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lunes, 12 de octubre de 2026

GARTH ENNIS COMICS BÉLICOS

Garth Ennis guionista de cómics
NIÑAS EN EL BOSQUE

Garth Ennis es el mejor guionista de cómics que existe. Ésta es la clásica afirmación que divide a los lectores en dos bandos irreconciliables. Cada cual tiene su propia lista de escritores favoritos. Sin pensarlo mucho, la mía incluiría a Yann, Berardi, O’Donnell, Millar, Leonard Starr, Carlos Giménez, Greg, Eisner, Van Hamme...


Todos ellos son talentos sólidos que nos han brindado horas de reflexión, emoción y entretenimiento. A su lado, Ennis resulta irregular. Su talante burlón y gamberro consigue que su trabajo les parezca a muchos menos serio, menos intelectual que el de otros guionistas más valorados. Admitámoslo: el irlandés patina a menudo. Pero cuando acierta, ¡es el mejor guionista del mundo! Para muestra, algunos botones recientes.



The War Garth Ennis comic Moztros

THE WAR
Garth Ennis y Becky Cloonan
Moztros. Barcelona, 2026
112 páginas, 18,90 euros

Empiezo por el que me parece peor: The War. Es su versión de Cuando el viento sopla, la sobrevalorada novela gráfica de Raymond Briggs. Ya saben: se acerca el fin del mundo nuclear. Ennis consigue no ser tan pesado como su predecesor, el dibujo es agradable y al final todos mueren, como debe ser.

historias de la guerra Ennis comic integral vol2.

HISTORIAS DE LA GUERRA. INTEGRAL 2.
Garth Ennis, Cam Kennedy, David Lloyd, Carlos Ezquerra, Gary Erskine
Aleta. Madrid, 2026
240 páginas, 29,90 euros

Sigo con sus Historias de Guerra, reedición de sus cuentos bélicos, que cuento entre lo más decepcionante de su producción. Se ha pasado años contando historias de la IIGM, un tema que
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viernes, 10 de junio de 2016

BATTLEFIELDS de ENNIS, COMICS BÉLICOS

Donde acechan los monstruos Ennis Tal es la calidad y profundidad de las historias de Garth Ennis que siento que nunca será suficiente lo que diga de él. Además, siempre consigue que le acompañen dibujantes extraordinarios.


ZONA DE GUERRA


Su última entrega, ese Donde acechan los monstruos, se inclinaba hacia su lado más gamberro y humorístico, con una revisión del héroe colonial clásico, allí derrotado por una amazona sin prejuicios y mucho más inteligente que el palurdo y arrogante protagonista. Aunque esa clave irónica aflora en todos sus trabajos sabe cómo graduarla cuando aborda temas más serios, como en la segunda parte de Battlefields.

Battlefields. Querido Billy de Ennis y Snejbjerg edita Aleta. Cómic bélico
Battlefields. Querido Billy de Ennis y Snejbjerg edita Aleta80 páginas, 9,95 euros.Edita Aleta

Como en su primer y brillante episodio, se centra en una mujer a quien la guerra alcanza con extrema crueldad, primero como víctima de una violación y más tarde como superviviente de un fusilamiento. Esa enfermera apenas consigue restañar unas heridas más profundas de lo que parecen, como descubriremos sobrecogidos.
El escenario es el Pacífico durante la IIGM, lo que facilita una disección del racismo entre anglo-americanos y japoneses. El guión es tan brillante como el dibujo, a cargo del limpísimo Snejbjerg, que aporta un extra de elegancia y contención a una historia tremenda que habla de las ofensas bélicas y su casi imposible reparación. Por el camino el guión nos ofrece varios pasajes espeluznantes cuya veracidad Ennis se encarga de confirmar en el epílogo. Esos sucesos atroces ocurrieron. Y pueden volver en cualquier momento. Están pasando ya.

Marvel, Furia - Mis guerras perdidas de Ennis y Parlov
Marvel, Furia - Mis guerras perdidas de Ennis y Parlov.
144 páginas 12 € Edita Panini Comics


Abundando en el tema bélico era lógico que Ennis se hiciera cargo del soldado por excelencia de la Marvel, Furia. Tras la decepcionante “Pacificador” firmó los excelentes “Mis guerras perdidas”, dos volúmenes donde repasaba todas las guerras secretas de USA acompañado por el poderoso Goran Parlov  .
En ocasiones podía dar la sensación de que el enfoque era demasiado ligero, una farsa que no hacía justicia a los dramas citados, de Vietnam a Nicaragua pasando por Cuba.
Pero una segunda lectura prueba el innegable talento del guionista. Atención a los personajes, entre los que destaca Shirley, una muñeca explosiva que se va volviendo una frustrada, amargada e incómoda testigo según pasan los años. Como Furia, cabalga sobre la corrupción de otros, que cree poder usar en su propio beneficio aunque finalmente la violencia acaba alcanzándola. Una hembra poderosa y llena de carácter, otra prueba más del gusto de Ennis por las protagonistas femeninas fuertes.
Sobresale también el general Letrong Giap, un enemigo vietnamita de Furia, con el que sostiene varias escaramuzas muy sangrientas y que protagoniza una estremecedora escena de reconciliación (o algo así) al final. El guión esquiva con habilidad todo reduccionismo y las fronteras entre buenos y malos se diluyen, ya que la crítica se reparte en todas direcciones. Los guerrilleros cubanos torturan sin piedad a sus enemigos pero la contra no es mucho mejor, no abundan los angelitos. De hecho uno de los pocos personajes idealistas, con ecos de “El americano tranquilo”, acaba prácticamente quemado por las dosis de realidad que recibe acompañando a Furia. Pero se le trata con respeto, el guión no se burla de su ingenuidad, tan sólo opone sus aspiraciones a conflictos de muy difícil solución, con devastadores resultados.


Los esclavistas Punisher de Ennis y Leandro Fernández
Punisher, Cocina irlandesa - Los esclavistas de Ennis y Dillon, Fernández
144 páginas, 12 € Edita Panini Comics

