Mostrando entradas con la etiqueta Batman. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Batman. Mostrar todas las entradas

viernes, 16 de julio de 2021

UNIVERSO BATMAN de BENDIS Y DERINGTON

Universo Batman Brian Michael Bendis Nick Derington DC comic Fabergé
ECC. Barcelona, 2021.
176 páginas, 19,95 euros.


BATMAN EN BUSCA DEL HUEVO PERDIDO
La producción de comics de superhéroes es tan grande que seguirle la pista a todo es casi imposible. No, si se quiere echar un ojo a otras latitudes, europeas, japonesas o lo que caiga. Pero nunca se le debe dar la espalda a Batman.


Como con cualquier otro de los grandes personajes, es tal el número de dibujantes y guionistas que pasan por ellos, que en cualquier momento puede surgir un tebeo que valga la pena. Es el caso de este “Universo Batman”. Por un lado viene firmado por Brian Michael Bendis, guionista de sólida trayectoria, a quien algunos calificarían descuidadamente de artesano, pero que en ocasiones ha facturado tebeos tan interesantes como “Alias”. Yo no corro a comprarme sus tebeos pero siempre me ha parecido un profesional muy respetable. Aquí cumple con creces. Cuando todas las historias de Batman parecían haberse contado ya, él se descuelga con una trepidante persecución que comienza con un robo. Un huevo de Fabergé es sustraído de un museo y el héroe con traje de murciélago intenta recuperarlo. Por el camino descubre que el huevo contiene algo muy poderoso y que no es el único que va tras él. En un relato tremendamente ágil y trepidante, saltamos de aquí a allá, de un país a otro y del presente al salvaje oeste de Jonah Hex. No es el único supertipo que sale como comparsa. En varios episodios algunos populares personajes de DC comparten la aventura con Batman, lo que permite al guionista contrastar sus expansivas actitudes con la tradicional reserva del caballero oscuro. Al final descubrimos que los Green Lanterns están implicados y que el problema tiene consecuencias que afectan al equilibrio cósmico, sale una guardiana Oa muy peculiar y viajamos a una de esas dimensiones blancas que tanto gustaban a Ditko y a Starlin.

Universo Batman de Bendis y Derington Comic Huevo Fabergé
Si el guión no ofende la inteligencia del lector, el dibujo consigue estar a la altura de la propuesta. No conocía anteriores trabajos de Nick Derington, aunque veo que es un veterano, curtido en Leer más...

viernes, 6 de marzo de 2020

HARLEY Y HIEDRA DE DINI Y TIMM

DOS BUENAS AMIGAS

El estreno de la película dedicada a Harley Quinn ha propiciado un pequeño boom. A la serie de animación sobre la (ex) novia del Joker se suman varios comics, tanto nuevos como reeditados.



HARLEEN, Libro 1 de Stjepan Sejic comic harley Quinn
Harleen. Libro Uno
Stjepan Sejic
ECC. España, 2020.

de A priori el más interesante debería de ser el que viene firmado por Stjepan Sejic, conocido sobre todo por su serie “Sunstone”.
Si en aquella fantasía sado-maso encontraba un delicado equilibrio entre la monería y la brutalidad y su encantador dibujo suavizaba las aristas de un relato protagonizado por pavas aficionadas al látigo y el cuero, aquí no acaba de dar con el tono adecuado.

Construye una especie de “Harley Quinn Año 1”, donde se nos narran los antecedentes de la psicóloga chiflada. Pero todo resulta redundante y pretencioso y acabamos hartos de personajes encantadores y sonrisas monas. Falla en las escenas de acción, que se quedan en cromos muy poco dinámicos, se le encasquillan las actuaciones de los personajes, teatrales y poco convincentes, y no acierta con el Joker, a quien retrata como una especie de estrella del rock, un señor Grey no exento de atractivo. Demasiadas páginas para contar más bien nada. Y además, es solo el primer episodio.


BATMAN, HARLEY Y HIEDRA de Paul Dini y Bruce Timm edita ECC
Paul Dini & Bruce Timm.
Harley y Hiedra
ECC. España, 2018.
136 páginas, 15,95 euros.

Mucho más afortunada es la reedición de “Harley y Hiedra”. Conecta con la última versión del personaje, que se ha librado del pesado de su ex, el Joker, e intenta vivir su propia vida acompañada por su mejor amiga, Hiedra Venenosa. Esta última, compañera en el crimen y con la que comparte piso, no oculta en la serie de animación unos sentimientos de los que Harley parece no percatarse nunca.
La cuestión es que el volumen incluye tres historias, la última de las cuales firma Joe Chiodo y es preferible olvidar.
La primera es un divertimento de Ronnie del Carmen, simpática, muy bien dibujada y de narrativa chispeante. Por supuesto lo mejor corre a cargo de los creadores originales de Harley. Si en su momento el comic de presentación, “Mad Love”, constituyó una auténtica cumbre de lectura obligada y revisión más que recomendable, Paul Dini y Bruce Timm vuelven a demostrar que son los que mejor entienden al personaje y su volátil psicología. Harley es una chiflada pero también un arlequín, una payasa, y en ningún momento debería de abandonar su tono desenfadado, siempre tan atolondrada como chispeante.

