lunes, 18 de mayo de 2026

TEBEOS RAROS

DOS TEBEOS RAROS
El cómic es un medio joven que permanece prácticamente inexplorado. Algunos autores juegan con sus límites narrativos, tanteando terrenos intermedios entre el cuento ilustrado y la secuenciación en viñetas. Y más.


Dos Mujeres desnudas de Luz edita Reservoir Books
DOS MUJERES DESNUDAS

Luz

Reservoir Books. Barcelona, 2026
200 páginas, 24,90 euros


“Dos mujeres desnudas” se nos presenta como la novela gráfica más premiada de la temporada ¡en Francia! Ya adelanto que no es para tanto. Emplea de manera ingeniosa un recurso. Solo uno, se sujeta a él y no lo abandona, ese es su rollo. Me refiero al plano subjetivo, aunque en este caso cabría más bien decir “objetivo”. Es algo que ya hemos visto en cine, con la cámara detenida en un elemento y un punto de vista que se deja fijo. En este caso lo vemos todo desde la posición del cuadro que protagoniza la historia. Empieza en blanco, luego se va rellenando y después lo tapan, lo mueven, diferentes personajes lo observan, etc. Como digo, el recurso es curioso y se usa con ingenio. Pero pronto produce cierta fatiga. Como cuando Hitchcock declaró, después de rodar “La soga” en un único plano secuencia, que no lo volvería a hacer más. Pues eso. Creo que una narración fluida exige cierta variedad, ajustar los recursos a lo que se cuenta. Aquí tenemos una declaración de intenciones, que ha recibido el aplauso unánime de la crítica. Pues que le aproveche. Respecto a lo que cuenta, arranca con el clásico pintor bohemio y problematizado, el creador de la obra, un expresionista de provincias. Se vuelve más interesante cuando se narran las peripecias del cuadro y su participación en la infame exposición de arte degenerado. Esa parte está muy bien. Finalmente se diluye en el largo proceso de recuperación y reivindicación de la pintura. Dibujo personal para un trabajo peculiar y curioso, pero no emocionante.

 

Una ranita en otoño de Linnea Sterte edita Reservoir Books

UNA RANITA EN OTOÑO (y mucho más...)

Linnea Sterte

Errata Naturae. Madrid, 2025
336 páginas, 28,50 euros


Mucho mejor me parece “Una ranita en otoño”, un cuento ilustrado con delicadeza japonesa. La fórmula en este caso es una viñeta por página, casi como ilustraciones sueltas, con bocadillos. En algunos pasajes la viñeta se extiende hasta ocupar las dos páginas, en general para mostrar unos bellísimos paisajes. La línea del dibujo es delicada y sensible y se acompaña de masas grises. Todo ello, servido en un bitono de azul y encuadernado con primor, con lomo entelado incluido. El trabajo es sobresaliente por diversas razones. Por un lado, la razonable imitación de un entorno japonés, aunque se haya realizado en Suecia. Se nos traslada a unas atmósferas y paisajes, se nos cuenta con un ritmo y se emplean unos grafismos que son perfectamente nipones. Pero además todo ello se pone al servicio de una historia enternecedora y emocionante, las formas se ajustan a lo narrado. Que no deja de ser un relato de iniciación. La ranita protagonista desea conocer mundo y para ello se embarca en un viaje con unos vagabundos que pasan un día por su casa. Enseguida descubrimos que son unos amigos de lo ajeno y muy poco de fiar. Así que a las naturales aventuras y peligros que se esperan en una travesía de estas características, se suman las amenazas propias del trato con desconocidos. ¿Se la jugarán al inocente protagonista? Se mantiene un tono de cuento para niños, sin desfallecimientos pero también sin exageraciones. Los tropiezos no son mucho más que eso, contratiempos que se pueden solucionar mientras se adopta un humor socarrón, ligero y muy irónico. Se lee como la seda y el dibujo es excelente, sobre todo a la hora de representar verduras y paisajes. ¡Y gallinas! Bonito, entrañable y mágico, un trabajo delicioso y perfectamente recomendable.