64 páginas, 18,95 euros
¡CONAN, OH, LA LA!
Para los buenos aficionados decir Conan supone evocar cientos de páginas de verdadero placer tebeístico. Y ahora los franceses han recuperado al personaje.
Reconozco que hace ya tiempo que le perdí la pista. Salvo sonadas excepciones, como las páginas dibujadas por Corben o Kubert, pocas de las aventuras editadas por Dark Horse me han interesado. Y sin duda algunas serían correctas teniendo a Truman a cargo de las adaptaciones. Pero es que la combinación Buscema -Thomas era irresistible y pocos pueden medirse con esa brillante pareja. Para los puristas: sí, también me gustaban los episodios de Barry Smith. Y el que dibujó Starlin. Y algunos más. Conan ha significado emoción, buena narrativa, pasiones, excelentes dibujos, magia... Fue un cómic intenso y arrollador y algunos de sus episodios se cuentan entre lo mejor del medio. Olvidad a “Maus” y leed “Sombras de hierro en la luna” si queréis disfrutar con un buen tebeo. Dicho lo cual, cualquier nueva aproximación al personaje me parece algo casi inapropiado. Si ya se ha hecho bien una vez ¿por qué pensáis que puede mejorarse? Esa era mi sensación al aproximarme al intento de Morvan y Alary, pero... Por un lado está el factor dibujo. Ya he expresado en otros artículos mi admiración por la obra de este dibujante que hunde sus raíces en la animación. Tiene buen ojo para los encuadres dinámicos. Y hay algo en el movimiento de sus figuras que me recuerda a otro dibujante-animador muy talentoso, Bruce Timm. Sumen a eso una frenética estructura de página y un color embriagador y obtendrán un cóctel ganador. El empaque gráfico de este nuevo Conan francés es brutal, con guiños a Leer más...


