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viernes, 5 de abril de 2019

BATMAN EL REINADO DEL TERROR de BARR y GARCÍA LÓPEZ

Batman el reinado del terror de M. Barr y García López edita ECC comic revolución francesa
ECC Ediciones, 2019
56 páginas. 6,25 euros

PROFUNDIDAD DE CAMPO

Batman viaja hasta la Revolución francesa de la mano del mejor dibujante del mundo: Jose Luis García –López. Escribe el guión Mike W. “Camelot 3000” Barr.



Este Otros Mundos se publicó originalmente en 1999 y, si mi memoria no me falla, no se había traducido con anterioridad. Espero equivocarme porque el tebeo tiene tanta calidad que resultaría casi inexplicable que no se haya editarlo antes en España. Como sea, finalmente está en nuestras manos y es extraordinario.

Con este ya son dos de los titanes de la DC que visitan otras realidades históricas con dibujos de García-López. Me refiero al encantador Superman- Kal que mandaron a la Edad Media, con guión de Dave Gibbons. Un comic maravilloso, perfectamente dibujado. Y con este Batman ocurre lo mismo.

Primero, felicitar al guionista, que muestra sin reparos una buena parte de la crueldad que caracterizó aquel reinado del terror revolucionario. Como ya hicieron otros ilustres precedentes, como Dickens.


                

Aunque algunos totalitarios todavía se reconocen en las atrocidades perpetradas por unos cabecillas sin escrúpulos y una turba completamente desatada que nunca llegó a colmar del todo su sed de sangre, lo cierto es que hay poca cosa buena que decir de ese periodo histórico. Se deshicieron de una clase realmente impresentable pero, como en el caso del sueño soviético, tan solo para sustituirla por algo sino peor, sí tan malo.

Mientras Inglaterra demostraba que una sociedad podía transformarse y cambiar sin necesidad de cortarle la cabeza a una buena parte de la población, la pesadilla francesa tan solo ha servido de inspiración para los peores excesos del siglo XX.

Barr lo tiene claro y su guión se detiene ante el espectáculo despreciable de la guillotina y la crueldad innecesaria de Danton, Robespierre y demás iluminados. Citas históricas aparte, el cómic sobre todo busca recrear fantasías aventureras al estilo de La Pimpinela Escarlata”. Al fin y al cabo Batman siempre ha estado muy cerca de El Zorro, así que encaja con naturalidad en este petimetre que por el día exhibe sus amaneramientos y por la noche se dedica a desfacer entuertos.


El argumento busca entretener el lector, al tiempo que Barr se las apaña para dejar muy clara su visión crítica de la Revolución. Hasta ahí todo correcto. Pero entonces llega García-López y eleva el producto hasta la siguiente categoría. Ya en las primeras secuencias prueba su enorme talento. Vean ese plano imposible en que Wayne, a lomos de su caballo, muestra sus documentos a los policías, mientras a un lado uno de ellos detiene a la chiquilla que le ha pedido auxilio. El dibujante levanta el punto de visto hasta la altura del héroe, que contempla (y con él el lector), el drama que se despliega a su alrededor.

Batman el reinado del terror de M. Barr y García López edita ECC comic revolución francesa
Dos páginas más allá se marca la increíble viñeta de la llegada a la plaza, del héroe por un lado y de los condenados a la guillotina por el otro.

Esos planos generales son especialmente difíciles de componer. García-López lo resuelve con aparente facilidad y con una apabullante profundidad de campo. Todo está detallado y todos los elementos nos informan de algo. Al tiempo, su composición es perfecta así que no hay confusión posible y nuestra mirada puede desplazarse con naturalidad de uno a otro centro de atención.

El resto se lo pueden imaginar: mujeres bellísimas, héroes apuestos, trajes con unas arrugas maravillosas, expresiva iluminación, cuidada ambientación, ingeniosas estructuras de página, impactantes angulaciones laterales… Cada página es la lección de un maestro capaz de dibujarlo todo y todo bien.



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viernes, 8 de mayo de 2015

VIEJAS GLORIAS DEL CÓMIC

Llegan a las librerías productos que por un lado agrupan material clásico, hace tiempo descatalogado o inédito, y por el otro suponen nuevas creaciones de autores veteranos que en muchos casos mantienen un numeroso grupo de fieles seguidores.


