240 páginas, 20 euros.
¡TENEMOS HUEVOS DE SOBRA!
Esta joven autora gala se presenta en nuestro país con un tebeo sobre chicas que juegan al fútbol y donde nadie quiere ser como Beckham. Una historia de barrio tan sencilla como eficaz.
Al principio se diría que estamos ante un producto muy amateur. Con un dibujo naif y un color que tal parece haber sido aplicado con rotuladores, es como si nos asomáramos al diario de una adolescente. Pronto el entusiasmo y las ganas con las que está contada la historia consiguen que nos olvidemos de las carencias gráficas y realmente la lectura es muy fluida. Mejorar algunas expresiones, diferenciar a los personajes con mayor claridad, son aspectos que Chloé Wary sin duda pulirá en futuras obras. Pero es una narradora nata. Aborda uno de esos temas de actualidad sobre los que aparentemente ya no se puede decir nada nuevo. Y ella nos demuestra que quizás sí se puede.
Se trata de un equipo de fútbol femenino donde la falta de fondos lleva a la dirección a plantearse su cierre, manteniendo la sección masculina. Las chicas consideran que eso no es justo y exigen que los socios decidan. Para poner a la opinión pública a su favor se enfrentan al equipo de chicos en un último y muy emocionante partido. Adelanto que el final no me parece a la altura de todo el desarrollo. Pero su construcción dramática es impecable. Hay unas gotas de tensión sexual, con el misterioso entrenador y el novio macarra, una relación a tres que al final está más en la cabeza del lector que en el relato. También una buena dosis de rebelión adolescente contra la sufrida madre y toda figura de autoridad o persona mayor en general. Camaradería y una
Leer más...