En una clásica estructura en tres actos se nos cuenta en primer lugar la entrada y fuga de la cárcel. En el nudo las chicas se trasladan a las selvas amazónicas en busca de una misteriosa planta. Ya de vuelta a casa se detienen en Hollywood donde deciden rodar una enloquecida película. Finalmente Batman pone a todo el mundo en su sitio y las chicas vuelven al trullo, más o menos. Por el camino se nos brindan algunas pinceladas sobre la imposible relación entre esas dos amigas tan diferentes y las viñetas se saturan de chistes que en ocasiones recuerdan los tiempos más gloriosos de Mad.

El increíble dibujo de Timm asegura un ritmo trepidante y las dosis justas de humor y sensualidad. Él y Dini tienen el secreto de una fórmula que parece fácil de imitar pero que nadie asimila (y desarrolla) tan bien como ellos. Hay apuntes ecológicos y cierta burla de las costumbres de la meca del cine. Pero sobre todo lo que cuenta es la sucesión de hechos, el encadenado de secuencias y bromas hasta la traca final. Un cómic sin pretensiones, maravillosamente dibujado y que no deberían perderse.










Leer más...

viernes, 8 de noviembre de 2019

FELIZ 80 CUMPLEAÑOS BATMAN

¡FELIZ BATCUMPLEAÑOS!

El primer episodio de Batman se publicó en Detective Comics nº27, en mayo de 1939. Como este año se cumplen 80 de su “nacimiento”, los aficionados se han visto bombardeados por un auténtico “Bat-tornado” de novedades que intentaré enumerar.

Disculpen el chiste malo pero ayer vi en la tele “Sharknado 3” y todavía estoy recuperándome. Antes había estado en el cine enfrentándome al “Joker” y para rematar el día me tragué el piloto de “Batwoman”, una aproximación muy inclusiva a la mitología batmaníaca, que me pareció prescindible. Consigue ser tan mala como “Supergirl”, otra teleserie fallida. La diferencia es que aquí la bat-heroína es lesbiana y acude al rescate de su ex-novia afroamericana. Ya lo he comentado en otras ocasiones. Bienvenidos sean los relatos que normalicen etnias, géneros o actitudes que habitualmente quedan fuera de las historias más populares. Pero cuando lo único que se ofrecen son buenas intenciones, la trama cojea. En cambio, cuando esa normalización se ajusta a una voluntad narrativa es más efectiva. Un ejemplo cercano: el personaje que interpreta la hija de Uma Thurman en la tercera temporada de “Stranger Things” (y ahora voy a desvelar uno de los giros del guión, se siente): cuando uno de los protagonistas está a punto de expresarle unos sentimientos que hemos visto crecer de un episodio al siguiente ella desvela su condición sexual, que imposibilita esa relación que nunca llegó a ser. El cruce entre esas emociones enfrentadas es dramático y creíble, y va mucho más allá de “este personaje es homosexual porque eso es lo normal”. Nos gustan las historias donde pasan cosas, a ser posible interesantes. No es el caso de “Batwoman”.



A lo largo de estos 80 años son muchas las aventuras, los giros de guión, los personajes, las muertes y hasta los renacimientos que han pasado por la vida del hombre murciélago. Por un lado, es inevitable recomendar algunos de los grandes clásicos, permanentemente reeditados y fáciles de conseguir.

Yo pondría en primer lugar el “Batman año 1” de Miller y Mazzuchelli, seguido muy de cerca por Batman Dark Knight” de Miller. Luego deberían buscar el crossover “Batman-Hulk”, extraordinariamente dibujado por García-López. Y los episodios de Neal Adams con guión de Dennis O’Neill. Algunas de las historias de Loeb Tim Sale son interesantes. “Batman la broma asesina” cuenta con el dibujo del gran Brian Bolland, pero el guión de Moore es tan flojo que cuesta recomendarlo.

Detective Comics 80 años de Batman Edita ECC DC
Varios autores.
80 años de Batman.
ECC, Barcelona, 2019.
416 páginas, 39 euros

Si se han quedado con ganas de más, el recopilatorio que conmemora estos ochenta años es estupendo.

