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viernes, 4 de febrero de 2022

FAUSTINO RODRÍGUEZ ARBESÚ DEP


UN HOMBRE LIBRE

A finales de diciembre de 2021 fallecía en Gijón Faustino Rodríguez Arbesú. Su último libro, escrito en colaboración con su hija Sofía, fue un profundo análisis de “Little Nemo”, una obra que ya había comentado en su revista “El Wendigo” en dos artículos antológicos que les recomiendo revisar. En sus publicaciones se centró en la relación de Asturias con el cómic. También escribió textos biográficos con motivo de exposiciones como la dedicada a los hermanos De la Fuente. Y guiones para cómic, sobre todo en colaboración con el dibujante Isaac del Rivero Jr., con historias que todavía hoy sorprenden por lo avanzado de su lenguaje, como “Sureño”.


Además de una carrera profesional como perito industrial primero y profesor de soldadura en la universidad después, desarrolló desde la infancia un amor por el cine y los tebeos que marcaría su trayectoria intelectual. En ambos campos mantuvo una posición decididamente popular. Para él los buenos tebeos y los mejores films debían ser universalmente comprendidos y admirados. Así que cuando el Festival de Cine de Gijón dedicó una sección a “las peores películas de la historia” sugirió que incluyeran unas cuantas de la Nouvelle Vague. Volcó sus afectos primero en un cine-club que llegó a tener incontables socios y luego en la revista “El Wendigo” y en el Salón Internacional del Cómic del Principado de Asturias.
 
Dibujo de Frank Cho para Faustino Rodríguez - Asturias

Su labor como director del Salón (primero en Oviedo y luego en Gijón) destaca por la abultada lista de maestros que consiguió atraer hacia un evento de presupuesto tan reducido. No hacía distingos entre cómic europeo y americano, clásico o moderno. Si, según sus criterios, la obra tenía calidad, no le importaba si era seria o de humor, para niños o adultos, americana o belga. Lo que puede confirmarse repasando los Premios Haxtur, que él mismo creó, o la interminable lista de invitados: Eisner, Moebius, Lee Falk, Williamson, Joe Kubert, Neal Adams, Daniel Torres, Sakai, Carlos Giménez, Mignola, Van Hamme, Berardi, Yslaire, Neil Gaiman, Bess, Simonson, etc, etc.


Revista de comics El Wendigo RIP Faustino Rodríguez Arbesú
Tan importante como su gestión del Salón fue su labor al frente de la revista “El Wendigo”, una de las más longevas en el campo de la crítica de cómic. Allí aplicaba sus conocimientos del lenguaje cinematográfico al ámbito del cómic, comparando parecidos y diferencias y enseñando el valor de
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viernes, 15 de mayo de 2015

CÓMIC DE LA REVOLUCIÓN DE LOS MINEROS

"La balada del Norte" Tomo 1 de Alfonso Zapico, edita Astiberri revolución minería Asturias 1934
Alfonso Zapico 
La balada del Norte. Tomo 1.
Astiberri, 2015.
226 páginas, 18 euros.

UNA DE MINEROS


Alfonso Zapico vuelve con un relato sobre la revolución asturiana del 34. Si antes había abordado asuntos tan cosmopolitas como el nacimiento del estado de Israel o la vida de Joyce, ahora regresa a su tierra natal para contar unos hechos muy locales que sin embargo marcaron el destino de todo un país.


Y es que pocos sucesos han resultado tan controvertidos como la revolución del 34, cuna y crisol de posteriores revueltas, según la posición adoptada por algunos comics recientes. Dentro de la sempiterna hiper-legitimación de la izquierda, la rebelión de los mineros asturianos habría supuesto un mitológico puñetazo sobre la mesa, un ¡basta ya! a la explotación, que antecedería a todas las revoluciones que la sucedieron. Se habrían exigido unos derechos naturales, con toda justicia, de la misma forma en que la mística nacionalista asume el derecho divino que asistía a Companys proclamando la independencia de Cataluña, el único que se sumó (brevemente) a los revolucionarios asturianos. La versión oficial insiste además en la escasa legitimidad del gobierno republicano. Por supuesto existe una lectura diferente que entiende los sucesos asturianos como un intento fallido de Guerra Civil, un ensayo de las matanzas que se producirían dos años después. Todo el mundo parecía desear una escabechina que al final llegó. Y todos despreciaban unos gobiernos democráticos que, con todos sus defectos, eran lo más parecido a la ley con que se contaba. Si los gobernantes del 36 eran legítimos, no eran tan diferentes los del 34, por mucho que se pretenda desacreditarlos.

