiración entre líderes de ideas enfrentadas, pero que se ponen de acuerdo para cargarse la América que odian. Esto lo cuenta de forma muy embarullada.
Lo mejor o lo más interesante, es la visión de Chaykin de la política actual, a partir de un lugar común: “Los neoyorkinos
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viernes, 27 de septiembre de 2019

MR. MILAGRO de TOM KING y GERADS COMIC

Mr. MIlagro de Tom KIng y Mitch Gerads, un comic de superhéroes
ECC, Barcelona, 2019.
344 páginas, 33,25 euros

EL REY DESNUDO
Si un autor ha sido recibido en los últimos años como la gran esperanza blanca, ese es sin duda Tom King. Muchos calificaron su “Visión” de comic imprescindible, luego escribió sobre la boda de Batman y ahora nos llega este “Mr. Miracle”.


En Internet hay quien define la obra como “el nuevo Watchmen”. Supongo que es un halago. King ha ganado no sé cuántos Premios Eisner y parece el encargado de renovar el polvoriento género de los superhéroes. Desde que libreros y aficionados empezaron a hablarme de él, he probado a leerlo en diversas ocasiones sin demasiada fortuna.
Me acerqué en su momento al primer episodio de “La Visión” y no encontré nada que me invitara a continuar con la lectura. Luego le hinqué el diente a una saga galáctica que había escrito y que tampoco dejó huella en mí. Lee Weeks le acompañó en un episodio de Batman con otros personajes de la Warner. Gran dibujo, guión olvidable. Me asomé a un episodio de la boda de Batman y no le vi la gracia. Así que, cuando este año sacaron el recopilatorio de “Mr. Miracle”, después de que lo llenaran de premios en San Diego, me dije: “esta vez me lo trago entero”. Quería descubrir qué tenía King que fascinaba a todo el mundo. Ha sido un infierno.

Comprendo que la obra pueda gustar a alguien. También “Modern Family” tiene seguidores pero eso no la hace más soportable. Y creo que esa es una buena calificación para el trabajo de King. No es que sea bueno o malo, es que es insufrible. Una buena parte de la crítica babea con él porque intenta darle la vuelta a muchos de los tópicos que definen el género de los superhéroes.

     
Curiosamente, haciendo eso repite lo que Stan Lee se pasó toda la vida afirmando que había aportado a Marvel: una visión más realista. King intenta lo mismo así que ahí tenemos al héroe, con su mujer Big Barda haciendo el amor un episodio sí y otro también. Luego añade el número del parto y las sucesivas aventuras con el bebé ¿Qué es el Ragnarok al lado de un niño sin su biberón?

Mr. MIlagro de Tom KIng y Mitch Gerads, un comic de superhéroes
Tradicionalmente la presencia de elementos cotidianos actuaba como contrapunto de sucesos más heroicos, una pauta que inició Ditko en Spiderman y ha tenido constantes relecturas. Por ejemplo en clave humorística, como La Liga de la Justicia de Maguire y Giffen. O de manera más dramática y seria en el “Batman año I” de Miller y Mazzuchelli. Con King la sensación es “hay una guerra interestelar donde miles de personas son masacradas pero ¿qué importa eso si mi bebé ha dicho sus primeras palabras?”. El guionista intenta ser tan ingenioso e irónico que al final casi nada tiene importancia. A ello se une una puesta en escena terriblemente desafortunada y, lo que es aun peor, muy pelmaza. Gibbons tomó la retícula de 3x3 viñetas que usaron en “Watchmen” de Kurtzman.
Según me comentó hace años, “Intentábamos copiar todos los trucos que podían funcionar”. Otros lo habían usado en la E.C. y muchos lo recuperaron en los ochenta. La pauta favorece una cierta sensación de regularidad y les va bien a ciertos dibujantes. Pero no es el caso. Pronto se produce el “efecto mosaico” y, cada vez que se vuelve a ver la misma estructura de página la sensación es de aburrimiento. Se siente una necesidad casi física de que alguien tenga el sentido común de acabar con esa reiteración. En las escenas bélicas es singularmente irritante. Los bocadillos nos hablan de peleas sangrientas y la estructura visual ni se inmuta. Gran lección de narrativa. Lógicamente el dibujante no es Gibbons y no aporta su riqueza documental en fondos y expresiones. A veces los personajes parecen reír cuando deberían llorar y al revés. Lo llaman realismo. Mi escena irritante favorita es cuando la pareja comenta que la canción que sonaba cuando se conocieron eran los lamentos de los condenados en los pozos infernales. Así que la ponen y, mientras suenan los gritos de los desgraciados, ellos dos se parten de risa. Pues así todo.

