104 páginas, 24 euros
COSACOS Y NAZIS
Dibujo clásico y un ritmo contenido para una dramática historia ambientada al final de la segunda guerra mundial.
La guionista, Válerie Lemaire, una belga que vivió durante una década en la Unión Soviética, explica en la entrevista que se recoge al final de este integral cómo la conmovieron los testimonios de los represaliados por el régimen. Gente corriente que se encontraba por la calle y que le permitió descubrir la verdadera cara del supuesto paraíso comunista. Mientras algunos profesores universitarios se esfuerzan, aún hoy en día, en negar episodios como la tragedia del hambre en Ucrania, mientras justifican el gulag como algo necesario para la industrialización del país, la autora explica que “ya no se trataba de historias leídas en los libros, sino de tragedias vividas por mis amigos”. Una conferencia le señaló cual iba a ser el relato con el que recordaría aquellos dramas. Se trataba de un tema incómodo: los cosacos que se aliaron con Hitler frente a Stalin. Como grupo étnico siempre han tenido fama de salvajes, de tipos violentos al límite de lo humano y por tanto su asociación con el nacionalsocialismo resulta tan natural como despreciable. La guionista asegura que parte de esa fama es legendaria, que tenían valores que nunca aparecieron en libros ni películas. Pero no insiste en ello en su guión, centrado en los sucesos que tuvieron lugar al acabar la guerra.
Antes de avanzar un comentario para el envoltorio del cómic, una edición en un formato grande y agradable, con dibujos de Olivier Neuray en su Leer más...