Estos asuntos se han discutido durante tanto tiempo que no seré yo quien pretenda tener la última palabra al respecto. Por eso agradezco intentos como el de Zapico. Ha tenido la voluntad y el coraje de acercarse a estos temas incorporando los datos con que contamos y permitiendo que las conclusiones o la verdad se construyan en la mente de cada lector, además de fabricar un inmenso relato por el camino. Era inevitable tropezar con ciertos escollos míticos.

"La balada del Norte" Tomo 1 de Alfonso Zapico, edita Astiberri revolución minería Asturias 1934
En Asturias todo lo referente a la minería es casi una religión. Incluso en estos días en que afloran inmensas vetas de corrupción entre sindicalistas que supuestamente defendían los derechos de sus compañeros; con el jefe de todos ellos, Jose Ángel Fernández Villa, acusado de delitos económicos de enorme magnitud y encastillado en un hospital porque sufre un “síndrome confusional”.

Incluso ahora, digo, son muchos los que pretenden mantener una imagen virginal, idílica, de los mineros y sus sindicatos. El coste en vidas humanas de las minas las convirtió desde el principio en negocios ruinosos que sólo se sostenían a costa de unos salarios bajos y unas condiciones laborales en las que nada estaba cubierto, sin pensiones de invalidez ni viudedad. Esa era la situación que todos conocíamos por clásicos como ¡Qué verde era mi valle! 

Ahora bien, esas condiciones cambiaron hace mucho y los fondos que deberían haber permitido el desmantelamiento de una industria poco rentable y su transformación en proyectos de futuro, se desviaron y se invirtieron ineficazmente, una de las razones evidentes de la decadencia de Asturias en los últimos cuarenta años. Lógicamente, decir esto supone chocar contra el mito fundacional minero y ser calificado inmediatamente de reaccionario y lo que se les ocurra.

"La balada del Norte" Tomo 1 de Alfonso Zapico, edita Astiberri revolución minería Asturias 1934
Por tanto, el contexto en que trabaja Zapico es extremadamente volátil, muy complicado. Empezando por el final y volviendo al maestro Ford, él opta por “imprimir la leyenda”. No renuncia a esa mirada admirativa y compasiva hacia los mineros, que sin duda mamó durante su infancia en las cuencas. Pero la completa con verdad. Toda la verdad sobre las infectas condiciones de trabajo pero sin ocultar las consecuencias vitales de toda esa presión, con unos mineros al borde del alcoholismo y proclives a la violencia doméstica.

La fuerza que padecían en la mina era la misma que aplicaron contra sus mujeres e hijos e incluso contra sus propios compañeros. Por supuesto, al lado de esa frustración apenas contenida Zapico tiene la habilidad de incluir escenas tan líricas como la de la cabra. Primero convierte en imágenes un clásico tema de Víctor Manuel sobre un accidente en la mina. A través de una serie de viñetas mudas nos permite sentir la canción por dentro, consiguiendo un efecto realmente emocionante. Pero es que luego, tras la secuencia del entierro, vemos cómo uno de los protagonistas le lleva una de sus cabras a la madre del minero difunto, apenas un niño. Ahora que se ha quedado sin el jornal del hijo, el animal le permite contar con algo para comer. Sin apenas subrayados, con mucha sobriedad, se nos muestran los verdaderos dramas y la profunda miseria que se agazapaban a la sombra de las minas. Escenas como esta o como la de la mula a la que hay que sacrificar justifican posteriores actos de violencia. O, al menos, los explican, los enmarcan en una secuencia lógica de acontecimientos.