No puede haber drama ni épica si no hay una construcción de personajes creíble. King no está en eso. Lo suyo es emplear dos páginas en hablar de Descartes, en ofrecer un plano del bebé desde dentro del útero de su madre y en cualquier cosa que suene a provocativa o moderna. No considero que el legado de Kirby sea inviolable. Si King hubiera cogido a sus personajes y nos hubiera entretenido con ellos dándoles la vuelta, me habría parecido fantástico. Pero tiene muy poco nuevo que ofrecer. Nada que justifique la ingente cantidad de páginas que emplea para contar más bien poca cosa. Su desprecio hacia los aspectos narrativos más elementales convierte la lectura en una verdadera agonía. Un tebeo solo para pedantes con inclinaciones masoquistas..





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viernes, 20 de septiembre de 2019

THE MAGIC ORDER COMIC de MILLAR y COIPEL

Reseña de THE MAGIC ORDER de Mark Millar y Olivier Coipiel - magia comic
Panini Comics, Barcelona, 2019.
176 páginas, 18 euros

CREER EN LA MAGIA
Mark Millar lo ha vuelto a hacer. Con The Magic Order propone un nuevo concepto, un universo mágico tan coherente como narrativamente efectivo.


No todas sus propuestas son tan exitosas. Se ha publicado la segunda parte de Jupiter’s Circle y seguimos echando de menos a Quitely, el maravilloso dibujante de Jupiter’s Legacy, la serie de partida. También algo más de inspiración en los guiones que, siendo correctos, no alcanzan las cotas de otras entregas del prolífico creador.
Pero en su propuesta mágica todo son buenas noticias. Primero, la presencia del dibujante francés Olivier Coipel, un profesional con una larga experiencia en los comics de superhéroes. Tiene un elegante diseño de página, unos acabados precisos y delicados y los rostros de sus personajes son siempre encantadores. Le acompaña Dave Stewart con un color que aporta atmósferas y gamas tan contenidas como sugerentes. Satisfacen con creces las exigencias gráficas del guión.

Si la visualización es correcta y hasta muy inspirada por momentos, el argumento es arrebatador. Como suele ocurrir con Millar la primera sensación es que nos traslada a un terreno conocido. En este caso se trata de una versión adulta de Harry Potter.


Un universo en el que un grupo de magos defiende a los humanos de los terrores que les acechan desde otras dimensiones. Todas sus hazañas permanecen ocultas para no provocar el pánico y la locura entre los confiados terrestres.
También hay unos villanos, una escisión de la familia de hechiceros buenos, adecuadamente vestida de cuero y de aspecto más macarra y “rebelde”. La acción se inicia con un asesinato, a cargo de un tipo que oculta su identidad bajo una de esas siniestras máscaras del carnaval veneciano. A medida que avanza la trama vamos conociendo a los diferentes miembros de esa dinastía de magos, sus vicios y sus virtudes, sus miedos y sus osadías.
Los asesinatos se suceden hasta que el heredero de la casa mágica, retirado por una gran tragedia familiar, se ve obligado a usar su varita mágica, que había prometido no volver a tocar. Como verán, hasta aquí no hay nada que nos sorprenda mucho. Es un planteamiento que serviría como resumen para varias películas, series y hasta novelas, resulta familiar.

Reseña de THE MAGIC ORDER de Mark Millar y Olivier Coipiel - magia comic
Pero Millar se las apaña para retorcer sus premisas y conseguir dos grandes momentos en el último tramo del relato, firmando uno de los finales más satisfactorios de los últimos años. Juega muy bien con algo crucial en un buen guión, como son las expectativas del lector. ¿Qué esperamos de tal personaje? Si se nos ha indicado que ese elemento aparentemente banal tiene importancia, esperamos que en algún momento la pista se concrete en algo que premie nuestra atención. En la reciente “Érase una vez en Hollywood”• encontramos un ejemplo de libro de lo que comento. Me refiero a la escena del perro. Se pierde un montón de tiempo en una secuencia aparentemente inocua: cómo el personaje de Brad Pitt alimenta a su perro. Luego, en el catártico final, comprobamos que aquella parsimonia obedecía a una lógica narrativa cuyo brutal sentido se desvela más tarde, para satisfacción del espectador.

