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viernes, 10 de mayo de 2019

PRÍNCIPE VALIENTE 2018 Y WALKING DEAD

VIÑETAS POLÍTICAS

Es habitual que algunos autores reaccionen ante determinados rasgos de la actualidad. Las sucesivas oleadas anti-Trump han acabado resonando en las viñetas de dos series muy alejadas del mundo “real”.


cómics PRÍNCIPE VALIENTE de Schultz y Yeates, edita Dolmen
Schultz y Yeates
Príncipe Valiente: 2018
Dolmen, 2019
58 páginas. 14 euros

Desde las páginas del Príncipe Valiente el guionista Mark Schultz se inventa una intriga política protagonizada por un demagogo que pretende destronar a la reina Aleta. No es la primera vez que ella, uno de los personajes femeninos más fascinantes de la historia del cómic, se enfrenta a conspiraciones de nobles insurrectos. Al final siempre triunfa la monarquía, como Dios manda. En este caso la diferencia la marca el senador que dirige a los opositores a la corona, un tipejo que defiende la pureza de raza de sus compatriotas frente a los decadentes extranjeros. Al final todas sus proclamas patrióticas tan solo esconden unos muy prosaicos intereses personales. Se trata de controlar las fronteras para rentabilizar una inversión inmobiliaria.

En el actual contexto norteamericano es sencillo identificar a ese senador Krios con el impopular Trump. Parecen sostener discursos anti-inmigración similares. Pero las buenas metáforas políticas tienen la virtud de adaptarse a diferentes situaciones. Si lo trasladamos a la actualidad española podríamos sustituir a Krios por el atractivo Torra y poner al rey en el papel de Aleta. Por un lado el racista que defiende lo propio frente a la ocupación extranjera, por el otro el monarca que desvela los sucios interesas del demagogo y denuncia su limitada idea de la justicia.

En la intriga de Schultz al final triunfan los buenos y el aspirante a reyezuelo huye dejando a toda su familia atrás. Todo ello servido con el excelente dibujo de Tom Yeates, que factura algunas de las mejores páginas de la saga que recordamos. Es muy de agradecer que Dolmen continúe publicando la serie en España, al sosegado ritmo de un álbum por año. No se lo pierdan.



LOS MUERTOS VIVIENTES de kirkman Y Adlard.
Kirkman y Adlard
Los muertos vivientes: nuevo orden mundial
Planeta comic, 2019
144 páginas. 8,5 euros

También es totalmente recomendable la serie “Los muertos vivientes” y también se ha visto afectada por la actualidad.

Ya saben que no deben compararla con la de la televisión. Aunque el cómic fue primero, cada cual ha seguido sus ritmo y tono y sería injusto que dejaran de leer los comics si la ficción televisiva les ha cansado. Porque los guiones de Kirkman son cada vez mejores.

Ya he comentado con anterioridad muchos episodios sueltos así que no necesito insistir en su calidad. Quizás la mayor sorpresa es que los argumentos no dan muestra alguna de agotamiento. Han explorado las muy diversas facetas de la supervivencia, de la moralidad y de las emociones humanas.

Pero en este último episodio, titulado no por casualidad “Nuevo orden mundial”, se nos empieza a mostrar una nueva sociedad, aparentemente muy efectiva, basada en las jerarquías establecidas en el viejo mundo. Como todos sus lectores recordarán, abundan en la serie diferentes formas de agrupación: bandas, mafias, dictaduras, tribus… Casi todas ellas son formas regresivas, salvajes vueltas al pasado marcadas por un presenta especialmente duro. Cuando la barbarie nos rodea, nos volvemos bárbaros. 