Otra serie donde tuvo ocasión de reflexionar sobre la violencia y sus implicaciones fue Punisher. Tras su éxito arrollador con Preacher Ennis y Dillon desembarcaron en Punisher para crear un conjunto de episodios salvajes y de una violencia humorística irresistible. Cuando guionista y dibujante se separaron parecía que la saga perdería fuelle, en manos de ilustradores quizás más realistas pero sin el brío narrativo de Dillon. No fue así y conviene repasar las entregas una a una porque en todos los volúmenes encontramos elementos de interés. Además, aunque el héroe lucha habitualmente contra el crimen organizado en Nueva York, los guiones pronto comienzan a llenarse de referencias a otros conflictos. En “Cocina irlandesa” emplea como excusa una guerra de bandas para hablar del IRA, sus luchas intestinas, sus peleas con el ejército inglés, excelentemente representado por un camarada de Punisher que aparecerá en varios episodios, Yorkie. El humor es grueso y la violencia extrema, pero entre bromas y veras se dicen muchas verdades sobre el dolor innecesario causado por toda violencia terrorista, por mucho que se desee justificarla con motivos políticos. Al final siempre hay niños muertos. Leandro Fernández se encargaba de dibujar esta aventura y algunos de los capítulos más interesantes durante el paso de Ennis por la serie. Tras una brutal peripecia en Rusia, donde Punisher escapaba de una base de misiles nucleares, volvía a la cocina del infierno, otra vez con dibujo de Fernández. “Arriba es abajo y negro es blanco” era una abrumadora historia de amor y brutalidad, en la que Castle (el héroe) conocía a una marine casi tan bestia como él, mientras se enfrentaban a los Soprano versión 2.0. Fernandez y Ennis seguían juntos en uno de mis episodios favoritos, “Los esclavistas”, el mejor relato sobre trata de blancas que yo haya leído. No apto para estómagos sensibles.

Con Parlov volvían las bromas en “Barracuda” pero inmediatamente después recuperaba la épica en el gran drama bélico “Hombre de piedra”. Otra vez acompañado por Leandro Fernández, el guión llevaba al héroe a Afganistán. Había chistes sobre los follacabras y también un recuerdo para la ocupación soviética y las aventuras coloniales inglesas. El final estaba a la altura de una historia impresionante que sin embargo se permitía jocosos momentos de humor, en adecuado contraste respecto a los abundantes pasajes trágicos.

Punisher El Tigre de Ennis y Severin, edita Panini Comics
En fin, Parlov aportó su calidad habitual a las siguientes entregas, aunque para mi gusto en “Valley Forge, Valley Forge”, el enfrentamiento definitivo entre Punisher y el ejército, se hablaba mucho y los textos acababan con el ritmo de la narración. No quiero terminar sin mencionar el episodio “El Tigre”, un intenso relato de iniciación dibujado por el veterano John Severin. Se aprecia que su dibujo ya no tiene la fuerza de antaño pero da igual. Ennis firma una pequeña joya sobre el origen de ese héroe incierto que es Punisher, de nuevo un ensayo sobre la violencia, sus consecuencias y las preguntas sobre qué podemos o debemos oponerle. Al final el discurso del guionista es siempre moral. Hay acciones que representan el mal absoluto, como esa viñeta en que vemos la huella de una bota militar sobre un feto aplastado cuyo cordón umbilical permanece unido al vientre de la madre a la que acaban de rajar. Pero a la bestia capaz de semejante atrocidad no se la detiene con palabras o buenas intenciones. Se necesita una fuerza igual pero opuesta. Ahí es donde se sitúa Punisher y todos los soldados dispuestos a hacer lo que sea necesario. Ennis no hace trampas y muestra siempre las consecuencias de esos actos, el precio moral a pagar. Parecen tebeos fáciles, populares, puro entretenimiento. Y lo son. Pero también mucho más. No se los pierdan.
Battlefields 2. Querido Billy
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viernes, 13 de noviembre de 2015

COMIC DE WESTERN: TEX, MUERTE EN LA NIEBLA

TEX Muerte en la niebla con dibujo de Font y guión de Bonelli, edita Aleta
Aleta Ediciones. Valencia 2015.
224 páginas, 15,95 euros.

NIEBLA Y PLOMO 


Tex, el clásico personaje del oeste creado en Italia, está viviendo una segunda juventud gracias a algunos de los mejores dibujantes españoles. Ahora se edita una nueva muestra, otra vez con Font a cargo del dibujo y Boselli del guión.


Cabe recordar que estos volúmenes de Aleta recogen material publicado hace casi diez años. O sea que nos llega con un sorprendente retraso. Quizá ello se deba a la mala prensa del western, un género mal comprendido y que muchos consideran obsoleto. Soy de la opinión de que no existen géneros menores y que, como siempre, todo depende del talento de cada creador.

El primer Tex me parecía gratuitamente violento y un tanto pesado en sus desarrollos argumentales. Pero alguien tuvo la feliz idea de hacer especiales con estrellas tan notables como el americano Joe Kubert y todo cambió. Hasta el momento hemos disfrutado del arte de dibujantes extraordinarios como Font, Ortiz, Milazzo o Víctor de la Fuente, entre otros. Y de guionistas tan entretenidos como Segura o Nizzi. Hay aventuras mejores y peores pero la media se ha mantenido muy alta. Últimamente, raro es el tebeo de Tex que no leo con pasión o que no me apetezca comentar.

En esta última entrega se suman los talentos de dos artistas en estado de gracia. Por un lado el guionista Boselli, que firma un trepidante relato en con inteligencia con los tiempos. Se trata de una prolongada persecución: el hijo de Tex, intentando evitar problemas a un antiguo amigo, se mete con él en un tremendo lío cuando los confunden con una banda de maleantes. Mientras son acosados por un sheriff sin demasiados escrúpulos y de gatillo fácil, su padre lucha por alcanzarlo a tiempo de salvarle la vida. El escritor mantiene ambas acciones en paralelo y juega con los diversos momentos, con lo que el factor temporal ayuda a provocar tensión en el lector. Boselli se encarga de distribuir a lo largo de la historia un buen surtido de personajes que animan y vitalizan una trama con una estructura que funciona como un reloj, con muchas secuencias en las que parece que todo está perdido. Se incluyen algunos pasajes de redención, de transformación moral de protagonistas de comportamiento dudoso y cuya actitud va a cambiar mucho en el trascurso de la aventura, lo que aumenta nuestro interés en su destino.
cia con los tiempos. Se trata de una prolongada persecución: el hijo de

TEX Muerte en la niebla con dibujo de Font y guión de Bonelli, edita AletaAlfonso Font cumple con su deber y mucho más. Sus caballos son enérgicos y creíbles, lo mismo que sus paisajes, prolongadas panorámicas habitadas por un reparto dibujado con vigor y asegurándose de que cada actor se diferencia física y psicológicamente. Los fondos son maravillosos, tanto las ciudades y pueblos, perfectamente documentadas y realizadas, como los ambientes naturales, que constituyen casi un personaje más enmarcando a la perfección un relato siempre en movimiento, en el que los héroes no se detienen ni un segundo. Sobresale la vitalidad que sus acabados aportan, llenándolo todo de detalles pero sin parecer nunca agarrotado ni barroco. Su mancha negra está siempre bien situada y sus rallados son minuciosos y precisos.

En fin, que es otro Tex perfectamente recomendable. Y ya van…
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viernes, 8 de mayo de 2015

VIEJAS GLORIAS DEL CÓMIC

Llegan a las librerías productos que por un lado agrupan material clásico, hace tiempo descatalogado o inédito, y por el otro suponen nuevas creaciones de autores veteranos que en muchos casos mantienen un numeroso grupo de fieles seguidores.