Las expectativas pueden emplearse en dos sentidos. En el positivo el lector obtiene lo que espera. Del personaje, de una situación… Planteadas las premisas el relato debe satisfacerlas o se traiciona a sí mismo. Pero cabe un uso negativo cada vez que el lector espera un determinado desarrollo de los acontecimientos. El guionista puede jugar con eso, que es exactamente lo que ensaya Millar. Así que de repente uno de sus personajes ¡hace lo contrario de lo que se esperaba de él! Cuando apenas nos hemos recuperado de esa maniobra aparentemente absurda, activa a otro de sus personajes, llevándolo a una posición inesperada. Pero, al mismo tiempo, de una forma absolutamente coherente con su carácter, tal y como ha sido descrito de manera sutil pero sostenida a lo largo de toda la narración. El resultado, lo he dicho y lo repito, es increíblemente satisfactorio. Millar supera nuestras expectativas pero no nos decepciona, al contrario, nos brinda algo que va mucho más allá de lo que habíamos anticipado.

En resumen: un cómic para pasárselo en grande.
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viernes, 13 de septiembre de 2019

EQUIPO ROJO 2 de ENNIS Y CERMAK COMIC POLICIACO

Equipo Rojo 2, centro de masas, dos disparos de Gart Ennis y Graig Cermak  edita Planeta Comic
Planeta Comis, Barcelona, 2019.
248 páginas, 20 euros

UN EQUIPO DE DOS
Llega ahora lo último de Garth Ennis, el segundo volumen de Equipo Rojo, coincidiendo con la emisión de The Boys, una excelente teleserie basada en su cómic con Robertson.


Si, como en mi caso, se les escapó el primer tomo de Equipo Rojo publicado en 2015, todavía están a tiempo de adquirirlo en tiendas de segunda mano. Aunque pueden leerse ambos por separado, todo tiene más sentido si se respeta el orden cronológico.

En el primer libro se nos presenta a los protagonistas, un grupo de policías hartos de que los malos se escapen con triquiñuelas legales. Así que Ennis, el hombre que escribió Punisher durante años, da un paso atrás y muestra las barreras morales que una persona decente debe saltar antes de justificar un asesinato. Que no son pocas. A esa primera discusión sobre el bien y el mal se suma otra, de carácter más práctico: qué hacer si no queremos que nos pillen. Aunque el dibujo de Graig Cermak todavía resulta un poco rígido y el color muy oscuro, el primer volumen se disfruta de lo lindo y Ennis lo remata con un satisfactorio y muy sangriento final. Como siempre, el guionista enlaza con habilidad los elementos de serie negra con las relaciones personales entre los diversos protagonistas.

El segundo libro retoma a los personajes supervivientes y los lanza a una nueva aventura, en la que se meten casi por casualidad. Un encuentro fortuito en la calle les permite detener a un peligroso narcotraficante. O eso es lo que creen, porque enseguida todo se complica.



Viñeta de Equipo Rojo 2, centro de masas, dos disparos de Garth Ennis y Graig Cermak edita Planeta Comic
La fórmula narrativa es diferente a la del primer tomo, un encadenado de flashbacks. Aquí todo sucede en un presente que no se detiene jamás. La resolución de la trama policial es más débil que en la primera entrega, con esa escena bastante forzada en la fiesta de los barrios altos. Aunque también cabe decir que Ennis añade complejidad al contenido, saliendo del gueto para echar un vistazo a ciertos vicios de las clases altas. Muy bueno el personaje del abogado chanchullero. Sin embargo la forma en que explica las relaciones afectivas es maravillosa. Ennis escribe una gran historia de amor, con momentos sublimes y escenas inolvidables y sexys. Lamentablemente, como todos los grandes relatos románticos, ya les adelanto que no acaba bien. Quién sabe si habrá otras oportunidades en el futuro…

Si el guión tiene destellos del mejor Ennis (y eso es mucho decir), el dibujo se sale. Cermak asimila las lecciones aprendidas en la primera parte y su arte despega hasta las más altas cumbres. Nos enamoramos de su protagonista femenina desde la primera viñeta en que aparece. Si Ennis se encarga de aportarle una personalidad fuerte y y un carácter tan enérgico como atractivo, el dibujante nos ofrece una encarnación que pide a voces su adaptación cinematográfica. Todo está dibujado con precisión fotográfica y al tiempo, las actuaciones son perfectas y la narrativa eficaz y sutil. Para redondear la fórmula el color es luminoso y ajustado. Ya he desvelado demasiados elementos de la trama así que no voy a seguir. Este es un cómic imprescindible, con diálogos muy bien escritos y personajes encantadores. Corran a comprarlo porque lo disfrutarán.