Por supuesto, tampoco evita contextualizaciones más generales, aportando datos sobre la situación en España y el resto de Europa, incluyendo el ascenso de Hitler al poder en 1933. Pero lo hace a toda velocidad, sin darles mucha importancia en el conjunto del relato. Parecido tratamiento reciben las conspiraciones de políticos y sindicatos que condicionan y enmarcan las actuaciones de los trabajadores. Su papel debe ser citado pero Zapico parece muy consciente de que el éxito artístico de su trabajo no va a depender de ellos si no de los personajes que consiga construir y de la verdad que logre insuflarles.

Y lo cierto es que su reparto no deja de ser curioso. Por supuesto tenemos a un patrono, cuyo nombre no corresponde con ningún aristócrata real pero que, al igual que la sustitución de las denominaciones de periódicos, minas y algunos lugares, no evita que pueda asociarse con figuras históricas con las que coincide al menos en parte. También aparece un líder minero con todas las características que cabría esperar, un noble bruto, dispuesto siempre a emborracharse, que intenta ser justo y que sobrevive al dolor de los hijos perdidos por accidentes o miseria. Cabe decir que tanto el marqués como el trabajador son grandes personajes llenos de matices, evitan los estereotipos con ferocidad y yo diría que Zapico se esfuerza por aportar humanidad al plutócrata y mostrar las debilidades del líder obrero.

"La balada del Norte" Tomo 1 de Alfonso Zapico, edita Astiberri revolución minería Asturias 1934
A partir de ahí el resto del elenco no era tan previsible. En realidad, el primer tomo ofrece una versión de Romeo y Julieta en las cuencas. Romeo es el hijo del marqués, un decadentista que aparentemente está a punto de morir por una enfermedad pulmonar, dedicado a editar libros de poetas rusos, cuyos versos salpican las páginas de esta Balada. Es probablemente el único resbalón pedante del libro, que perdono porque incluye un delicioso fragmento de Ana Ajmátova. Julieta es (¿ya lo han adivinado?) la hija del minero, que trabaja como doncella en la casa del marqués. No es exactamente que el marquesito la seduzca ya que Zapico le da unas facciones y una personalidad que recuerdan inevitablemente a Maureen O’Hara y quienes hayan visto El hombre tranquilo o la ya citada ¡Qué verde era mi valle!, entre otros films inmortales de Ford, sabrán a qué atenerse. Una chica pobre pero con mucha dignidad, carácter y curiosidad. Así que acepta las aventuras que le propone el moribundo marquesito, que incluyen una escapada a Oviedo donde contemplarán juntos una ópera en el Teatro Campoamor. Aquí Zapico replica un juego de espejos que ya emplearon antes que él clásicos asturianos como Clarín o Pérez de Ayala. Me refiero a la escena en que los espectadores de una obra reproducen los sentimientos apasionados que se están representando en el escenario. Está bien, pero yo siempre he pensado que Hergé tenía razón: si sacas una ópera en un tebeo, debes reírte de ella.

La cuestión es que Zapico maneja con maestría estos personajes y, de la misma forma que en Titanic sabíamos lo que iba a pasar al final y eso no afectaba al brío narrativo de Cameron, aquí todos sabemos del baño de sangre que se avecina y con cuyo prólogo se cierra este primer volumen. Pero ese final conocido no afecta a la capacidad de Zapico para engancharnos a personajes vivos y creíbles, conmovedores e irritantes, que forman parte de un tremendo fresco histórico que emociona por su ambición, ritmo que nunca cae y perfectos resultados. Un trabajo espléndido que no deberían perderse.
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viernes, 9 de enero de 2015

LA CRÓNICA DE LEODEGUNDO vol.3 de G. MEANA

Historia de España Bagdad Toledo  La crónica de Leodegundo -volumen 3- El cantar de Teudán (II) [800-814 d.C.]
Edicions UIB, 2014
252 páginas

EL FIN DE UNA ERA


El tercer volumen de la monumental obra de Gaspar Meana llega puntual por Navidad. Cuatro nuevos álbumes agrupados en un único libro que nos cuenta el final de Teudán.