Hombre de Peter Wiechman y Rafael Méndez Aleta Ediciones
Hombre
Peter Wiechman y Rafael Méndez
Aleta Ediciones, 2015.
192 páginas, 19,95 euros.

En la primera categoría incluiría la necesaria recuperación de Rafael Méndez, en su momento uno de los mejores dibujantes realistas de este país, que trabajó durante años para Alemania y es casi un perfecto desconocido para los aficionados actuales. Hace tiempo que se retiró de una profesión que acabó destrozándole los nervios e incapacitándole para el dibujo.

Ahora se traduce uno de sus westerns, Hombre, donde podemos disfrutar con sus extraordinarias dotes para la representación de animales y ambientes. Aunque los guiones son muy setenteros, se dejan leer. Al menos son breves y tienen ese punto sincopado propio de guionistas como O’Neill, que le pegaba tales empujones a las historias que se acababa con la sensación de que faltaban viñetas. El trabajo con el pincel de Méndez, increíble. Durante años estuvimos incluyendo planchas suyas en la revista El Wendigo ya que su director, Faustino Rodríguez Arbesú, no podía entender que nadie se acordara de este auténtico artista maldito. Finalmente ha llegado su momento y eso es bueno.

García López - Superman Otros Mundos y Batman - Episodio Perdido; edita ECC
Superman Otros Mundos, 184 páginas 18,95 €
Batman Episodio Perdido, 96 páginas 12,95 €
Edita ECC

En la segunda categoría, la de veteranos en activo, situaría a García López, que acaba de sacar otro comic de Batman. En este caso la excusa es recuperar un episodio de la serie clásica de la tele que no se llegó a producir. Ahora se adapta en viñetas y la ñoñería pop de la serie original parece contagiar y ablandar la labor de un grafista tan poderoso como Jose Luis García López, medio gallego y medio argentino que lleva mil años asentado en los USA.

Más interés tienen otras recuperaciones de su trabajo, como sus colaboraciones en la serie de Superman o sus Elseworlds. Ya conocíamos su versión medieval del personaje, con guión de Gibbons y que se incluye en este recopilatorio. Pero no las otras dos, donde exhibe sus poderosas dotes. El problema es que no se entinta él y los encargados rebajan un tanto el vigor de sus lápices. Con todo, recomendable.


Los espíritus de los muertos de Poe por Corben, edita Planeta Comic
Los espíritus de los muertos de Poe
Corben
Planeta Comic
216 páginas, 30 € 

Otro veterano que vuelve es Corben, de quien constantemente se recopila material. Ahora nos da nuevas versiones de Poe, con color digital. El problema es que Corben es mucho Corben. Y que una vez leída su primera versión de “El Cuervo”, no se puede olvidar y su reinterpretación no es TAN buena.

Pero aunque inevitablemente estemos comparando con la fuerza de su trabajo pasado, notando lo que ha perdido por el camino, Corben sigue siendo mucho y no seré yo quien se atreva a meterse con él. Todavía disfruto con sus sombras, con sus volumetrías, sus imposibles hembras y casi diría que me gustan hasta sus errores.



La peste escarlata de Carlos Giménez Edita Panini
La peste escarlata
Carlos Giménez
Edita Panini, 96 páginas

El siguiente es un caso parecido. Carlos Ginémez ha sido el dibujante y autor de comics más grande de este país. Y aún pasarán años hasta que alguien pueda arrebatarle esa posición. Creo que esto nunca se ha dicho lo bastante alto ni lo bastante claro. No era solo que fuera bueno, es que era mucho más bueno que los demás, su trabajo estaba a años luz de todo lo que se hacía. La mezcla de dibujo, guión, voluntad narrativa y visión del mundo, sus ganas de contar, convertían sus comics en un continuo disfrute.

Pero ese momento pasó. Es duro decir esto de alguien que ha sido tan importante y durante tanto tiempo. Y no es que sólo haya hecho una o dos obras interesantes. No, su carrera está cargada de trabajos para citar y recordar. Pero la edad no perdona y salvo contadas excepciones, pocos autores sobreviven al paso (y peso) de los años. Me temo que eso es lo que le ha pasado a Giménez. Su ciclo dedicado a la Guerra Civil ya me pareció bastante flojo. Sus álbumes sobre Pepe González, más allá del interés documental, resultaban estirados y repetitivos y el balance final tampoco estaba a la altura de anteriores trabajos.

Y ahora llega esta Peste escarlata, otra adaptación de London, como el Koolau que dibujó hace tanto. Le ha dado un aire futurista, un género que ya había transitado, con Dani Futuro primero, Hom o Érase una vez en el Futuro después, entre otras ocasiones. Y el resultado es pobre. Giménez es demasiado profesional para ofrecer un mal comic. Pero está muy por debajo de anteriores productos suyos, le falta fuerza, interés, verdad. La humanidad de sus personajes, uno de sus rasgos distintivos, ha sido sustituida por la ideología y la denuncia de vuelo corto. Él siempre ha sido un autor comprometido y crítico, pero no anteponía los discursos al relato. Ahora sí, y es una pena.
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viernes, 13 de marzo de 2015

CÓMIC BÉLICO: LAS BRUJAS DE LA NOCHE de ENNIS & BRAUN

BATTLEFIELD las brujas de la noche de Garth Ennis y Braun, edita Aleta, comic bélico, II Gruerra Mundial, equipos femenios
Aleta. 2015.
80 páginas, 9,95 euros.

LAS DAMAS DE LA NOCHE


Considero a Garth Ennis uno de los mejores guionistas del mundo. Sin embargo, cuando abordaba un tema que parecía fascinarle como es la Segunda Guerra Mundial, no alcanzaba la calidad de otras obras suyas. Finalmente ha escrito una historia bélica tan redonda como emocionante.


Entre las virtudes del guionista hay una especialmente notable. Explica de forma sencilla temas muy complejos. En este caso narra en paralelo la historia de una unidad alemana atascada en Stalingrado, que lucha por sobrevivir y en la que además uno de sus miembros intenta mantener su humanidad en medio de la locura de la guerra. Por otro lado se nos cuenta la vida de un grupo de aviadoras soviéticas, que debían combatir a los nazis con unos cacharros casi de juguete. La participación de equipos femeninos en la guerra ha pasado muy desapercibida y el guionista expresa en el epílogo su voluntad de honrar el valor y rescatar del olvido a aquellas luchadoras a quienes nadie agradeció sus indudables méritos.

Ennis humaniza a los actores de ambos bandos, o al menos lo intenta. Tampoco deja pasar por alto las salvajadas que todos cometieron. Así que se nos ofrece una buena ración de matanzas, violaciones y otros actos que no se ajustan a la Convención de Ginebra.

