jueves, 28 de enero de 2010

F. Darnís, maestro de la viñeta

Diego Cara

Tebeolandia
nombres de oro nº 1.
204 páginas, 30 euros.

DARNÍS,
UN ILUSTRE DESCONOCIDO

Recientemente han coincidido en los quioscos dos obras relacionadas con Francisco Darnís. Una es la enésima reedición de El Jabato, su serie más popular. Vuelve en su formato de los setenta, el Jabato Color, permitiéndonos volver a disfrutar con las aventuras del rebelde íbero, siempre en lucha contra los romanos y los abusadores en general.


Ya he expresado en anteriores ocasiones mi predilección por esta serie, que prefiero frente a otras escritas por Mora, incluso al popular Capitán Trueno. Y eso que es difícil superar a Ambrós, uno de los dibujantes más expresivos que ha dado este país. Pero Darnís competía en un plano de igualdad. Si no era tan estilizado ni sorprendente, al menos aportaba una solidez narrativa que nos permitía seguir las historias con naturalidad, sin artificios. Sus personajes eran reales, actuaban con sencillez y credibilidad, Darnís conseguía la magia de hacerlos vivir, en ocasiones con unas pocas viñetas, ya que en El Jabato la entrada y salida de personajes era constante. Es quizás esa aparente falta de pretensiones de su dibujo la que ha hecho que pasara casi desapercibido.

Ahora un libro de Diego Cara viene a rescatarlo en cierta medida del olvido. Así que lo primero que cabe es felicitar al autor por esta iniciativa. Muchos apenas conocíamos nada más del trabajo de Darnís aparte de sus esfuerzos en la citada serie. Y este libro nos permite asomarnos a parte de su labor como ilustrador o a algunas de sus muy sorprendentes historietas cómicas. Se incluyen también llamativas historias de ciencia-ficción, donde su arte queda un tanto aplastado por el peso de los textos. Y sus incursiones en series tan conocidas como El Inspector Dan o Hazañas Bélicas. Hay curiosidades, como esa galería de personajes para El encapuchado, con nombres que parecen sacados de una parodia de Gallardo: Sonia Larding, Mavis Donovan, Capitán Rawlings o, mi preferido, Milton Drake. Páginas de western, portadas para novelas, planchas de Yorik brazo de hierrro, etc, etc.

En el terreno de las debilidades deben señalarse dos muy evidentes. La primera se refiere al texto. Resulta muy informativo y se agradece el esfuerzo documental que realiza Cara. Pero también está lleno de erratas, poco cuidado en general y muy reiterativo. Acabamos un poco hartos de escuchar que la mayor influencia de Darnís fue Raymond y su comicgrafía podía ser explicada de forma menos repetitiva. Después tenemos la calidad de las ilustraciones y el diseño general del volumen, claramente mejorables. Comprendo la dedicación y el trabajo que ha debido suponer agrupar toda la documentación que presenta, pero considero que se podía haber ahorrado algunas imágenes, muy mal reproducidas. Respecto al grafismo, creo que debería haberse buscado un profesional para darle al libro el acabado que Darnís se merece, mucho más digno.

Concluyendo: si no han leído El Jabato, aprovechen la ocasión para recuperarlo. No es arqueología del medio, sino una serie de aventuras dramática y entretenida que se mantiene muy fresca. En cuanto al libro de Cara, nos permite completar el retrato de un autor al que admiramos, un trabajo muy respetable y digno de admiración, más allá de ciertos defectos formales de su presentación.

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