Conocimos al personaje en el tomo anterior y aquí finaliza su historia. Los horteras dirán que he hecho un spoiler pero no arruino ninguna sorpresa si comento que la muerte en la cruz del héroe no supone el final de su camino. Como ha explicado Gaspar en diversas ocasiones su idea de la religión es amplia, él considera que aquello en lo que creemos forma parte de nuestra realidad. Así que su visión de la Historia no desdeña esos otros espacios mitológicos donde todo es posible y los muertos cuidan de los vivos como ocurre en el último álbum de este volumen, “El lugar de la paz”. Título irónico donde los haya ya que se nos narra el asedio y destrucción de Bagdad en el año 812, un relato épico y poderoso donde se presta especial atención a los tejemanejes de los poderosos pero el protagonismo recae en la chusma, en los olvidados que pelean por techo y comida.

Es el segundo gran drama que encontramos en este libro ya que el álbum anterior, “Carmen de Luna”, también narra la caída de otra ciudad, por procedimientos bien distintos. Me refiero a Toledo, donde Teudán es traicionado. Al contrario de Bagdad, urbe cuyos ocupantes se alzan en armas valientemente contra sus invasores, en la decadente villa hispánica el proceso es muy diferente. Ansiosos por mantener un difícil equilibrio con el invasor musulmán, aceptan pactos y componendas cada vez más humillantes. Hasta que, cuando quieren reaccionar, es demasiado tarde. El álbum es una obra maestra de la estrategia, la villanía, la cobardía y la política, suponiendo que todos esos términos no sean sinónimos. Meana explica de forma natural y casi inevitable cómo la soga se va cerrando en torno al cuello de los toledanos, sin que aparentemente puedan hacer nada por evitarlo.

Historia de España Bagdad La crónica de Leodegundo -volumen 3- El cantar de Teudán (II) [800-814 d.C.]
Los dos primeros relatos del volumen son casi de preparación para lo que vendrá después. Teudán sigue donde lo habíamos dejado en la primera parte, bien instalado en Bagdad. Pero su naturaleza atormentada le hace abandonar la aparente seguridad de su casa oriental y regresar al agreste norte de España, donde su rey ha sido detenido, tonsurado y encarcelado. “Jacob en Betel”, el segundo álbum, narra la historia de la liberación de Alfonso II y su identificación con la figura bíblica de Jacob.

Este tomo contiene una jugosa y amplia entrevista con Meana, donde podemos descubrir algunas de las claves de su obra. La más compleja, sin duda, es el asunto de la legitimidad. Los textos históricos siempre nos llegan distorsionados y esas desviaciones tienen que ver con la política, con la voluntad de fundar o restablecer la legitimidad de los actuales gobernantes. El argumento es aplicable en la actualidad y más en los tiempos de Leodegundo. Meana explica la traición de la casa real goda y su pérdida de derechos tras pactar con los invasores del sur. Y cómo esa traición ha sido desdibujada por las crónicas posteriores hasta hacerla casi desaparecer. En su interpretación, al ser tonsurado el rey perdería la posibilidad de gobernar, de acuerdo a las leyes godas. Pero Alfonso II adopta una nueva legitimidad, inspirada en las costumbres ancestrales de las tribus astures y también en su identificación con la figura de Jacob. De nuevo lo real y lo soñado, las acciones y las creencias, se entrelazan modificándose mutuamente.