Se alternan con arrebatos heroicos y tan desesperados como el de la médico que a falta de mejores herramientas para amputar un miembro, intenta arrancarlo a mordiscos, un suceso que Ennis señala como real. El asunto de la violencia contra las mujeres es especialmente relevante aquí, ya que forma parte de los temores que debían afrontar las pilotos. Si eran capturadas su destino podía ser terrible, lo que explica la secuencia del suicidio que el guionista introduce como aviso de lo que podría suceder.

BATTLEFIELD las brujas de la noche de Garth Ennis y Braun, edita Aleta, comic bélico, II Gruerra Mundial, equipos femenios
Ennis mantiene su habitual discurso moral en un contexto dramáticamente realista. No es tan fácil sentir compasión por el otro cuando aquel desea matarte. Ni mantener la lucidez cuando todo lo que amas se desvanece a tu alrededor. Pero se puede intentar. Ante nuestros admirados ojos se despliega un tremendo drama bélico donde no faltan las amenazas de muerte, los ataques desesperados y hasta las breves pero intensas relaciones sentimentales. Descubrimos y admiramos a esas aviadoras soviéticas pero al mismo tiempo también sufrimos con el soldado alemán de a pie que se ha visto obligado a participar en una guerra horrible donde nada parece tener sentido. No cabe un final feliz.

El dibujante Russ Braun cumple firmando un trabajo realista y documentado, los personajes se diferencian bien y todo se pone al servicio de la dramática historia. Especialmente efectivas resultan las expresiones de los protagonistas, un aspecto crucial en un comic tan atento a las relaciones como éste. No puedo evitar la comparación con la novela gráfica española que comenté el mes pasado, Las damas de la peste, que trata asuntos similares. Lo que allí era ideología y tono impostado aquí es naturalidad y verdadera emoción. Las brujas de la noche, que fue el apodo que recibieron estas unidades femeninas, ofrece una profunda reflexión sobre el ser humano en unas circunstancias límite y no sólo discursitos sin apenas conexión con la realidad. Lo he dicho al principio y debo repetirlo: Ennis es uno de los grandes y ha vuelto a demostrarlo.
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viernes, 6 de marzo de 2015

LA AVENTURA DE "LA ESPADA" de LOS HERMANOS LUNA

Aleta. 2015.
144 páginas, 14,95 euros.

¡EL ESPADÓN!


La primera parte de esta aventura nos llegó a finales de 2013. Cuando entonces lo comenté mi queja era que la anterior obra de los Hermanos Luna se había publicado seis años atrás.


Así que supongo que estamos mejorando. Poco más de un año más tarde se nos permite seguir disfrutando con esta trepidante aventura protagonizada por Dara, la portadora de la espada. Y no decepciona en absoluto. Prácticamente había olvidado casi todo lo ocurrido en el primer volumen.
Recordaba vagamente la estructura argumental: Dara es una adolescente minusválida que ve cómo toda su familia es salvajemente aniquilada por unos desconocidos. En el curso de esos dramáticos sucesos se hace con una espada mágica que le otorga unos increíbles poderes además de devolverle la facultad de andar.

El segundo tomo se inicia con la heroína y sus amigos huyendo de los malos, unos tipos casi divinos y que también exhiben extraños poderes. Pronto las presas se convierten en cazadores cuando Dara decide ir a buscar a uno de los villanos cuya habilidad consiste en el dominio del agua.

Como viene ocurriendo desde los tiempos de Wonder Woman y Thor, a los superhéroes parece gustarles relacionarse con las mitologías clásicas, del frío norte al cálido Mediterráneo, y La Espada participa de esa tradición. Se citan vagos orígenes cretenses y los malvados se comportan como dioses griegos con poder sobre los diversos elementos. Esto, como otros préstamos del guión, apenas importa aquí. Toda la aventura establece paralelismos entre la anterior vida de minusválida de la protagonista y las dramáticas situaciones a las que se enfrenta en la actualidad. Si antes se burlaban de ella en el instituto o caía al suelo y debía aprender a levantarse sin la ayuda de sus piernas, en el presente el malo directamente le rebana los miembros o le hace mil perrerías que ya sabemos ella sabrá superar, como ya hizo con anterioridad. Todos sus sufrimientos pasados se convierten así en una suerte de preparación o entrenamiento que le permitirán superar las dificultades presentes. El libro podía haber derivado fácilmente hacia el manual de autoayuda para el perfecto adolescente, pero se evita con inteligencia tal peligro.

Lo mismo pasa con el dibujo, que sigue tan limitado como siempre. Pero da igual que los colores sean repetitivos y apagados o las figuras rígidas y con tendencia al envaramiento. Los hermanos Luna son tan buenos narradores que una vez que empezamos a leer nos olvidamos completamente de sus carencias y nos dejamos llevar por el vértigo del relato. Hay que decirlo ya: esta es una aventura arrolladora.

Más allá de los préstamos argumentales o de esa sensación de que hay ideas que ya nos suenan de otras sagas, los hermanos las mezclan de tal manera que todo resulta fresco y arrebatador. El momento en que se inicia la larga pelea entre la heroína y el villano señala un punto de no retorno hacia una larguísima y brutal secuencia de acción que podría calificarse como lo más cercano al primer Matrix que se haya hecho en comic. Me estomagan las continuaciones de la famosa franquicia fantástica pero reconozco el impacto visual y la influencia de algunos pasajes de su primera parte. Pues con su limitadísimo dibujo los hermanos Luna se acercan mucho a esas sensaciones dinámicas y coreográficas. No busquen grandes discursos ni profundidades existenciales. Pero sí un argumento que no ofende nuestra inteligencia y una dinámica puesta en escena de ritmo perfecto. Yo lo recomiendo con entusiasmo.
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viernes, 30 de enero de 2015

SERIE NEGRA: JULIA. EL OJO DEL SOL de BERARDI, MANTERO, ENIO, PICONI

Aleta, 2014
128 páginas, 13,95 euros

Pasito a pasito Giancarlo Berardi permite que su serie Julia vaya creciendo y desplegando su magia ante nosotros. Lo que comenzó como una correcta serie negra ha acabado convirtiéndose en algo mucho más interesante.


Berardi tiene en sí mismo a su principal competidor. Tras su “divorcio” con el prodigioso dibujante Ivo Milazzo se tomó unos años sabáticos para estudiar la carrera de criminología. Así adquirió los conocimientos necesarios para dotar de credibilidad su siguiente creación. El problema es que muchos todavía recordamos su saga anterior como una de las más grandes en la historia del comic europeo y mundial. Ken Parker, sobre todo cuando Milazzo se hacía cargo del dibujo, voló muy alto y nos dejó episodios inolvidables. Por cierto, ahora que abundan las recuperaciones y los Integrales, ya tarda una colección en condiciones de Parker, que aquí conocemos sólo fragmentariamente.

