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viernes, 19 de noviembre de 2021

WE3 DE MORRISON Y QUITELY COMIC

WE3 comic de Morrison y Quitely edita ECC
ECC, Barcelona, 2021.
144 páginas, 17,95 euros.


EL IMPOSIBLE REGRESO A CASA
Publicado originalmente en 2004, se reeditó al año pasado y recientemente aparecía una segunda edición. WE3 es un cómic que había pasado totalmente por alto, no cometan el mismo error.

Recientemente un alumno me habló en clase de su existencia, mencionando algunas páginas con una narrativa muy poderosa e innovadora. Cuando me informé sobre un tebeo que ni me sonaba, descubrí porqué mi radar lo había ignorado. El guión era de Morrison y, a pesar de que Quitely se encargaba del dibujo, no me molesté en echarle un vistazo. Gran error. No es la primera obra interesante que firman juntos. Todos podemos recordar su brillante recorrido en “All-Star Superman”, pero siempre tengo la sensación de que es Quitely el que hace el trabajo y que Morrison solo está allí para incordiar. Una percepción sin duda injusta pero la verdad es que pocas son las obras de este guionista que no se me han atragantado, por pretenciosas, pedantes, por su insufrible moralismo progre o justo lo contrario, su nihilismo de salón. “Animal Man” todavía me provoca arcadas al recordarlo. Por cierto, a todos los que les gustó les recomiendo “No hay apocalipsis” de Michael Shellenberger, donde se explica qué es lo que está cargándose realmente a los murciélagos y las águilas calvas, y unas cuantas cosas más. Me cuesta creerme las historias de Morrison y no consigo entrar en sus universos. Así que me mantuve a distancia de esta miniserie. Y no debí hacerlo.

Quitely
es uno de los artistas más dotados de su generación. Su dibujo es tremendamente personal, con una línea que no se parece a la de nadie más y que en los últimos años ha asociado su talento al de Millar, facturando juntos tebeos tan brillantes como “El legado de Júpiter”. En “WE3” le da una vuelta de tuerca más a su narrativa y consigue
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viernes, 15 de abril de 2016

SUPERHÉROES: JUPITER'S LEGACY de MILLAR y QUITELY

Jupiter's Legacy de Mark Millar y Frank Quitely, edita Panini Comics
Panini Comics, 2015.
136 páginas, 15 euros.

UTOPÍA O MUERTE


El pasado noviembre fallecía el maestro René Girard. Había explicado a Shakespeare a través de su teoría mimética. También los superhéroes saben lo que es la envidia.


Así lo demuestra la última obra de Mark Millar. Describe toda una nueva generación de cruzados con capa, cuyos orígenes se van desvelando poco a poco. El primer tomo se centra en los hijos de esos dioses de la edad dorada, una pandilla de inútiles, inadaptados y decadentes drogatas.

También en los celos poco disimulados del hermano de Júpiter, el líder de los superhéroes. Aparentemente Millar recorre sendas ya muy trilladas, mostrando la corrupción y las malas costumbres que adoptan personajes todopoderosos, a la manera de Moore, Morrison y tantos otros revisionistas. Pronto descubrimos que su visión es otra, más estimulante.

Desde que allá por los setenta el compañero adolescente de Green Arrow culpara a los mayores de su adicción al jaco, en el clásico comic de O’Neill, nos hemos acostumbrado a personajes especializados en descargar sus responsabilidades sobre otros. Ya saben, víctimas del sistema, del colegio, de los padres o del género. Y así es como se nos presenta a Brandon y a Chloe, los perdidos hijos de Jupiter Utopian. Ambos achacan sus errores a su cansado padre, a quien acusan de no prestarles atención por estar demasiado ocupado salvando la Tierra.

Pero luego Millar dirige el relato en una dirección bien distinta, lo que nos aproxima a Girard. Como es sabido, el antropólogo supuso que toda cultura surge de la imitación, que el deseo no era individual sino siempre gregario, queremos lo que quieren los otros. Y que al final todos los deseos se dirigían en la misma dirección, provocando lo que denominó “crisis mimética”. De ahí la abundancia de fábulas y mitos sobre hermanos que se pelean, de Thor y Loki a Rómulo y Remo, pasando por Caín y Abel. Cuanto más parecidos, más probabilidades existen de que se produzca una competición por los mismos objetivos. Girard trasladó su teoría a un plano religioso y moral y en uno de sus últimos libros, sobre Clausewitz, especuló con el Apocalipsis. Y también lo aplicó a la lectura e interpretación de Shakespeare. En él abundaron las dobles figuras y un componente esencial en sus dramas, la envidia. También el desear lo que desean otros, la mímesis del deseo, como le ocurre a Macbeth con su mujer.

Jupiter's Legacy de Mark Millar y Frank Quitely, edita Panini Comics
El asunto es universal y aparentemente intercultural, así que una vez que se entienden esas claves miméticas, tal y como las enunció Girard, resulta casi imposible sustraerse de ellas. Vemos el mecanismo por todas partes. Como en este humilde tebeo de superhéroes que sin embargo vuela muy alto cuándo comprobamos la precisión con que el guionista activa las pasiones de sus personajes. El tío desliza medias verdades al oído de su sobrino, hasta que ambos perpetran la infamia definitiva, el asesinato del padre (y hermano). Luego asistimos a las terribles consecuencias de ese acto, con esa utopía prometida por el hombre más listo del mundo, que nunca llega. En su lugar los problemas aumentan y con ellos la presión de un estado que suprime progresivamente las decisiones individuales, por el bien de esos mismos individuos. En medio de esa nueva dictadura se alzan algunas voces.

Y aquí es donde debe citarse al portentoso compañero de Millar, el excelente dibujante Frank Quitely, que cumple con su nervio característico. Se mantiene en sus viñetas panorámicas y su línea cada vez nos recuerda más a la de Kaluta. Su trabajo es sobresaliente, aportando la dimensión épica que el relato precisa. La segunda parte, en la que los malos intentan dar caza a la parte de la familia que se resiste al nuevo orden, es espectacular e impactante. Hay drama, sí, pero también diversión a raudales, sobre todo cuando entra en acción la supermadre. Ya saben, “…mamá lo oye todo”. No se lo pueden perder.

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