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viernes, 6 de septiembre de 2019

MARSHALL BASS 2 ASESINATOS KORDEY MACAN

marshall bass 2 asesinatos familiares Igor Kodey Darko Macan comic western
ECC Comics, Barcelona, 2019.
56 páginas, 12,95 euros

TODOS MUEREN
Aunque en su momento ya comenté la salida del primer tomo de esta colección, su calidad es tal que me siento obligado a recomendar esta segunda entrega.


Seguimos en el mismo territorio, geográfico y moral. El viejo oeste, a la manera de la antigua Yugoslavia. Del guionista, Darko Macan, ya sabíamos que no es precisamente la alegría de la huerta. Tanto él como su dibujante, Igor Kordey, pasaron por la experiencia de la guerra balcánica y se entiende que algo así te deja bastante tocado.
Sus argumentos se inclinan hacia el pesimismo y una visión muy cruel de las relaciones humanas. Vivimos en un mundo sin esperanza donde impera la ley del más fuerte. A pesar de todo, cabe oponerse al triste destino y en ocasiones el azar juega a nuestro favor.

Este era un poco el planteamiento de arranque de la serie. Por supuesto que nombrar como representante de la ley a un negro en aquel salvaje oeste suponía aumentar claramente sus posibilidades de recibir un tiro. Pero si es tan duro como este Marshall Bass quizás sobreviva mientras los álbumes se sigan vendiendo.

marshall bass 2 asesinatos familiares Igor Kodey Darko Macan comic western
Así que aquí, como en el primer capítulo, el argumento describe el peor escenario posible y el héroe va de una situación tremebunda a la siguiente, salvando el pellejo casi de milagro. El planteamiento inicial es tan simple como efectivo. Esta es la historia de una familia de psicópatas en el oeste. Lógicamente se topan con la ley y el álbum nos cuenta todas sus vicisitudes hasta el horrible final. Sin remordimientos, sentimientos ni emoción alguna que parezca lejanamente humana. Como todos los sucesos se encadenan con habilidad, el guión no nos da tiempo a reflexionar mucho sobre lo que pasa, tan solo nos conduce de una página a la siguiente hasta que casi sin darnos cuenta llegamos al final.

Obviamente, el mayor responsable del magnetismo de este trabajo no es Macan. Su labor es respetable y hasta correcta, pero es que Igor Kordey, el dibujante, está que se sale. Considero que ahora mismo es uno de los creadores más poderosos del panorama mundial. Vean si no sus vistas generales (¡Esa increíble doble página con la calle mayor del pueblo!), cómo dibuja a los personajes en planos enteros, las sombras y los rebotes de luz que incluye en las caras, la sensación de volumen de personas y objetos… Es justo añadir que cuentan con un excelente colorista, Vitkovic. Pocos comics como éste transmiten tan bien la intensidad solar, todo parece bañado por una fuerte luz que aumenta el contraste de las sombras y endurece las formas.

Kordey además es un narrador que no se conforma con cualquier solución. Juega con la planificación y ajusta la estructura de viñetas siempre a lo que está contando. El resultado es redondo y abrumador, su trabajo admirable, cada vez mejor. Llevo muchos años siguiéndolo y sorprendiéndome de sus logros. También me llama la atención que muchas de sus obras permanezcan inéditas, incluyendo un Star Trek y su Tarzán y Carson de Venus. Confío en poder verlo traducido algún día. Mientras, seguiremos disfrutando con la crudeza y fuerza de su héroe afroamericano. Yo ya espero por el siguiente.