Sumen a todo esto el rigor histórico habitual en la saga, complementado con anexos que nos permiten situarnos en todo momento en la complejidad de los hechos narrados. Y el dibujo preciso y cinematográfico de Meana, amante de las viñetas panorámicas y las transiciones suaves pero eficaces. Creo que se ha comentado poco su espléndida narrativa. Abrumados por el prolijo conjunto de elementos que despliega ante nuestros asombrados ojos, perdemos de vista la aparente sencillez y extremada destreza de su puesta en escena. No hablo sólo de sus increíbles arquitecturas o de sus épicas escenas de batalla, también de sus zooms, de sus animadas conversaciones y constantes diálogos. Ya lo dije cuando se publicaron los dos primeros tomos y lo repito en éste. Se trata de una obra mayor, una de las mejores muestras del comic español en toda su historia y no deberían de perdérsela.
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viernes, 24 de octubre de 2014

JORNADAS DE COMIC NOSTRUM 2014

Comic Nostrum 21-26 de octubre Palma de Mallorca 2014. arte ilustración masterclass

LEY DE VIDA


El pasado martes 21 de octubre se inauguraban oficialmente las jornadas Comic Nostrum 2014


Este fin de semana los aficionados podrán disfrutar en Palma de incontables actividades comiqueras.

Se mantiene el esquema del año pasado, que pareció satisfacer a todo el mundo. Por un lado algunos eventos más profesionales, incluyendo encuentros con editores a quienes presentar proyectos y master-class en las que aprender viendo trabajar a otros autores.

Por el otro, los clásicos de todo Salón del Cómic, como son exposiciones, charlas, sesiones de firmas y búsqueda de ese tebeo que aún no hemos conseguido encontrar.


Esta semana Oscar Vargas ha impartido un seminario sobre diseño de personajes, con lo que las jornadas mantienen esa puerta abierta hacia otros medios tan cercanos al comic, especialmente la animación y los videojuegos.
Además, ayer miércoles Tatúm, que firma el cartel de esta edición, presentaba la novela gráfica con la que ganó el pasado Premio Ciudad de Palma de Comic. Ya se han inaugurado varias exposiciones: Mar de Fons, que puede verse en la Misericordia, y las de Seele y Muñoz en el Baluard.

Ayer a las ocho de la tarde se abría en Ses Voltes las dedicadas a Prado y a Fontdevila. La gran novedad de este año es que, aunque se mantiene activa la colaboración con el Ayuntamiento, las actividades se concentran de forma casi exclusiva en el Baluard. Así que si no sabe qué hacer con los niños este fin de semana le sugiero que se acerque por allí porque se anuncian diferentes acciones que pueden entretener a los más pequeños.

Exposición José Muñoz en Es Baluard Palma de Mallorca 2014
En cuanto a los invitados, se cuenta con una estrellona, José Muñoz, el talentoso dibujante argentino que confesó haber creado a su personaje más popular (con el guionista Sampayo) durante unas vacaciones ¡en Palma!
Ahora vuelve al lugar del parto de Alack Sinner.

Le acompañan un casi desconocido por aquí, Herr Seele, de quien se acaba de publicar un enorme tocho con su personaje Cowboy Henk; Miguelanxo Prado, director del Salón de La Coruña y dibujante de prestigio, Manel Fontdevila, humorista con muchas cosas que explicar tras su polémica salida del Jueves y Oscar Vargas. Prado estará el sábado en una mesa con Max y Seguí y como todos ellos han conseguido el Nacional de Cómic, la han titulado con justicia e ingenio Los tres tenores. A todos ellos hay que añadir la abundante nómina de talentos locales y algún amigo más como El Tomi, que fue invitado el año pasado y éste ha querido repetir como turista.

Mención aparte para dos actividades curiosas. Por un lado el miniconcierto que tuvo lugar anteayer, una actuación del grupo Cap de Turc acompañados por Max “al dibujo”, todos en directo. Una buena muestra de que la suma de medios genera productos siempre interesantes.

Por el otro una intervención de varios artistas locales en el Baluard. Estas acciones, que movilizan al público y son beneficiosas para todos, no deberían de mantenerse en el apartado de “por-la-cara”, pero así están las cosas. En todo caso, con unos cuantos dibujos en la pared los comiqueros han conseguido animar un entorno museístico normalmente más soso, lo cual es todo un logro y una buena idea que sin duda otros imitarán. Y siguen creciendo.