Rick Grimes, el protagonista, ha sido como un faro moral que ha evitado toda tentación que supusiera un retorno a pautas de comportamiento más arcaicas. Pero ahora él y sus colegas se enfrentan a un modelo exitoso que hasta ha restaurado los partidos de futbol y cuya eficacia parece basarse en una estricta división de clases. Y eso el libertario sheriff Grimes no puede tolerarlo. La intriga apenas ha comenzado a desvelarse así que permanecemos a la espera de hacia dónde nos conducirá el guionista. Pero ya podemos suponer que no será hacia donde esperamos.

América lleva mucho tiempo discutiendo los modelos de gobierno y las tentaciones dictatoriales de sus dirigentes. Así que seguro que lo que Kirkman vaya a aportar será tan inteligente como pertinente. Yo ya espero la continuación.


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viernes, 5 de abril de 2013

SOBRE EL CLÁSICO "PRINCE VALIANT" de E. MARTÍNEZ-PINNA

El rescate emocional de un clásico: “Prince Valiant”, la obra cumbre de Hal Foster  de Eduardo Martínez-Pinna.  Edita Manuel Caldas.
El rescate emocional de un clásico: “Prince Valiant”, la obra cumbre de Hal Foster
de Eduardo Martínez-Pinna.
Edita Manuel Caldas. Portugal, 2012.

64 páginas. 18,50 euros.

EN LOS TIEMPOS DEL REY ARTURO


Se publica una nueva monografía sobre el Príncipe Valiente al tiempo que concluye la edición completa de sus aventuras.


Esta colección nos ha permitido revisar la aportación de Schultz y Gianni a la serie. Aunque recientemente un volumen recogía parte de sus planchas, ahora se nos ofrece su trayectoria hasta el pasado año, completando nuestra información. Como ya comenté en su momento, es difícil que nadie resista la comparación con Foster, pero Gianni al menos aporta un talento personal con una sensibilidad muy particular para los tramados. Sorprende cómo emplea sus herramientas y las texturas que obtiene de sus plumillas y pinceles, especialmente llamativas en sus hombres prehistóricos, por ejemplo. Enlazando con la tradición, capta nuestra atención al utilizar recursos antiguos como el pincel seco, que actualmente apenas se emplea y él derrocha en sombras y perfiles.

En cuanto a Schultz, hablaba del enfoque más fantástico que había querido darle a la serie. Siendo más precisos, lo que nos encontramos es un homenaje masivo al maestro Harryhausen, con la aparición del cangrejo gigante que inventó para La Isla Misteriosa, entre otras imaginativas criaturas, de dinosaurios a lagartos gigantes. Pero esa tendencia de los argumentos a incluir componentes irreales no excluye la participación de ciertos matices que hicieron famosa a la serie original. Me refiero sobre todo a las ricas y complejas relaciones entre Val y su familia. Schultz no sólo nos muestra a Aleta enfadada por tener que perseguir por medio mundo a un marido que apenas se acuerda de llamarla. También su hijo le acusa de irresponsable y le echa en cara su actitud irreflexiva y su complejo de Peter Pan. Para mantener el mito el guionista sabe que debe cuestionarlo, mostrar sus puntos débiles y luego seguir como si tal cosa. Y es exactamente lo que hace. El Príncipe Valiente es un cabeza loca que se pasa la vida metiéndose en líos, algo que no casa mucho con su estable vida familiar. Una vez que se enuncia esa paradoja, el lector puede seguir disfrutando con la historia sin sentir que le toman el pelo.

El rescate emocional de un clásico: “Prince Valiant”, la obra cumbre de Hal Foster  de Eduardo Martínez-Pinna.  Edita Manuel Caldas.
Aunque esta edición completa de la saga es sin duda la mejor y más completa hasta la fecha, nos ha dejado también con la miel en los labios, ya que no hemos podido disfrutar del arte de Yeates, encargado de dibujarla desde el año pasado. En fin, a ver si pronto podemos echar una vistazo a esa última etapa. Mientras, podemos mitigar nuestras ansias con el enésimo volumen dedicado al héroe. Edita el infatigable Manuel Caldas y sólo por las espléndidas reproducciones que contiene su adquisición merece la pena. Incluye una plancha en el exuberante formato original y no pocas viñetas donde admirar la destreza del dibujante con el pincel.

