Algunos creadores de cómics tienen un momento de gloria, una década en la que se convierten en el centro del universo tebeístico. Después llega la siguiente oleada de autores, desplazando alegremente a quienes les precedieron.
Jodorowsky-Ladrönn
Los hijos del topo
Reservoir Books. Barcelona, 2026
238 páginas, 34,90 euros
Pero muchos dibujantes se resisten a la desaparición, creando tozudamente obras de calidad dispar. Veamos algunos casos, ordenados por edad. Empezando por el casi centenario Alejandro Jodorowsky. Nos llega ahora el Integral de “Los hijos del Topo” una obra publicada en Francia en 2016 y de la que tan solo conocíamos el primer álbum. Jodorowsky parte de la película que le dio fama, “El topo” y construye una retorcida metáfora, visualizada con el fenomenal dibujo de Ladrönn, sin duda lo mejor de la función. Volvemos a temas habituales en el chileno: luchas entre hermanos, pecadores que se convierten en santos, violencia y erotismo entremezclados... El que tuvo retuvo y Jodo sigue en plena forma, a su peculiar y extravagante manera. Lo tomas o lo dejas.
Hermann es un enorme dibujante que nos dejó recientemente. No llegó a cumplir los 90, pero estuvo cerca y mantuvo su vigor hasta el final, facturando obras con un grafismo prodigioso. Personalmente, me inclino por su primera etapa. No porque su dibujo languideciera, algo que nunca ocurrió. Prefiero “Bernard Prince” y “Comanche” por la calidad de los guiones de Greg, un escritor a la altura de los mejores. Luego el dibujante consideró que podía prescindir de él y, en mi opinión, se equivocó. Aquí y allá firmó álbumes interesantes, ya que fue muy prolífico y estadísticamente no puedes fallar siempre. Pero ninguno me conmovió tanto como las aventuras imaginadas por Greg. Descansa en paz, Hermann, te lo tienes bien merecido.
Tex. El valle del terror
Laramie. Madrid, 2026
232 páginas, 29 euros
Magnus cumpliría hoy 87 años pero nos dejó en 1996, no alcanzó los 60. Antes de morir dibujó un Texone, uno de esos libros especiales de Tex que los italianos encargan a los mejores dibujantes del mundo. Y Magnus aprovechó bien el encargo, aunque falleció sin verlo publicado. Lo conocimos en los ochenta, con un grafismo que oscilaba entre lo relamido y lo minucioso y con obras muy diversas. De la recreación sociopolítica a la aventura de terror erótico, pasando por fantasías sexuales como aquella historia de las píldoras, de tan grato recuerdo. Ahora mismo se están recopilando las aventuras de Necrón y nos llega su “Valle del terror”, una de las historias de Tex mejor dibujadas que he leído. Quizás Magnus no sea el autor más dinámico pero sí el más currante. Sus fondos, detallados y cargados de tramas, son una delicia para el ojo, auténticos grabados que además encajan con el carácter pulp del relato. En un momento en el que los ajustados plazos no permitirían a nadie facturar un trabajo semejante, es un placer poder disfrutar de esas atmósferas, esas iluminaciones intrincadas, ese detalle dentro del detalle. No se lo pierdan porque lo disfrutarán.
Carlos Giménez Leer más...



