Desaparece el Salón Internacional del Cómic del Principado de Asturias
Mientras Salones como el de Palma reverdecen gracias al esfuerzo de los propios profesionales del medio, impelidos por la crisis a reinventarse y excitar el interés público hacia su actividad, otros desaparecen. Hace años que colaboro con el Salón de Gijón, dirigido por Faustino Rodríguez Arbesú. Recientemente anunciaba su finalización y algunos se han apurado a clamar contra los recortes, al tiempo que reconocían el prestigio del ahora desaparecido Salón. Conociendo a Faustino, yo no me apresuraría a enterrarlo.

Como testigo de primera mano, permítanme algunas anotaciones. Para empezar, recordar que nuestra selección de premios e invitados siempre se mantuvo al margen de editores, críticos, estudiosos y camarillas varias.

Pagamos esa independencia muy cara ya que mermaba el supuesto prestigio del grupito que organiza el resto de salones españoles. Ellos defendían sus criterios y pensamos que nosotros teníamos todo el derecho del mundo a mantener los nuestros. Nos equivocamos. Así que algunos de los hipócritas que ahora se apenan por la defunción del Salón son los mismos que antes nos insultaban en todo medio local o nacional dispuesto a reproducir sus diatribas. Además, nunca creímos que el público tuviera derecho a todo ni que las dedicatorias y los dibujitos fueran un aspecto importante, así que nos granjeamos la animadversión de no pocos “aficionados”. No fuimos, precisamente, los reyes de las redes sociales.

Premios Haxtur - Salón del cómic del Principado de Asturias
En resumen: el Salón de Gijón desaparece esencialmente por no estar vinculado a ningún partido, ni practicar el populismo barato, ni tener padrinos, ni leches. Éramos el enemigo del pueblo y al mismo tiempo no comulgábamos con los gustos de la élite. Fuimos demasiado libres y demasiado arrogantes. Si a estas alturas todavía alguien se cree que ha habido una competencia justa entre el Salón de Gijón frente a otros eventos asturianos o españoles, le sugiero que compare gastos y apoyos políticos antes de juzgar. Me gustaría ver lo que otros hubieran hecho con las ridículas cantidades, cada año más reducidas, con las que Faustino sacaba adelante el evento. Simplemente: si no eres amigo de mis amigos no cobras, no existes y eso es todo. Por ahora.
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viernes, 11 de abril de 2014

LA CRÓNICA DE LEODEGUNDO. VOL.2 de G. MEANA

La crónica de Leodegundo - Volumen 2 - el cantar de Teudán (I) [772-800 D.C.] de Gaspar Meana, Edicions UIB, SD Ediciones
Edicions UIB,
SD distribuciones 2014.

248 páginas. 28,50 euros.

CONEJOS Y ELEFANTES


En la producción balear de tebeos tienden a confluir la iniciativa pública y privada, lo que ayuda a entender que se publiquen muchas historietas con un sentido eminentemente educativo y divulgativo.


La reducción en los últimos años de las ayudas institucionales debido a los ajustes, explica también algunas ausencias. La más sonada, la de la revista Esquitx, donde tantos autores dieron sus primeros pasos. También parece haberse esfumado el segundo Premio Ciudad de Palma de Comic. Y no me refiero al que este año ganó Tatúm (a quien felicito desde aquí), sino al del año anterior, Navarro y Del Rincón. ¿No debía haberse editado su novela gráfica? Parece que los pagos que tendrían que haber garantizado esa producción no se ajustaron a los plazos. Empezamos a acostumbrarnos a los retrasos. En diciembre se publicaba el catálogo dedicado a Russ Heath, preparado un año antes para venderse mientras la exposición Flesh & Steel permanecía abierta en el Solleric. Finalmente se edita en una tirada limitada que al menos adelanta por poco a su versión americana, a cargo de IDW. Mientras, la muestra dedicada a Seguí no acaba de llegar.