No solo por las piezas que agrupa, con estupendos episodios de Carmine Infantino, Bryan Hitch o Simonson, también por la selección de textos, donde aparecen senadores y hasta la jefa de policía de San Diego, una señora que confiesa haberse sentido inspirada por Batman, mientras invita a los lectores a alistarse al cuerpo de policía. Ya saben: servir y proteger. También se han recuperado para la ocasión episodios de otros personajes que aparecieron en “Detective Comics”, de los que actualmente nadie se acuerda.





Conmemorando el nº 1000 de la revista se ha editado otro volumen con relatos escritos y dibujados por los autores que actualmente están a cargo de Batman. Destacaría uno entre ellos: el español Álvaro Martínez Bueno, que lleva años colaborando con el mercado americano y exhibe un dibujo estupendo, con un aire que recuerda a Alan Davis. La otra presencia española es más cercana, se trata del mallorquín Tomeu Morey, que firma el color de “El mejor caso de Batman”, con su calidad habitual.


Batman caballero Blanco Sean Murphy y Matt Hollingsworth 80 aniversario Batman
Sean Murphy y Matt Hollingsworth
Batman Caballero Blanco
ECC, Barcelona, 2019.
232 páginas, 25 euros

En general, así como al repasar historias antiguas siempre aparece algún aspecto interesante, por ejemplo la atractiva estructura de página de Infantino, echo en falta argumentos más novedosos en las últimas aportaciones. Lo que me lleva a “Batman, caballero blanco”, una de las miniseries más aclamadas de la actualidad, que se publicó originalmente hace dos años y de la que ahora ha llegado el recopilatorio. Insiste en un asunto al que los creadores llevan dándole vueltas desde los ochenta, en cierta medida “La broma asesina” iba de eso. Me refiero al salto moral que implica considerar a Batman el bueno y al Joker el malo para contemplar la escena desde la posición opuesta. Con el Joker como la víctima y Batman como el verdugo. En “Caballero blanco” una medicina “cura” al Joker, que denuncia a Batman por violencia para-policial. La ciudad se pone paulatinamente del lado del antiguo psicópata mientras Batman intenta demostrar que se equivocan, empeorando cada vez más su situación y consiguiendo que hasta sus amigos duden de su cordura. Tengo que decir que el cómic va de menos a más. Tanto respecto al argumento como al dibujo. Empieza lleno de tics, con figuritas que sobreactúan y un expresionismo mal entendido que empacha y no facilita la lectura. El dibujante parece más interesado en dibujar variantes del bat-móvil que al propio Batman, al que caracteriza casi como una fondona vieja gloria. Por otro lado el Joker siempre aparece desvalido y cada vez más simpático.

En general la mitología alrededor del personaje supone una carga muy pesada. Esperamos determinados comportamientos, hemos visto muchas veces las mismas situaciones… Así que cuesta asumir que esta vez sí, el Joker se ha reformado y es sincero y solo desea hacer el bien. Eso lastra mucho el argumento principal.

Sin embargo, en su segunda parte el relato se inclina hacia una versión de “Marty”, aquella película en la que un deficiente mental recibía un tratamiento que le permitía llevar una vida normal hasta que la medicina empezaba a fallar y el desgraciado protagonista era testigo de su regreso a los infiernos de la incomunicación social. Aquí, desde el momento en que el Joker empieza a luchar con su otro yo psicópata porque las pastillas ya no hacen efecto, la cosa se anima. Yo diría que hasta el dibujo mejora, volviéndose más vigoroso y recordando (por momentos) a García López. Salvando las distancias, claro está.



Esa ambivalencia respecto al Joker está presente en su última adaptación fílmica que cuenta, como sin duda ya sabrán, con el trabajo extraordinario de Joaquín Phoenix. Creo que como en el caso del comic de Snyder, lo mejor son esos momentos de titubeo, cuando el personaje es consciente de su enfermedad, de su desconexión con la realidad. Ahí sí que, en gran medida gracias al sensible trabajo del actor, sentimos compasión por un desgraciado que de manera casi irremediable se ve impulsado a la locura y la violencia más desatada. Pero cuando el asunto se traslada del plano individual al social, político, la cosa empieza a desbarrar. Y cuando pasa de “Taxi Driver” al “Rey de la comedia” a mí me despista por completo. Con todo, admirable el payaso final que compone el actor. Su aparición en la tele es una imposible mezcla del Nicholson del primer Batman y Michael Jackson. Da mucho miedo.