En fin, que Berardi tenía un listón muy alto que superar. Además, aunque asociamos Ken Parker con la pareja Berardi-Milazzo, lo cierto es que fueron varios los dibujantes que ilustraron los guiones, un sistema que se repite en Julia, de una manera aún más industrial. Y es que los italianos coinciden con Japón en su preferencia por el blanco y negro y las historias interminables. Así que es casi imposible que un único dibujante se haga cargo de la abultada cantidad de páginas que se producen cada mes.

Berardi se ha rodeado de un sólido conjunto de dibujantes realistas que pueden despachar con profesionalidad sus exigentes tramas. Los escenarios y las actuaciones de los personajes han de ajustarse con corrección a lo que indican los textos y, aunque los acabados puedan resultar casi vulgares y haya quien se sienta tentado a calificarlo de “trabajo artesanal”, yo aconsejo que no se cometa tal error. Ninguno de los actuales colaboradores de Berardi tiene la personalidad de Milazzo, eso es innegable. Pero son todos cuidadosos profesionales que realizan una labor más que respetable, sobre todo por su invisibilidad, su capacidad para ilustrar el guion, sin distracciones.

En cuanto a la inevitable comparación entre Julia y Ken Parker, la psicóloga-detective con cara de Audrey Hepburn resulta algo más fría que el vaquero amable con cara de Robert Redford. La emoción, que dominaba en Parker, aquí se ve sustituida por la precisión y la racionalización necesarias en todo trabajo de investigación. Pero cabe añadir que el autor ha ido rebajando esa distancia de un episodio al siguiente. A estas alturas, ya ha tenido tiempo de presentar un sólido conjunto de secundarios y de fortalecer sus personalidades. Como ocurría en Tintín, el reparto llega a ser más rico que el protagonista, hasta casi ocupar su lugar en la atención del lector. En Julia sobre todo nos interesa el inspector, cuya atracción por la psicóloga se hace progresivamente evidente pero que mantiene con ella una divertida y constante guerra de sexos. También resulta entrañable su ayudante, más que la criada y confidente de Julia, ese personaje construido a la manera de Whoopi Goldberg y que ha heredado de ella todos los manierismos y pocas de sus virtudes. Hay más personajes y cada vez se les concede un mayor espacio, lo cual es de agradecer.

En la última entrega (hasta el momento) se nos cuenta la historia de una secta, un conjunto de chiflados adoradores del sol y dedicados a suicidarse estrambóticamente. Berardi se toma su tiempo para construir un líder tan contradictorio como lleno de matices. El desarrollo de los hechos, que llevan a los detectives de un lugar a otro en su intento por detener una previsible masacre, está contado con un tempo perfecto, todo resulta interesante y creíble. Es un trabajo sólido y que desborda con mucho la banalidad periodística de los sucesos narrados. Conocemos miles de historias sobre el control mental y la manipulación que ejercen sobre sus acólitos sectas similares a ésta y sin embargo Berardi consigue que todo resulte novedoso y atractivo. Diría que principalmente por una razón: su dominio de las caracterizaciones, su profundo conocimiento de las pasiones humanas y su capacidad para transmitírnoslas de forma convincente. No se lo pierdan.
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viernes, 4 de abril de 2014

JULIA. MUERTE ASEGURADA de BERARDI, CARACUZZO & DALL'AGNOL

JULIA, muerte asegurada - las aventuras de una criminóloga de Berardi, Carcuzzo y Dall Agnoll. Edita Aleta
Aleta, 2014
256 páginas, 13,95 euros

LOS SERIALES SON PARA SIEMPRE


Desde sus orígenes, el comic se ha caracterizado por narrar historias eternas con personajes que no mueren nunca, continuando la tradición de los seriales. Cuando una serie tiene éxito ¿por qué interrumpirla?


Aunque con los años se ha conseguido una mayor variedad, la fórmula del “continuará” permanece. Muchos lectores se mantienen fieles a un personaje o título, olvidando qué autores se esconden detrás.

Algunos de los mejores tebeos todavía se encuentran entre las páginas de sagas muy populares, que conservan su calidad número tras número. Hoy quería citar algunas de esas series. Como Macanudo, de Liniers editado por Random House. El humorista argentino alcanza el noveno volumen que recopila su peculiar tira y mantiene todas sus constantes. Humor tierno o surrealista, da igual, al final siempre consigue hacernos sonreír.

Macanudo de Liniers


La serie de Los Muertos Vivientes ha conseguido una justa fama gracias a su adaptación televisiva, pero el tebeo original sigue en marcha y su interés no desciende. Los dibujos de Adlard son tan eficaces e impactantes como narrativos y los guiones de Kirkman continúan enganchándonos y manteniéndonos en vilo. A estas alturas los zombis son ya casi parte del paisaje y los verdaderos problemas los causan los vivos, los demasiado vivos. Ya he recomendado tantas veces esta serie que poco más podría añadir.

Julia - Historias de una criminóloga
De América nos vamos a Europa, más concretamente a Italia, de donde nos llega Julia, otra de mis favoritas. La edición española alcanza el octavo libro, que incluye material de 1999 y 2000. Como siempre, excelente. Puestos a elegir me quedo con la segunda historia, donde se entrelazan los recuerdos reprimidos de uno de los personajes con las andanzas de la protagonista, en este caso en plena aventura sentimental con un colega recién separado. Es una delicia comprobar cómo Giancarlo Berardi, el guionista, dispone sus piezas en un delicado conjunto donde nada sobra y todo aporta su fragmento de realidad a una obra tan detallada como interesante. El dibujo, como siempre, impresionista y real, fresco pero ajustado permanentemente a lo narrado.

Dejo para el final lo más exótico. De Europa nos trasladamos a Japón, donde ya hace años Tezuka publicó Fenix. En España se editaba hace poco su quinto tomo recopilatorio. Se inicia con una muerte y luego se nos explica lo que le ocurre a ese personaje que se acaba de estrellar contra el suelo, en una retorcida historia de resurrecciones. Sonaría muy raro si no fuera porque ya hace tiempo que sabemos que en Fénix puede pasar cualquier cosa. En esta gran reflexión sobre la vida y la muerte hemos visto fuerzas cataclísmicas en conflicto y luchas apocalípticas que nos han curado de espantos. Casi cualquier cosa es posible con Tezuka, su imaginación y arrolladora pasión narrativa no conocen límites así que entrar en Fénix es prepararse para que lo imposible se convierta en cotidiano. En el volumen conviven varios relatos donde se nos habla de robots que se sienten humanos y humanos que son reconvertidos en robots, y las consecuencias de estas situaciones. Al final, todo acaba rondando los grandes asuntos que preocupaban al autor: qué es lo que nos hace vivir y cuáles las razones para enfrentarse a la muerte y la desesperación.