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viernes, 26 de julio de 2019

RIP GUILLERMO MORDILLO MUERTE DE UN PAYASO

Foto Mordillo RIP 2019 Palma

A finales de junio moría en Palmanova el dibujante argentino Guillermo Mordillo. Pasó muchos veranos en Mallorca, disfrutando con la tranquilidad de la isla y practicando una de sus pasiones: el golf.


Todos sus lectores sabían de esa afición, que pobló una buena cantidad de sus gags. Él, sin embargo, lo comentaba casi excusándose, explicando que en Inglaterra era muy popular, sin esa consideración elitista que aquí le atribuimos. Esto coincidía con otro aspecto de su biografía: él era un autor de éxito, con residencia en París, Mallorca ¡y Mónaco! En este último caso con permiso concedido por su alteza serenísima el príncipe Rainiero en persona.

Respecto a la fama tenía una actitud ambivalente. Le gustaba mostrar sus fotos con Pelé y otros personajes populares y presumía de los dibujos que le habían dedicado otros colegas de profesión. Se quejaba cuando Sempé no le saludaba si se encontraban por las calles de París. Él habitó una cumbre donde cabían muy pocos. Por un lado eso era un motivo de orgullo pero por el otro parecía que debía demostrar cierta humildad, para no ofender a todos aquellos que no habían conseguido llegar, la mayoría.

El camino había sido largo desde su Buenos Aires natal. Como joven dibujante se había iniciado en las agencias de publicidad y en la ilustración de cuentos infantiles. Luego lo había dejado todo atrás para perseguir un sueño de la infancia, viajando a Estados Unidos para convertirse en animador. Pero tras una estancia en los estudios Fleischer descubrió que no estaba hecho para formar parte de una galera de esclavos. Así que dio el salto a Europa. Rastreó a sus antepasados en España y se plantó en París.

Mordillo El GaleónDesde allí inició su ascenso, lento pero seguro. Sus trabajos iniciales recuerdan a todos los ilustradores de la época. Ese estilo “tarjeta de felicitación” que encontramos en el joven Crumb, en La Pantera Rosa o en Flora. Poco a poco fue abriéndose camino en prensa y configurando unas maneras propias.


Luego llegó su primer gran éxito internacional: “El galeón”, una historia muda que ha sido reeditada recientemente. Allí nos contaba el nacimiento, vida y muerte de un barco pirata y su estrafalaria tripulación. La reedición de 2013 sustituía los salvajes colores pop de la acuarela original por unas gamas más moderadas y casi tristes, mezcla de acrílico y pastel.

Esa fue una de las ocupaciones del autor en sus últimos años: reinterpretar con otras técnicas obras realizadas con anterioridad en acuarela o anilinas. En aquella primera etapa de su carrera encontramos algunos chistes subidos de tono. No podemos olvidar que trabajaba para Francia. Después se olvidó de esas picardías, adoptando un enfoque más familiar, con chistes sin aristas ni complicación alguna. En un determinado momento se convirtió en un producto “trans-media”, que se diría ahora. Sus chistes se transformaron en posters, puzzles, camisetas, carpetas y lo que se les ocurra.

Mordillo Humor descanse en paz
Para aumentar aun más su popularidad a una compañía alemana se le ocurrió realizar una serie de animaciones inspiradas en sus mundos. En los últimos años sus personajitos blancos habían colonizado el mundo, asegurándole fama y fortuna. Si ese éxito era el fruto merecido de un trabajo duro, exigente e incesante, la segunda acusación que perseguía a Mordillo tenía que ver con su tono.

Heredero indudable y confeso del cine cómico mudo, había una ternura inherente a cada uno de sus gags. Nos identificamos con sus héroes, tipos condenados al fracaso pero con una capacidad infinita para intentarlo una y otra vez, sin rendirse nunca. Mordillo buscaba un público internacional y sin limitación de edad. Y en muchos casos sus gags conseguían la magia de arrancar una sonrisa a nietos y abuelos. Yo creo que había que estar cubierto por una capa muy espesa de cinismo y amargura (otros lo llamarían realismo) para no disfrutar con su obra.
Con sus colores, sus construcciones, sus ideas y su humor. ¿Que era sentimental y empalagoso, demasiado blandito, poco crítico? Probablemente. Sus mundos eran lo opuesto a lo que se espera hoy de un dibujante de humor, todo crítica y mala baba. Eso no quiere decir que la ironía no estuviera presente en sus dibujos. Hacia la polución, las relaciones, humanas, los desastres ecológicos, nuestro trato a los animales… Mordillo no evitaba pronunciarse sobre casi nada. Pero siempre lo hacía desde una posición luminosa y amable. Su blandura era solo aparente, una máscara que lo alejaba de la melancolía y la desesperación. Sabía muy bien cual era su ineludible deber profesional ¡Haz reír, payaso!