Batman especial detective comics número 1000 80 aniversario Batman
Nacho Vigalondo, el director de cine, firma un texto en la edición española del nº 1000 que nos da algunas claves para entender el cambio de paradigma que se está produciendo alrededor de Batman. En su texto describe al héroe como un villano, un Luthor disfrazado que simula solucionar unos problemas que podría fácilmente enmendar a golpe de chequera. Cuestiona radicalmente su superioridad moral y aunque confiesa disfrutar con sus aventuras, las define como un eterno “baile de disfraces”. El concepto es el mismo que aparece en la película. El padre de Batman es culpable por rico. Un rico que como Trump se quiere dedicar a la política. Algo esconde, que le peguen un tiro. Esto es nuevo. Tradicionalmente el padre de Bruce Wayne era un médico, un filántropo, un señor educado que acudía al cine a ver “El Zorro” con su mujer e hijo. La elección del film con el espadachín enmascarado no era gratuita ya que representaba un eslabón más de una larga cadena de héroes aristócratas, como Robin Hood o La Pimpinela Escarlata. Nobles que desde su posición de privilegio eran conscientes de las penalidades del pueblo y luchaban por mejorar la situación de los desheredados. Como por ejemplo reflejaba muy bien el Batman en la revolución francesa dibujado por García López. En ese contexto los malos eran psicópatas con ganas de hacer daño y sus coloridos disfraces suponían un adecuado contrapunto a la seriedad y la contención del traumatizado héroe-cruzado. Ahora ya no. Instalados en la lógica binaria del “aprobé - me suspendieron”, ya no hay honradez en la pobreza, las masas aplastadas tiene el derecho a convertirse en payasos asesinos. O algo así. Puedo entender que el humillado se tome la justicia por su mano. Me cuesta algo más suponer que todos los ricos son culpables.


 Ya metidos en el terreno de los ajustes de cuentas conviene recordar a un autor que durante años escribió Batman y del que nadie tenía noticias hasta ahora. Ha empezado a aparecer en los créditos de series y películas relativas al personaje, al lado del creador “oficial”, Bob Kane. Me refiero al guionista Bill Finger, que creó para Kane algunos de los elementos y personajes más populares de la serie. Pero el dibujante nunca acreditó su trabajo. En los últimos años algunos historiadores han luchado por su reconocimiento y finalmente los familiares han llegado a un acuerdo con la DC. Recientemente se emitía un documental donde se explicaba esta historia, que es muy emocionante. No solo porque el investigador Marc Tyler Nobleman pelea por conseguir lo que considera justo. Es que su investigación fue digna del mismísimo Batman. Cuando creía que Finger había muerto sin descendencia encontró noticias de su hijo. Cuando descubrió que era gay y que murió joven a causa del S.I.D.A., apareció su hija, la nieta de Finger. La acompañó por festivales y montó una campaña para reivindicar el legado del abuelo. Cuando finalmente les dieron la razón les aseguro que fue un momento especialmente emotivo.

En fin, a quienes no nos gusta que los psicópatas ganen y se adueñen de las calles, aquí seguimos.
De parte de Batman.



Leer más...

viernes, 19 de abril de 2019

BATMAN, RAZA SUPERIOR - MILLER. AZZARELLO, KUBERT

Batman, el caballero oscuro III- La raza superior de  Frank Miller, Azzarello, Kubert, Janson, Risso y Romita Jr Edita ECC Ediciones
Frank Miller, Azzarello, Kubert, Janson, Risso y Romita Jr.
ECC, 2019
386 páginas. 35,95 euros

JUBILADOS Y ASPIRANTES
Una nueva secuela de la obra de 1986. A principios del siglo XXI Miller ya había vuelto a su Batman más oscuro, en una continuación que a muchos nos pilló un poco cansados.


Miller se inició en el medio muy joven. Larry Hama contaba cómo iba al estudio de Neal Adams a enseñarle sus muestras cuando era apenas un adolescente. Adams lo machacaba sin piedad pero eso no desanimó al joven creador. Hasta que un año el veterano miró el material, no dijo nada y descolgó el teléfono. Se puso en contacto con un editor de Marvel para recomendarle al joven dibujante que tenía a su lado.

Allí empezó la leyenda de Miller que muy poco después protagonizó en Daredevil una de las etapas más afortunadas del personaje. Para Mazzucchelli escribió dos historias que se mantienen como clásicos absolutos: Daredevil Born Again y Batman, año I.

Como creador completo a veces Miller patinaba, como en Ronin, un desbarre con ínfulas europeas muy indigesto. También podía acertar, como demostró en su Batman Dark Knight returns. Allí imaginaba a un héroe que volvía de su retiro para enfrentarse a un mal absoluto y que había llegado a corromper a toda la sociedad. Por supuesto salía Reagan y se presentaba a Superman como un perro fiel del sistema. Luego creo que el éxito lo despistó un poco.

