La actualidad nos devuelve al año 2005, cuando Käre Bluitgen, una autora de libros infantiles, no conseguía encontrar un ilustrador para su obra “El Corán y la vida del profeta”. Casos como el de Theo Van Gogh, asesinado el año anterior en plena calle por un islamista, y otros similares habían provocado el miedo. Esto llevó al periódico Jyllands-Posten a publicar doce caricaturas de Mahoma, para comprobar si aún existía algo parecido a la libertad de prensa.
Semanas después la fiscalía, presionada por once embajadas, investigó a los dibujantes y no los consideró culpables de delito alguno. Así que un grupo de imanes daneses recorrió Oriente Próximo explicando “el dolor y el tormento” que todo aquello les había causado. Luego vino el boicot a los productos daneses en Oriente Próximo; en 2006 ardieron las embajadas de Dinamarca y Noruega en Siria, también la embajada danesa en Líbano; más de cien personas murieron en las manifestaciones que se produjeron; un ministro indio ofreció más de un millón de libras por la cabeza de uno de los caricaturistas; los casos de intento de atentado justificados por las caricaturas se multiplicaron; algunos periódicos europeos (pocos) decidieron publicar los dibujos, en solidaridad con sus colegas daneses. En 2010 un energúmeno intentó matar al dibujante danés Kurt Westergaard, de 74 años. La policía intervino a tiempo, como ya hizo en 2008 y en 2009, frustrando otros intentos de asesinato. Los dibujantes que participaron en el proyecto necesitan escolta, han tenido que cambiar de casa y en cualquier momento un desequilibrado puede acabar con sus vidas. En enero de 2015 Charlie Hebdo, el semanario satírico francés, sufrió un tiroteo a manos de dos terroristas islámicos. Doce personas murieron en el atentado: varios dibujantes, dos policías, un corrector... En septiembre de 2020 la revista volvía a publicar los dibujos que provocaron el ataque, con una portada que indicaba "Todo esto por esto". Era un día antes del inicio del juicio a 14 personas acusadas de ayudar a los dos atacantes islamistas de 2015. El 25 de septiembre se produjo otro ataque frente al antiguo local de Charlie Hebdo, con dos heridos de gravedad.
A principios de octubre, durante una clase de instrucción moral y cívica (el equivalente a nuestra “educación para la ciudadanía”), Samuel Paty, profesor de geografía e historia de 47 años y padre de un niño, mostró algunas de las caricaturas de Mahoma para hablar de la libertad de expresión. Invitó a quien no quisiera verlas a salir del aula. La escuela recibió quejas después Leer más...