Hombre de Peter Wiechman y Rafael Méndez Aleta Ediciones
Hombre
Peter Wiechman y Rafael Méndez
Aleta Ediciones, 2015.
192 páginas, 19,95 euros.

En la primera categoría incluiría la necesaria recuperación de Rafael Méndez, en su momento uno de los mejores dibujantes realistas de este país, que trabajó durante años para Alemania y es casi un perfecto desconocido para los aficionados actuales. Hace tiempo que se retiró de una profesión que acabó destrozándole los nervios e incapacitándole para el dibujo.

Ahora se traduce uno de sus westerns, Hombre, donde podemos disfrutar con sus extraordinarias dotes para la representación de animales y ambientes. Aunque los guiones son muy setenteros, se dejan leer. Al menos son breves y tienen ese punto sincopado propio de guionistas como O’Neill, que le pegaba tales empujones a las historias que se acababa con la sensación de que faltaban viñetas. El trabajo con el pincel de Méndez, increíble. Durante años estuvimos incluyendo planchas suyas en la revista El Wendigo ya que su director, Faustino Rodríguez Arbesú, no podía entender que nadie se acordara de este auténtico artista maldito. Finalmente ha llegado su momento y eso es bueno.

García López - Superman Otros Mundos y Batman - Episodio Perdido; edita ECC
Superman Otros Mundos, 184 páginas 18,95 €
Batman Episodio Perdido, 96 páginas 12,95 €
Edita ECC

En la segunda categoría, la de veteranos en activo, situaría a García López, que acaba de sacar otro comic de Batman. En este caso la excusa es recuperar un episodio de la serie clásica de la tele que no se llegó a producir. Ahora se adapta en viñetas y la ñoñería pop de la serie original parece contagiar y ablandar la labor de un grafista tan poderoso como Jose Luis García López, medio gallego y medio argentino que lleva mil años asentado en los USA.

Más interés tienen otras recuperaciones de su trabajo, como sus colaboraciones en la serie de Superman o sus Elseworlds. Ya conocíamos su versión medieval del personaje, con guión de Gibbons y que se incluye en este recopilatorio. Pero no las otras dos, donde exhibe sus poderosas dotes. El problema es que no se entinta él y los encargados rebajan un tanto el vigor de sus lápices. Con todo, recomendable.


Los espíritus de los muertos de Poe por Corben, edita Planeta Comic
Los espíritus de los muertos de Poe
Corben
Planeta Comic
216 páginas, 30 € 

Otro veterano que vuelve es Corben, de quien constantemente se recopila material. Ahora nos da nuevas versiones de Poe, con color digital. El problema es que Corben es mucho Corben. Y que una vez leída su primera versión de “El Cuervo”, no se puede olvidar y su reinterpretación no es TAN buena.

Pero aunque inevitablemente estemos comparando con la fuerza de su trabajo pasado, notando lo que ha perdido por el camino, Corben sigue siendo mucho y no seré yo quien se atreva a meterse con él. Todavía disfruto con sus sombras, con sus volumetrías, sus imposibles hembras y casi diría que me gustan hasta sus errores.



La peste escarlata de Carlos Giménez Edita Panini
La peste escarlata
Carlos Giménez
Edita Panini, 96 páginas

El siguiente es un caso parecido. Carlos Ginémez ha sido el dibujante y autor de comics más grande de este país. Y aún pasarán años hasta que alguien pueda arrebatarle esa posición. Creo que esto nunca se ha dicho lo bastante alto ni lo bastante claro. No era solo que fuera bueno, es que era mucho más bueno que los demás, su trabajo estaba a años luz de todo lo que se hacía. La mezcla de dibujo, guión, voluntad narrativa y visión del mundo, sus ganas de contar, convertían sus comics en un continuo disfrute.

Pero ese momento pasó. Es duro decir esto de alguien que ha sido tan importante y durante tanto tiempo. Y no es que sólo haya hecho una o dos obras interesantes. No, su carrera está cargada de trabajos para citar y recordar. Pero la edad no perdona y salvo contadas excepciones, pocos autores sobreviven al paso (y peso) de los años. Me temo que eso es lo que le ha pasado a Giménez. Su ciclo dedicado a la Guerra Civil ya me pareció bastante flojo. Sus álbumes sobre Pepe González, más allá del interés documental, resultaban estirados y repetitivos y el balance final tampoco estaba a la altura de anteriores trabajos.

