Editorial Astiberri, España, 2025
208 páginas, 22 euros
Cuando le conocimos sobre todo sorprendía porque nos hablaba de realidades de difícil acceso, universos tan herméticos como Corea del Norte o China. Se pateó medio mundo contándonos lo poco o mucho que había visto. Todo sus obras desprenden cierta tranquilidad, el sosiego propio del observador objetivo y desapasionado. En esta biografía de Muybridge va un paso más allá y nos ofrece un relato tan arrollador como inesperado. Inesperado porque a estas alturas de la película uno pensaba que poco más se podría añadir sobre pioneros tan célebres como el fotógrafo que atrapó el elusivo movimiento de los caballos. Aparece en todas las enciclopedias y no sólo las de fotografía, también muchos historiadores del arte se han dedicado a analizar su influencia en la obra de algunos conocidos pintores. Delisle no sólo cuenta la vida de Muybridge, también retrata sus alrededores, deteniéndose en los orígenes de la fotografía y el cine. En el segundo caso da la mejor explicación que recuerdo de esa transición del medio fijo a las imágenes en movimiento, con especial atención a las buenas relaciones entre Muybridge y Marey y el papel de los hermanos Lumière. Vaya por delante que todos esos asuntos históricos acaban siendo más fascinantes que las vicisitudes personales del fotógrafo, donde destaca el sórdido pasaje del amante de su mujer. Aunque es un suceso muy estrambótico y Delisle lo cuenta muy bien, me resulta muchos más atractivo el puzzle que compone con piezas que todos creíamos conocer y que, a través de su brillante explicación, encuentran su sitio y se ordenan de manera lógica. Pienso por ejemplo en la primera fotografía, esa imagen borrosa y misteriosa de Niépce, que reproduce pero acompaña de una reconstrucción dibujada que nos permite identificar realmente los elementos representados. Es un lujo que incluya numerosas reproducciones de los trabajos más relevantes, lo que nos permite juzgar las fotografías originales, a partir de las interpretaciones que el texto sugiere.

208 páginas, 22 euros
CUADRO A CUADRO
Si algo caracteriza la obra de Delisle es su capacidad pedagógica. En un momento en que abundan los comics biográficos e históricos, sobresale por su habilidad para abordar cualquier tema y convertirlo en interesante.
Cuando le conocimos sobre todo sorprendía porque nos hablaba de realidades de difícil acceso, universos tan herméticos como Corea del Norte o China. Se pateó medio mundo contándonos lo poco o mucho que había visto. Todo sus obras desprenden cierta tranquilidad, el sosiego propio del observador objetivo y desapasionado. En esta biografía de Muybridge va un paso más allá y nos ofrece un relato tan arrollador como inesperado. Inesperado porque a estas alturas de la película uno pensaba que poco más se podría añadir sobre pioneros tan célebres como el fotógrafo que atrapó el elusivo movimiento de los caballos. Aparece en todas las enciclopedias y no sólo las de fotografía, también muchos historiadores del arte se han dedicado a analizar su influencia en la obra de algunos conocidos pintores. Delisle no sólo cuenta la vida de Muybridge, también retrata sus alrededores, deteniéndose en los orígenes de la fotografía y el cine. En el segundo caso da la mejor explicación que recuerdo de esa transición del medio fijo a las imágenes en movimiento, con especial atención a las buenas relaciones entre Muybridge y Marey y el papel de los hermanos Lumière. Vaya por delante que todos esos asuntos históricos acaban siendo más fascinantes que las vicisitudes personales del fotógrafo, donde destaca el sórdido pasaje del amante de su mujer. Aunque es un suceso muy estrambótico y Delisle lo cuenta muy bien, me resulta muchos más atractivo el puzzle que compone con piezas que todos creíamos conocer y que, a través de su brillante explicación, encuentran su sitio y se ordenan de manera lógica. Pienso por ejemplo en la primera fotografía, esa imagen borrosa y misteriosa de Niépce, que reproduce pero acompaña de una reconstrucción dibujada que nos permite identificar realmente los elementos representados. Es un lujo que incluya numerosas reproducciones de los trabajos más relevantes, lo que nos permite juzgar las fotografías originales, a partir de las interpretaciones que el texto sugiere.

El autor aparece al final del trabajo mostrando los clásicos libros de Muybridge, unos volúmenes que muchos atesoramos en nuestras bibliotecas, ya que durante años fueron la mejor (casi la única) gran referencia en el terreno del movimiento humano y animal. Delisle le rinde un fenomenal homenaje,
Leer más...