Trajo felicidad al mundo y yo se lo agradezco. Mucho.


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viernes, 19 de julio de 2019

LO QUE MÁS ME GUSTA SON LOS MONSTRUOS DE EMIL FERRIS

Lo que más me gusta son los monstruos de Emil Ferris novela grafica bic
Reservoir Books, Barcelona, 2019.
416 páginas, 33,15 euros

PESADILLAS INDIES
Cada cierto tiempo los más exquisitos críticos se ponen de acuerdo para recomendar lo que califican como “mejor cómic del año”. En esta ocasión tal honor ha recaído sobre la primera novela gráfica de Emil Ferris.


Su promoción ha contado con el apoyo de dos estrellonas “indies”, Spiegelman y Ware. Además, Ferris es de origen latino (tiene abuelos españoles) y es una mujer de más de cincuenta años que ha debutado en el medio con este extraño trabajo dibujado con boli Bic. Hay quien parece valorar mucho estos elementos.
Otros contenidos que encontramos en la obra le aportan (parece ser) un irresistible interés: protagonistas gays y marginados, denuncias al racismo, citas cultas a pintores, reivindicaciones raciales y feministas, denuncia del fascismo de Hitler y sus compinches, fogonazos sexuales y una atractiva sordidez que incluye fulanas y pederastia.

Como guinda del pastel se añade un héroe lleno de color, el hermano de la heroína, un hispano con tantas novias como tatuajes y una barbita total. Por supuesto deben sumar a todo ello la inusual puesta en escena y sus llamativos grafismos, que han llevado a algunos a comentar que la autora libera a la novela gráfica de sus limitaciones comerciales y corsés visuales.

Lo que más me gusta son los monstruos de Emil Ferris novela grafica bic
En realidad, lo único que hace Ferris es acumular una ilustración chula (recuerden ¡con su Bic!) tras otra, olvidando toda preocupación narrativa. También es muy libre con los textos, que se agrupan en líneas de desigual tamaño llegando a inclinarse en una dirección y otra.

En este artefacto la visualización, aparentemente muy importante, apenas cuenta. Grandes conjuntos de líneas se acumulan para desesperación del más paciente lector. Más que nada porque se supone que engordan una densidad dramática más pretendida que real. Todo es tan rompedor y guay, que apenas nos queda tiempo para preocuparnos por unos personajes increíbles y sin desarrollo.

La protagonista, una alter ego de la autora y con la que imagino que se identifican los seguidores de este libro, es una niña rara a la que le gustan las pelis de monstruos. Ella se ve a sí misma como una regordeta mujer-lobo. Eso (¡Oh, qué sorpresa!) es una metáfora de la alienación. El componente simbólico pasa a un primer plano desde la viñeta inicial y ya no nos despegamos de él en ningún momento. Solo se va hinchando como un globo recalentado. La queja pasa del dominio familiar al grupal y universal. La pobre niña sufre mucho y se rodea de perdedores y frikis como ella.

Marginados por su situación económica, su condición sexual, su origen racial o por su extrema sensibilidad. Para enlazar el constante juego de presentación de personajes y situaciones llamativas se recurre a un truco de guión cuya artificiosidad se enuncia desde su presentación. Hay un asesinato y la niña investiga el crimen. Pero en realidad todo da igual, la cuestión es ahondar en una suerte de realidad alternativa “indie” de la que la normalidad ha sido expulsada. Los monstruos se convierten en figuras protectoras en este cosmos anómalo, son los santos que nos protegen de la muerte y la soledad.

Si no se han sentido colmados con las últimas películas de Jarmusch, Almodovar o Coixet creo que harían bien leyendo esta novela gráfica. Por mi parte, corro a devolverla a la biblioteca, para que otros puedan disfrutar con esto. Digo “esto” porque no me atrevo a llamar cómic a este tostón insufrible, sin duda otra buena razón para cargarlo de premios. Si no se parece a un cómic convencional, seguro que es bueno. O no.


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