domingo, 19 de enero de 2020

PRIMERAS IMÁGENES WOOD ANGOULEME

Primeras imágenes de la exposición dedicada a Wally Wood en Angulema.

10 años después de "Woodwork", la muestra organizada en Palma, volvemos a revisar el trabajo de este genial creador americano. Más info en la web de Festival BD Angoulemeen EXPOS

exposición de Wally Wood en Festival del cómic BD Angouleme 2020



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viernes, 17 de enero de 2020

POMO! COMICS de VÍCTOR & ED

Pomo! Comics Humor en tiras de Victor y Ed Bang ediciones
Bang Ediciones, España, 2019.
360 páginas, 15 euros

LASAÑAS EN LOS OJOS
Con prólogo de Liniers y elogio en la contraportada a cargo de Flavita Banana, es casi imposible resistirse a esta obra fabricada a cuatro manos por dos humoristas nacidos en Buenos Aires.


Lo primero que llama la atención es el aire rematadamente moderno de sus grafismos, que saltan con naturalidad de un estilo a otro, alternando los planos de color saturado con el protagonismo de la línea, el collage o lo que se les ocurra. Todo tiene un aire como de dibujo de vanguardia de principios del siglo pasado, ese cubismo simpático de “La Codorniz” mezclado con las mil variaciones bastardas facilitadas por el caótico descontrol de Internet. En lo visual el volumen es muy satisfactorio y entretenido, nunca se sabe qué sorpresa aguarda en la página siguiente, aunque en algunos casos los protagonistas de los gags se repiten lo que provoca también el uso de estilos parecidos. Pero en general la variedad está garantizada y sin merma de calidad. El hecho de que sean dos dibujantes quienes confeccionan estas tiras explica en parte esa diversidad, pero no del todo, tal es la amalgama de formas que despliegan.


Luego está lo que realmente define un producto como éste: los contenidos. Los chistes ¿son divertidos o no? La respuesta es afirmativa, sin duda. Por supuesto, cuando se ponen en escena más de cien ocurrencias es casi imposible no equivocarse. Algunas están más cerca de la parida o de la proclama política que de la verdadera comedia. Pero en general el nivel es alto y el humor absurdo y efectivo. Pomo! Comicstiene gracia y no poca.

Como ya he comentado, en ocasiones se repiten una serie de personajes o situaciones, como la de las chicas que se van al baño y dejan a sus novios “para que hablen”. O la del cazador perdido en la selva que pasea con su presa al hombro, o la de los snobs, el náufrago, los monos y algunas otras. Para mi gusto en esa categoría la peor es la de “demasiado adorable”, pero seguro que a muchos les vuelve loco esa historia.

Pomo! Comics Humor en tiras de Victor y Ed Bang ediciones
En su mayor parte se trata de situaciones únicas, ocurrencias que pueden llegar a ser descacharrantes. Como la del imposible chiste en el bosque. O la muy divertida del pastor rodeado de llamas. A veces se acercan al delirio poético a la manera de Liniers, pero no es lo común. En esa línea podría citarse la triste historia del escritor fantasma. Confieso que en algunos casos me cuesta entender dónde está la gracia, pero seguro que la culpa es mía.

Algunos gags son sofisticados y sutiles, como el del interruptor de gatos. Otros son directos y tronchantes como el del tío al que en la oficina llaman “el gordo” o el de Eugenio el impresentable. Incluso algunas de las bromas políticas están bien planteadas, como aquella que explica las elecciones en clave Star Wars o cuando habla de las luchas de las mujeres.

En fin, el libro asegura un buen rato de lectura agradable con cachondeo garantizado. Nadie puede resistirse a las historias del disléxico o a gags como “Soñares”, “Box Office”, “El genio” o “Jeremías, El autocorrector”. Se reirán, sin duda, y eso es bueno.

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viernes, 3 de enero de 2020

MI AMIGO LUIS DE CARLOS GIMÉNEZ

Mi amigo Luis comic de Carlos Giménez Reservoir Books
Reservoir Books. Barcelona, 2019
80 páginas, 17,80 euros.

ALTO, GUAPO... ¡Y MALO!
¿Qué mejor manera de empezar 2020 que leyendo un tebeo de Carlos Giménez? El autor vuelve a territorios conocidos para ofrecernos nuevas y emocionantes historias.