Y, ya que hablamos de series, quiero recordar que Giménez casi ha concluido su trabajo dedicado a Pepe González, edita Panini  y que Sakai ha abandonado momentáneamente su Usagi Yojimbo para dibujar 47 Ronin una novela gráfica con samurais de verdad.

Pepe de Carlos Giménez, edita Panini Comics 47 Ronin de Mike Richardson y Stan Sakai (Usagi Yojimbo), edita Planeta deAgostini
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viernes, 21 de marzo de 2014

TEX. COLORADO BELLE de BOSELLI y FONT

Tex. Colorado Belle de Boselli y Font, edita Aleta
Aleta, 2014.
224 páginas, 15,95 euros.

EN EL PUEBLO FANTASMA


Si el western es un género prácticamente difunto en el cine, la serie de Tex nos demuestra que mantiene toda su vitalidad en las viñetas.


Tex siempre había sido un personaje aburrido y sus historias tendían a alargarse hasta el infinito. Era crudo, sencillo y violento y se podía entender que contara con innumerables seguidores porque reproducía muchos de los clichés que han dado fama a los relatos del viejo Oeste. Pero más allá de ese éxito prolongado en el tiempo, apenas podía competir con otra saga también de origen italiano, Ken Parker. Tras varios intentos que han dejado a mitad de publicación el admirable trabajo de Milazzo y Berardi, ya empezamos a pensar que jamás podremos leerlo completo en español. Y en eso llegó Tex. Primero hubo un primer intento de recuperación del personaje clásico, que se frustró rápidamente y confirmó la opinión que tenía de él. Pero luego empezaron a publicarse algunos de los especiales en los que participaban autores españoles. Dibujantes como el recientemente fallecido José Ortiz, Víctor de la Fuente, Blasco, Font, Bernet o Sommer. Y también algún guionista como Segura. ¡Y resulta que en su mayor parte eran excelentes! Muchos nos llegaban con retraso, por ejemplo el último que se ha editado se publicó originalmente en 2005. Pero da igual. A veces los dibujos son brillantes, en otros casos las historias nos atrapan y muchos de ellos tienen argumentos y grafismos fuera de serie. No exagero si digo que se cuentan entre lo mejor de lo publicado por aquí en la última década.

Para comprobarlo basta acudir a los Premios Haxtur, donde anualmente intentamos galardonar a los mejores tebeos sin prestar atención a su procedencia. La lista se inicia con Joe Kubert, que gana el Haxtur al Mejor Dibujo en 2004 con Tex. El jinete solitario. Al año siguiente Font es nominado por Tex. Los asesinos. En 2011 Segura y Ortiz son nominados por Tex. El oro del sur. Al año siguiente el mismo equipo repite nominación con Tex. Los cazadores de Fósiles, pero finalmente es Font el que se lleva el Haxtur al Mejor Dibujo con Tex. Los lobos rojos. En 2013 son dos los tomos de Tex que se reparten varios premios: Tex. Sangre en Colorado, de Claudio Nizzi e Ivo Milazzo, y Tex. El gran robo, de Claudio Nizzi y José Ortiz.

Viñeta de "Tex. Colorado Belle" de Boselli y Font, edita Aleta
Tal acumulación de galardones no es casual. Han entrado en la saga nuevos guionistas capaces de retomar los elementos más clásicos del western y aportarles nueva vida. Los argumentos giran en torno a atracos de trenes y bancos, luchas entre ganaderos y agricultores o mineros, persecuciones de asesinos, enfrentamientos de vaqueros contra indios y de indios contra indios… La lista completa. Los que amamos los westerns clásicos tenemos unas exigencias muy altas. No asociamos el género con las pelis de serie B con las que programadores indolentes rellenan las tardes en las televisiones locales. No, cualquiera que se acerque al Oeste sabe que debe medirse con Ford, con Hawks, con Mann, con Aldrich, con Eastwood… En fin, con los más grandes. No digo que esta última tanda de relatos de Tex alcance siempre el nivel de algunos de los creadores citados. Pero sí que la media es muy alta y que vienen acompañados por dibujantes en estado de gracia.

Por ejemplo, Font en esta Colorado Belle, la última entrega que nos ha llegado. La historia empieza y termina en un pueblo fantasma, donde se pierde la pista de la hermana de un predicador. Tex y su hijo se unen al pastor mientras intentan liquidar a una banda de auténticos asesinos. Todo el episodio es una prolongada persecución que no da descanso al lector. Si el guión está bien, que lo está y mucho, el dibujo es extraordinario. Font hace ya tiempo que no tiene nada que demostrar. Pero creo que nunca lo había visto tan rotundo, tan elegante, tan eficaz en sus encuadres y acabados. Su trabajo no es sólo bonito, también cuenta bien, caracteriza perfectamente a los personajes y exhibe un expresivo contraste de blanco y negro. Imprescindible.
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viernes, 31 de enero de 2014

XENOZOIC de M. SCHULTZ

Xenozoic de Mark Schultz, edita Aleta
Aleta, 2013.
352 páginas, 39,95 euros.

APOCALIPSIS EN LOS 80


El apocalipsis se convirtió en un suceso casi cotidiano en los ochenta. Ahora nos llegan dos bonitas reediciones con historietas de ese género.


Los tebeos que narraban las andanzas de desventurados supervivientes eran legión. A veces el desastre era ecológico, otras nuclear e incluso se ensayaban combinaciones de ambos. Cuando poco antes de iniciarse la última década del siglo XX cayó el infame muro de Berlín, sus restos arrastraron consigo innumerables viñetas que predecían nuestro fin de múltiples y desagradables maneras. El género nunca ha vuelto a ser el mismo, aunque los agoreros del juicio final han seguido anunciando incontables catástrofes que nos amenazan. Pero los guionistas parecen haber perdido la fe, despoblando las historietas de enfermos radiactivos y tipos duros capaces de acometer las mayores hazañas y también las más salvajes atrocidades con tal de sobrevivir.

Hombre - too 2 de José Ortiz y Antonio Segura, edita EDT Editores de Tebeos desde el blog de F. Flórez
Dos volúmenes imprescindibles recuperan algunas cumbres de aquel género tan peculiar como limitado. Ya señalé en su momento sus similitudes con el western, algo que queda patente en la relectura de Hombre. Esta obra maestra de Segura y Ortiz alcanza su segundo tomo, donde se agrupan las historietas en color de la serie. Aunque el gran Ortiz es incapaz de desprenderse del trazo veloz que le caracteriza, aquí se recrea con el color sobre todo en algunas caras alcanzando matices casi fotográficos y muy poco habituales en él. Enseguida abandona esos miramientos, que aparecen más en los primeros episodios, para centrarse en unos acabados de acuarela tan expresivos y rápidos como sus conocidos golpes de pincel. Un trabajo que rebosa energía y que se ajusta como un guante a las vigorosas tramas imaginadas por Segura. Hay violencia sin concesiones y generosas muestras de anatomía femenina, es bruto y ochentero, sexy y animal. No se lo pueden perder.