Durante años dibujó historias de Sin City, una propuesta gráficamente estimulante pero con muy poca chicha detrás. Miller empezaba a convertirse en un cliché. Pero el público se mantuvo fiel y también le acompañó en su siguiente obra: 300. Todos recordamos los pectorales de Gerard Butler en la adaptación cinematográfica de Snyder. Aunque en la versión original los espartanos iban con todo al aire. En fin, tampoco era un gran tebeo ni conseguía que nos olvidáramos de la versión de Breccia. Cuando Miller presentó su secuela de Batman, muchos ya habíamos perdido la fe en su trabajo. Aunque no se había desvanecido la admiración por el personaje, conocido por las constantes críticas que recibe por sus posicionamientos políticos.

          

Batman, el caballero oscuro III- La raza superior de  Frank Miller, Azzarello, Kubert, Janson, Risso y Romita Jr Edita ECC Ediciones
La verdad, no esperaba gran cosa de este nuevo acercamiento a Batman. Menos cuando aparece Azzarello en los créditos.

Los dibujos corren a cargo de varios talentosos autores: Andy Kubert, Janson, Risso y Romita Jr. Miller firma algunos episodios cortos pero su dibujo ha mutado de tal manera que casi se agradece que su participación sea mínima.

Era muy difícil facturar algo que devolviera cierta dignidad al personaje. Ya saben, después de los tostones de Nolan cada vez que se oye “yo soy Batman” es casi imposible no escuchar la voz engolada de Bale y caer en la parodia.

Pero de alguna forma Miller supera los prejuicios iniciales y construye un relato con unos tonos épicos que podemos aceptar. Que hasta emocionan y convencen.

El argumento contiene un buen puñado de ideas originales, algo complicado cuando tratamos con personajes tan conocidos.

Lo de Kandor, que desata el drama inicial, es un buen concepto. También lo de los poderes de Linterna Verde. Su enfrentamiento con las tres esposas es aterrador. La relación entre la hija de Superman y sus padres está bien. Etc. Al principio parece que se van a repetir los formalismos de su entrega de los ochenta, como lo de las teles. Pero enseguida se da cuenta de que no funciona y apenas vuelven a salir, cosa que mis ojos agradecen. Es simplemente una historia de superhéroes bien contada. Y eso, en los tiempos que corren, ya es mucho decir. Pueden darle una oportunidad.

Mientras Batman vuelve a abandonar (otra vez) su retiro, otros luchan para conseguir entrar en el mundo con el que sueñan. Como saben, vivir como dibujante o guionista de comic no es fácil. A finales de mayo se abrirá una puerta para algunos creadores de las islas. Joaquín García, un agente acostumbrado a lidiar con los editores de Marvel y DC pasará por Palma para revisar porfolios, a la busca del próximo Frank Miller. Algunos ya llevan semanas sudando sobre las seis páginas que deben presentar en la prueba. El agente también ofrecerá una charla sobre los interiores del mercado el viernes 24 de mayo en Can Oleo. El IEB patrocina esta actividad ¡Mucha suerte a todos!
Si necesitan más información o quieren los guiones para participar, pueden escribir a fflorez@escoladisseny.com

Leer más...

viernes, 5 de abril de 2019

BATMAN EL REINADO DEL TERROR de BARR y GARCÍA LÓPEZ

Batman el reinado del terror de M. Barr y García López edita ECC comic revolución francesa
ECC Ediciones, 2019
56 páginas. 6,25 euros

PROFUNDIDAD DE CAMPO

Batman viaja hasta la Revolución francesa de la mano del mejor dibujante del mundo: Jose Luis García –López. Escribe el guión Mike W. “Camelot 3000” Barr.



Este Otros Mundos se publicó originalmente en 1999 y, si mi memoria no me falla, no se había traducido con anterioridad. Espero equivocarme porque el tebeo tiene tanta calidad que resultaría casi inexplicable que no se haya editarlo antes en España. Como sea, finalmente está en nuestras manos y es extraordinario.

Con este ya son dos de los titanes de la DC que visitan otras realidades históricas con dibujos de García-López. Me refiero al encantador Superman- Kal que mandaron a la Edad Media, con guión de Dave Gibbons. Un comic maravilloso, perfectamente dibujado. Y con este Batman ocurre lo mismo.

Primero, felicitar al guionista, que muestra sin reparos una buena parte de la crueldad que caracterizó aquel reinado del terror revolucionario. Como ya hicieron otros ilustres precedentes, como Dickens.


                

Aunque algunos totalitarios todavía se reconocen en las atrocidades perpetradas por unos cabecillas sin escrúpulos y una turba completamente desatada que nunca llegó a colmar del todo su sed de sangre, lo cierto es que hay poca cosa buena que decir de ese periodo histórico. Se deshicieron de una clase realmente impresentable pero, como en el caso del sueño soviético, tan solo para sustituirla por algo sino peor, sí tan malo.