Sobresale la que cuenta con un argumento de Josep Mª Beà y que da título al álbum, “Mi amigo Luis”. En todos los episodios el autor vuelve sobre personajes que ya había presentado en anteriores álbumes, aportándoles nuevos matices. Como la novia de la juventud que recupera en “Crepúsculo”. Si en la primera versión se nos contaba el arco completo de la protagonista, de su gloriosa juventud a su terrible decadencia, en esta ocasión se le da una nueva vuelta de tuerca, mostrando que aun se puede caer más bajo. Esa mujer vapuleada por la vida confiesa que su mejor etapa fue cuando se dedicó a la prostitución en Portugal. El dibujante lleva años transmitiendo la desesperación del que está al final de un camino ya demasiado largo. Así que sus personajes más desgarradores acaban siendo los más creíbles. Ese encuentro entre la mujer acabada de hoy y su novio del pasado, que la recuerda como en la foto que se intercambian, con la lozanía de su espléndida juventud, resulta tan emotivo como desolador.




Mucho más ligeros son los otros dos capítulos, dedicados a las andanzas del joven dibujante. Giménez ha dedicado muchas páginas a sus compañeros artistas, “Los profesionales”. En general son un conjunto de anécdotas entretenidas y que describen muy bien cual era el ambiente y las costumbres cuando se inició en el oficio. Estas se ajustan a la norma, están bien contadas y poco más.

Pero la primera es algo diferente. Como el propio autor comenta en la introducción él acostumbra a desarrollar historietas que sus amigos le cuentan. En el caso de Beà, también dibujante, no solo le explica el relato con todo lujo de detalles, también le aporta documentación y le facilita bastante la tarea. Con ese material Giménez se lanza a lo que mejor sabe hacer: duplicar la mirada de un niño. Lo demostró con brillantez en “Paracuellos”, también en “Barrio”. Ahora quizás se toma más tiempo que entonces y su narrativa es en general más pausada, pero aun mantiene la magia con la que siempre nos conmueve. Se describe la relación entre un niño y un mozo de almacén, un tipo alto y fuerte al que el chaval adora. Estamos casi ante el reverso de aquel otro episodio que incluyó en uno de los últimos volúmenes de “Paracuellos” y que tuve ocasión de comentar en las Navidades de 2017. Allí aparecía un jardinero que se portaba bien con unos niños acostumbrados a ser maltratados por sus mayores. Aquí a esa amistad entre niño y adulto se le da un giro tenebroso. El asunto tiene miga tratándose de Giménez, uno de los autores más comprometidos de este país. Sus diferentes obras siempre reflejan su ideología y su preocupación por los débiles, por los que trabajan y son explotados, por los que padecen humillaciones que no se merecen. Si alguien ha idealizado a la clase trabajadora ese es Giménez. Pero además lo ha hecho desde dentro. Ahora muchos autores parecen hijos de papá que vienen a perdonarnos la vida y a redimir las culpas de sus progenitores ayudando a los necesitados, o eso nos dicen. Nunca fue así en el caso de Giménez, él nunca jugó a ser pobre. Nos contó las miserias de su infancia y su ascenso social, pero cuando hablaba de la construcción de una chabola en una noche lo hacía desde dentro, desde la verdad. Sus héroes eran perdedores con dignidad y orgullo. Por eso sorprende más lo que ocurre en “Mi amigo Luis”. Cuando la amistad entre el niño y ese “primo de Zumosol” alto y rubio, ese trabajador capaz y honrado queda establecida, se dispone la siguiente pieza del drama: en el almacén donde trabaja empiezan a producirse robos. Él colabora en su resolución. O eso parece.

Ya he contado demasiado. Solo Giménez se atreve a día de hoy a firmar unas páginas como las que cierran esta historia. Ya mayor el niño de ayer vuelve a encontrarse con su viejo amigo el gigante rubio. El cruce de emociones que se describe a continuación será calificado por muchos como sensiblero y hasta empalagoso. Yo creo simplemente que el autor vuelve a demostrarnos que no teme expresar sentimientos y que sigue siendo el más grande.

Entrevista con Carlos Giménez
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jueves, 2 de enero de 2020

LOS AUTORES QUE NOS HAN DEJADO EN 2019

CADA DÍA PESA MÁS
Concluye 2019. Es el momento de soñar con nuevos proyectos y recordar a quienes ya no nos acompañan. Aunque algunos se resisten a abandonarnos.


José María Blanco RIP 2019 TBO
Es el caso de José María Blanco, el clásico dibujante del TBO. Hace pocos días recibía una carta con la felicitación que él enviaba cada año a sus conocidos. Al dorso una sucinta explicación de su viuda aclaraba que su marido, fallecido en mayo, ya tenía dibujadas sus últimas tarjetas navideñas.

De manera conmovedoramente premonitoria uno de sus típicos personajillos carga con un rótulo con la enorme fecha “2020” mientras proclama que “Eso cada día pesa más”. Finalmente Blanco puede descansar en paz, tras décadas en las que compatibilizó su trabajo en un banco con su labor como dibujante humorístico.