Lamentablemente José Ortiz falleció el pasado diciembre víctima de una fulminante enfermedad. En octubre había acudido al Salón de Gijón, donde sorprendió a todos con su vitalidad y amabilidad. Con más de ochenta años, se mantenía activo y en plena forma y reveló que estaba terminando una nueva entrega de Tex. Recibió el Premio Haxtur al Autor que amamos. Nos ha dejado uno de los grandes. Descanse en paz.

El segundo ejemplo es la reedición en un formato digno de la saga de Mark Schultz Cadillacs y dinosaurios, ahora conocida simplemente como Xenozoic. Como ya saben todos sus seguidores el caso de Schultz es muy extraño. Hablamos de un tipo con un dibujo clásico, deudor de los maestros de la E.C., que primero imita a Wood pero que acaba finalmente decantándose por Williamson y su elegante realismo. Alguien que no encuentra acomodo entre las grandes compañías y que debe recurrir a un editor independiente para conseguir que su trabajo vea la luz. Que tarda cada vez más tiempo en realizar un solo episodio debido a su casi enfermizo perfeccionismo. En el último empleó un año completo. Que sobrevive gracias al marketing de la serie y a su traslación a otros medios, como la animación y los videojuegos. Hablamos por tanto de una obra muy personal donde el desastre ecológico provoca una situación en la que los dinosaurios conviven con unos humanos que aún conservan parte de su tecnología, cadillacs incluidos. No es necesario mencionar la brillantez del trabajo gráfico de Schultz, basta pasar las páginas de Xenozoic para comprobarla y certificar la mejora, episodio a episodio, de su dibujo. Pero es que a esas planchas saturadas de información y detalles debemos sumar unos argumentos poéticos e inteligentes, que concilian a la perfección tramas de aventuras, de guerra de sexos, política y hasta ciertas reflexiones filosóficas. Es una obra mayor y su relectura es siempre necesaria.

Desde que la terminó, el autor se ha mantenido ocupado. Ha estado intentando acabar una suerte de novela muy ilustrada durante los últimos seis años. Parece que su intención es rematar Storms at sea antes del próximo verano. Luego dibujaría un episodio aislado de Xenozoic, fuera de continuidad y con la intención de recuperar el interés sobre la serie. Lo publicaría su actual editor, Flesk, que siempre ofrece unos productos impecables. Tras ese álbum, Schultz desea retomar y culminar la serie inicial. Ojalá podamos verlo algún día.


Aquí una visita rápida al catálogo de su exposición en Mallorca en 2005
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viernes, 4 de octubre de 2013

LA ESPADA de LOS HERMANOS LUNA

La Espada, de los hermanos Luna. Edita en España Aleta ediciones
Aleta. Valencia, 2013.
148 páginas, 13,95 euros.

LOS HERMANOS LUNA HAN VUELTO


Supimos de esta pareja de creadores hace más de seis años. Por entonces se publicaron dos obras escritas y dibujadas por ellos. Luego nada.


Tanto Ultra como Girls venían cargadas de buenas ideas y se dirigían a un lector desprejuiciado que no temiera enfrentarse a un dibujo muy funcional, con un estilo que exhibía la simplicidad del manga, ni a unos guiones cargados de referencias a otros géneros narrativos, sobre todo a los culebrones de la tele. Los hermanos Luna no pensaban únicamente en el tradicional comprador de tebeos sino que lanzaban cebos diseñados para atraer a los espectadores de las películas de zombies o a las seguidoras de las más modernas y frívolas series televisivas. Todo ello unido a una puesta en escena fresca y realmente ágil que convertía sus productos en una lectura casi irresistible. Entre todo el aluvión de nuevos guionistas y creadores de los últimos años, los Luna conseguían llamar nuestra atención.

Sin embargo, después de ese primer contacto nos esperaba el silencio. Silencio que se rompe ahora con una obra ¡de 2007! Han seguido trabajando desde entonces, así que confiemos en que algún día nos llegue el resto de su labor. Estos dos californianos de origen asiático estudiaron en el Savannah College of Art and Design, centro donde impartía clases Mark Schultz. Desde su graduación han ido alternando la creación de trabajos por separado y en conjunto, como dibujantes o guionistas, colaborando con las editoriales más importantes.

La Espada, de los hermanos Luna. Edita en España Aleta ediciones
Esta nueva muestra de su talento no decepciona. Hay algunas secuencias (muy pocas) donde el peso del diálogo es quizás excesivo. Un error que tienden a cometer los nuevos guionistas, posiblemente confundidos por la influencia televisiva. Como ya he comentado antes, el “tempo” que se consigue cuando un actor recita un diálogo no es el mismo del que depara la lectura interiorizada de un bocadillo de texto. Siempre es más pesado y por tanto el escritor debe calibrar muy bien su extensión y contenido. En una obra tan dinámica como esta los dos o tres pequeños latazos explicativos que encontramos llaman más la atención que en otros productos donde el bla-bla-bla es la norma y no la excepción.

Dicho lo cual, sólo cabe felicitar a los Luna por la frescura de su aproximación. No es que se nos cuente nada nuevo. Ya hemos visto antes estas historias de suceso-traumático-que-nos-permite-descubrir-el-pasado-oscuro-de-nuestro-padre. Pero aquí lo que importa es la forma, la garra, el encadenado de sucesos que nos empujan de manera perfecta de una secuencia a la siguiente. Es un tebeo de adolescentes pero también un buen espectáculo y mejor entretenimiento. Tiene humor y drama y violencia desatada. Como ocurre con Kirkman, autor con el que comparten no pocas características, los Luna no dudan en bromear con una brutalidad que parodia a la que aparece en muchos films de Hollywood. Ruedan los miembros de los malos y la gente muere con mucha gracia. Mientras tanto, la protagonista descubre sus poderes en la mejor tradición de Spiderman y compañía: salta por los aires, adquiere superfuerza y todo lo demás. Yo me compraré el siguiente y les sugiero que le den una oportunidad.
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viernes, 24 de mayo de 2013

INVENCIBLE. GUERRA VULTRUMITA de KIRKMAN, OTTLEY, RATHBURN Y PLASCENCIA

«INVENCIBLE. Guerra vultramita» de Kirkman, ottley, Rathburn, Plascencia. Edita Aleta Dolmen
Aleta y Dolmen, 2013.
208 páginas, 19,95 euros.

DESTRUCCIÓN TOTAL GARANTIZADA


El éxito de sus “Muertos Vivientes” puede llevar a que nos olvidemos de otras series de Kirkman. No permitan que eso ocurra.