Y ahora llega esta Peste escarlata, otra adaptación de London, como el Koolau que dibujó hace tanto. Le ha dado un aire futurista, un género que ya había transitado, con Dani Futuro primero, Hom o Érase una vez en el Futuro después, entre otras ocasiones. Y el resultado es pobre. Giménez es demasiado profesional para ofrecer un mal comic. Pero está muy por debajo de anteriores productos suyos, le falta fuerza, interés, verdad. La humanidad de sus personajes, uno de sus rasgos distintivos, ha sido sustituida por la ideología y la denuncia de vuelo corto. Él siempre ha sido un autor comprometido y crítico, pero no anteponía los discursos al relato. Ahora sí, y es una pena.
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viernes, 21 de enero de 2011

CAMINO A LA PERDICIÓN

"Camino a la perdición" de Collins, Piers Rayner, García-López, Lieber y Rubinstein, editado por Panini
Max Allan Collins, Richard Piers Rayner, Jose Luis García-López, Steve Lieber y Josef Rubinstein
Panini Noir. Barcelona, 2010.
592 páginas, 29,95 euros.

LO MEJOR Y LO PEOR

Hace años, coincidiendo con el estreno de la película de Mendes Camino a la Perdición, se editaba en España la novela gráfica que había inspirado el film. El dibujo era malo a rabiar. Después supimos que el extraordinario Jose Luis García-López se había hecho cargo de la segunda parte. Cuando ya suponíamos que nunca la veríamos traducida, alguien se ha decidido a publicarla.



La buena noticia es que podemos, finalmente, disfrutar del arte de García-López. La mala es que a algún desalmado se le ha ocurrido realizar una edición completa, con lo cual se nos obliga a adquirir otra vez ese pestiño del que ya nos habíamos desecho. Sumen a eso cierta desidia editorial que nos impide localizar con claridad las páginas dibujadas por quien nos interesa. El índice es demasiado genérico y apenas especifica quién se encarga de qué. Por supuesto, distinguimos inmediatamente al tal Piers, el inútil que perpetra la primera parte, que no he cometido el error de releer. Pero luego apenas se nos indica dónde acaba Gacía-López y empieza Steve Lieber. El segundo hace lo que puede, pero son muy pocos los que están a la altura del gallego afincado en Nueva York. Luego vuelve, entintado por alguien que no es Rubinstein como en la primera parte y que podemos deducir que es el mismo Lieber, pero no queda claro.

En fin, dicho todo esto, cabe añadir que las comparaciones que se hacen entre esta historia y Lobo Solitario y su cachorro son abusivas. La serie japonesa es realmente antológica, una obra maestra cargada de pasajes intensísimos, mientras que de esta saga lo mejor que puede decirse es que resulta entretenida, recrea bien una época fascinante y poco más.

"Camino a la perdición" de Collins, Piers Rayner, García-López, Lieber y Rubinstein, editado por Panini
En realidad, sólo hay una razón para que estemos hablando de ella. Hace años Josef Rubinstein nos explicaba en el Salón Internacional del Comic del Principado de Asturias, en Gijón, cómo le habían ofrecido el trabajo: “¿Entintar a Jose Luis? ¡Estupendo! ¿A cuatro páginas por día? ¡Vaya por Dios!”. Él no estaba nada satisfecho de sus acabados y esa era una de las razones por las que vendía originales de esta historia a unos precios de risa, para felicidad de quienes estábamos por allí, que pudimos hacernos con unos García-López por una ridícula cantidad de dinero. A pesar de las duras condiciones en que se culminó este proyecto, lo cierto es que apenas se notan en el resultado final.