Otra sentida pérdida de 2019 fue Purita Campos, la gran dama del cómic español. La conocí en Gijón donde le otorgamos un merecido “Premio Haxtur al Autor que amamos”. Después se produjo una recuperación de su obra que confío endulzara sus últimos años. Ella se mostraba muy agradecida por abandonar un retiro que no deseaba y poder reencontrarse con un público que la adoraba. Sus fans no eran como el resto de aficionados. En un momento en que las redes sociales estaban en pañales se habían organizado grupos de seguidores de su trabajo, dispuestos a seguirla a donde fuera necesario. Cualquiera que haya estado en una convención de cómic sabe que la higiene y las buenas maneras no son lo habitual, más bien al contrario. Los fans hacen lo que sea por la firma y el dibujito y lo de la ducha diaria no acaba de entrar en muchas cabezas. Los seguidores de Purita eran justo lo contrario. Supereducados, vestidos con cuidado, hacían preguntas inteligentes y pedían permiso para formar una cola. Era una bendición tenerlos por allí. Esos fans facilitaron un renacer de la autora, propiciando proyectos donde ella puedo volver a dibujar a sus personajes más populares, como Ester. El dibujo de Campos transmitía elegancia y belleza y, atendiendo al contexto en que se produjo, era decididamente moderno. A pesar de ser casi la única chica en un mundo de hombres, aclaraba que había estado muy a gusto en Bruguera, que nunca había tenido ningún problema con sus compañeros. Al contrario, siempre la habían tratado bien. Su relación con Paco Ortega, su marido y antes también su guionista, era conmovedora. Cuando los conocí él estaba medio ciego y dependía de ella para todo. Por muy ocupada que estuviera Purita con sus firmas o atendiendo a la prensa, se aseguraba de que Paco no necesitara nada. Él sonreía y la complicidad entre ambos era evidente y entrañable, constituían una pareja encantadora.

A estas muertes se sumó la de Mordillo, habitual residente en Palmanova y uno de los referentes del humor gráfico mundial. Él se lamentaba de no encontrar una sede permanente donde alojar su obra, un museo donde sus lectores pudieran contemplar sus originales. Citaba a Tomi Ungerer, otro conocido dibujante de humor, que sí había conseguido tal reconocimiento. Al final, los dos han muerto en 2019. Sin abandonar el terreno del humor, también nos ha dejado Gahan Wilson, un colaborador de Playboy, no muy conocido por aquí. Más popular era Philip Tome, uno de los creadores del divertido “Pequeño Spirou”.

En su momento ya mencioné la muerte de Kazuo Koike, posiblemente uno de los mejores guionistas de todos los tiempos, un auténtico gigante del cómic. En 2019 perdimos a Ernie Colon, colaborador de Warren y que dibujó una académica versión de la caída de las Torres Gemelas, Batton Lash, uno de esos autores americanos apenas traducidos, Howard Cruise, dibujante centrado en la temática gay, Denis Sire, autor francés de trazo clásico y delicado, a quien quizás recuerden los lectores de Metal Hurlant, Everett Raymond Kinstler, dibujante de comics en los inicios de su carrera y luego más conocido por sus retratos de presidentes y otras celebridades, moría en mayo con más de noventa años.

Longarón RIP 2019 Comic
El español Jorge Longarón, como el anterior, se inició en los comics y terminó en la pintura, en su caso el paisaje. Era un dibujante poderoso que, como muchos otros compañeros de generación, se vio obligado a emigrar. Su trazo expresivo y su estilo realista le permitieron entrar en el exclusivo mercado de las tiras de prensa norteamericanas. Durante años dibujó la serie “Friday Foster”, con guiones de Jim Lawrence. La revista Mad, tras medio siglo de andadura, parece cerrar sus puertas de forma casi definitiva. Se habla de mantener una política de reediciones y números especiales. Su influencia ha sido muy grande así que pienso dedicar un futuro artículo a su larga e interesante trayectoria.

Exposition Angouleme Wallace Wood comic
En enero el festival de Angulema señala el inicio del curso comiquero. Si en 2019 tuve el honor de participar en la expo Corben, en esta ocasión reeditamos la muestra dedicada a Wood "Les Mondes de Wallace Wood" que ya pudo verse en el Solleric hace una década.

Hemos preparado un nuevo catálogo para la ocasión y ya estamos planificando el siguiente proyecto.

Aunque personalmente la aventura más emocionante que me espera en este 2020 a punto de empezar es la implantación de un nuevo Ciclo Superior dedicado al Cómic. Si su hijo tiene aptitudes para el dibujo y le interesa la narrativa gráfica, puede inscribirse en la primera promoción de este ciclo que la Escuela Superior de Arte y Diseño de las Islas Baleares pondrá en marcha el próximo curso 2020-2021. ¡Les esperamos!
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