Mientras Inglaterra demostraba que una sociedad podía transformarse y cambiar sin necesidad de cortarle la cabeza a una buena parte de la población, la pesadilla francesa tan solo ha servido de inspiración para los peores excesos del siglo XX.

Barr lo tiene claro y su guión se detiene ante el espectáculo despreciable de la guillotina y la crueldad innecesaria de Danton, Robespierre y demás iluminados. Citas históricas aparte, el cómic sobre todo busca recrear fantasías aventureras al estilo de La Pimpinela Escarlata”. Al fin y al cabo Batman siempre ha estado muy cerca de El Zorro, así que encaja con naturalidad en este petimetre que por el día exhibe sus amaneramientos y por la noche se dedica a desfacer entuertos.


El argumento busca entretener el lector, al tiempo que Barr se las apaña para dejar muy clara su visión crítica de la Revolución. Hasta ahí todo correcto. Pero entonces llega García-López y eleva el producto hasta la siguiente categoría. Ya en las primeras secuencias prueba su enorme talento. Vean ese plano imposible en que Wayne, a lomos de su caballo, muestra sus documentos a los policías, mientras a un lado uno de ellos detiene a la chiquilla que le ha pedido auxilio. El dibujante levanta el punto de visto hasta la altura del héroe, que contempla (y con él el lector), el drama que se despliega a su alrededor.

Batman el reinado del terror de M. Barr y García López edita ECC comic revolución francesa
Dos páginas más allá se marca la increíble viñeta de la llegada a la plaza, del héroe por un lado y de los condenados a la guillotina por el otro.

Esos planos generales son especialmente difíciles de componer. García-López lo resuelve con aparente facilidad y con una apabullante profundidad de campo. Todo está detallado y todos los elementos nos informan de algo. Al tiempo, su composición es perfecta así que no hay confusión posible y nuestra mirada puede desplazarse con naturalidad de uno a otro centro de atención.

El resto se lo pueden imaginar: mujeres bellísimas, héroes apuestos, trajes con unas arrugas maravillosas, expresiva iluminación, cuidada ambientación, ingeniosas estructuras de página, impactantes angulaciones laterales… Cada página es la lección de un maestro capaz de dibujarlo todo y todo bien.



Leer más...

viernes, 16 de diciembre de 2016

NOCHE OSCURA de DINI y RISSO

ECC Ediciones. Barcelona, 2016.
128 páginas, 14,95 euros.

AMIGOS IMAGINARIOS
Paul Dini se dio a conocer como el Robin que acompañaba al talentoso Bruce Timm. Tanto en las series de dibujos animados de Batman como en su posterior salto al cómic.


La combinación de sus guiones con el enfoque fresco y rotundo que aportaba Timm nos brindó algunas pequeñas obras maestras, como el muy reeditado Amor Loco, donde introducían a la psiquiatra chiflada Harley Quinn, la novia del Joker. Dini ha continuado escribiendo historias para otros artistas y ahora presenta un trabajo sorprendentemente personal, ilustrado por el argentino Eduardo Risso. Aunque en la contraportada Mark Hamill, nuestro añorado Luke Skywalker, intenta convencernos de lo maravilloso que es este cómic, calificándolo de profundo y conmovedor, lo cierto es que estamos ante un guión fallido. Aunque eso no supone que carezca totalmente de interés.

Primero, llama la atención como el escritor desvela algunas de sus intimidades, incluyendo la torpeza con el otro sexo y el trauma que genera esta novela gráfica, un robo con agresión que le dejó profundas huellas físicas y psíquicas. Todo el cómic gira en torno a la idea de que los personajes de ficción pueden ayudarnos a superar determinadas penalidades, algo que nos recuerda la clásica teoría del “Fort-Da” freudiano.
A base de jugar con nuestros miedos estos se vuelven más tolerables. Comparto el concepto pero aquí no funciona. Todo el proceso de recuperación se alarga de forma extenuante y el protagonista (el propio Dini) habla en exceso con sus comparsas fantasmagóricos, que además son legión. Entiendo la necesidad del guionista de pasar por una catarsis para recuperarse de sus dolencias, pero la forma en que lo cuenta es demasiado prolija y aburrida.

Curiosamente, la obra fluye mucho mejor en su primer acto, justo hasta el asalto. El relato de su infancia, su doble vida entre la cruda realidad y las fantasías escapistas, cuando finalmente consigue un trabajo en el campo de los dibujos animados, todo eso está contado con garra y sin sentimentalismos.
La misma distancia se emplea en las escenas con la aspirante a actriz, una maciza con la que Dini fantasea pero que sólo se le acerca por interés. Esos momentos en que se representa a sí mismo como un auténtico pringado realmente demuestran su talla como guionista. Pero luego es como que le puede la autoconmiseración, como si escribiera el comic para explicarse cosas a sí mismo. Se pierde, empieza a divagar y, pasada la secuencia del ataque y las reacciones iniciales, todo hace aguas y se hunde lentamente y sin remedio.