Respecto al texto, yo diría que es algo más irregular. Se realiza un repaso a la trayectoria vital de Foster y a sus aventuras editoriales, deteniéndose en los pasos previos y las influencias que le llevaron de Tarzán a Valiant. Luego se citan los deslices históricos de la serie y sus aciertos dramáticos y se dedica un aparte a los caballos (según parece el autor es veterinario). También se aborda el espinoso asunto de los formatos, la reproducción y las diversas ediciones por las que ha pasado Val. Considero que donde más patina es en el análisis de determinados aspectos del guión. Prince Valiant llama la atención por el dibujo pero enamora por su argumento, por la sólida construcción de los personajes. Juzgarlos con premisas actuales, a la estrecha luz de lo políticamente correcto, resulta bastante inadecuado. Que es exactamente lo que hace Martínez-Pinna. Se pierde en justificar los azotes que Val propina en el augusto culo de su indomable esposa. O en explicar las inmoralidades que debe cometer para derrocar a reyezuelos indignos que disfrutan torturando a su pueblo. Val es ante todo un tipo práctico, cuya mentalidad debe más al americano medio de los tiempos de Foster que al caballero medieval al que se supone representa. Como tal está lleno de contradicciones, que se integran en una lógica final, en un sistema de valores coherente. Y eso vale para sus relaciones con los malos y con las mujeres. De Aleta a Tillicum, pasando por las dos hijas de Val, la serie está cargada de mujeres con carácter cuya sola presencia vuelve innecesaria cualquier duda respecto al feminismo o machismo de Foster. Por supuesto que su visión de la mujer es absolutamente respetuosa, por eso mismo no es simple ni carece de aristas.
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viernes, 19 de octubre de 2012

TARZÁN 100

Tarzan of the Apes - Edgar Rice Burroughs in comic

UNA OBRA MAESTRA... DEL CÓMIC


Se cumplen cien años de la genial creación de Burroughs. Si este héroe de la jungla ha tenido cierta fortuna literaria y algunas de sus adaptaciones cinematográficas son memorables, donde realmente ha producido un conjunto de obras extraordinarias es en el fértil mundo de las viñetas.

Su primer dibujante fue ni más ni menos Hal Foster, seguido poco más tarde por el no tan eficaz Rex Mason. Afortunadamente Foster pronto retomó el personaje y nos regaló varios años de aventuras trepidantes y espléndidamente dibujadas, antes de pasarle el testigo a Hogarth, que aportó otros aires a la serie. El Foster pre-Príncipe Valiente no es tan redondo en su narrativa y el dibujo carece del endiablado detalle que luego le caracterizará. Pero en cambio su pincel es expresivo y sugerente y se recrea en los aspectos más fantásticos de la creación de Burroughs. Es un gran tebeo, que aguanta cualquier revisión.

Con el tiempo la serie saltó de los periódicos al floreciente campo de las revistas de comics, donde nuevos creadores se encargaron de imaginar las andanzas que se ajustarían a aquel nuevo formato. Destaca Jesse Marsh, un dibujante de acabados aparentemente descuidados, pero que supo dar con el tono adecuado a los inteligentes guiones de Gaylord Dubois para la editorial Dell. Aquí nos llegó a través de varias encarnaciones, como Laida o Mico, entre otras.