Lo reviso y se me agotan los adjetivos: enérgico en sus héroes, que siempre irradian una prodigiosa fuerza interior, sensual en sus mujeres, tan mundanas como elegantes, delicado en los niños, creíble al cien por cien, ajustado en sus gestos, preciso en su narrativa, fascinante en sus angulaciones laterales, impecable en su reconstrucción del ambiente histórico… Personalmente prefiero la dureza de los acabados de Rubinstein frente a la versión un poco más suave que ofrece el segundo entintador, pero en ambos casos García-López se impone con su maestría habitual y vuelve a dejarnos con la boca abierta. Considero que cualquier aficionado que desee entender cómo se dibuja la figura humana debe estudiar con aplicación este poderoso trabajo. Todo está ahí, con sencillez y una apabullante facilidad. No se lo pierdan, pero empiecen por la página 299.
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sábado, 9 de octubre de 2010

Batman confidencial: La tumba del rey Tut

PEQUEÑO GRAN GARCÍA LÓPEZ

DeFilippis, Weir, García López y Nowlan
Planeta DeAgostini. Barcelona, 2010.
130 páginas, 10,95 euros

En 1993 tuvimos la fortuna de contar en el Salón Internacional del Comic de Gijón con José Luis García López. Este dibujante de origen español emigró de niño a la Argentina, donde inició su carrera profesional. A mediados de los setenta se instaló en los USA, donde muy pronto empezó a colaborar en exclusiva para la editorial DC. Debido a que su ritmo de trabajo no se ajusta a los exigentes estándares norteamericanos, se decantó por las miniseries, los encargos especiales y los dibujos de promoción. García López ha sido uno de los pocos dibujantes encargados de fijar la imagen de los superhéroes de la DC, de cara a su inclusión en productos comerciales, de las fiambreras a las mochilas, pasando por cromos, carpetas, chicles o lo que se les ocurra.

De aquella primera estancia en Gijón yo recordaba su aspecto frágil, que contrastaba de manera divertida con la fortaleza que emana de cualquiera de sus figuras. Iba asociado a una aparente timidez y a una gran amabilidad, que se hacía evidente en el trato que dispensaba a su mujer, de la que estaba siempre pendiente. Todos quedamos prendados de su dulzura y humildad y sentimos mucho que diversas circunstancias familiares le impidieran repetir su viaje a España. Por eso fue especialmente placentero tener ocasión de saludarlo de nuevo, el pasado año en Nueva York. Estaba tal cual lo recordaba, como si el tiempo no hubiera transcurrido para él. Y lo mismo ocurría con su trabajo.

Aunque como ya he explicado dedica casi todos sus esfuerzos a tareas de promoción de la compañía, de vez en cuando nos sorprende con alguna historieta. ¡Y son siempre brillantes! García López mejora con los años y sus virtudes gráficas consiguen dejarnos boquiabiertos. Se ha dicho que es un dibujante de dibujantes, que su arte sólo gusta a sus colegas y sin embargo no convence al público. No encuentro una razón que justifique esto, porque lo cierto es que ahora mismo son ya muy pocos los autores realistas que alcanzan su calidad. Domina la figura humana, dibuja tan bien a hombres como mujeres, no hay encuadre que se le resista, sus personajes actúan con gran expresividad y es un narrador excelente, con una puesta en escena siempre espectacular. Como ya he dicho, sus patronos sólo pueden ponerle una pega, su lentitud.

En este caso lo han emparejado con otro creador exigente y característico, Kevin Nowlan, que tampoco se distingue por su rapidez. Ya habían coincidido en aquella extraña aventura que amalgamaba héroes de Marvel y DC, donde demostraban que formaban un buen matrimonio. Aquí la magia vuelve a producirse y sus tintas enaltecen los lápices de García López con una delicadeza no exenta de vigor. Pero, como nos explicaba el propio José Luis, “si yo soy lerdo, Kevin es re-lerdo”. Lo que quería decir era que Nowlan iba tan despacio que García López tuvo que entintarse en una parte. Cuando vio lo que el entintador ya había hecho, se sintió incapaz de alcanzar sus cuidadosos acabados y, de hecho, su fragmento resulta más “torpe” en comparación.

Dicho lo cual sólo cabe alegrarse por la aparición de este tebeo, una aventura más de Batman, con un guión entretenido y un increíble trabajo de García López, secundado por el siempre especial Kevin Nowlan. Para rematar la faena, los editores españoles han tenido la feliz idea de incluir trabajos anteriores del español, entre los que sobresale ese soberbio episodio ambientado en la guerra civil americana. No se lo pueden perder.
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