Respecto a Risso, hace lo que puede pero también ha tenido días mejores. Él es grande en su clave de alto contraste, cuando emplea su línea desnuda. Aquí combina su estilo habitual con otros registros donde por un lado modula más a los personajes, con grises, y por el otro los mezcla con las fantasías animadas del héroe. Como el texto, salta de una especie de comedia al drama psicológico, no siempre con buenos resultados. En fin, un intento tan irregular como fallido pero llamativo por las cicatrices emocionales que su trama desvela.
Leer más...

viernes, 26 de septiembre de 2014

CUIDADO CON CREEPER de J. HALL & C. CHIANG

Batman Black and White - Cuidado con Creeper de Hall y Chiang, edita ECC,
Batman Black and White 
ECC, 2014 

Entre el abultado montón de historias prescindibles que encontramos en el último Batman Black and White destaca la participación de un talento emergente: Cliff Chiang.


Como saben la serie agrupa relatos cortos en B/N a la manera de las publicaciones de Warren de los setenta, Creepy y Eerie, Vampus y Rufus en su versión española. En sus primeras entregas incluían verdaderas obras maestras como las facturadas por Timm, Corben o Chaykin. Pero con el paso de los años la calidad ha ido disminuyendo y cada vez resulta más difícil señalar episodios interesantes entre toda la maraña que puebla estas saturadas planchas de nuestro hombre murciélago favorito. Con todo hay algunas excepciones notables. Sobre todo la historieta de Weston y Butler, tan sencilla como impactante, la curiosa aproximación de Moss y Cloonan y, por supuesto, el trabajo de Chiang, que también firma el guión.

En un momento en que los dibujantes de superhéroes se polarizan bien hacia un realismo fotográfico con tendencia a la rigidez o bien hacia el cartoon más barroco e ininteligible, sepultados todos ellos por capas y capas de oscuro y enmarañado color digital, reconozco que me cuesta acercarme a los tebeos “de grapa” para comprobar cómo les va a los tipos con la ropa interior por fuera. Pero siempre aparecen autores que se saltan las clasificaciones y Chiang es uno de ellos. Su dibujo no es absolutamente innovador. Al contrario, maneja muchas referencias que nos suenan, de Caniff a Mazzucchelli pasando por Timm. Pero el resultado de esas influencias es refrescante. Sus planchas se leen con facilidad, sus viñetas están llenas de aire, su narrativa apuesta por la claridad y sus personajes son vitales, dinámicos y bien caracterizados.

Viñeta de Cuidado con Creeper de Hall y Chiang, edita ECC,
Empezó a llamar mi atención con su participación en la serie Wonder Woman, donde realzaba unos guiones más bien mediocres y con demasiadas referencias a Sandman. Pero el refrescante dibujo de Chiang conseguía que aquello pareciera bastante mejor de lo que realmente era. Luego me sorprendió en Cuidado con Creeper, un juego con un personaje clásico de DC, una más de la abultada lista de creaciones de Ditko, al que por otro lado no se cita por ninguna parte en este volumen. Su superhéroe, ese Creeper que da título al comic, era de lo más estrafalario, de hecho construía su disfraz con restos de trajes abandonados de un carnaval. Y sus poderes eran tan bizarros como su aspecto. El personaje creado en 1968 y que entonces se movía en un presente lleno de gangsters y políticos corruptos, se traslada al pasado en esta revisión. A un París habitado por bohemios y decadentes de diverso pelaje que parece fascinar a los creadores americanos. Si el escenario es rico en texturas y los autores se aseguran de llenarlo con personajes que podemos reconocer, el relato es demasiado descabellado y lioso y tras su lectura sólo nos queda el recuerdo agradable del elegante dibujo de Chiang. Que por cierto realiza una curiosa reinterpretación del héroe original. Aquí cambia de sexo y apenas conserva nada de su primera encarnación, más allá de su carácter histérico y la tendencia a los gestos grandilocuentes. Pero de alguna forma ciertos componentes de su vestuario nos remiten a la versión de Ditko. Si aquel rodeaba el cuello del protagonista con una vistosa boa de plumas Chiang la convierte en penacho y la emplea en unas curiosas hombreras. Destaca también el agradable color de Dave Stewart. Y poco más.