Especialmente si son amantes de las emociones fuertes y el “gore” más desprejuiciado. Personalmente, no soy un gran fan de las vísceras y el derramamiento gratuito de sangre, pero supongo que para un autor actual resulta muy complicado evitarlas sin parecer ñoño y desfasado. Kirkman desde luego no tiene esos problemas y episodio tras episodio de Walking Dead nos ofrecen nuevas cumbres de brutalidad. Cabe decir en su defensa que suelen venir, como se dice, “justificadas por el guión” como las tetas de la Cantudo en las pelis de la transición. En el último capítulo hasta la fecha, si pensábamos que la gran viñeta en que al niño del prota le vuelan media cara (ojo incluido) era insuperable, el guionista nos demuestra que todavía puede llegar más allá. La muerte a palos de uno de los personajes principales se convierte en algo casi insoportable, contada a través de un conjunto de viñetas a toda página directamente brutales. Asoma el cerebro y los ojos se salen de las órbitas, empezando por los de los lectores. Y lo cierto es que sí, que todo encaja en la lógica argumental de la serie.

«INVENCIBLE. Guerra vultramita» de Kirkman, ottley, Rathburn, Plascencia. Edita Aleta Dolmen
Algo similar pasa en Invencible. La saga no deja de ser una actualización del clásico concepto de superhéroe adolescente, con problemas con la novia, los padres y el trabajo. Kirkman nos lleva de sorpresa en sorpresa, acompañado por varios dibujantes con talento y caracterizados por una narrativa ligera y directa y un trazo encantador y expresivo. Pero resulta que se nos narra una guerra entre seres superpoderosos y sin sentimientos.

La atmósfera recuerda a ciertos relatos de Kirby, cuando abandonaba las calles de Nueva York y se ponía galáctico. O mejor, cuando se ponía galáctico sin abandonar las calles donde se había criado. Esas lecciones sobre la fuerza bruta y la voluntad de poder que había aprendido en el barrio no se le olvidaron y salían a la superficie cada vez que imaginaba alguna confrontación cataclísmica y descomunal. Kirkman juega en un terreno similar, con fuerzas desbordadas peleando por el destino de la galaxia. Y sabe a qué están acostumbrados los adolescentes actuales.

Compite contra videojuegos y superproducciones de Hollywood. No justifico sus excesos de violencia y sangre, pero sí que se explican en el contexto narrativo en el que las plantea. Difícilmente alcanzaría las alturas dramáticas que puntúan su serie, si no la salpicara con numerosas escenas de violencia explícita. Lo curioso en su caso es que se dan en un conjunto donde prima un tono más cotidiano. Al contrario que en Walking Dead o en un tebeo de Ennis, por ejemplo, en Invencible abunda el humor y las situaciones desenfadadas y el comportamiento del protagonista nos recuerda las etapas más ligeras de Spiderman. Por eso cuando acompañado de su padre alienígena se dedica a destripar villanos y a recibir él mismo soberanas somantas de palos, cuando, como en el último volumen, hacen saltar un planeta entero por los aires, con toda la tremenda energía que asociamos con Kirby, pero con un tratamiento más realista y sangriento, como lector me siento bastante descolocado. Pero leeré el siguiente episodio.
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viernes, 18 de marzo de 2011

JULIA de BERARDI, VANNINI y ROI

"Julia" de Berardi, Vaniini y Roi, edita Aleta.
Aleta Ediciones. 
Valencia, 2011.
256 páginas. 13 euros

C.S.I. DESDE GÉNOVA




Llevaba años esperando esta serie policíaca escrita por el genovés Giancarlo Berardi. Finalmente, alguien se ha atrevido a editarla aquí.


No es que sea buena, es que es mejor de lo que se podía sospechar. Por un lado el dibujo no decepciona. Tras su “divorcio” con el talentoso Milazzo, un artista prodigioso que le acompañó en gran parte de su trayectoria profesional en series como Marvin el detective o Ken Parker, nos temíamos que no encontrase otro compañero a la altura de éste. Pero no ha sido así. Berardi ha sabido rodearse de un equipo de dibujantes que demuestran que en Italia todavía se conserva muy viva una sólida tradición de dibujo realista en blanco y negro. Sus colaboradores cumplen con creces, ofreciéndonos buenas actuaciones, un dibujo descriptivo y preciso con los escenarios y un expresivo entintado que favorece los contrastes de luces y sombras. Exhiben algunas de las mejores cualidades de Milazzo, sin caer en sus excesos impresionistas, una de las razones esgrimidas por el guionista para romper con él. El arte de Milazzo había llegado a ser tan evanescente que apenas se podía seguir la historia. No ocurre esto con los actuales socios de Berardi, profesionales de narrativa sólida y directa, sin distracciones.

Aunque, como ya habrán podido suponer, aquí lo más importante es el argumento. Berardi contaba que, tras pasarse tantos años con Ken Parker, necesitaba abandonar el western y recorrer otros territorios. Fue entonces cuando decidió volver a la universidad para matricularse en criminología. Así podía obtener la base necesaria para escribir con seguridad sobre el género negro que se proponía conquistar. El resultado de ese esfuerzo es Julia, una serie para la que escribe cientos de páginas al mes, razón por la que se ve obligado a trabajar con varios artistas a la vez. La protagonista tiene la cara de Audrey Hepburn y su chacha se parece a Whoopi Goldberg, algo que no sorprende en una ficción cargada de referencias cinematográficas.

Berardi transita todos los clichés del género, de los enfrentamientos entre la investigadora privada con la policía a la búsqueda de pistas, muchas de las cuales acaban resultando falsas, hasta los peligros a los que habitualmente se enfrentan quienes como Julia meten sus narices donde nadie les llama. Las aventuras oscilan entre la tradición policíaca más clásica, con sus pesquisas para determinar quién es el asesino, y el enfoque más social de la novela negra. La propia Julia tiene ocasión de reflexionar sobre los impulsos criminales y su origen, personal o social. Berardi es lo bastante hábil e inteligente como para no ofrecer respuestas concretas ni perderse en discursos. Deja que sus personajes actúen y enseguida nos sumergimos en la acción, dejándonos llevar por nuestras emociones.

Por el camino el italiano demuestra porqué sigue siendo el mejor guionista de la vieja Europa. Con ideas como esa relación entre Julia y un novio al que no llegamos a ver, sólo se le escucha a través de diferentes llamadas de teléfono y por las noticias que otros nos ofrecen sobre él. A pesar de esa invisibilidad, al final es como si lo conociéramos. O esa forma tan sutil de prestar atención a personajes secundarios como ese policía que se deja comprar porque tiene a su mujer en el hospital, un pequeño drama que ayuda a puntuar la aventura principal. Por supuesto todos los protagonistas, héroes y villanos, están descritos con esa veracidad que transmite toda la obra de Berardi, que además va dejando cabos sueltos y deslizando detalles que sabemos engarzará con cuidado en posteriores episodios.

Julia es una obra de madurez, un trabajo muy grande, la labor de un maestro que no deberían perderse.
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