Tarzán adaptaciones al comic por Florentino Florez

En los setenta los derechos fueron saltando de una editorial a otra. Primero DC se lo encargó a uno de sus principales artistas y por entonces editor, el recientemente fallecido Joe Kubert, que facturó una maravilla de ritmo y narrativa, rompiendo todas las reglas sobre composición de página. Cuando más tarde Marvel recogió el testigo y le pasaron el muerto a Buscema, éste apenas pudo competir con la extraordinaria versión de Kubert.
Tarzan cumple 100 años - comic, historieta

No nos olvidemos de la prensa. Tras décadas en que Tarzán era visualizado por dibujantes tan buenos como Ruben Moreira o John Celardo, en los setenta un creador limitado y con tendencia a la rigidez, Russ Manning, se encarga de la tira diaria y de los dominicales, realizando la obra de su vida. Por su Tarzán se pasean todos los comparsas y los lugares variados y fabulosos imaginados por Burrouhgs. Su trabajo es maravilloso y monumental y su Tarzán resulta moderno, poderoso y sexy, tan rotundo y bien perfilado como su limpio y contrastado blanco y negro.
Tarzan de Russ Mannning - comic

La suerte de Tarzán no decayó tras décadas de afortunadas adaptaciones. Gray Morrow en prensa o Lee Weeks en comic-book son otros grandes dibujantes que han puesto su saber y buen hacer al servicio del Lord salvaje. También Igor Kordey, que firmó algunas de las mejores incursiones que se han hecho últimamente. Como su Batman-Tarzán o su Tarzán-Carson de Venus, un delirio de ciencia-ficción espléndidamente dibujado que hasta el momento nadie se ha atrevido a traducir por aquí.

Tarzán, comic de Igor Kordey
Con Tarzán además ocurre un curioso fenómeno. Es un personaje que se adapta muy bien a los cambios de mentalidad. Empieza reflejando la visión colonial del mundo de principios del siglo XX. Es el tipo civilizado, el orden frente al salvajismo, la barbarie negra y animal. Pero poco a poco sentimos que lo civilizado deja de ser deseable y el “buen salvaje” gana la partida. Ya en el Tarzán de Manning se plantean dudas respecto a la presencia blanca en África. Dudas que se convierten en clamorosas afirmaciones en las versiones de Kordey y compañía. El hombre pasa de ser la especie superior que intenta domeñar el ámbito natural a convertirse en uno más, un primate que se equivoca, que peca de arrogancia cuando se enfrenta a lo inmutable. Una absoluta inversión de valores que el héroe completa con naturalidad. ¿En qué se convertirá en un futuro Tarzán? No podemos saberlo pero la celebración de su centenario es una excusa tan buena como cualquier otra para reflexionar sobre ese recorrido moral y vital, que también es en parte el nuestro.

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viernes, 13 de enero de 2012

Príncipe Valiente. H. Foster.

EN LOS TIEMPOS DEL REY ARTURO

Príncipe Valiente. 
Hal Foster.
Planeta DeAgostini

No han abundado las historietas medievales, sin embargo las pocas que se han dibujado se cuentan entre lo mejor del medio. Ahora mismo asistimos a la enésima reedición de El Príncipe Valiente, la obra maestra de Foster.

Cuando alguien decide dedicar sus esfuerzos a la Edad Media el resultado suele ser abrumador, enormes sagas que sorprenden por su volumen y ambición. Es el caso de Las torres de Bois Maury, el monumental trabajo de Hermann. O La crónica de Leodegundo, obra maldita del cómic español, una historia que cuenta ya con docenas de álbumes a sus espaldas y que no ha conseguido salir del estrecho ámbito en que ha sido publicada. Con una reducida tirada en bable, Gaspar Meana no ha encontrado un editor que se anime a editar sus historietas en un idioma que le permita alcanzar públicos más amplios. Así que permanece enterrado en encargos que apenas le permiten sobrevivir mientras que una de las colecciones más interesantes que se han creado en España es ignorada por la mayoría. Una muestra más de la cortedad de nuestros editores que marginan un trabajo muy bien documentado y convincente en el plano dramático, una saga que se inicia con la entrada del Islam en España y que viaja desde Asturias hasta los confines más lejanos del imperio árabe, ofreciéndonos una visión completa y compleja de un apasionante momento histórico.