Finalmente, en su episodio de Batman Black and White, se encarga tanto del guión como de los grafismos y todo funciona perfectamente. Un relato clásico con Robin como protagonista, perfectamente dibujado y mejor contado. Sin duda Chiang es un talento a seguir y yo no pienso perderme lo próximo que le publiquen.
Leer más...

sábado, 13 de abril de 2013

BATMAN ODISEA de N. ADAMS

Batman Odisea de Neal Adams. Edita ECC ediciones.
ECC Ediciones. Barcelona, 2013.
360 páginas, 30 euros.

¡ADAMS DESENCADENADO!


Neal Adams, una auténtica leyenda del comic americano, vuelve con una nueva aventura de Batman que sin duda sorprenderá a sus seguidores.


Hace tiempo que no teníamos noticias suyas, más allá de las constantes reediciones en formato gigante de sus historietas sobre Green Lantern, Green Arrow, Deadman y, sobre todo, Batman. Su firma vende así que a esos tochos pueden añadir los recopilatorios con sus incursiones en el terror, su impresionante Superman vs. Mohammed Ali o su espectacular recorrido por la Marvel, con algunos episodios memorables en la Tierra Salvaje, entre otros. Adams ha sido un autor muy imitado y no exento de polémica. Fue quien reivindicó a los verdaderos creadores de Superman cuando se estrenó la película de Reeve, consiguiendo que se les pagaran parte de sus derechos. Desde su estudio Continuity lleva toda su carrera luchando por un trato más justo entre editores y autores y eso no puede ni negarse ni olvidarse. Como decía Larry Hama, que trabajó muchos años a su lado: “Neal suele caer muy mal pero se ha portado bien con todo el mundo”.

En el trato directo es un personaje muy especial, obsesionado con temas diversos. Lleva años defendiendo que al principio de los tiempos todos los continentes encajaban y que lo que ha ocurrido (sigue ocurriendo en la actualidad) es que la Tierra está creciendo. Eso explica las costas muy alejadas entre sí cuyos perfiles casan. Excentricidades aparte, Adams llevó al comic-book un extra de realismo, un toque de ilustración fotográfica poco habitual. Iba unido a unos acabados sutiles en los que furiosos golpes de pincel se conciliaban con suaves tramados de plumilla. Con el tiempo, según confesó a Eisner, sustituyó esas herramientas por los rotuladores, con los que simulaba las transiciones que antes conseguía de manera natural. Eso es lo primero que se aprecia en esta nueva entrega de Batman, personaje al que vuelve tras muchos años de ausencia. Sus acabados han perdido parte de la perfección que recordábamos. Se ha acentuado su apariencia barroca, exagerando tramados y descuidando las modulaciones. Si a ello se suma el pastoso color digital que viene a sustituir los antiguos tonos planos que tan bien se zambullían en los porosos papeles, lo que nos queda es un tebeo lleno de ruido y brillos, de oscuridades saturadas y confusión. Además el dibujante se recrea en los primeros planos lo que añade un extra de asfixia a una apariencia general ya en sí agobiante, recargada en exceso.

Batman odisea de Neal Adams.Edita en España ECC Ediciones
Pero es que firma también el guión. Todos los episodios arrancan con situaciones en marcha, cuyas claves debemos descubrir según vamos leyendo. Para resumir lo que ha ocurrido en capítulos anteriores recurre a monólogos de sus personajes que se dirigen al lector durante varias viñetas, haciendo gala de esa gestualidad enfática y desmesurada que siempre ha caracterizado al peor Adams. En el relato se incluyen todos los tópicos que rodean a Batman y más, hasta la extenuación. Es como si el dibujante se hubiera creído sus propias palabras respecto a que los guionistas son artistas frustrados, fácilmente sustituibles por cualquiera con un poco de imaginación. Como él. Así que nos brinda una ración doble (y hasta triple) de sus mejores esencias. Todo es acelerado y confuso, revolucionado, salpimentado con peroratas que intentan demostrar que estamos ante un auténtico hombre del Renacimiento. Para no perderse sus explicaciones sobre los coches de hidrógeno, entre otras. Está constantemente sacando músculo, presumiendo de su buena forma.

Scotish Conection de Alan Grant y Fank Quitely. Edita ECC edicionesY lo cierto es que los resultados no son para tirar cohetes. Ya digo: todo va tan rápido que se echan en falta momentos de auténtico relax que nos permitan disfrutar de la acción. En lugar de eso se acumula un suceso emocionante sobre otro… hasta que todo lo que pasa nos da lo mismo. Si al concluir la lectura acaban tan hartos como yo, les recomiendo Scottish Connection”, un episodio de Batman que ahora se ha reeditado.
Alan Grant firma un guión tranquilo y que se entiende. Y los dibujos son de un primerizo pero ya buenísimo y muy limpio Frank Quitely. Es como una bocanada de aire fresco, un tebeo sencillo y efectivo, no un ruidoso armatoste como el que se monta Adams.
Leer más...