Rosselló-Pordel, les ales trencades de Planas, Vaquer y Garau. Edita Dolmen
La ralentización de las actividades relacionadas con el cómic del Ayuntamiento de Palma otorga un mayor protagonismo a otras instituciones. Destaca el Institut de Estudis Balearics. Pagó la exposición Herois, que se pudo ver en el pasado Salón de Barcelona y que todavía pasea por las islas, acompañada de un vistoso catálogo. Llevan tiempo colaborando con Dolmen, la editorial de comic más activa de las islas. Más allá de sus productos zombis, están detrás de prácticamente cualquier publicación comiquera, en muchos casos acompañando a uno o varios organismos públicos. Como en Rosselló-Porcel, les ales trencades, un bonito libro dedicado al poeta, escrito por A. M. Planas y dibujado por Vaquer y PepMi Garau. Textos breves acompañados de ilustraciones en bitono, aunque Rafa no se resiste a introducir bocadillos y algunas viñetas que aligeran la lectura. Mezcla sus humorísticos personajes perfilados a lápiz con nostálgicas aguadas jugando con una estética de fotografía antigua muy eficaz.

Balears, abans i ara. Vol. 4 de Quim Bou edita Dolmen
 En una línea muy diferente la serie Balears, abans i ara alcanza el cuarto volumen, dedicado a la dominación romana. Quim Bou se esfuerza por reconstruir el vestuario, la arquitectura y hasta el olor de la época. En ambos casos hablamos de productos donde la divulgación de los hechos históricos pesa más que el drama. Historietas pensadas como herramientas educativas, para favorecer el acercamiento a diversos aspectos de la cultura local. En ese sentido son impecables, aunque es posible que para un lector habitual de comics resulten un tanto planas, con mucha gimnasia y poca magnesia.

Según leemos en prensa, el IEB mantiene su compromiso con el medio y algunos de sus técnicos viajarán a festivales como Anguleme o San Diego. Espero que pronto podamos leer los informes con los contactos o las ventas de proyectos mallorquines conseguidas en esas convenciones. También pagan la adaptación de la novela de Cristóbal Serra, Viaje a Cotiledonia, que ya ha empezado a dibujar Pere Joan.

EL LARGO VIAJE DE TEUDÁN


El servicio de publicaciones de la UIB avala la obra más interesante editada en las islas. El primer volumen de La Crónica de Leodegundo se convertía el año pasado en un insospechado éxito en la Feria del Libro de Madrid, en el terreno de las publicaciones universitarias, donde sólo era superado por un libro dedicado al Bosón de Higgs. Ahora aparece el segundo volumen, con una calidad aún superior a la de la primera entrega. Si en el último capítulo de Balears, abans i ara la captura de un conejo sirve como excusa para un largo paseo por la villa de Pollentia, el héroe de Meana abandona su Asturias natal y se dirige hasta Bagdad donde espera encontrar un mítico animal, una bestia a la que llaman elefante. Esta metafórica diferencia de dimensiones define bien la distancia que separa La Crónica de otros tebeos históricos locales, incluso de aquellos realizados con tanta dignidad como la citada obra de Quim Bou.

Meana se preocupa por el detalle de sus reconstrucciones como el que más y basta leer los apéndices del segundo tomo para comprobarlo. Pero eso no anula lo que realmente le preocupa: la peripecia vital de sus personajes, la elaboración de historias que instauran una nueva realidad. Su visión es totalizadora y envolvente, arrastrándonos al interior de los hechos históricos. La Crónica no se lee, se habita.