Foster compartía el amor por el detalle de los autores citados pero sus fuentes no eran tan fiables como las actuales y sus licencias, por tanto, mayores. En todo caso eso preocupa bien poco a sus lectores, que enseguida se dejan llevar por el brío de sus historias y la vitalidad de sus personajes. El creador de El Príncipe Valiente participaba de una tradición fascinada por los mundos del medievo, que se remonta al siglo XIX. De Morris a Viollet le Duc la mitificación de una época más bien desconocida servía a un diverso y paradójico conjunto de intenciones. Su idealización nos brindaba un paraíso en el que todo era realizado con cuidado y mimo y las relaciones entre clases eran más justas y humanas, una sociedad jerarquizaba en la que los dirigentes servían de espejo a imitar para los más desfavorecidos.

Esa fábula pasó de forma natural al mundo de la pintura. Howard Pyle, uno de los padres de la moderna ilustración, dio vida a las aventuras del rey Arturo y sus mariachis en un espléndido conjunto de láminas con elaborados tramados en B/N. Su alumno predilecto, N. C. Wyeth, ilustró las andanzas del sonriente bribón que robaba a los ricos para ayudar a los pobres, a todo color y con una saturación que anticipaba las locuras cromáticas del Robin Hood de Curtiz y Flynn. Película que presidía el conjunto de espléndidas cintas que Hollywood dedicó al tema y la época. Un año antes de su estreno, en 1937, Foster había abandonado Tarzán para hacerse cargo de sus propias historias en El Príncipe Valiente, ofreciendo unos contenidos que resultaban muy familiares a los lectores.

La ambientación histórica es poco más que una excusa para el autor. Desde ella nos muestra su visión del mundo. Un mundo en el que los más justos gobiernan y en el que, sin importar el origen o la condición, lo que cuenta es el valor, la inteligencia y un conjunto de valores que caracterizan a la civilización frente a la barbarie. Como señala Faustino Rodríguez Arbesú ese carácter metáfórico del relato se hace evidente en pasajes como el de la lucha contra los hunos. Dibujado durante la IIGM, expresa con claridad la posición del creador: cuando los bárbaros, un reflejo de los nazis, han sido vencidos el héroe se niega a participar en nuevas guerras de conquista. Su deseo, como el de tantos americanos, era evitar el conflicto. Intervenir cuando no queda otro remedio y retirarse con la llegada de la paz.

Más allá de esas metáforas sociales y políticas, lo que engancha de esta serie son dos aspectos, uno evidente, quizás el otro no tanto. El primero es por supuesto, el dibujo. Foster sobrevive a cualquier edición. He leído la versión remontada en B/N de Dólar, la recoloreada de Buru-Lan, la pastosa de Ediciones B y algunas otras también en B/N, pero supuestamente más respetuosas. Planeta, después de un primer intento fallido nos brinda ahora una edición bastante decente y ajustada de precio. Sí, lo que están sacando los americanos es algo más grande, pero no seré yo el que se queje. En cualquier formato Foster se muestra como lo que es: un dibujante formidable, un maestro de maestros. Sus mujeres son maravillosas, sus figuras tienen movimiento, domina el claroscuro y sus sombras son elegantemente limpias, su entintado y sus tramas son muy modernos, sus telas y plegados excelentes, su ambientación perfecta, etc. Todo lo hace bien, todo parece real y hermoso en sus manos. Pero es que a ese fenomenal talento gráfico debemos sumar unos guiones impecables. La apariencia anticuada de sus planchas, la ausencia de bocadillos que son sustituidos por textos a los pies de las viñetas, no deben engañarnos. Su narración es trepidante y enérgica, sus personajes dignos de aparecer en cualquier drama clásico. Combina a la perfección el humor y la aventura, la descripción psicológica y el apunte social, es un feminista avant la lettre y nos cuenta una historia familiar, con niños que van creciendo ante nuestros ojos, como no volverá a verse en un cómic.
Es uno de los grandes y para mi será siempre el mejor. Leer más...