viernes, 2 de noviembre de 2018

HAUNTED LOVE - recopilatorio terror

Diábolo Ediciones, 2018.
144 páginas, 29,95 euros

LA NOVIA DE LA MUERTE
En los USA hace años que se dedican a recopilar historias de las décadas de los cuarenta y cincuenta. No son obras de grandes autores sino entresacadas de lo que podríamos calificar como la “serie B” del mundo del cómic. Ahora se ha traducido uno de esos libros.


Generalmente el interés es más antropológico que artístico. No cuentan tanto la calidad de los dibujos o la fuerza estructural de la trama como el bizarro planteamiento de las historias y los atrevimientos de los guionistas. La sensación general es que cualquier cosa era posible y que ahora ya no vivimos esos tiempos.

En algunos aspectos hemos mejorado pero en otros notamos las risas que nos estamos perdiendo. El libro va dirigido a un público de aficionados al terror que buscan esos relatos esenciales, ese momento previo a la imposición del Comics Code, donde se gestó todo el gore y muchas de las fantasías que vendrían años después.

Si algo puede afirmarse de estas historias cortas es que van cargadas de ganas. No hay tiempo para sutilezas, se dirigen a un público que necesita emociones inmediatas y aquí hay un nutrido grupo de autores dispuestos a dárselas. En un relato el marido despedaza y congela al amante de su mujer, en otro nos encontramos con una señora que es la novia de la muerte, en sentido literal, luego está el de la mujer tigre y aquel del hechizo para que ella le ame eternamente, la del bígamo que se casa con una vampira y… algo peor. Y tantos otros. Todos son cuentos sin moraleja, de final fatal, dibujados con más ganas que talento y tan terroríficos como divertidos. Incluyen todos los lugares comunes del miedo: cementerios, asesinos, demonios, brujas y zombies.

Entre ellos los lectores más veteranos notarán en seguida los que fueron realizados por artistas de primera categoría, muchos en los inicios de sus carreras. Por ejemplo, Nick Cardy en “Nothing can save her”, posiblemente la mejor del volumen; “The weirdest suicide pact of all times!”, dibujada con muchas ganas por Jack Sparling; o “The widow’s lover”, firmada por dos de los grandes, Infantino a los lápices y Kubert a la tinta. Son más las excepciones que la regla. En general notamos que los dibujantes no eran muy expertos y hasta se aprecia cuando copiaban a otros autores como Wood.

Apenas tiene importancia cuando nos ponemos a leer. Casi diría que resulta conveniente no contar con dibujos muy sofisticados. Las disparatadas tramas se ajustan bien al tratamiento que tienen, con esos grafismos torpes, urgentes y populares. El que abre el libro ya marca el tono. Una atractiva bruja aprende de su abuela que todos los hombres son unos gusanos. En consecuencia cada vez que se topa con alguno lo transforma con sus artes mágicas. Como es natural acaba encontrando el amor y recibe su merecido. Las viñetas finales con la venganza de los gusanos son impagables. ¿Qué el dibujo es básico y estereotipado? ¿Y a quién le importa?

Creo que mi favorita es “Death do us apart”, la historia de una babuina que se enamora de un cazador. Él consigue escapar de sus brazos y la simia lo persigue para impedir que vuelva con su amante rubia. El final es trágico. Tan alucinante como suena.