La crónica de Leodegundo de Gaspar Meana UIB Edicions, SD Distribucion
Es imposible abordar el segundo tomo si no se refresca antes lo sucedido en el primero. Hagan como yo y relean ese primer volumen donde se nos contaban las andanzas de Liuva, noble godo que acompañó a Pelayo y a Rodrigo en la batalla de julio de 711. Liuva es hecho prisionero mientras lo que queda de su familia escapa con Pelayo al agreste reino de Asturias. En lo que es el primero de un espectacular conjunto de saltos espacio-temporales, pasamos de una maravillosa vista de los Picos de Europa a una lujuriosa escena de cacería cerca de Damasco. Todo ello acompañado de la precisa y poética prosa del autor, que se desborda en unos textos de apoyo elegantes y muy bien escritos. Liuva participa en el sitio de Constantinopla y vemos cómo las batallas entre mortales tienen un correlato en el mundo de los genios y demonios. Para Meana las creencias de la gente conforman otro tipo de realidad que también debe estar contenida en todo relato histórico. Liuva acaba como esclavo en Constantinopla y aprende algunos de los misterios del hermetismo ofita. Finalmente consigue retornar a Asturias con los suyos. Se desmitifica la batalla de Covadonga y la muerte de Fáfila se presenta como un episodio más de una intensa contienda entre los viejos dioses y el nuevo credo cristiano. Luego viene el convulso reinado de Alfonso I, que conlleva un nuevo alejamiento de Liuva. En el maravilloso episodio “Malik de la ciudad inconclusa” asistimos entre otros muchos sucesos al virtual exterminio de la dinastía Omeya. De vuelta a Hispania, Liuva apoya a su hijo Leodegundo como aspirante al trono del reino de Asturias, con trágicas consecuencias debido a la brutalidad y falta de escrúpulos de sus antagonistas.

El arranque del segundo volumen exige no pocos esfuerzos por parte del lector para no perderse en la maraña de personajes y las complejas intrigas, pactos y traiciones que los entrelazan. En compensación, el dibujo mejora mucho y las caracterizaciones son rotundas, ayudando a diferenciar a los protagonistas. La visualización de las batallas es antológica. Además, algunos de los enfrentamientos más épicos coinciden con el ascenso al poder de Alfonso II, momento en que el argumento se simplifica y resulta más fácil seguir la acción. Como siempre, Meana mezcla lo divino y lo humano y las matanzas en el suelo son tuteladas por una auténtica aviación de bestias semi-divinas que nos sobrecogen realzando el drama.

viñeta de Pérgamo de La crónica de Leodegundo de Gaspar Meana UIB Edicions, SD Distribucion
Este segundo tomo agrupa la mitad de los álbumes dedicados a Teudán, cuyas aventuras se completarán en el siguiente. Es uno de los nietos de Liuva, un joven deseoso de recorrer el mundo para tener vivencias tan intensas como las de su abuelo. El destino se burla de él cuando es destinado como embajador a la corte de Carlomagno. Allí su relación con una de las hijas del monarca le obliga a salir corriendo hacia oriente. Meana aprovecha una increíble parada en Pérgamo para demostrarnos lo mucho y bien que dibuja. Como colofón tenemos un descenso aéreo sobre Bagdad absolutamente estremecedor. La habilidad del autor con las viñetas panorámicas queda demostrada en una larga secuencia al final, una visita a Bagdad que constituye una de las mejores representaciones visuales del poder que recuerdo. Y Peter Ustinov aparece como secundario de lujo.

En fin, en anteriores ocasiones he criticado la rigidez de las figuras de Meana, o la complejidad de sus argumentos, que exigen una atención extrema por parte del lector. Pero cada vez que leo y releo su trabajo la importancia de esos asuntos disminuye. Porque descubro nuevos detalles, matices que enriquecen una obra de una ambición y elegancia sin parangón en la historia de la historieta española. No sólo por sus evidentes virtudes históricas, por su labor documental y de investigación, que son innegables y de un nivel muy superior a la media. Sobre todo por algo que he mencionado de pasada: La Crónica es un universo perfecto en sí mismo, una visión de nosotros mismos, de lo que como humanos somos capaces de hacer, un discurso sobre la ambición, la nostalgia, el amor y también el odio. Una obra total y de cuya edición la Universitat de les Illes Baleares puede sentirse extremadamente orgullosa. Corran la voz.
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viernes, 24 de agosto de 2012

EL WENDIGO 115-116

Para terminar el verano, os podéis leer "El Wendigo" de verano otoño de 2010 donde se comenta los trabajos de Peter O'Donnell, Crumb, Víctor de la Fuente, Al Williamson, Alan Moore,Frank Frazetta, etc.
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